Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de mayo de 2014

La Junta Electoral sanciona a la Alcaldesa de Gijón

Carmen Moriyón, Alcaldesa de Gijón y candidata número 6 a las elecciones europeas por la lista de Foro de Ciudadanos (candidatura que integra Foro Asturias, la formación que preside Francisco Álvarez-Cascos), ha sido sancionada con 600 € por la Junta Electoral de Zona de Gijón. 



Esta decisión se basa en la vulneración de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que prohíbe a los poderes públicos hacer publicidad, durante el tiempo que media entre la convocatoria y la celebración de elecciones, de proyectos que se refieran a los logros de la gestión política. En este caso, y mediante denuncia previa del PSOE, la Junta Electoral sanciona el anuncio del plan de peatonalización del centro de la ciudad que la regidora gijonesa realizó durante la reunión que mantuvo con asociaciones empresariales locales el pasado día 15.

La Junta Electoral no atendió a los argumentos esgrimidos por Foro para su defensa, según los cuales el anuncio pretendía informar a los ciudadanos de la iniciativa con el fin de prever las eventuales molestias que las obras pueden generar en el tráfico del centro de la ciudad. Además de la multa, la resolución insta a Carmen Moriyón a "que se abstenga en el futuro de comunicar públicamente proyectos de obras públicas de peatonalización de diversas calles de Gijón durante el periodo de campaña electoral”.

No es la primera vez que la Junta Electoral pone los ojos sobre el consistorio gijonés. En Marzo de 2012, Moriyón era apercibida por Junta Electoral Provincial de Asturias por contraer compromisos electorales en actos institucionales durante la campaña electoral de las autonómicas asturianas de 2012.

jueves, 8 de mayo de 2014

El laberinto electoral astur



En pocos días dará comienzo la campaña electoral de cara a la cita europea del 25 de Mayo. La trascendencia de la convocatoria ha llevado a que no pocas formaciones y líderes las señalen como las elecciones europeas más importantes de la historia. Y es que a nadie se le escapa la creciente y determinante influencia de Bruselas en las decisiones de los estados miembros.

Pero la importancia va más allá. Será la primera cita electoral no parcial a la que se enfrente el partido del presidente Mariano Rajoy desde su victoria de 2011, con el consiguiente examen a una gestión que ha generado una fuerte contestación social en el país. Y a examen también será expuesto el trabajo de la oposición, con un PSOE que parece no ser capaz de aprovechar el grandísimo desgaste al que ha estado sometido el Partido Popular.

El pistoletazo de salida de la campaña electoral europea abrirá un ciclo de año y medio en el que también asistiremos a unas elecciones autonómicas y municipales y a unas generales. Tras este periodo, la realidad política española puede dar un vuelco de 180º… o no. Por tanto, estamos a las puertas de un intenso periodo de definición política, tan interesante como determinante para la vida del país.

La incertidumbre electoral que se cierne sobre España se sublima en Asturias, donde todo apunta a un alto nivel de fragmentación partidaria que hace muy complicado aventurar quién estará al frente del próximo gobierno que salga de las elecciones autonómicas de 2015. Quizás la cita europea comience a despejarnos alguna de las incógnitas, que no son pocas.

Cómo se comporte el electorado astur el 25 de Mayo será el primer balance a la gestión del presidente Javier Fernández, uno de los dos gobiernos autonómicos que residen en poder socialista. Una etapa de gobierno que ha venido marcada por los difíciles equilibrios parlamentarios, que acabaron saltando por los aires con el alejamiento de Izquierda Unida y UPyD de la FSA-PSOE, a cuenta de la fracasada reforma de la ley electoral. Desde entonces, Javier Fernández ha liderado un gobierno en minoría que ha estado al borde de un nuevo adelanto electoral, se ha visto obligado a la prórroga presupuestaria y ha encontrado en el Partido Popular un aliado puntual.

Del éxito o fracaso de los socialistas asturianos pueden depender otros futuros más allá de Pajares. Habrá que dirimir si la gestión presidencial de perfil bajo que ha desarrollado Fernández ha sido una estrategia correcta ante los asturianos, lo que podría suponer un trampolín hacia las primarias socialistas, tal y como apuntan algunos rumores.

Otra incógnita es cómo valorará el electorado astur el devenir de Álvarez-Cascos y su Foro Asturias. Si bien el 25 de Mayo es Argimiro Rodríguez quien se cita con las urnas al frente de Foro, es obvio que el ex vicepresidente de Aznar es quien ostenta el liderazgo casi monopólico de la joven formación de la derecha asturiana. El escrutinio comenzará a darnos pistas sobre las posibilidades que tienen los casquistas para un nuevo intento de asalto al poder del Principado en 2015, tras el fracasado gobierno que salió de las urnas en 2011, así como para el mantenimiento de su principal plaza: Gijón.

Para ello será fundamental que sean capaces de minimizar los daños que las informaciones del caso Bárcenas puedan causar, ahora y en el futuro, a la figura de Álvarez-Cascos. También puede ser significativo de cara a la reconfiguración partidaria de la derecha española, donde ha irrumpido el Vox de Alejo Vidal-Cuadras, con quien Foro Asturias ya ha intentado un primer, aunque fracasado, acercamiento.

El desgaste que ha sufrido el Partido Popular por su labor al frente del gobierno de la nación, hace que afronten estas elecciones europeas con gran preocupación. Pero para los populares asturianos puede ser una auténtica pesadilla. Tras la espantada de Álvarez-Cascos, la crisis permanente se ha instalado en el PP astur y parece que el liderazgo de Mercedes Fernández tampoco conseguirá superarla para comenzar a recuperar terreno. Los resultados de las elecciones europeas no serán significativos en si mismos dado el trasvase de votos que existe entre el PP y Foro Asturias en función de que la convocatoria sea autonómica o estatal, pero señalarán la tendencia. Y esta tendencia puede ser terrorífica en las autonómicas de 2015 si se confirman algunas encuestas que sitúan a los populares como cuarta fuerza política del Principado tras Izquierda Unida.

Son precisamente estos últimos quienes con más tranquilidad afrontan este ciclo electoral, con un más que previsible ascenso propiciado por la creciente desafección hacia los dos grandes partidos. Esto les situará como fuerza política determinante en no pocos gobiernos autonómicos y municipales, entre ellos probablemente el asturiano. Está por ver hasta dónde consiguen llevar ese esperado empujón en Asturias y cuál será el coste a pagar por el proceso judicial por prevaricación al que ha sido sometido su actual portavoz autonómico Ángel González. La deficitaria gestión del asunto por parte de la dirección asturiana de IU provocó un pequeño terremoto interno, que puede reproducirse más gravemente en caso de que la sentencia pendiente acabe siendo condenatoria.

La última pieza de este pequeño rompecabezas astur es UPyD. La formación magenta obtuvo en Asturias un inesperado éxito en las últimas elecciones autonómicas, al convertirse su único diputado, Ignacio Prendes, en actor relevante gracias a lo apretado del escenario parlamentario. Será difícil que se vuelva a dar una situación tan ajustada como para que un único diputado sea tan determinante. Pero si los crecimientos que se esperan para el partido de Rosa Díez también se reproducen en el Principado, algún escaño más en 2015 puede volver a situarlos como protagonistas de las negociaciones parlamentarias asturianas.

Así las cosas, Asturias nos ofrece el panorama electoral con mayor incertidumbre de todas las comunidades autónomas que no tienen una opción nacionalista importante. Todo un thriller electoral que seguro que nos tiene reservada alguna que otra sorpresa más. El primer acto está a punto de comenzar…

lunes, 11 de marzo de 2013

Imagen del Día: Samuel Folgueral


El nuevo alcalde de Ponferrada, que accedió al cargo el viernes tras una moción de censura apoyada por un condenado por acoso sexual, desata una nueva crisis interna en el PSOE.

lunes, 25 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Tedio y el Asco

Hoy me apetecía escribir una nueva “Reflexión a Bote Pronto” y aquí está. Pero no ha sido una tarea fácil. O, mejor dicho, no ha sido fácil encontrar sobre qué escribir. No porque no haya temas, que los hay y muchos, sino porque ninguno me suscitaba suficiente interés sin producir a la vez un enorme tedio, cuando no irresistibles arcadas.

Uno revisa la prensa diaria y tiene la sensación de que lleva leyendo el mismo periódico durante meses: un nuevo afloramiento corrupto en la Casa Real; otro escandaloso descubrimiento sobre el caso Bárcenas; otro dirigente político implicado en el espionaje catalán; otra empresa que declara un ERE masivo; un nuevo dato económico que desvela una mentira más del Gobierno; un suicidio o intento de suicidio por desahucio más; otro gran empresario que estafa a la hacienda pública; un nuevo recorte en la política social; otro exabrupto de un dirigente de la patronal, etc, etc, etc… Éstas suelen ser las noticias del día y, al final, el interés acaba por limitarse a comparar la forma en que se aborda el tema según se trate de prensa de uno u otro sesgo ideológico.

Entre toda esa basura que invade la actualidad política del país y que me produce un orgulloso asco -orgulloso porque evidencia que aún atesoro cierta salud intelectual-, uno trata de dar con algo positivo y acaba por encontrarse con el tedio. Tedio porque las pocas buenas noticias que se pueden entresacar se suelen circunscribir, con la machacona insistencia del martillo pilón, a dos: otra protesta popular y otro desahucio paralizado. ¡Ojo!, no es una crítica, solo es poner de manifiesto que no hay nuevas buenas noticias. Y, por supuesto, sin desmerecer la labor de todos aquellos que se (nos) implican (implicamos) en estas actividades, uno ya va necesitando algo más para superar el hastío.

Quizá todo sea una tontería pasajera por mi parte, producto de un despertar inusualmente depresivo y seguramente causado más bien por la ola de frío que por el hedor político nacional. En todo caso, y aunque es preferible el tedio al asco, ya va siendo hora de apartar la basura y el aburrimiento para disfrutar de la alegría de respirar aire puro. Ha llegado el momento de construir, oponer y defender un proyecto político y económico que barra la pútrida realidad actual. Es el tiempo de recoger y unificar en un programa de gobierno los anhelos expresados en la multitud de protestas que recorren la geografía española. Es la hora del salto cualitativo que nos haga trascender de la pura resistencia. No es tarea fácil, pero no podemos demorarlo más ante el peligro de sucumbir frente al tedio y el asco.

lunes, 21 de enero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Derrumbe Constitucional

El andamiaje político construido en la transición hace aguas por todas partes. Tanto que se antoja incorregible y la única solución parece que pasa por su recambio. Fundamentalmente, porque la descomposición afecta a los tres poderes del Estado, convirtiendo en mero ilusionismo la posibilidad de que uno de ellos tome las riendas para una regeneración de la vida política del país.

 En concreto, ¿podemos esperar algo del legislativo? Las noticias de los últimos días nos responden con un rotundo no. Y no porque el conjunto de los miembros de las cámaras en las que reside este poder sean corruptos. No dudo que habrá señorías de ética intachable. Pero no hay más que leer las portadas de la prensa de cualquier edición para observar cómo la corrupción se ha instalado en los dos grandes partidos, invalidando con ello toda capacidad de reacción legislativa. A tal punto llega la parálisis de este poder que ni siquiera es capaz de reaccionar, más allá de la pura estética, ante los crecientes casos de suicidio por desahucio. 

 Entonces, ¿será el poder judicial una garantía? Inequívocamente no. Cuando el máximo responsable de la pléyade de corruptos valencianos sale indemne mientras el juez encargado de investigar la trama es apartado de la profesión, la poca confianza en la justicia española ya debería haberse esfumado. Pero, por si esto fuera poco, asistimos a cada vez más escandalosos casos. Vemos como lo pobres acaban con sus huesos en la cárcel por adquirir productos de primera necesidad con una tarjeta de crédito encontrada en la calle o como un extoxicómano es privado de libertad, poniendo en peligro su ya certificada reinserción, por traficar con menos de medio gramo de heroína años atrás. Mientras tanto, los poderes del Estado miran hacia otro lado, en concreto hacia la figura del Rey, a quien pretenden salvaguardar de cualquier implicación en el caso Urdangarin. Y como guinda de un amargo pastel judicial, la prerrogativa del indulto aparece únicamente para favorecer a corruptos de ambos partidos, torturadores y condenados a sueldo del poder. 

 Y, ¿qué hay del ejecutivo? Sirviendo a potencias extranjeras. La abierta traición a los intereses del país se consagró constitucionalmente con la última reforma de 2011, si bien la actitud servil ante la banca alemana y su potentada Ángela Merkel ya viene de largo. Por tanto, la soberanía nacional en materia económica se ha malvendido a intereses extranjeros mediante actos continuados en los que han colaborado los dos grandes partidos. Y en lo que a su limitada capacidad de obrar se refiere, todos y cada uno de sus actos están inspirados y dirigidos a la destrucción de lo público en favor de una parasitaria oligarquía que, legal o ilegalmente, está inmersa en un frenesí de saqueo de bienes públicos y derechos sociales y laborales. 

 Ante este panorama, cabe poco menos que certificar el fin de un modelo que, aunque a muchos nos pareciera tremendamente deficitario, contó con altos niveles de consenso entre la ciudadanía. Pero hoy, en una situación de crisis económica sin precedentes en la que ninguno de los poderes del Estado es capaz de dar una respuesta mínimamente razonable a las necesidades del país, la arquitectura política de 1978 parece totalmente amortizada dados los crecientes niveles de insatisfacción. 

 Lo más triste de la situación es que ni siquiera se puede asegurar que la certificada inviabilidad institucional sea positiva. No puedo más que recordar la Italia de la tangentopolis y sus consecuencias: el asalto del poder por parte de Berlusconi aupado a hombros de neofascistas. ¿Es ese nuestro futuro? Es posible. 

 Me lo hacen temer determinados proyectos políticos que, poco a poco, van ganando su espacio electoral sin ofrecer absolutamente nada nuevo más allá de una mayor profundización neoliberal envuelta en un rancio discurso españolista. Pero me lo hace temer aún más la realidad de la izquierda alternativa, que debería estar planteando un proyecto de transformación radical y, sin embargo, se muestra incapaz. Unos, debatiéndose entre dar aire al PSOE o dar un paso definitivo al frente. Otros, rindiendo culto a la espontaneidad y convirtiendo un supuesto ejercicio de “democracia pura” en un acto de desprecio y marginación a 150 años de experiencia política de la izquierda. Y algunos más, perdidos en disquisiciones ideológicas en busca de una puridad absoluta, asemejándose así a un futuro turista espacial que perdió el billete de vuelta de sus vacaciones por los anillos de Saturno. 

 Así las cosas, la Constitución de 1978 es papel mojado y la institucionalidad que parió se derrumba ante nuestros ojos pero, ¿el futuro inmediato nos depara algo mejor?

jueves, 20 de septiembre de 2012

Falleció Santiago Carrillo, Símbolo de la España del Siglo XX

La muerte del que fuera Secretario General del Partido Comunista de España supone la pérdida de una figura sin la cual no se podría entender la lucha antifranquista y la transición democrática. También fue un actor destacado en el proceso de distanciamiento de determinados partidos comunistas de Europa Occidental con respecto a la Unión Soviética.



Ayer fallecía en su domicilio de Madrid Santiago Carrillo (Gijón, 1915), probablemente la figura más importante del comunismo español y uno de los artífices de la transición democrática desde la dictadura franquista. Su labor al frente del Partido Comunista de España fue fundamental en la configuración de la actual monarquía parlamentaria española.

Carrillo comienza su militancia política con 15 años en las Juventudes Socialistas, las cuales llega a liderar en 1934. En ese mismo año participa en la Revolución de Asturias por lo que es encarcelado, siendo puesto en libertad en 1936 tras la victoria electoral del Frente Popular. Participa activamente en el proceso de unificación de las Juventudes Socialistas y Comunistas de donde nacen las Juventudes Socialistas Unificadas, de las que es nombrado Secretario General cuando ya ha estallado la Guerra Civil.

Es durante el conflicto armado cuando su figura comienza a emerger. En Noviembre de 1936 se afilia al Partido Comunista de España y es nombrado Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid. Durante su mandato, en los últimos meses de ese mismo año, tienen lugar las ejecuciones de Paracuellos del Jarama. La dictadura franquista y la extrema derecha española siempre han responsabilizado a Carrillo de tales ejecuciones. Éste siempre negó tener ningún conocimiento sobre aquellos hechos y tampoco nadie ha conseguido aportar prueba alguna sobre ello.

Al finalizar la guerra, Carrillo huye a Francia donde se exilia y comienza a asumir importantes responsabilidades dentro del partido. Es él el encargado de reorganizar el PCE dentro de España y el responsable de desmovilizar el “maquis”, la guerrilla antifranquista cuya evacuación general es ordenada en 1952.

"RECONCILIACIÓN NACIONAL" Y TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

Carrillo es el responsable de la elaboración de una nueva propuesta política llamada de “Reconciliación Nacional” que acabaría asumiendo el PCE en 1956. Si bien, en un primer momento, casi le cuesta la expulsión del partido, esta propuesta acaba siendo su trampolín hacia la Secretaría General en 1960, sustituyendo a otra histórica dirigente, Dolores Ibárruri “Pasionaria”, que pasaría a ocupar la Presidencia del partido.

Durante los años 60, el PCE liderado por Carrillo se convierte en el mayor y casi único protagonista de la lucha antifranquista hasta la muerte del dictador. De esta manera, el partido se hace con el liderazgo total de la oposición en la clandestinidad.

Una vez muerto Francisco Franco en 1975, Carrillo conduce el partido por la senda del acuerdo con otras fuerzas políticas y con los sectores más aperturistas de la dictadura. Así, el debate que existía en la oposición antifranquista entre “reforma o ruptura”, lo decanta Carrillo hacia una reforma del régimen que concluirá con la Constitución de 1978. Con el apoyo a la Carta Magna, Carrillo y el PCE renuncian a la república y asumen la monarquía como la forma del Estado español.

Este es uno de los aspectos más criticados a Santiago Carrillo desde la izquierda, acusándole de impedir el desmontaje total de las estructuras de poder franquistas que, en gran parte, se reconvirtieron, perviviendo en la actual etapa democrática. Carrillo hizo grandes renuncias durante la transición política debidas, en parte, a un grave error de cálculo. El indiscutible liderazgo que el PCE tuvo en la lucha antifranquista le llevó a pensar que su partido podría liderar la izquierda española en unas elecciones de una democracia burguesa tradicional. En la primera convocatoria electoral, el Partido Socialista de Felipe González, muy apoyado económicamente por la socialdemocracia alemana, se encargó de mostrarle su error.

Santiago Carrillo es el protagonista de una de las imágenes de la transición política que todos los españoles tienen grabada en la retina. El 23 de Febrero de 1981 tiene lugar la intentona golpista en la que un grupo de guardias civiles asalta el Congreso de los Diputados. Carrillo es uno de los tres únicos diputados que se mantienen sentados en sus escaños, desobedeciendo las órdenes de tirarse al suelo que los asaltantes recalcaban con disparos al aire.

EL EUROCOMUNISMO Y EL DISTANCIAMIENTO CON LA URSS

El Partido Comunista de España comienza el distanciamiento con la Unión Soviética en 1968, criticando Carrillo la intervención de las tropas del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia. El paulatino distanciamiento con Moscú llevaría a varias escisiones en el PCE, de las que la más agria sería la encabezada por el que fuera General del Ejército Rojo, polaco y yugoslavo, Enrique Líster.

Los acontecimientos de Checoslovaquia fueron la justificación que Carrillo utilizó para adoptar, junto con Enrico Berlinguer y Georges Marchais, secretarios generales de los partidos comunistas de Italia y Francia, un nuevo corpus teórico que venía a sustituir al marxismo-leninismo: el eurocomunismo.

En esencia, el eurocomunismo despojaba al Estado de su componente clasista y lo convertía en una herramienta neutral por la que se podía dar la batalla política en condiciones de igualdad. Esta teorización encajaba a la perfección en el camino de la búsqueda del acuerdo para reforma de la dictadura por el que Carrillo estaba dirigiendo al PCE y con su convencimiento de liderar electoralmente a la izquierda española.

Desde las primeras elecciones democráticas en 1977, los resultados electorales del PCE quedaron muy lejos de sus expectativas. Pero las elecciones de 1982 supusieron casi la desaparición parlamentaria del partido, que sólo obtuvo 4 diputados. Esto obligó a Santiago Carillo a presentar su dimisión de la Secretaría General, siendo sustituido por Gerardo Iglesias. Las posteriores discrepancias entre ambos culminaron en 1985 con la expulsión de Carrillo del partido.

Carrillo intentaría mantenerse en la actividad política con un nuevo proyecto, el Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista. El fracaso del proyecto lo retiraría definitivamente de la actividad política en 1991. En los últimos años se acercaría al PSOE, aunque siempre se negaría a entrar en él oficialmente.

Santiago Carrillo se mantuvo plenamente lúcido hasta la misma tarde de su fallecimiento, en la que tenía programadas diversas actividades siempre vinculadas con la vida política. Hasta hace pocas fechas, aún ejercía como tertuliano habitual de una cadena radiofónica y era frecuentemente invitado a debates políticos de actualidad. Tras una vida dedicada a la política que no ha dejado indiferente a nadie, cosechando admiradores y detractores tanto en la izquierda como en la derecha, por expreso deseo suyo sus cenizas serán esparcidas en las aguas del mar Cantábrico que bañan Gijón, su ciudad natal.

domingo, 24 de junio de 2012

Crisis en España: Aznar Presidiría un Gobierno de Salvación

Esta posibilidad estaría siendo barajada por cada vez más amplios sectores del gobernante Partido Popular. También el socialista Joaquín Almunia podría encabezar un gobierno técnico. Cada vez son más los rumores sobre una prematura caída del Gobierno de Mariano Rajoy.



Tras apenas seis meses de gobierno, la agudización de la crisis de la deuda soberana española y la alarmante perdida de credibilidad de Mariano Rajoy, están extendiendo en la sociedad española la sensación de que el liderazgo salido de las urnas en Noviembre de 2011 está próximo a su amortización.

Tanto es así que, el diario digital español El Plural, aseguraba ayer que sectores importantes del Partido Popular ven inevitable un segundo rescate, en este caso a la economía española en su conjunto, que forzaría la dimisión de Mariano Rajoy. En este contexto, estimarían necesario la articulación de un gobierno de salvación nacional que tenga amplio consenso entre las fuerzas políticas y en cuya presidencia apuestan por situar a José María Aznar.

Esta posibilidad sería contemplada por el sector más duro del Partido Popular, que siempre ha demostrado una lealtad inquebrantable al expresidente Aznar. Este sector salió derrotado del congreso popular de Valencia de 2008 y sus voces se acallaron con el advenimiento de la crisis económica y el repunte de Mariano Rajoy en los sondeos electorales a partir de ese momento. Pero ahora, ante la aparente incapacidad de reconducir la situación, podría estar retomando la ofensiva. Entre los dirigentes más destacados de este sector está la Presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre.

El argumentario para el regreso de José María Aznar contempla su experiencia de ocho años de gobierno y el ser una figura ampliamente conocida a nivel internacional. Y estos rumores son abonados por el silencio absoluto del expresidente en los últimos meses, que demostraría su discrepancia con la manera en la que Mariano Rajoy está manejando la situación. Estas informaciones hacen recordar las declaraciones del expresidente en las que aseguraba que “sólo volveré si España me necesita y me pide que vuelva”.

Pero, de poder llevarse a cabo esta operación, el escollo más importante estaría en las filas socialistas. Parece difícil imaginar un gobierno de salvación participado por el Partido Socialista y presidido por José María Aznar, quien probablemente sea el dirigente conservador que más animadversión genera en la izquierda española. Así todo, el fracaso de la oposición socialista en su intento de recortar terreno en los sondeos electorales podría llevarles a un cambio radical de estrategia.

MÁS RUMORES

Esta operación podría tener relación con el artículo publicado en el diario El País el 1 de Junio y firmado por tres importantes economistas vinculados con el Partido Popular. En el arremeten duramente contra la gestión del actual ejecutivo y llegan a asegurar que “necesitamos urgentemente un nuevo gobierno, con apoyo de todos los partidos mayoritarios y de nuestros expresidentes, compuesto por políticos competentes y técnicos intachables con amplios conocimientos de su cartera”.

Esta crítica surge como respuesta a una nueva estrategia de negociación con Alemania que estaría ganando adeptos dentro del Gobierno de Mariano Rajoy. Esta se basaría en amenazar, más o menos abiertamente, con la salida de España del euro para obligar a Ángela Merkel a adoptar medidas que alivien la presión de los mercados sobre la economía española.

La arriesgada estrategia no sería una apuesta unánime dentro del Ejecutivo español, lo que estaría generando tensiones internas que podrían derivar en una crisis de gobierno que, cuando menos, llevara al relevo de varios ministros.

Por si fuera poco, Francisco Marhuenda, Director del diario derechista La Razón, aseguraba este lunes que el Partido Socialista estaría orquestando una operación de acoso y derribo a Mariano Rajoy en busca de un atajo para volver al poder. Ello tendría lugar a través de la imposición por parte de la Unión Europea de un gobierno técnico que sería presidido por el Vicepresidente y Comisario de Competencia de la UE Joaquín Almunia. Almunia es un histórico dirigente socialista que incluso llegó a ser candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones del año 2000.

UN GOBIERNO CONTRA LAS CUERDAS

Es más que probable que estemos asistiendo al lanzamiento planificado de globos sonda cuyo fin no vaya más allá que estudiar la reacción de la opinión pública ante distintos modelos de relevo al frente del Gobierno. Pero lo que parece incuestionable es que esta es una posibilidad muy a tener en cuenta a medio plazo si Mariano Rajoy no consigue enderezar el rumbo del país.

La realidad es que el Ejecutivo español se asemeja a un boxeador noqueado, que recibe tantos golpes que ya no sabe ni de dónde vienen. El último traspié ha venido a cuenta de los 100 mil millones de euros de rescate a la banca, que se intentó vender como un éxito exento de condicionamiento.

Menos de dos semanas después del anuncio, no sólo se ha demostrado que aún se está negociando el Memorándum de Entendimiento en el que figurarían las condiciones, sino que además Barack Obama, Ángela Merkel y Françoise Hollande redoblan la presión sobre Mariano Rajoy para que formalice la petición de ayuda. Esta podría producirse hoy mismo, cuando se espera que la consultora alemana Roland Berger y la estadounidense Oliver Wyman den ha conocer sus estimaciones sobre las necesidades de capital de la banca española, que se situarían en una horquilla que va desde los 40 mil hasta los 75 mil millones de euros.

La cumbre del G-20 de México parece haber sido un nuevo fracaso internacional de Mariano Rajoy. En este marco, y ante la presión de los mercados que ha llevado a la prima de riesgo española a rozar los 600 puntos básicos, el Presidente español se ha visto obligado a reconocer que la decisión de rescate a la banca ha sido “enormemente dañina”.

Y en esta misma cumbre, según el diario británico The Telegraph, se habría aprobado el rescate de las economías española e italiana mediante la compra de bonos de deuda pública por valor de 750 mil millones de euros. De efectivamente concretarse esta medida, el duro condicionamiento que la acompañaría podría ser el fin del gobierno de Mariano Rajoy. Paradójicamente, la posibilidad de un nuevo y masivo rescate está relajando mucho la presión sobre la deuda española durante las jornadas de ayer y hoy.

Al mismo tiempo, la situación interna española se agrava con una creciente conflictividad social. Muchos son los sectores que se están levantando contra las políticas de austeridad, pero durante el último mes han sido los mineros del carbón los que han acaparado el protagonismo. En las minas, montes y pueblos de Asturias y León se están pudiendo ver escenas que asemejan a guerrillas en combate, en lo que ya es el conflicto laboral más grave que se recuerda en décadas y que da la medida de la rápida degeneración de la situación que se está viviendo en España.

Y ayer, una vez más, Mariano Rajoy pareció esconderse ante la opinión pública. En una muy controvertida medida, decidía eliminar el debate sobre el estado de la nación, un debate anual de carácter general sobre la marcha del país. Hasta hoy sólo había sido suspendido en una ocasión desde que Felipe González lo instaurara en 1983.

Así las cosas, parece que no sólo se avecinan tiempos muy duros para la economía y, especialmente, para la ciudadanía española, sino que o mucho cambian la actitud y la credibilidad del Ejecutivo español o es probable que la etapa de Mariano Rajoy llegue a su final muy anticipadamente.

martes, 27 de marzo de 2012

Andalucía y Asturias Castigan a Mariano Rajoy

El Partido Popular obtiene una pírrica victoria en Andalucía que le aleja del gobierno ante un pacto de los partidos de la izquierda. En Asturias queda como tercera opción política y sólo podría entrar en el gobierno como fuerza subalterna.



Andalucía y Asturias pasan la primera factura a las políticas de recortes del ejecutivo conservador de Mariano Rajoy, tras poco más de tres meses de gobierno. La primera reválida electoral a la que se ha tenido que enfrentar el Partido Popular se ha saldado con unos resultados muy lejanos a sus objetivos. Tal es así que es posible que no pueda gobernar ninguna de las dos comunidades autónomas. A su vez, los resultados evidencian la recuperación del Partido Socialista que tiene serias opciones de gobernar ambos territorios, manteniendo una buena porción de poder institucional.

Pero, si hay una vencedora clara en ambas regiones, esta ha sido la abstención. Con una participación del 62% en Andalucía y del 56% en Asturias, más de 10 puntos de retroceso con respecto a las elecciones anteriores en ambos casos, se evidencia el avance del desinterés por unos procesos electorales que se visualizan como exentos de respuestas a las preocupaciones y necesidades del conjunto de la ciudadanía. Asimismo, el crecimiento de opciones políticas minoritarias como Izquierda Unida (IU) o Unión, Progreso y Democracia (UPyD), revela el incremento de la desafección hacia los dos grandes partidos que dominan el mapa político español.

PÍRRICA VICTORIA POPULAR EN ANDALUCÍA

Tras los resultados de las elecciones generales de Noviembre de 2011, que situaron al Partido Popular andaluz 9 puntos por encima de los socialistas, los conservadores encaraban la confrontación electoral con el objetivo de obtener mayoría absoluta para poder gobernar. Al borde de ella les situaban todas las encuestas pero, sorprendentemente, el socialista José Antonio Griñán ha conseguido reducir a un único punto la diferencia con el popular Javier Arenas.

Así las cosas, los 50 diputados populares serán insuficientes para gobernar ante el más que probable pacto entre PSOE (47 diputados) e Izquierda Unida (12 diputados). Por tanto, todo apunta a que los socialistas seguirán manteniendo el poder en la comunidad autónoma más grande y más poblada, la cual llevan gobernando desde el restablecimiento de la democracia en España.

El Partido Socialista consigue recuperar mucho terreno en un bastión simbólico para el socialismo español, que por primera vez temieron perder. Los graves escándalos de corrupción que han salpicado en los últimos meses a varios altos cargos de la administración andaluza, no han conseguido frenar la espectacular recuperación del voto socialista.

EL ENREDO ASTURIANO

Asturias ha afrontado un nuevo proceso electoral tan sólo 10 meses después del anterior. La grave crisis que vivió la derecha asturiana ha desembocado en un mapa político de complicadísima gobernabilidad. La batalla interna que se desarrolló en el seno del Partido Popular en el proceso de designación de candidato para las elecciones de Mayo de 2011, terminó con la huida del partido del que fuera hombre fuerte del gobierno de José María Aznar, Francisco Álvarez-Cascos. Foro Asturias, su proyecto político de derecha regionalista,  obtuvo una victoria mínima en Mayo, pero la imposibilidad de llegar a acuerdos con ninguna otra fuerza política derivó en una situación de ingobernabilidad que obligó a una nueva llamada a las urnas.

Los populares afrontaban el envite con la intención de convertirse en primera fuerza política del Principado, a partir de una fuerte recuperación del voto huido junto con Álvarez-Cascos. Si bien el desgaste de Foro Asturias se produce, lo hace en menor medida de lo esperado y sin generar una recuperación del voto popular. Así, la batalla en la derecha conservadora se salda con el triunfo electoral del Partido Socialista (16 diputados), el retroceso de Foro Asturias (13 diputados) y el mantenimiento del Partido Popular como tercera fuerza política (10 diputados). También obtienen representación parlamentaria Izquierda Unida (5 diputados) y la derechista UPyD (1 diputado).

A pesar de todo, si los conservadores consiguen limar sus diferencias, podrían formar gobierno y arrebatárselo al candidato socialista Javier Fernández. Pero ahora sería difícilmente explicable un pacto ante la opinión pública, cuando el haberlo alcanzado hace unos meses hubiera evitado la nueva convocatoria electoral. Aún así, el acuerdo de gobierno no escondería el mayúsculo fracaso de la candidata popular Mercedes Fernández, que entraría en el gobierno como subalterna de Álvarez-Cascos.

Incrementando aún más el enredo aparece el voto emigrante. Su recuento puede dar un escaño más al PSOE, lo que obligaría a un acuerdo tripartito derechista entre PP, Foro Asturias y UPyD para poder arrebatar la presidencia del Principado a los socialistas.

TOQUE DE ATENCIÓN A RAJOY

Estos resultados suponen un inesperado desgaste del Partido Popular. Las beligerantes políticas de recorte que ha ido poniendo en marcha el gobierno de Mariano Rajoy y los gobiernos autonómicos populares, han hecho mella en el electorado con mayor profundidad de lo que se esperaba. Igualmente parece haber influenciado la radical reforma del mercado laboral, que supone una importante pérdida de derechos de los trabajadores y que ha llevado a los sindicatos españoles a la convocatoria de la huelga general.

Así todo, el gobierno popular pretendió minimizar los daños retrasando la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para después de estas convocatorias electorales. La reducción del déficit público que le ha impuesto la Unión Europea supondrá un recorte presupuestario de 32000 millones de euros, lo que hubiera empeorado las expectativas electorales del Partido Popular en caso de presentarlos con anterioridad. Pero este movimiento táctico no ha conseguido evitar la plasmación electoral del creciente descontento social.

Mariano Rajoy debería tomar buena nota del fuerte desgaste que ha tenido en sólo tres meses de gestión, sobre todo cuando aún no ha mostrado su agenda neoliberal en toda su profundidad. El día 29 afrontará un nuevo examen en la huelga general convocada contra la reforma del mercado laboral, sólo un día antes de la presentación del proyecto de presupuestos. En caso de producirse un éxito del paro, este debería llevarle a calcular muy bien la radicalidad de sus reformas. La inflexibilidad ante una creciente conflictividad social podría generar un enconamiento de posturas de imprevisibles consecuencias políticas y sociales.

viernes, 13 de enero de 2012

Rubalcaba Vs Chacón: La Interna del Socialismo Español

Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón se enfrentarán por la Secretaría General del PSOE. El congreso de los socialistas españoles tiene lugar en un momento de extrema debilidad tras los resultados de las elecciones de Noviembre. Analizamos el futuro de la socialdemocracia española y de la europea.



El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) celebrará su 38º Congreso entre los días 3 y 5 de Febrero en Sevilla. Un cónclave que se antoja fundamental no sólo para el futuro de los socialistas, sino para el conjunto de la política española. En él se determinará el nuevo rumbo de la primera fuerza de la oposición española y la dirigencia llamada a dotar de credibilidad a la alternativa al nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy.

El PSOE vive sus momentos más complicados en la actual etapa democrática. Las últimas elecciones generales le han otorgado el menor número de diputados (110) en todo el periodo posterior a la dictadura, habiendo perdido más de 4 millones de votos con respecto a las elecciones de 2008. Esto, sumado a los resultados de las elecciones autonómicas y municipales de Mayo, le sitúa en las cotas más bajas de poder institucional de los últimos 30 años.

Así las cosas, el 38º Congreso toma una relevancia histórica al tener que ser un obligado punto de inflexión en el devenir de la socialdemocracia española. Este congreso, de acertar en sus conclusiones, podría pasar a la historia como pasaron los congresos de Suresnes (Francia) en 1974, en el que se renunció definitivamente al marxismo y que aupó a la Secretaría General a Felipe González, o el del año 2000, que encumbraría a José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos cónclaves fueron profundos procesos de renovación interna que acabarían por llevar al poder a los socialistas en 1982 y 2004.

CHACÓN O RUBALCABA

En esta ocasión, dos son los candidatos a hacerse con el control del partido, aunque aún podría surgir alguno más. Por un lado, el ex Vicepresidente y candidato a la Presidencia del Gobierno en las pasadas elecciones Alfredo Pérez Rubalcaba (Solares, Cantabria, 1951), y por otro, la ex Ministra de Defensa Carme Chacón (Esplugas de Llobregat, Barcelona, 1971).

El cántabro cuenta entre sus puntos fuertes con una amplísima experiencia política, que comienza en 1988, y que acompaña de la fama de ser uno de los dirigentes más astutos del actual panorama político español. Entre sus grandes logros políticos está el haber sido el Ministro del Interior que más éxitos alcanzó en la lucha antiterrorista, hasta el punto de conseguir la renuncia a la lucha armada por parte de ETA. En su contra opera su relativamente avanzada edad, que le llevaría a poder optar a la Presidencia del Gobierno con 64 años en 2015, y el llevar más de dos décadas en primera línea de la política española, lo que difícilmente casa con la imagen de renovación que necesita el socialismo español. Pero su gran obstáculo es ser el máximo responsable de la mayor derrota electoral del socialismo español en la actual etapa democrática.

Por su parte, la catalana Carme Chacón parece ser la viva imagen de la renovación. Como mujer sería un soplo de aire fresco tanto para el Partido Socialista como para la política española en general. Sería la primera vez en la historia de España que una mujer podría tener opciones reales de alcanzar la Presidencia del Gobierno. En su contra juega su poca experiencia en la primera línea de la política española, que data del año 2000, aunque este hecho también puede ser visto como un ejemplo de renovación. Y su condición de catalana, lo que siempre se ha considerado un hándicap para liderar proyectos políticos de carácter estatal. Precisamente por ello, en las últimas fechas, su equipo se está encargando de airear su ascendencia andaluza.

Ambos candidatos han plasmado su proyecto político en sendos documentos. La catalana es la que más autocrítica ha desarrollado a la hora de presentarse ante los militantes socialistas. “Nuestra pérdida de apoyos no se debe solamente a la crisis sino también a nuestros errores” llega a decir en su documento “Mucho PSOE por hacer”. En él se reflexiona sobre la imperiosa necesidad de recuperar los postulados de la socialdemocracia para combatir la salida antisocial a la crisis que está desarrollando Mariano Rajoy. Destacable es su apuesta por la construcción de una fuerza política socialdemócrata europea “que reivindique un gobierno económico democrático de Europa capaz de enfrentarse a la especulación financiera”.

Rubalcaba centra su proyecto en la recuperación del partido. Un partido más fuerte, más democrático, más participativo y más moderno. Quiere “un partido a la vanguardia de la participación tecnológica”, pretendiendo potenciar la intervención de los militantes a través de las redes sociales. Para ello hace la llamativa propuesta de  crear la “Federación Socialista 2.0 y la militancia 2.0”. Un documento político que, en la actual realidad de los socialistas españoles, parece adolecer de falta de autocrítica.

Ayer causaron sorpresa las declaraciones de Carme Chacón, en las que aseguró que “estaría encantada” de poder realizar un debate con su competidor sobre el futuro del Partido Socialista. Un guante que Alfredo Pérez Rubalcaba parecía estar dispuesto a recoger, pero que rápidamente fue descartado por la dirección del partido.

LA CORRELACIÓN DE FUERZAS

A priori, la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba parte con la ventaja de contar con el apoyo del aparato del partido, un factor de mucho peso en una organización del tamaño y tradición del PSOE, con 133 años de historia. Pero, en los últimos años, varias han sido las ocasiones en las que la militancia acabó rebelándose contra los pesos pesados de la organización. Así ocurrió en 1998 cuando, en las primarias socialistas, Josep Borrell se impuso al candidato de la dirección Joaquín Almunia, aunque posteriormente tuviera que renunciar. Algo parecido sucedió en el congreso del año 2000, en el que José Luis Rodríguez Zapatero derrotó por escaso margen al candidato del aparato José Bono.

Por tanto, hay que relativizar la supuesta ventaja de Rubalcaba, que se plasma en los 58 avales de miembros del Comité Federal que ha presentado, frente a los 27 de Carme Chacón.

Más importantes parecen los datos que arroja el sondeo realizado por el diario El País. Según el estudio, Rubalcaba contaría con el apoyo claramente mayoritario de las federaciones de Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi y Castilla-León, lo que podría suponer 173 delegados. Chacón obtendría amplia mayoría en Madrid y Cataluña, lo que equivaldría a 180 delegados. Pero el cántabro tendría cierta ventaja en Aragón, Extremadura y Canarias, mientras que en el resto de los territorios el resultado es una incógnita. Por tanto, gran parte de la decisión final estará en manos de los delegados andaluces (234 de los 972 totales).

Aquí cobra importancia la figura de José Antonio Griñán, Secretario General del Partido Socialista de Andalucía. Desde su proclamada postura de “neutralidad activa”, ha pospuesto el decantarse por uno u otro candidato hasta que hablen los 8 congresos provinciales andaluces. Pero existen fuentes que aseguran que Griñán está desarrollando una labor soterrada en favor de Carme Chacón. De ser esto así y obtener los frutos deseados, la candidatura de la catalana se potenciaría enormemente.

EL FUTURO DE LA SOCIALDEMOCRACIA EUROPEA

Al margen del resultado de la interna socialista, lo que se está dilucidando en España es un capitulo más del presente y futuro de la socialdemocracia europea. No corren buenos tiempos para los postulados ideológicos socialdemócratas, que comenzaron a desdibujarse del accionar político de toda Europa allá por los años 70 y que hoy ya casi han pasado a la historia.

La crisis y las exigencias de los mercados han acabado por imponen un recetario único que inunda la política económica de todos los gobiernos europeos, sean del color que sean, lo que se está convirtiendo en la puntilla de la socialdemocracia. Contención del gasto comenzando por el social, privatización del sector público, desregulación laboral, políticas fiscales regresivas, incremento de la edad de jubilación y reducción de las futuras pensiones, etc… son parte de la agenda desarrollada tanto por los llamados socialdemócratas como por los conservadores.

El PSOE y demás partidos del continente provenientes de la socialdemocracia sobrevivirán, ya que son parte fundamental del sistema de partidos de las democracias europeas occidentales. Pero lo que resta por dilucidar es si estos partidos podrán ser capaces de volver a tomar la socialdemocracia como guía de su acción gubernamental. Hay varios fenómenos que llevan a ser pesimista con respecto al futuro de esta corriente ideológica en Europa.

En primer lugar, la internacionalización de las finanzas y la configuración de una Unión Europea basada en el mercado, en la que los capitales gozan de amplios márgenes de libertad de movimientos. Paralelamente a esto, se han construido unas instituciones europeas que, además de tener más que evidentes déficits democráticos, no han sido dotadas de instrumentos para el control financiero y han acabado siendo presas de sus lobbies. Su incapacidad se pone de manifiesto en cada cumbre europea donde nunca se acaba de decidir nada que frene la especulación en los mercados.

Frente a esto, los gobiernos nacionales están desarmados, carentes de soberanía en materia de política económica, atados al euro y a unas directivas europeas que siempre apuntan en la misma dirección neoliberal, y con la permanente amenaza de expulsión de la Unión Europea ante posibles incumplimientos. Por esto si fuera poco, la crisis ha potenciado el liderazgo alemán, cuya banca es la prioridad absoluta de la canciller Angela Merkel.

En segundo lugar, la desaparición del marco histórico que propició su preeminencia. La política socialdemócrata y su máximo logro, el Estado del Bienestar, fueron posibles gracias a la necesidad de contener las aspiraciones de un movimiento obrero europeo fuerte y que veía como se sucedían las conquistas sociales en la Europa de Este. El marco de guerra fría surgido tras la II Guerra Mundial y la necesidad de una rápida reconstrucción europea, junto con las tesis económicas keynesianas como receta contra la crisis de 1929, configuraron una Europa que se abrió a amplias concesiones sociales.

Ese marco ya hace 20 años que ha desaparecido. No hay modelo social alternativo triunfante, el movimiento obrero europeo es francamente débil y, por tanto, no hay necesidad de concesiones. Así lo están demostrando los mercados que, día a día, exigen más esfuerzos de desregulación que minan el Estado del Bienestar.

A pesar de todo, cada vez son más las voces que desde la socialdemocracia opositora critican las políticas de austeridad a toda costa. Muy diferente será que, estando en el gobierno, tengan la capacidad de actuar de tal manera arriesgándose a ser expulsados del euro e incluso de la Unión Europea. Las dimensiones de la crisis no acaban de ser conocidas totalmente y es más que posible que esta continúe recrudeciéndose. De ser así, la moneda única europea seguirá estando en peligro y con ella el conjunto de la Unión. Quizá la única esperanza real de la socialdemocracia europea sea la implosión de estas instituciones, devolviendo así la soberanía económica a los Estados. Pero ni siquiera un giro tan brutal de la realidad europea garantizaría que los gobiernos puedan abstraerse del poder de los mercados.

martes, 22 de noviembre de 2011

España da Todo el Poder a Mariano Rajoy

Los conservadores españoles obtienen una contundente victoria por mayoría absoluta. El Partido Socialista sufre la peor derrota de toda la actual etapa democrática. El anuncio del abandono de la lucha armada de ETA lleva a la izquierda abertzale a los mejores resultados de su historia. Analizamos los retos inmediatos de vencedores y vencidos.



El conservador Partido Popular ha conseguido una amplia mayoría que le permitirá gobernar España en solitario durante los próximos 4 años. El partido liderado por Mariano Rajoy, que será el próximo Presidente del Gobierno, ha obtenido 10’8 millones de votos que suponen el 44’6% del electorado y le reportan 186 diputados, 10 más de los que marcan la mayoría absoluta. Por su parte, el Partido Socialista de Alfredo Pérez Rubalcaba, ha sido respaldado por casi 7 millones de electores, el 28.7% de los votos, lo que le concede 110 diputados.

Este resultado, el mejor de la historia de los conservadores, se fundamenta en la debacle del Partido Socialista que, a su vez, ha cosechado sus peores resultados en el actual periodo democrático. Mientras que el Partido Popular ha incrementado sus votos en poco más de medio millón, los socialistas han perdido 4’3 millones con respecto a las elecciones de 2008, lo que demuestra un fuerte castigo del electorado de izquierda que se ha decantado por opciones minoritarias o por la abstención, el voto en blanco o el voto nulo.

Otras fuerzas que han salido reforzadas de la convocatoria electoral de ayer son la derecha nacionalista catalana de Convergencia i Unió (CiU), que alcanza los 16 diputados; la coalición Izquierda Unida (IU), que pasa de 2 a 11; Unión, Progreso y Democracia (UPyD) de la ex socialista Rosa Díez, que pasa de 1 a 5 diputados; y la nueva coalición de la izquierda independentista vasca Amaiur, que entra con fuerza en el Congreso de los Diputados con 7 en las primeras elecciones sin violencia por parte de ETA.

De esta manera, la práctica totalidad del territorio español está dominado por el Partido Popular, con la excepción de Cataluña, donde vence CiU, y el País Vasco, dónde la coalición en la que participa la izquierda abertzale se ha convertido en la primera fuerza política en número de diputados. El PSOE únicamente mantiene la mayoría en las provincias de Sevilla y Barcelona.

El candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconocía su derrota poco después de las 10 de la noche, en una comparecencia en la que declaraba que “el PSOE no ha tenido unos buenos resultados, hemos perdido claramente las elecciones”. Pero desde ese mismo momento asumía el rol opositor y se comprometía a trabajar en defensa de los “derechos y seguridades básicas que cohesionan” la sociedad, dando a entender que el gobierno del Partido Popular supondrá un retroceso a nivel social.

Por su parte, un comedido Mariano Rajoy comparecía con un discurso integrador en el que afirmaba que "gobernaré al servicio de España y de los españoles, procurando que, por ninguna circunstancia, nadie se sienta excluido de la tarea común". Intentaba así calmar las voces más críticas que prevén un paquete de medidas antisociales de ajuste en los primeros meses de gobierno del líder conservador.

LOS RETOS DE RAJOY

La dura crisis económica que atraviesa Europa adquiere tintes dramáticos en España a nivel laboral con 5 millones de desempleados. Esto, junto con las medidas de ajuste que ha adoptado el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido lo que ha aupado al poder a Mariano Rajoy. Esta situación ya dibujaba un escenario tremendamente favorable a los intereses electorales de los conservadores españoles. Pero la cita a las urnas se fue a dar en el peor momento de la crisis, con un ataque especulativo de los mercados sobre la deuda soberana española durante los días previos. Así, la prima de riesgo española alcanzaba niveles record los días 17 y 18 y se situaba en zona de rescate, allanando aún más el camino de Rajoy hacia el Palacio de la Moncloa.

Pero la calamitosa situación de económica será ahora una dura labor a la que Mariano Rajoy deberá dar respuesta. Desde ya habrá que estar muy atento al comportamiento de los mercados financieros para ver cómo es recibido el cambio político en España, ya que la amenaza de intervención pende sobre la economía española. Los expertos confían en una relajación de los ataques especulativos gracias al resultado electoral, pero de no ser así el nuevo gobierno podría tener que enfrentarse a un recrudecimiento de la crisis económica desde su primer día en el poder.

Además, toda la sociedad española urge medidas que consigan revertir el constante proceso de destrucción de puestos de trabajo. Una tasa de desempleo del 21%, que llega a alcanzar el 46% entre la juventud, un millón de parados de larga duración y el millón y medio de familias con todos sus miembros sin trabajo exigen respuestas inmediatas. Empleo, reactivación económica, reducción del déficit público y control de la deuda han sido los ejes de una campaña ambigua que ahora Rajoy deberá afrontar.

Durante la campaña electoral se acusó al que será el próximo Presidente del Gobierno de tener un discurso conscientemente ambiguo. Tras esta estudiada ambigüedad existiría un programa oculto de recorte de prestaciones sociales, desmantelamiento de servicios públicos y desregularización laboral, en la línea que la Unión Europea está exigiendo a otros países con situaciones económicas complicadas como Grecia, Portugal e Italia. El propio Rajoy declaraba el jueves que “habrá que recortar en todo” excepto en las pensiones y que “será prioritario cumplir con los compromisos que España ha asumido en Bruselas”. Las medidas más duras podrían llegar en los primeros meses de gobierno, calificándolas como inevitables y justificándolas por la situación heredada del gobierno de Zapatero.

Otro aspecto clave de su gestión será lograr la consolidación del final definitivo de la violencia terrorista. Los avances alcanzados durante los últimos meses del gobierno de Zapatero le obligarán a desarrollar una extraordinaria capacidad de negociación. Esta será la manera de evitar una eventual ruptura del proceso a causa de la adopción de posiciones maximalistas provenientes de los sectores más duros de su partido. Así, en un muy breve plazo, deberá ir dando respuesta a ciertas demandas como son el acercamiento de presos de ETA a cárceles del País Vasco, una flexibilización de la política de beneficios penitenciarios que permita acceder a ellos más fácilmente y la salida de la cárcel de dirigentes de la antigua Batasuna que son actores fundamentales del proceso, especialmente Arnaldo Otegi. Los buenísimos resultados de la coalición de la izquierda independentista vasca Amaiur, le han reportado un buen número de diputados que serán un acicate parlamentario constante que exigirá a Rajoy compromisos claros.

Igualmente, un aspecto que marcará el tono del gobierno de Mariano Rajoy, será su actitud al respecto de determinadas legislaciones a las que se ha opuesto en los últimos tiempos. Entre ellas destacan la ley de memoria histórica, la nueva ley de aborto o el matrimonio homosexual. Los sectores más duros de su partido y la Iglesia Católica le presionarán para avanzar en su derogación.

EL FUTURO DEL PARTIDO SOCIALISTA

Una de las incógnitas que se abre es cuál será el futuro del PSOE. El batacazo electoral obliga a los socialistas españoles a iniciar un proceso de reflexión interna que permita poner al partido en situación de comenzar a ganar terreno a los conservadores. El candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, en la comparecencia en la que reconoció su derrota, ya anunció que había pedido al Secretario General del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, la convocatoria de un Congreso Federal para definir el futuro de la organización.

Desde el momento en que los datos anunciaban la histórica derrota del PSOE, las elucubraciones al respecto se dispararon. Todas las miradas se han puesto en la catalana Carme Chacón, quien renunció a presentarse a las primarias socialistas en beneficio de Alfredo Pérez Rubalcaba, pero que ahora podrían enfrentarse por la Secretaría General del partido. La actual Ministra de Defensa tiene muchas opciones de convertirse en la nueva líder de los socialistas españoles, insuflándoles fuerzas renovadas que puedan llevarles a aspirar a retomar el poder dentro de 4 años. Uno de sus hándicaps podría ser su condición de catalana, un factor que siempre se ha considerado negativo para los primeros espadas del escenario político español.

Sea como fuere, el PSOE está obligado a un profundo recambio de su dirigencia política y a retomar ciertas señas de identidad de la izquierda que fueron abandonadas cuando estalló la crisis económica. En este proceso aparecerán tensiones que, por su propio interés, habrán de resolver sin poner en peligro la unidad del partido.

“Súmate al cambio” pedía el slogan electoral del Partido Popular y ayer España apostó clara y mayoritariamente por ese cambio. Ahora bien, el complicadísimo marco de crisis económica, con unas tensiones en los mercados financieros que están afectando y haciendo caer gobiernos de todo signo, pueden hacer que el cambio no vaya mucho más allá de una cuestión nominal. Los ataques especulativos sobre la deuda española, los índices de la prima de riesgo y, sobre todo, las exigencias de la Unión Europea, están consiguiendo que la profundidad del cambio dependa más de Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy que del propio Mariano Rajoy. En pocas semanas, cuando Mariano Rajoy comience a desvelar su plan de gobierno, se podrá ver la verdadera dimensión del cambio español.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

España: Rajoy y Rubalcaba, Cara a Cara

Ayer se vivió uno de los momentos álgidos de la campaña electoral española. Los favoritos a tomar el relevo de Zapatero al frente del Gobierno se enfrentaron en un debate en el que las encuestas otorgan la victoria al conservador Mariano Rajoy.



La pasada noche los españoles tuvieron la primera y última oportunidad de ver a los dos máximos candidatos a dirigir los destinos del país contraponiendo sus proyectos. Un esperado debate en el que el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba tenía puestas muchas de sus escasas esperanzas en remontar los 16 puntos de ventaja que las últimas encuestas otorgan a Mariano Rajoy. Tan conscientes de esta realidad eran en las filas del conservador Partido Popular que sólo accedieron a un único debate situado en los primeros días de campaña, intentando minimizar eventuales efectos negativos sobre el resultado de la jornada electoral del 20 de Noviembre

Así las cosas, ambos candidatos llegaban al debate con objetivos muy diferentes. Rajoy con la intención de gestionar de la mejor manera posible su amplia ventaja, mostrando su cara más amable. Rubalcaba dispuesto a arriesgar, buscando movilizar a un amplio electorado de izquierdas que ha dado la espalda al Partido Socialista durante los últimos tres años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Para ello, los socialistas apelan a los 8 millones de indecisos que revelan las encuestas, para quienes parecía construido tanto el tono como el contenido del discurso del candidato socialista.

RUBALCABA AL ATAQUE

Las diferencias comenzaron a marcarse desde la llegada al Palacio de Congresos de Madrid donde tuvo lugar la confrontación dialéctica. Mientras que el candidato conservador llegaba solo, el socialista se dejó ver acompañado por Elena Valenciano, su Coordinadora de Campaña, en un evidente guiño al electorado femenino.

El debate estuvo marcado por una puesta en escena muy agresiva por parte del candidato socialista. La amplia batería de propuestas que desplegó fue acompañada de un profundo conocimiento del programa de su adversario, intentando demostrar la existencia de una agenda oculta, según la cual un gobierno liderado por Mariano Rajoy pondría en peligro muchas de las conquistas del Estado de Bienestar. De esta manera, en varias ocasiones le exigió que explicara qué hará si ganara las elecciones, ya que en su programa "la redacción es deliberadamente ambigua y peligrosa".

Por su parte, el candidato conservador se defendía señalando que "eso es una insidia, cosa que, conociéndole, no me sorprende". Durante buena parte del debate, se limitó a recordar la calamitosa situación que vive la economía española, minando la credibilidad del socialista como miembro destacado del gobierno Zapatero que fue. De esta manera, sacó a la luz en repetidas ocasiones los casi 5 millones de desempleados, el millón y medio de familias con todos sus miembros sin trabajo o el 45% de desempleo juvenil.

Mientras que Mariano Rajoy apelaba una y otra vez al control de gasto público como política fundamental de su futuro gobierno, Rubalcaba asumía la nueva convicción que va asentándose en ciertos sectores académicos según la cual un excesivo ajuste puede comprometer el crecimiento económico y, por tanto, la salida de la crisis. De esta manera, el socialista planteó proponer a la Unión Europea retrasar 2 años el ajuste junto con la creación de un plan de reactivación económica que comparó con el Plan Marshall que sirvió para recuperar la economía europea tras la II Guerra Mundial.

Buscando movilizar el voto de la izquierda, Alfredo Pérez Rubalcaba desplegó una batería de medidas a las que este voto puede ser muy sensible. Así anunció un nuevo impuesto a las grandes fortunas y a la banca y un reordenamiento más progresista del impuesto de sociedades, además de un aumento de la imposición al alcohol y al tabaco para ayudar a la financiación de la sanidad pública. En lo que a fomento del empleo se refiere, anuncio descuentos en las cotizaciones a la seguridad social de las pequeñas y medianas empresas que contraten nuevos empleados y trabajadores en prácticas.

Mariano Rajoy centró su discurso en la recuperación del empleo. Para ello, anunció una reforma laboral que flexibilizará el mercado laboral, primando la negociación entre trabajadores y patronal en el marco de la empresa y reduciendo, por tanto, la capacidad de negociación colectiva de los sindicatos. Igualmente, anunció facilidades de pago de impuestos como el IVA para empresas en dificultades o con las que el Estado tenga deudas contraídas.

Ambos se acusaron de recortar en materia de políticas sociales. El conservador acusó al gobierno socialista de ser el que más lo ha hecho en todo el actual periodo democrático, mientras que Rubalcaba acusó a Rajoy de ocultar los recortes que los gobiernos autonómicos de su partido están llevando a cabo en comunidades como Madrid o Castilla-La Mancha.

Alfredo Pérez Rubalcaba también atacó al candidato conservador en materia de derechos, recordando que el Partido Popular se opuso a la ley de igualdad, a la ley de aborto, a la ley de muerte digna y, especialmente, al matrimonio gay. A este último respecto, Mariano Rajoy se defendió matizando que su oposición es al hecho de que se califique como matrimonio, recordando que en su día propuso llamarlo unión de hecho.

LLAMATIVAS AUSENCIAS Y ALGUNAS CONCLUSIONES

Llama la atención la ausencia de varios temas en el debate. Para gran parte del electorado debe haber sido desalentador que el movimiento de los indignados no haya merecido ni un sólo comentario por parte de los candidatos a la Presidencia del Gobierno. De la misma manera, apenas hablaron de política exterior, haciendo Mariano Rajoy una breve apuesta europeísta y por la potenciación de las relaciones con América Latina. Tampoco se abordó la situación de Afganistán, salvo para recordar al militar español caído recientemente, ni de Libia, Siria u Oriente Medio.

Aún más llama la atención que ETA sólo apareciera para ensalzar el trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado y para que los candidatos se ofreciesen mutuamente a colaborar en el final definitivo de la banda armada. Tampoco se dijo una sola palabra sobre los casos de corrupción que salpican a ambos partidos. Dos temas que evidentemente pactaron no tocar, lo que privó al electorado de conocer sus posturas al respecto de dos cuestiones de grandísima actualidad en la España de hoy por hoy.

La batalla de la credibilidad parece haberla ganado claramente Alfredo Pérez Rubalcaba. Mientras que Mariano Rajoy constantemente consultaba sus papeles, prácticamente leyendo su alocución inicial y final y las primeras intervenciones de cada bloque, el candidato socialista hilaba su discurso sin apartar la mirada de cámara. Así consiguió dar una imagen de cercanía y convicción frente a un cierto grado de artificialidad que transmitía el discurso del conservador.

Así todo, la mayoría de las encuestas posteriores apuntan a Mariano Rajoy como ganador del debate. Pero más que una victoria dialéctica, lo que probablemente refleje este dato es una consolidación, gracias a su estrategia de perfil bajo, de los buenísimos resultados que al candidato conservador le auguran los sondeos. En todo caso, lo que faltaría por dilucidar es si el tono combativo de Alfredo Pérez Rubalcaba y la batería de propuestas de corte progresista que desplegó, así como la acusación vertida hacia Mariano Rajoy de tener una agenda oculta muy conservadora, han conseguido movilizar el voto de la izquierda. Esta es la tabla de salvación del candidato Rubalcaba, al cual cada vez le queda menos tiempo para evitar el peor resultado electoral de los socialistas en el actual periodo democrático, que daría a Mariano Rajoy una amplia mayoría absoluta.

jueves, 13 de octubre de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Nación Cascos

    Esta reflexión de hoy no va a gustar a muchos. Así todo, no puedo dejar de llamar la atención sobre lo que me parece un fenómeno político de lo más extraño y que está teniendo lugar en Asturias en estas últimas semanas. A saber, la confluencia de la izquierda nacionalista asturiana y el Gobierno del Principado de Asturias bajo la presidencia de Francisco Álvarez-Cascos. Producto de mi imaginación dirán unos, consecuencia de mi españolismo dirán otros o una elucubración más de mi animadversión por los nacionalismos. Ya lo pongo yo por delante para vacunarme de antemano y, por supuesto, negarlo de plano.

    La tremenda visión política del ex Ministro de Fomento ya apuntó maneras en este sentido durante la campaña electoral, vistiéndose con cierto discurso regionalista un tanto exagerado, que estoy seguro que atrajo a más de un llamativo voto, tanto de la izquierda como del nacionalismo. Para ello evitó rodearse de un equipo excesivamente marcado políticamente hablando, apostando por técnicos provenientes de muy diversos campos, y explotando su enfrentamiento con la dirección del Partido Popular como si de resistencia asturianista frente a un extraño opresor se tratara.

    Ahora los acontecimientos llegan a un punto rayano con lo kafkiano. Primero, a consecuencia del conflicto con la televisión autonómica. Al margen de otras consideraciones que no es motivo de atención en este artículo, la realidad es que hoy están en peligro más de 700 puestos de trabajo por el recorte presupuestario. Y en medio de este conflicto laboral, extrañamente se reactiva una campaña reivindicando una mayor presencia de la llingua asturiana en la televisión pública de la región. No le falta razón a la reivindicación, pero el tempo político ha cambiado y la prioridad hoy debería ser el drama social que se cierne sobre un importante número de trabajadores de la comunicación y sus familias.

    En segundo lugar, en relación con el centro cultural Niemeyer de Avilés. La batalla abierta por el gobierno regional con la fundación del centro dudo mucho que esté motivada por la mejora de su gestión, la búsqueda de la excelencia en sus contenidos o la transparencia en la gestión de sus recursos. Es un problema de control político, como también lo es, en definitiva, en la RTPA. Curiosamente, volvemos a ver como se reactivan, de manera considerabilísima, las reivindicaciones de orientación asturiana en el diseño de la programación del centro por parte de la izquierda nacionalista. A su vez, dejan de lado cualquier crítica posible al gobierno actual para centrarse en retomar las críticas al gobierno socialista anterior. Críticas no desacertadas, pero extemporáneas, ya que ahora es Cascos y no otra persona quien debería tener una política cultural que permita, al menos, intuir por dónde irá su gestión.

    Así las cosas, en lo concreto, en el cómo operan los actos y a quién benefician los hechos, hoy la izquierda nacionalista asturiana abona los campos en los que siembra el ex Ministro de Fomento. Quizás sea porque, ante todo, se quiere combatir al PSOE, que motivos hay, pero dudo mucho que en esa batalla valga una confluencia con las fuerzas conservadoras. Los habrá que piensen que contra el PSOE vivíamos mejor… y quizás también sea cierto.

    Lo más curioso, incluso triste para alguien que como el que suscribe no es nacionalista pero tiene un tremendo cariño por Asturias y su cultura popular, es que los que deberían ser los más sensibles con la cultura asturiana, es decir, los nacionalistas, acaben por apuntalar el regionalismo covadonguista, aquel que perfectamente integró el franquismo y que poco o nada tiene de popular. En definitiva, no cabe más que concluir una tremenda desorientación en la izquierda nacionalista asturiana, que no por no ser la única izquierda desorientada está más justificada. Quizás busque desesperadamente un espacio político que no acaba de superar la marginalidad. Y aunque siempre se ha dicho que la política hace extraños compañeros de cama, en este caso debería andarse con cuidado no vaya a ser que acabe sufriendo el abrazo del oso. Un final muy asturiano, cual Favila, pero final en definitiva.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Rubalcaba, Sí: Un Vídeo para Analfabetos

    Los servicios de marketing de la maquinaria electoral del PSOE han parido un video. Su fin es potenciar las escasas opciones de victoria de Alfredo Pérez Rubalcaba en las próximas elecciones del 20 de Noviembre. El mensaje es muy simple: Rubalcaba es el más guapo, el más alto, el más rubio, el más listo, etc... ¿Política? No hombre, no, ¿para qué vamos a hablar de política? El video evidencia su absoluta convicción de que en la sociedad española reina el analfabetismo funcional. La cuestión es ¿tendrán razón?


    Análisis del contenido:

    Rubalcaba, sí… claro que sí.
    Porque tiene ideas y propuestas… las unas peregrinas y las otras indecentes.
    Porque afronta los problemas… el 20 de Noviembre tiene uno y bien gordo.
    Porque da seguridad… y reparte toletazos.
    Porque es muy listo… y me temo que también inteligente.
    Porque necesitamos políticos de altura… es colega Fernando Romay.
    Porque toma decisiones… faltaría más!!!
    Porque da gusto oírle… seguro que acaba dando el cante.
    Porque sabe lograr acuerdos… con Mariano Rajoy acaba de lograr uno.
    Porque te puedes fiar de él… os puedo asegurar que a mi no me va a defraudar… ¿a vosotros?
    Porque no nos va a dejar tirados… después del toletazo te lleva a dormir en comisaría.
    Porque soluciona las cosas difíciles… hace sudokus todas las mañanas.
    Porque sería un gran presidente… pues yo lo veo delgadito ¿no?
    Lo vamos a hacer porque queremos hacerlo… nena.
    Lo vamos a hacer porque podemos hacerlo… nena.
    Y lo vamos a hacer, sobre todo, porque sabemos hacerlo… nena, oh yeah!!!
    Porque escucha… Sonotone no lo financia.
    Porque hace…  Nike ¿sí?… just do it.
    Porque explica… y reparte vaselina.
    Con Rubalcaba, sí.

    Ahora vais y lo votáis...

martes, 30 de agosto de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Explicación Simple para Oponerse a la Reforma Constitucional

    Imaginémonos un pequeño pueblo que tras un cataclismo se queda en la más absoluta pobreza. Es decir, entra en una gran crisis económica. Como nadie tiene dinero, nadie puede tener ninguna actividad económica y nadie tiene ingresos. Los habitantes se reúnen y deciden pedir un préstamo al pueblo de al lado incurriendo, por tanto,  en déficit, ya que ahora deben dinero y no tienen ningún ingreso. Con ese dinero montan un gran hipermercado. Compran productos para venderlos en él y contratan trabajadores entre los habitantes del pueblo. Contratan cajeros, reponedores, encargados de mantenimiento, encargados de compras, vigilantes de seguridad, etc… Como los habitantes contratados tienen un sueldo, ahora pueden comprar productos en el hipermercado, con lo que este tiene ingresos y puede seguir comprando productos para vender. Y cuanto mayores son los sueldos de los trabajadores más productos compran, más productos puede vender el hipermercado y mayor es su beneficio. Como el hipermercado es de todo el pueblo (no privado) deciden destinar parte del beneficio a pagar la deuda y otra parte a servicios para los habitantes. Crean escuelas, hospitales, policía, bomberos, etc… Y, por tanto, contratan más trabajadores para esos servicios que, con sus sueldos, van a comprar también al hipermercado. En conclusión, gracias a que incurrieron en un déficit han conseguido reactivar su economía. Únicamente necesitaron invertir el dinero en una actividad que reportara un beneficio suficiente para pagar el interés del préstamo.

    Aplicado a la realidad de hoy, esa reunión de todo el pueblo sería el Estado, el hipermercado sería una empresa pública que invirtiera en le economía nacional y el pueblo de al lado sería el sector privado.

    Esto no es nada nuevo ni nada revolucionario. No es economía marxista ni mucho menos. Es lo que John Maynard Keynes teorizó en los años 30 para remontar la crisis de los años 20. Pero, ¿por qué ahora están haciendo todo lo contrario? Porque los mercados saben que esto no les conviene y hoy tienen un poder tan inconmensurable, muy superior al de los años 30, que son capaces de evitar que esto suceda. La plutocracia sabe que por cada inversión estatal tendrá un negocio menos del que lucrarse. Ellos quieren hacer negocio con todo, incluidos los servicios básicos. Negocio con la sanidad, con la educación, con los servicios sociales, etc… Es decir, en el pueblo del ejemplo querrían que fuera el pueblo de al lado quien directamente hiciera la inversión en el hipermercado. Pero eso sólo ocurriría si a este le interesara en su propio beneficio, no en beneficio del pueblo en crisis. Y, por supuesto, si los beneficios se invirtieran en servicios sólo se haría con ánimo de lucro, no con ánimo de mejorar la calidad de vida del pueblo. Por tanto, los habitantes tendrían que pagar por sus servicios básicos.

   Hoy, en el pueblo España, están intentando (y probablemente conseguirán) asegurarse que el Estado retrotraiga aún más su intervención en la economía y que lo haga de manera definitiva. De ahí la actual reforma constitucional que pondrá en manos de la Unión Europea el tope de déficit. Como el Estado verá muy limitada su capacidad de inversión, cada vez tendrá menos ingresos provenientes de la empresa pública, que a su vez repercutirá en una merma aún mayor de su capacidad de inversión. Únicamente podrá aumentar sus ingresos mediante los impuestos. Pero como la economía cada vez dependerá más de las manos privadas, estas tendrán más capacidad para obligar al Estado a doblegarse a su voluntad. Por tanto, seguramente, los impuestos acaben gravando más a los que menos tienen. Y, por si esto fuera poco, el estrecho margen de déficit que se permitirá será la prioridad de pago constitucional frente a los servicios sociales básicos, favoreciendo así su privatización.

    En definitiva, la reforma constitucional que se está debatiendo en nuestras cortes es la vuelta de tuerca definitiva para poner al país de rodillas ante la oligarquía financiera. Es la muerte casi absoluta de la poca democracia que nos quedaba. Como en el pueblo del ejemplo, tenemos dos alternativas: quedarnos quietos esperando una indigna muerte o reunirnos en plaza pública y tomar las riendas de nuestro destino. Misión difícil pero obligada.

lunes, 29 de agosto de 2011

Texto de la Reforma Constitucional

    Reproduzco el texto de la reforma constitucional pactado entre el PP y el PSOE. Puede que tenga algún mínimo cambio aún. Pero, salvo sorpresa monumental, el texto será algo muy parecido a esto y sin referendum de por medio. La valoración la reservo para una posterior reflexión a bote pronto, aunque imaginaréis que no es para nada positiva.


    El artículo 135 de la Constitución Española queda redactado como sigue: "1. Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria. 2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros. Una Ley Orgánica fijará el déficit estructural máximo permitido al Estado y a las Comunidades Autónomas, en relación con su producto interior bruto. Las Entidades Locales deberán presentar equilibrio presupuestario.

    3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito. Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión.

    El volumen de deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas en relación al producto interior bruto del Estado no podrá superar el valor de referencia establecido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

    4. Los límites de déficit estructural y de volumen de deuda pública sólo podrán superarse en caso de catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado, apreciadas por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados.

    5. Una Ley Orgánica desarrollará los principios a que se refiere este artículo, así como la participación, en los procedimientos respectivos, de los órganos de coordinación institucional entre las Administraciones Públicas en materia de política fiscal y financiera. En todo caso, regulará: a) La distribución de los límites de déficit y de deuda entre las distintas Administraciones Públicas, los supuestos excepcionales de superación de los mismos y la forma y plazo de corrección de las desviaciones que sobre uno y otro pudieran producirse.

    b) La metodología y el procedimiento para el cálculo del déficit estructural. c) La responsabilidad de cada Administración Pública en caso de incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria. 6. Las Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus respectivos Estatutos y dentro de los límites a que se refiere este artículo, adoptarán las disposiciones que procedan para la aplicación efectiva del principio de estabilidad en sus normas y decisiones presupuestarias.

    Disposición adicional única

    1. La Ley Orgánica prevista en el artículo 135 de la Constitución Española deberá estar aprobada antes de 30 de junio de 2012. 2. Dicha ley contemplará los mecanismos que permitan el cumplimiento del límite de deuda a que se refiere el artículo 135.3. 3. Los límites de déficit estructural establecidos en el 135.2 de la Constitución Española entrarán en vigor a partir de 2020.

    La presente reforma del artículo 135 de la Constitución Española entrará en vigor el mismo día de la publicación de su texto oficial en el Boletín Oficial del Estado. Se publicará también en las demás lenguas de España".