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domingo, 25 de enero de 2015

Hasta aquí hemos llegado

Hasta aquí hemos llegado. Finalmente, serán Gaspar Llamazares y Aurelio Martín los cabezas de lista de Izquierda Unida a la Junta General del Principado de Asturias y al Ayuntamiento de Gijón. Dos compañeros que fundamentalmente representan el inmovilismo de la organización asturiana, evidenciando la incapacidad de ésta para renovar sus liderazgos y dirigencias, y no por que no haya compañer@s suficientemente capacitad@s. Este continuo girar de una silla por otra de dirigentes orgánicos y/o institucionales, que lo son desde hace más de 30 años, es una dinámica absolutamente contraria a lo que representan los nuevos dirigentes que emergen en otros niveles de la organización y cuyos máximos exponentes son Alberto Garzón y Tania Sánchez, con un mensaje que parece no calar en Izquierda Unida de Asturias.

Lo más grave de todo es que lo que se evidencia en IU de Asturias es la aberrante ineptitud de su dirigencia para leer el escenario político y las transformaciones sociales a las que estamos asistiendo, que obligan a profundos cambios en las organizaciones políticas, especialmente en aquellas que se consideran de la izquierda alternativa, y que van mucho más allá de simples cambios en métodos de elección que acaban produciendo los mismos resultados. Una nueva y claramente diferenciada relación con el bipartidismo, la participación ciudadana, la ausencia de eternos liderazgos, el debate colectivo, la elaboración y visualización de un proyecto rupturista con el régimen del 78, etc.. Todo ello son obligaciones imprescindibles para cualquier proyecto político que hoy aspire a representar el cambio y todo ello son déficits que presentan los candidatos de IU de Asturias y Gijón.

Ayer, en IU de Asturias se ha dictaminado de manera definitiva la renuncia a ser parte protagónica de un ciclo que puede producir el ansiado cambio político en nuestro país, haciendo ya prácticamente imposible su participación en un eventual proceso de convergencia de la fuerzas políticas del campo popular por el que he venido apostando desde antes de las elecciones europeas. Much@s compañer@s me han acompañado en esta apuesta y sé que seguirán apostando por ello en el seno de IU-Asturias, pero personalmente considero que las urgencias de un año 2015 que será fundamental para la concreción de la ruptura del régimen del 78, obligan a dejar de lado las largas y probablemente estériles batallas internas frente a las diferentes facciones de un aparato empecinado en llevar a la organización a la irrelevancia por espurios intereses personales.

Por ello, hoy en Asturias y Gijón, la trascendental lucha por un nuevo país pasa por la acumulación de fuerzas sociales en torno a un programa político en el que se puedan expresar, mediante una elaboración democrática y participativa, las ansias de la mayoría social que ha de ser el motor del cambio. En pos de ello seguiré trabajando, pero ya no lo haré en el ámbito interno de una organización cuyo aparato es incapaz de reaccionar ante nuevos escenarios políticos que parece no entender.

lunes, 6 de octubre de 2014

Profundización democrática en IU

Esta es mi pequeña aportación al número de Septiembre de "Otru Valor", la revista del Grupo Municipal de IU-Xixón. En la revista aparece en asturiano (tenéis el enlace más abajo) y aquí os pongo la versión en castellano.


La explosión del movimiento 15-M en 2011 puso de relieve un sinfín de demandas ciudadanas que evidenciaban, entre otras cosas, las enormes y crecientes limitaciones de las que adolecía la democracia de nuestro país, hasta el punto de concluir que ésta lo es desde un punto de vista puramente formal pero no material. Esta crítica ciudadana se extendía también a las organizaciones políticas y a sus mecanismos de funcionamiento interno.

Izquierda Unida se sintió parte de este movimiento desde el primer día, apoyando sus reivindicaciones y su lucha a través de multitud de activistas que también lo eran del 15-M. Por ello y porque la máxima democracia interna es uno de sus principios organizativos, se comenzó un proceso de autocrítica que ha llevado a concluir que aún podemos avanzar más en términos de democracia interna.

Tal es así que ya se han comenzado a articular medidas en este sentido. En este momento, en IU-Asturies estamos acabando de definir nuevas reglamentaciones para la elección de candidaturas electorales (cabeza de lista y resto) que se basan en la celebración de primarias abiertas a la participación de simpatizantes. Asimismo, estamos dando forma a la reglamentación del procedimiento revocatorio, para mejorar y extender los mecanismos de control de nuestros cargos públicos.

Esta profundización democrática también alcanza a nuestros cargos orgánicos, siendo Xixón la primera localidad en la que su Coordinador(a) será designad@ por elección directa de tod@s l@s militantes. El próximo 26 de Septiembre, Marcos Muñiz y Faustino Sabio se medirán en las urnas para saber quién goza de mayor confianza entre l@s militantes de la organización para dirigirla durante los próximos años. Gane quien gane la elección, quien ya ha ganado es Izquierda Unida al convertirse en una de las organizaciones políticas más avanzadas en términos de participación abierta a la sociedad y democracia interna.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Reflexiones a Bote Pronto: Faustino Sabio... y a ganar Xixón

El próximo 26 de Septiembre, los militantes de Izquierda Xunida de Xixón elegiremos a un nuevo Coordinador. Por primera vez para esta organización, la elección de su máximo responsable se hará mediante consulta al conjunto de la militancia, dándole a ésta la capacidad directa de nombrarlo sin órganos intermedios que interpreten su voluntad.

Este método de elección es una de las primeras consecuencias de las medidas que IU está tomando para profundizar en los mecanismos de democracia interna. Una serie de sabias decisiones que son fruto de un certero análisis de las demandas de los sectores más conscientes y combativos de la izquierda, de dentro y de fuera de la organización.

Además, el 26 de Septiembre con la elección de Coordinador y el 4 de Octubre con la celebración de la Asamblea de IU-Xixón, se cerrará un nefasto periodo caracterizado por el enfrentamiento interno, en el que viejas y caducas prácticas orgánicas pusieron de relieve algunos de los pesados lastres que arrastramos, en cuyo desprendimiento no podemos demorarnos más. Un enfrentamiento que viene a evidenciar que en IU-Xixón aún nos encontramos en una fase en la que “lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer”.

El propio mecanismo de elección es un síntoma que nos acerca a la superación definitiva del periodo anterior, pero no es una garantía en sí mismo. Tal es así que incluso las viejas prácticas han reaparecido para intentar cercenar la profundización democrática interna con una nueva reedición de pasteleo cupular, protagonizado por las direcciones de IU de Xixón y de Asturies. Una nueva tentativa de negociar en los despachos un reparto de poder entre unos y otros, recortando la capacidad de elección y el debate del conjunto de la militancia y conspirando contra los nuevos mecanismos de funcionamiento de los que nos estamos dotando. Y es que quizás no haya grandes diferencias programáticas entre los contendientes (que para algo todos somos IU), pero sí parece haber una gran grieta metodológica. De ahí que Faustino Sabio y aquellos que le acompañan, haciendo honor al apellido del primero, rechazaran tales ofrecimientos cupulares.

Este último conato del viejo pasteleo puede servir de decantador definitivo de la voluntad colectiva, mostrando quiénes son incapaces de desprenderse de las viejas prácticas y quiénes apuestan por el debate profundo, sincero y leal, lo cual no tiene ni debe suponer la pérdida del respeto al contrincante ni de la compostura propia. Porque esa es la garantía para superar debates y evitar su enquistamiento, poniendo a la organización a trabajar en una misma dirección sin dejar bajas tras la controversia.

En esos términos confío en que se den las citas que IU-Xixón tiene el 26 de Septiembre y el 4 de Octubre. Para que, sea cual sea el resultado, cerremos heridas y todos los que formamos parte de IU nos centremos en trabajar para que la izquierda social y política de Xixón se ponga al frente de la ciudad, aportando la parte que nos corresponde al urgente cambio político que necesita este país. Ahora bien, sincera y lealmente, por sus ideas, su talante y su experiencia, creo que la persona más indicada para liderar ese proceso en IU-Xixón es Faustino Sabio, quien confío sea capaz de integrar y representar al conjunto de la organización durante los próximos años.

martes, 2 de septiembre de 2014

Reflexiones a Bote Pronto: Las tareas de la izquierda

Comienza un nuevo curso político, quizás el más importante de los últimos 30 o 40 años para esta eterna indefinición llamada España. La importancia reside en que, por primera vez en todo este tiempo, estamos en condiciones de virar el rumbo marcado por la oligarquía dominante y la casta (sí, la casta) política que la sirve, defiende y representa en las instituciones del Estado y que se cimienta en los dos pilares del bipartidismo.

El rumbo marcado hasta el momento con timón impasible ya sabemos a dónde nos está llevando. La agenda neoliberal está configurando una España y una Europa postrada a los pies del capital transnacional, en las cuales los derechos laborales son pisoteados, las políticas sociales languidecen bajo la falta de financiación cuando no son directamente eliminadas, la democracia material hace tiempo que no se la ve y hasta la formal va por el mismo camino, la protesta social se criminaliza con constantes vueltas de tuerca, el sur de Europa es condenado a la pesadilla de servir copas y tapas descartando cualquier nuevo sueño industrializador, la sanidad y la educación se mercantilizan, etc…

Desde Maastricht hasta hoy y especialmente en estos últimos años de crisis, machaconamente se nos ha repetido que no hay rumbos alternativos, que navegábamos por un río en el cual sólo se podía ir en una dirección… y parecía que nos dejábamos llevar por la corriente. Pero al fin parece que hemos decidido rebelarnos, pegar un puñetazo sobre la mesa y señalar la evidencia: en política las alternativas son múltiples y la izquierda tenemos una al neoliberalismo.

Ahora nos toca (a la izquierda, a toda la izquierda) decidir qué papel queremos jugar. Tenemos dos posibilidades: ¿queremos ser una oposición fuerte con un gran grupo parlamentario o queremos el poder? La primera posibilidad ya casi está asegurada analizando los últimos sondeos electorales. Ahora bien, si queremos el poder, el primer paso es alcanzar el gobierno y eso puede ser posible si afrontamos nuestras tareas históricas en el año largo que queda de aquí hasta las próximas elecciones generales (ausencia de adelanto electoral mediante).

La primera tarea es asumir y reconocer la nueva composición de la histórica pluralidad de la izquierda española. Un reto que no debería ser difícil ya que hoy es esa nueva pluralidad la que nos ha puesto en disposición de ganar.

A la par de lo anterior, poner en valor la tradición histórica de largos años de lucha de todas las expresiones de la izquierda transformadora, con sus aciertos y sus errores, que puede ser fundamental para comprender las bases de nuestros aciertos pasados y las causas de nuestros errores y derrotas para no volver a repetirlos.

Como consecuencia de lo anterior, desterrar sectarismos de múltiple signo, basados en certezas ideológicas, patriotismos de siglas, monolitismos organizativos, adanismos supuestamente exentos de todo pecado original, etc… La certeza ideológica propia y el cariño hacia su proyecto organizativo no pueden volver a ser causa de una nueva derrota, exprésense las anteriores como se expresen.

A partir de ahí, la búsqueda incesante del encuentro. No para crear una nueva sopa de siglas, no para armar un nuevo foro de reproches, no para generar un nuevo espacio de competencia… Nuestra misión ha de ser impulsar un movimiento político de gran profundidad democrática que se fragüe sobre un nuevo proyecto de país, un programa que destierre para siempre el infierno neoliberal. Que aproveche las muchas y ricas experiencias de lucha, que incorpore la sabiduría de la larga tradición de la izquierda, que aproveche la capacidad de los nuevos liderazgos emergentes, que sepa que se puede, que quiera y que gane. Esta es la manera no de sumar fuerzas, sino de multiplicarlas con un programa en el cual se expresen las esperanzas de la mayoría, del 99%, de la clase obrera y los sectores populares... que cada uno le ponga la etiqueta que más le guste.

En los próximos meses han de darse los primeros pasos para generar el marco de la confluencia. Si bien ésta no ha de ser únicamente una confluencia de fuerzas políticas, sí éstas son fundamentales para plantar la semilla del movimiento. Izquierda Unida y Equo ya han explicitado su voluntad para ello. La próxima asamblea de Podemos debería dar el definitivo pistoletazo de salida al proceso, para que éste sea generalizado ya que en localidades concretas ya es una realidad.

En el ámbito concreto de Gijón, hemos de esperar a que en Izquierda Unida ordenemos nuestra casa tras los tristes y públicos enfrentamientos internos de los últimos meses. Un enfrentamiento que ha de terminar el próximo 4 de Octubre con la celebración de nuestra asamblea, a la cual se llegará con un nuevo Coordinador elegido por consulta a toda la militancia. Es obligado para la buena imagen de la organización que los debates se den con el debido respeto a l@s compañer@s, que el proceso sea pulcramente democrático, que la integración de todas las partes figure en el resultado final y que la vieja dirigencia dé un definitivo paso al costado, desterrándose para siempre determinadas prácticas caducas. Por último, para salir fortalecidos del proceso asambleario, tod@s hemos de comprometernos a colaborar con la nueva dirección, independientemente de donde nos hayamos situado cada uno en el proceso. Y es que, para encontrarse con otros compañeros y compañeras de la izquierda, primero hemos de encontrarnos con nosotros mismos.

De esta asamblea hemos de salir con una clara y decidida voluntad de poner en marcha el proceso de confluencia de la izquierda local, que esperemos sea bien recibido por el resto de fuerzas políticas y sociales de la izquierda. A partir de ese momento, si conseguimos encontrarnos, nos espera el año más importante y más esperanzador que muchos hemos vivido en todas nuestras vidas. Y es que, en definitiva, las tareas de la izquierda, por primera vez en mucho tiempo, se pueden resumir en una sola: GANAR.

jueves, 3 de julio de 2014

A la Asamblea de Izquierda Unida de Gijón...

Hoy se ha celebrado la segunda parte de la crítica Asamblea de Izquierda Unida de Gijón. El formato elegido me ha impedido tomar la palabra al no haber podido asistir el primer día por motivos laborales y, por tanto, pedir la palabra al comienzo de la reunión. Por ello, transcribo aquí la intervención que tenía preparada, en la cual intento situar las claves políticas del momento actual, afrontar el grave problema interno que vive IU de Gijón y proponer soluciones basadas en la máxima participación de la militancia. En definitiva, intento hablar de política, cosa de la que, por desgracia, no se habló mucho hoy…


Los resultados de las elecciones europeas configuran un nuevo mapa político en el país que supone un indudable avance de la izquierda alternativa. Durante el escrutinio, muchos nos hemos podido ver tentados de interpretar los resultados como algo negativo para Izquierda Unida, pero nada más lejos de la realidad. Si bien no se puede negar que Podemos ha frenado en cierta medida el crecimiento de nuestra organización, la realidad es que lo ha hecho de manera limitada, obteniendo unos excelentes resultados a costa de captar un voto tradicionalmente abstencionista y de un sector del electorado del PSOE que iba a pasar también a las filas de la abstención. Por tanto, sería un error calificar los resultados como un problema y no como una oportunidad.

Una oportunidad de dimensiones históricas que desde la transición no se le presentaba a la izquierda alternativa de este país. Un mapa político que revela la posibilidad de crear una nueva mayoría política en España, Asturias y Gijón. Una nueva mayoría política que ha de surgir de un proceso de convergencia que no sólo sume, sino que multiplique nuestras fuerzas en el marco de un Bloque Social y Político alternativo, que se fragüe en torno a la reivindicación de un Proceso Constituyente que remueva las tradicionales estructuras oligárquicas de este país y blinde los derechos laborales y sociales contra los cuales conspiran diariamente los peones políticos de la clase dominante.

En su construcción, audacia y generosidad se revelan como imprescindibles. Audacia para saber interpretar la realidad política que vive este país y ser capaces de determinar las verdaderas prioridades que han de guiar nuestro accionar político en los próximos meses. Generosidad para apartar de nuestra agenda ya no sólo los intereses personales de cada uno de nosotros, sino también los intereses cortoplacistas de la organización, para poner ésta al servicio de su misión histórica: la transformación social.

La oportunidad tiene fecha de caducidad fijada en las próximas elecciones generales. Hasta las propias instituciones del sistema son conscientes de su debilidad y han comenzado su “Operación Gatopardo” en el PSOE y la monarquía, en un nuevo intento de cambiarlo todo para que todo siga igual.

Los resultados electorales también han evidenciado algunas de las limitaciones de nuestra organización. Partiendo de propuestas programáticas similares, Podemos ha sabido interpretar mejor algunas de la demandas sociales que nosotros no hemos sido capaces de incorporar. Por ello, la profundización en los mecanismos democráticos de participación se hace imprescindible, el replanteamiento de nuestras fórmulas de liderazgo se convierte en necesidad y la articulación de nuevas formas y estilos de comunicación es ya una urgencia.

En cuanto a los métodos de participación, el elemento en boga son las primarias. Desde un punto de vista puramente teórico, me parecen un instrumento limitado. Pero la realidad es que los métodos actuales para la elección de dirigentes y candidatos han dado unos resultados tan pésimos en algunos casos, que no creo que seamos capaces de hacerlo sensiblemente peor mediante primarias. Un método que, eso sí, al menos permite un mínimo de participación a aquellas personas que cada vez tienen más complicada su participación política ante la cada vez más desregulada realidad laboral. Afortunadamente, aquí toda la organización ya ha empezado a avanzar.

Dar la espalda a esta nueva realidad para fijarse en espurios intereses cortoplacistas, puede llevarnos a desaprovechar una oportunidad histórica que tardará muchísimo en volver a darse. Esto vale tanto para nosotros como para los compañeros de Podemos. Pero en el caso de Izquierda Unida, la situación puede agravarse si no somos capaces de aprovechar las oportunidades que se nos presentan, quedándonos anclados en escenarios políticos desaparecidos hasta el punto de poner en riesgo nuestra propia supervivencia. Tenemos un año para aprovechar esta oportunidad.

En el marco de Gijón, todo esto se traduce en la necesidad de poner a la organización a trabajar con el objetivo de lograr una convergencia de la izquierda política y social de la ciudad, para ser capaces de llevar al Ayuntamiento de Gijón la mayoría política que se intuyó en los resultados electorales del 25 de Mayo. Hasta el momento, no se ha dado ni un solo paso en la buena dirección, más bien todo lo contrario…

El espectáculo denigrante que hemos dado en los medios de comunicación invita a pensar que esta organización no sólo sigue anclada en las viejas y caducas formas de hacer política, sino que no tiene voluntad ninguna de dar pasos en otra dirección. Evidentemente, esta organización debe hacer un ejercicio contundente y público que demuestre que definitivamente deja atrás esa etapa y para ello ha de tomar decisiones en cuanto a métodos, órganos y liderazgos. La desproporcionada respuesta al artículo de nuestro ex portavoz municipal es un torpedo en la línea de flotación de nuestra organización que jamás debe volver a repetirse.

Pero repito, hemos de tomar decisiones a nivel político y organizativo. A nivel político, por el nuevo y favorable escenario (aunque también peligroso) que se nos ha planteado. A nivel organizativo, por los graves déficits que estamos sufriendo y las nuevas demandas que hemos de incorporar. Estas decisiones han de tomarse a nivel local pero también a nivel regional, ya que la pésima gestión del asunto de Ángel González ha generado un terremoto interno que sólo puede resolverse mediante la máxima participación de la militancia

La única manera de comenzar a poner solución a nuestros déficits e impulsar a la organización en el trabajo que ha de afrontar en el crucial próximo curso político, es convocando a sus máximos órganos, a sus asambleas. Asambleas local y regional de carácter extraordinario que ya deberían haber sido convocadas de urgencia hace tiempo y que hoy ya son una imperiosa necesidad. Y, en sus marcos, comenzar a aplicar los resultados del reciente referéndum interno en cuanto a la elección directa de Coordinadores/as por la militancia. Todo lo demás lo considero equilibrios en el aire,  componendas irresponsables con el momento histórico que estamos viviendo. Hoy nuestro mayor enemigo es el inmovilismo, pero en nuestra mano está derrotarlo de manera instantánea. Tan sólo necesitamos una buena dosis de audacia y generosidad.

lunes, 20 de enero de 2014

Reflexiones a Bote Pronto: ¿Podremos?

La izquierda española lleva unos cuantos días en estado de agitación. Tras la aparición de rumores que situaban al mediático politólogo Pablo Iglesias al frente de una candidatura a las elecciones europeas, éste acabó por confirmar su disposición a tal operación y el viernes presentó su proyecto. Desde ese momento, el conjunto de la izquierda comenzó a tirarse los trastos a la cabeza, casi siempre con sus habituales fines cainitas pero también hubo algún que otro caso que mostraba inclinaciones maritales.

Las críticas se cruzaron con muy ajustado tino pero también con la habitual dureza que solemos utilizar con el discrepante más cercano. Comenzando por los protagonistas, que aseguraban que su obligado “paso al frente” se debía al anquilosamiento de las burocratizadas estructuras de Izquierda Unida. Y siguiendo por éstos (o algunos de ellos), quienes señalaban la dependencia que tiene el proyecto “coleta” de un liderazgo creado mediáticamente, lo que entra en contradicción con lo supuestamente participativo y asambleario de lo que viene a ofrecer.

Mucho se podría hablar (y mucho he hablado, no lo niego) de las deficiencias de Izquierda Unida (de la que soy miembro sin ninguna responsabilidad orgánica) como movimiento político y social y de sus mermadas conexiones con los movimientos sociales. Igualmente, hasta la extenuación podríamos analizar (también lo he hecho, tampoco lo niego) las verdaderas razones que han llevado a mi viejo camarada, con el que compartí asiento en el Comité Federal de la UJCE hace ya unos cuantos años, a dar este paso. Pero no es mi intención embarrar más la cancha. Me quedaré en certificar la necesidad que tiene Izquierda Unida de repensar muchas cosas a nivel interno y externo, así como lo curtido en mil batallas que está Pablo Iglesias, tanto como para saber que está jugando con un pie a cada lado de la frontera orgánica.

Situémonos donde nos situemos en esta partida, gústenos o no nos guste la operación “coleta” y la realidad interna de la aún primera organización de la izquierda transformadora, hemos de superar los ánimos cainitas con los que la izquierda nos solemos autozancadillear. Acertado o no Pablo Iglesias y su Podemos, y correcta o no la gestión de Cayo Lara al frente de Izquierda Unida, ambos tienen el derecho de intentarlo y errar, sin que ello suponga la liquidación inmediata de dos líderes consolidados de la izquierda trasformadora del país. Tengo mi propia valoración al respecto pero, en esta ocasión, me la voy ahorrar. Para no embarrar aún más la cancha, como decía, pero, especialmente, porque dudo que haya alguien, con cierta trayectoria militante en la izquierda, que no atesore un buen número de errores a sus espaldas, empezando por mí mismo. Por tanto, asumamos que estamos obligados a hacer política en escenarios que no elegimos. Ese es el primer paso para no volver a errar.

A partir de aquí, el debate anterior me interesa poco más que para los sesudos análisis de correlaciones de fuerzas internas a la hora del café. Entretenidos, sí, pero políticamente poco prácticos salvo para la fontanería interna… que haberla hayla, mucha y por doquier. Pero el momento histórico exige dejar de lado a los fontaneros (que muchas veces han determinado el devenir político de las organizaciones) y poner al mando a verdaderos estrategas políticos. Y ahí es donde entro con mis exigencias, tanto al mediático Pablo Iglesias y demás “tuerkas” que le acompañan, como al conjunto de dirigentes y estructuras de Izquierda Unida y de sus organizaciones integrantes, especialmente al PCE.

La izquierda de este país tiene una oportunidad histórica que probablemente tarde mucho tiempo en volver a darse. La ruptura de los consensos que más o menos regían el devenir de esta democracia demediada, dinamitados unilateralmente por una oligarquía dependiente de intereses foráneos, nos lleva de cabeza a la consolidación de una suerte de dictadura constitucional que convierte en papel mojado los derechos sociales y laborales que tanto costó conseguir. La oligarquía europea ha promulgado el final de la era en la que se veía obligada a cierto reparto de la gigantesca plusvalía que sustrae y, para llevar hasta sus últimas consecuencias su proyecto neoliberal, ha declarado la guerra a la clase trabajadora y a los sectores populares, comenzando por el rapto de la soberanía nacional. Con este panorama, nuestras fuerzas deberían crecer vertiginosamente.

Sin embargo, esta guerra hoy, en este momento histórico, es más desigual que nunca. Organizaciones políticas y sindicales jibarizadas y más cuestionadas que nunca por amplios sectores populares, organización social de la izquierda bajo mínimos (a pesar de que las “mareas” dejen intuir cierta recuperación), mantenimiento de la conciencia de derrota ideológica, hegemonía cultural de la derecha con diferentes grados de conservadurismo, etc… Esta sucesión de desgraciadas realidades son la descripción de un ejército en desbandada que no sabe siquiera dónde y cómo replegarse.

Mi exigencia a unos y a otros es que pongan fin a las batallas cainitas y a la desbandada de nuestras filas. Su obligación es ser capaces de sentarse en una mesa y, en torno a un programa cuyas grandes líneas cualquier militante de la izquierda puede esbozar en media tarde, presentar un proyecto de convergencia para unir al conjunto de la izquierda. Para ello hay que desterrar el inmovilismo, pero también la tentación de despreciar todo el legado organizativo de la izquierda o idealizar la novedad por el mero hecho de serla. En definitiva, superar los egos de los respectivos liderazgos y, con voluntad de diálogo y compromiso, organizar ya no la resistencia, sino la victoria. En ese propósito me encontrarán… a mí y a muchos otros.

martes, 14 de enero de 2014

Comunicación para la transformación social

(Versión en castellano del artículo "Comunicación pa la tresformación social" publicado en asturiano en la revista "Otru Valor")

La política de comunicación es algo vital para una organización política. Aquello que no se comunica es como si no existiera y lo que se comunica mal puede actuar en sentido contrario a su verdadera intención. Esto cobra mayor importancia en Izquierda Unida, ya que nuestro proyecto político transformador no cuenta con las prebendas de los grandes medios de comunicación del bipartidismo. Ello nos obliga a cuidar sobremanera la forma en la que nos dirigimos a la sociedad y, especialmente, a los sectores más desfavorecidos: parados, precarios, jubilados, mujeres, jóvenes, etc…

La llamada sociedad de la información ha alumbrado nuevos medios y tecnologías de la comunicación que nos permiten una mejor y más efectiva difusión de nuestra propuesta. Ciertamente, seguimos en desventaja con los grandes medios de comunicación, pero internet supone un ámbito a través del cual dar la batalla en mejores condiciones.

La existencia de esta tecnología y la gran extensión de su uso de hoy día, suponen el fin de las excusas para que nuestros afiliados y simpatizantes no conozcan las elaboraciones y la actividad de Izquierda Unida. Igualmente, debería hacerse del conocimiento y uso básico de internet un compromiso militante, para el cual la organización pone a disposición sus recursos humanos y materiales. De esta manera, cada persona vinculada a la organización puede y debe convertirse en un altavoz más de la propuesta política transformadora que ofrece Izquierda Unida también en el ámbito digital, en donde deberemos prestar especial atención a las redes sociales y a su efecto viral. Estos espacios nos permiten extender y profundizar nuestra relación con los movimientos sociales, con los que estamos obligados al diálogo constante para enriquecer nuestra propuesta política.


Pero no sólo debemos estar atentos al medio, también al formato. La clase magistral, en la que los temas se abordan de manera extensa, profunda y académica, se revela contraproducente. Aún tiene sus virtudes pero entre ellas no está el ser una construcción atractiva para la gran mayoría de la sociedad a la que pretendemos llegar. En la medida de lo posible, hemos de potenciar los formatos audiovisuales que, con ritmo ágil y estética atractiva, incrementan la efectividad del mensaje. Y es que, si estamos en una batalla desigual, al menos, no desechemos las armas más potentes a nuestro alcance.

lunes, 13 de enero de 2014

Comunicación pa la tresformación social

La política de comunicación ye daqué vital pa una organización política. Lo que nun se comunica ye como si nun esistiera y lo que se comunica mal pue actuar nel sen contrariu al so braeru envís. Esto tien mayor importancia n’Izquierda Xunida porque’l nuesu proyeutu políticu tresformador nun tien les ventayes de los grandes medios de comunicación del bipartidismu. Ello oblíganos a curiar sobremanera la forma na que nos dirixir a la sociedá y, especialmente, a les estayes más desfavorecíes: paraos, precarios, xubilaos, muyeres, mocedá, etc…

La llamada sociedá de la información allumó nuevos medios y teunoloxíes de la comunicación que nos dexen  un meyor y más efectivu espardimientu de la nuesa propuesta. Bramente, siguimos en desventaxa colos grandes medios de comunicación, pero internet supón un ámbito al traviés del que dar la batalla en meyores condiciones.

La esistencia d’esta teunoloxía y lo que s’usa anguaño, suponen el fin de les sides pa que los nuesos afiliaos y simpatizantes nun conozan les ellaboraciones y l’actividá d’Izquierda Xunida. Tamién, habría de facer de la conocencia y usu básicu d’internet un compromiso militante, pal que la organización pon a disposición los sos recursos humanos y materiales. D’esta manera, cada persona venceyada a la organización puede y tien de convertise nun voceru más de la propuesta política tresformadora qu’ufierta Izquierda Xunida también nel ámbito dixital, onde tendremos de poner especial procuru a les redes sociales y al so efeutu viral. Estos espacios déxennos estender y afondar na nuesa relación colos movimientos sociales, colos que tamos obligaos al diálogo de contino p’arriquecer la nuesa propuesta política.

Pero amás de tar sollertes al mediu, también tenemos que lo tar al formatu. La clase maxistral, na que se fala de los temes de manera estensa, fonda y académica, revélase contraproducente. Entá tien les sos virtúes pero ente elles nun ta’l ser una construcción atractiva pa la gran mayoría de la sociedá a la que pretendemos llegar. Na midida lo posible, hemos de potenciar los formatos audiovisuales que, con ritmu axilosu y estética curiosa, aumenten la efectividá del mensaxe. Y ye que, si tamos nuna batalla desigual, siquier, nun refuguemos les armes más potentes al nuesu algame.

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lunes, 4 de marzo de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Ángel González No Debe Continuar

Mañana se reúne la Presidencia de Izquierda Unida de Asturias. Salvo irresponsabilidad manifiesta, el debate se centrará en la situación del actual portavoz parlamentario y ex Viceconsejero de Bienestar Social y Vivienda Ángel González, al que muchos hemos conocido siempre como “Gelín, el de Laviana”. Recordemos que, la semana pasada, la actualidad política asturiana se vio sacudida por la noticia de la imputación del portavoz en un caso de prevaricación. Se trata de una supuesta contratación ilegal, a sabiendas, de la colocación de los monolitos que señalan las fosas comunes de la Guerra Civil y de la posterior represión franquista. El monto de la supuesta prevaricación ascendería a unos 50000 euros. 

Desde ese momento, bajan turbias las aguas de la Izquierda Unida asturiana. O más bien bajan así desde que el portavoz izquierdista manifestara su absoluta falta de voluntad de dimitir. Y aún más desde que el sorpresivo –por aquello del inesperado resultado de la Asamblea de la coalición- Coordinador Regional, Manuel González Orviz, respaldara esta decisión, contradiciéndose de manera clamorosa con sus propias declaraciones de pocos días antes en relación a casos que afectan a otros partidos. 

La defensa de Gelín se basa en que no es un caso de corrupción y no voy a ser yo quien lo acuse o culpe de tal cosa. Además, seamos sinceros, puestos a corromperse desde un gobierno regional, hacerlo por 50000 euros es de ser muy, pero que muy patán. En todo caso, ya que no creo que la patanería sea una variable a considerar, una falta (prevaricación) no se puede ocultar negando haber cometido una falta aún peor (corrupción). 

La cuestión no es si la portavocía parlamentaria de Izquierda Unida de Asturias está en manos de un corrupto o no, cosa que nadie plantea, o de un prevaricador o no, cosa que ha de determinar un juez. Lo que deberían tener en cuenta los dirigentes de IU son las consecuencias políticas de las decisiones que tome la organización al respecto. La duda ya está asentada entre los asturianos y todos miramos atentamente el próximo paso de la coalición. 

A nadie se le escapa que hay una ingente cantidad de españoles y asturianos, especialmente entre los que se reclaman de la izquierda, que buscan un referente ético dentro de un panorama político en el que el hedor cada día es más insoportable. Izquierda Unida estaba consiguiendo aparecer como ese referente, con ingentes esfuerzos para erosionar el bipartidismo sistémico. Incluso, desde su minoría parlamentaria en el Congreso de los Diputados y ante un PSOE en desintegración, consiguió aupar a Cayo Lara al liderazgo de la oposición del país en el reciente debate del estado de la Nación. 

No tomar una decisión clara en este asunto, que no puede ser otra que apartar a Ángel González a todos sus cargos institucionales y orgánicos, es abonar el discurso de la antipolítica y dinamitar la credibilidad de la organización. Muchos son de esta opinión en la interna de la coalición y mañana los órganos de Izquierda Unida tienen la oportunidad de escuchar estas voces. No hacerlo sería una miopía política invalidante para el liderazgo de la izquierda, que tendría graves consecuencias internas y externas para los dirigentes de Izquierda Unida de Asturias y para la coalición en si misma. Quiero confiar en su buen tino…

jueves, 19 de abril de 2012

La Españolidad de Repsol

La expropiación de YPF por parte del Gobierno argentino ha abierto un grave conflicto diplomático con España. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha considerado la medida como un “gesto de hostilidad” contra su país. Pero, ¿hasta dónde puede decirse que los intereses de Repsol coinciden con los de España?


La decisión de Cristina Fernández de Kirchner de expropiar el 51% del accionariado de YPF, filial argentina de Repsol, ha encolerizado al Gobierno español. Éste, alineándose incondicionalmente en defensa de los intereses de la petrolera, ha interpretado la decisión como un ataque a España y a los españoles. Pero cabría preguntarse, ¿cuánto realmente pueden verse afectados los ciudadanos españoles por tan importante decisión?

Repsol es una compañía creada en 1986 por la unión de varias empresas de titularidad pública, dedicadas a diferentes actividades relacionadas con el petróleo y el gas. El objetivo de tal fusión queda evidenciado en 1989 cuando el Gobierno del socialista Felipe González comienza el proceso de privatización, que culminará en 1997 bajo la Presidencia del conservador José María Aznar. Desde entonces, el control de la compañía está totalmente en manos privadas.

Hoy por hoy, el accionariado de Repsol, tal y como la propia compañía publica en su página web, tiene una composición en la que los capitales españoles ni siquiera son la mayoría. Ciertamente, las participaciones más significativas están en manos de las españolas Caixabank (12,83%) y Sacyr Vallehermoso (10,01%), además de un 9,9% en poder de fondos de inversión españoles y un 10,8% en manos de accionistas españoles minoritarios. El resto del accionariado se lo reparten la mexicana PEMEX (9,49%) y, especialmente, fondos de inversión extranjeros (42%). El 5% restante sería un paquete accionarial en autocartera. Así las cosas, únicamente un 43,54% del capital actual de Repsol sería de nacionalidad española y solamente un 10,8% estaría controlado por pequeños inversores del país.

Si investigamos la aportación de la empresa al Estado español vía impuestos, tampoco parece que ésta haga un especial ejercicio de solidaridad con sus compatriotas. Según publica en su blog el economista y diputado español Alberto Garzón, Repsol paga impuestos en España por menos de una cuarta parte de los beneficios que obtiene en todo el mundo. Esto supondría que en 2010 el Estado debería haber ingresado 1060 millones de euros pero, gracias a diferentes deducciones fiscales, Repsol únicamente aportó a las arcas públicas 949 millones sobre una base imponible de 3534 millones de euros. Esto significa que, en vez de aplicársele un tipo impositivo del 30% al que está sujeta, el tipo efectivamente aplicado a la petrolera fue del 26’86%.

Pero aún más grave es el hecho de que Repsol sea la segunda empresa española con más presencia en paraísos fiscales, según ha denunciado la ONG Intermón-Oxfam. Actualmente, la petrolera contaría con 13 filiales en paraísos fiscales, 12 de ellas en las Islas Caimán, aunque la compañía únicamente reconoce su presencia en Liberia. De ahí las fuertes sospechas sobre declaraciones de beneficios artificialmente adelgazadas en determinados países, que serían compensadas en filiales de otros con fiscalidades más benevolentes.

GOBIERNO Y PRENSA ESPAÑOLES REACCIONAN AL UNÍSONO

A pesar de este déficit de españolidad, la reacción del Ejecutivo de Mariano Rajoy entra dentro de la lógica de su acción de gobierno. En la composición accionarial de Repsol hay una importante presencia de Caixabank y Sacyr Vallehermoso, dos de las empresas que determinan el índice bursátil español IBEX35, compuesto por las 35 empresas más importantes del país. No es de extrañar que un gobierno cuya política económica parece venir determinada por los mercados, especialmente por la banca alemana, venga a considerar una afrenta a los intereses nacionales una decisión de un gobierno extranjero que, indudablemente, afecta a los intereses de grupos empresariales tan poderosos.

Así, el lunes, pocas horas después del anuncio de Cristina Fernández, los Ministros de Exteriores y de Industria, José Manuel García-Margallo y José Manuel Soria, anunciaron que el Gobierno español tomará medidas “claras y contundentes” frente a la expropiación de YPF. Sorprendió la relativa tranquilidad de la comparecencia, en la que no se anunció ninguna medida concreta, lo que contrasta con las duras declaraciones de la semana pasada que aseguraban que “Argentina se va a convertir en un apestado internacional”. A pesar de ello, esta misma mañana, Soria reincidió en el tono belicista. “España no puede quedarse de brazos cruzados cuando hay una hostilidad contra una empresa española”, declaró en una entrevista en la televisión pública, a la vez que siguió sin concretar las medidas que adoptará el Ejecutivo español.

Ayer, en el Foro Económico Mundial sobre América Latina que se celebra en México, Mariano Rajoy también incidió en el discurso de la afrenta. Esta es una decisión que “rompe el buen entendimiento que siempre ha presidido las relaciones entre los dos países y que, por tanto, perjudica a España y Argentina”, aseguró.

La oposición socialista cerró filas en torno al Ejecutivo y Repsol. Fuentes del PSOE han asegurado que éste “respaldará al Gobierno en las medidas que tenga que tomar en defensa de los intereses de las empresas españolas". Una fuerza política que se ha desmarcado de estas posiciones ha sido la coalición Izquierda Unida, calificando como “una vergüenza” que el Gobierno haya salido en defensa de Repsol y negando que la expropiación sea “un ataque a España”.

De la misma manera, la prensa española se dejó llevar por el fervor patrio. El diario El País, cercano al Partido Socialista, también considera la medida como un ataque y titula su portada del día 14 con un “España activa a la UE y EE.UU. para defenderse de Argentina”. Pero más contundentes se mostraron los medios de la derecha conservadora. Ayer, La Razón situaba en primera página “La guerra sucia de Kirchner” y el día 13, el diario ultraderechista La Gaceta, elevaba la afrenta hasta un “Kirchner nos quiere robar a los españoles”.

UN EPISODIO MÁS DE FERVOR PATRIO

Lo cierto es que, en los casi 4 meses de gobierno de Mariano Rajoy, los episodios de fervor patrio se suceden con cierta regularidad. Partiendo de las constantes llamadas al patriotismo cada vez que se anuncia una de las duras medidas de ajuste que, según asegura, se ve obligado a tomar el Ejecutivo español, por lo general acaba siendo la vecina Francia el objeto de las iras patrias.

En las últimas semanas, es un Nicolás Sarkozy en plena campaña electoral quien más afrentada ha hecho sentirse a la clase política española. Pero no por ser parte del núcleo duro que impone las rigurosas medidas de ajuste en toda la Unión Europea, sino por sus constantes alusiones a la grave situación de la economía española. Según el Presidente francés, ésta sería reproducida en Francia por un hipotético gobierno de su contrincante electoral Françoise Hollande.

Más sonrojante fue el episodio del mes de Febrero a cuenta de un programa de humor de Canal+ Francia. A raíz de la condena por dopaje del ciclista Alberto Contador, el programa satírico de los guiñoles ironizó sobre los éxitos del deporte español con un “no ganan por casualidad”. La desmesurada reacción del Gobierno y prensa españoles estuvieron a punto de causar un conflicto diplomático con un socio europeo, llegando a ejercer el Ejecutivo español una protesta formal ante el francés. Incluso el Ministro de Educación español, José Ignacio Wert, calificó lo sucedido como un “ataque xenófobo”.

Probablemente, muchos españoles extrañen la ausencia del mismo fervor patrio en otros aspectos de la vida política y económica del país. En estos días, a tenor de la polémica de YPF, un ciudadano español se lamentaba en su cuenta de Twitter: “yo también quiero que nuestro Gobierno defienda en Bruselas el Estado de Bienestar como defiende los intereses de Repsol en Argentina”.

jueves, 14 de julio de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Cascos I, el Gambeteador

    Mañana, salvo sorpresa monumental, Francisco Álvarez-Cascos asumirá la presidencia de eso a lo que me niego a llamar principado, es decir, Asturias. Vistas las crónicas políticas sobre el debate de investidura en la Junta General, se nos avecina una legislatura de los más movidita, en la que el nuevo presidente necesitará gambetear cual Messi con la camiseta del Barça. Y la perla de la cantera de esta especie de nueva derecha regionalista asturiana (¡¿quién lo diría?!) apunta maneras. Después de provocar un tsunami en la política asturiana, del cual él mismo es el único no damnificado y beneficiario, ha conseguido arrastrar hacia su ascua toda sardina en juego de cierta entidad. Así, tanto minorías amplias, pero minorías en definitiva, como mayorías minoritarias, le están sirviendo para acaparar un poder de unas dimensiones desconocidas para la derecha conservadora asturiana desde tiempos de la dictadura.

    En una gambeta que pasará a los anales de la historia política asturiana (y no descarto que sea objeto de estudio más allá), ha destrozado la organización asturiana de su antiguo partido, ha conseguido su apoyo para controlar el ayuntamiento de Gijón, les ha dado un portazo en las narices a la hora de conformar el gobierno asturiano y comienza a hacer tambalear el suelo ovetense bajo sus pies. Y, por si fuera poco, sus apaleados ex compañeros son conscientes de que poco más que salvar algún mueble es lo que les queda a corto y medio plazo. Una acción política erosiva por parte de las huestes astures de Rajoy que obligue a una nueva convocatoria electoral en Asturias, supondría convertir una derrota sin paliativos en una aniquilación total.

    Y la mofa casquiana (que no kafkiana, aunque podría ser) no tiene fin. El que fuera martillo de herejes de la derecha más rancia del conservadurismo español, acapara el poder en la “cuna de España” envuelto en su bandera y reivindicando una especie de asturianía sui generis. A su vez, mientras desprecia a sus antiguos camaradas hace guiños al Partido Socialista y, aún más, a Izquierda Unida. Y mucho me temo que estos guiños acabarán por fructificar en el poder asturiano e, incluso, en el de la capital. Si la política fuera puro espectáculo como el fútbol, me sentaría en el sofá y disfrutaría del juego. Por desgracia (o suerte) no es así.

sábado, 5 de febrero de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: La Lógica Inversa

           
           Hoy vemos en la prensa la voluntad inequívoca del Coordinador General de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, de no “fustigar a los sindicatos”. Partiendo de un aceptable análisis del Acuerdo Social y Económico, concluye que hay una “lógica sindical” y una lógica política, con lo cual es comprensible la actitud de los sindicatos.

            Al señor Lara habría que decirle aquello que un día espetó otro coordinador general de Izquierda Unida, bastante más digno que los que le sucedieron, al entonces Presidente del Gobierno, Felipe González. El debate por aquel entonces era otro muy diferente, pero para el caso la expresión es recuperable. Ya sea por “acción u omisión consciente” existe responsabilidad. Y en este caso la acción es sindical y, desde hoy, la omisión consciente es del señor Lara y de todo el Consejo Político Federal de IU si aprueba esta tesis.

            La cuestión de la ”lógica sindical y la lógica política” me parece un debate tan absurdo como falso, en el cual no entraré. En este caso prefiero la lógica de clases, en la cual no hay medias tintas, se está de un lado o del otro. Y aquellos que, en definitiva, lo que han hecho es meter la mano en el bolsillo de los trabajadores, apuntalando así un sistema social que cada día es más injusto, se han situado al lado contrario de aquellos que dicen representar. Y no es de recibo callarse la boca cuando organizaciones supuestamente de clase actúan de esta manera.

            Aunque, puestos a escarbar, como para no quedarse callado. El señor Lara es un tipo inteligente, y si desde la pequeña IU acusa de algo a los gigantes CC.OO. y UGT, quizás estos le señalen Asturias o Baleares, o cientos de municipios en los que gobierna en coalición con el PSOE. Visto lo visto, a mí lo que me parece es que hay mucho cara dura en la vida política y sindical de este país.