acabas de nacer y lo has hecho en un mundo
repleto de imperfecciones, fruto de una humanidad que en muchas ocasiones no
merece tal nombre al gastar sus energías en pisotear a sus iguales mediante guerras,
explotación, desigualdad o discriminación. Pero, además, naces en una época
histórica en la que las luchas de los hombres y mujeres justos se encuentran en
una encrucijada que determinará el futuro de la humanidad. El deshumanizado orden
de la globalización neoliberal llega a su fin sin que acabe de aparecer un
nuevo orden que lo sustituya. Los pueblos del mundo y las oligarquías pujan por
ser los protagonistas del futuro, con éxito desigual. Mientras nosotros, el
pueblo, aún sabiendo que hemos de inventar nuevas formas de combatir la
injusticia, no acabamos de atinar con la manera de enfrentar los actuales retos.
Por su parte, la oligarquía, como alternativa a un orden que se resquebraja
ofrece una salida en forma de viejos monstruos que hace no tanto tiempo
escribieron las páginas horrendas de nuestra historia.
En este claroscuro histórico en el que has
nacido, lleno de oportunidades pero también de peligros, la humanidad parece
retroceder. Los derechos sociales conquistados por la clase trabajadora durante
más de siglo y medio de luchas menguan; la soberanía nacional que nos convirtió
en ciudadanos es expropiada por instituciones transnacionales al servicio de la
oligarquía; el heteropatriarcado que discrimina (cuando no mata) a más de la
mitad de la humanidad se mantiene e incluso se profundiza con nuevos y
refinados métodos; el ecosistema sufre cada día más por un modelo productivo
que puede llevarnos a la extinción…
Como puedes ver, Víctor, los retos a los que
nos enfrentamos son ingentes. Son los retos de un nuevo ciclo histórico que
requiere de toda nuestra inteligencia, nuestra generosidad y nuestra pasión para
afrontarlos con alguna posibilidad de éxito. Un nuevo ciclo histórico que, por
tanto, requiere de nuevas formas y nuevas herramientas de trabajo. Herramientas
que han de incorporar las lecciones de las luchas populares del pasado, pero
que han de evidenciar que se es consciente de que el mundo ha cambiado. No
podemos repetir mecánicamente lo que un día hizo al pueblo triunfar pero quizás
hoy no lo hiciera, ni mucho menos lo que ya nos hizo fracasar en el pasado;
tampoco podemos despreciar las enseñanzas de los que nos precedieron, sin
quienes hoy no seríamos nada. Los anhelos y los objetivos finales son los
mismos, los senderos diferentes y probablemente más serpenteantes que nunca,
pero por ellos caminaremos con las banderas del pueblo tan altas como siempre.
Víctor, en el momento de tu nacimiento,
nuestro país vive aquejado de grandes y profundos males inoculados por una
oligarquía vendepatrias. El mayor y más grave de ellos, y que en última
instancia es el que nos impide poner en vías de solución todos los demás, es el
rapto de nuestra soberanía nacional para ponerla al servicio de unos intereses
extranjeros que hoy someten a los pueblos de toda Europa. Como consecuencia de
ello, las cotas democráticas alcanzadas por las luchas de tus abuelas y
bisabuelos, ya de por si muy insuficientes, languidecen en manos de partidos e
instituciones sometidas a poderes foráneos; la rica plurinacionalidad de nuestra
tierra continúa amordazada y es manoseada impunemente en beneficio de
aspirantes a una especie de gobernadores imperiales de provincias; la riqueza
nacional es expropiada por oligarcas propios y foráneos que conspiran para
imponernos un modelo productivo que nos condena al subdesarrollo; las élites
políticas y económicas chapotean en situación de causi-impunidad en un lodazal
de corrupción, mientras intercambian papeles constantemente a través de puertas
giratorias que no se detienen; nuestros gobernantes escupen sobre los escasos
márgenes de soberanía nacional que aún conservamos, utilizándolos para legislar
recortes de libertades con los que pretenden atemorizarnos a base represión y
cárcel.
En estos días, cuando llevas poco más de tres
semanas entre nosotros, buena parte del campo popular de nuestro país se afana
en definir cómo ha de ser la herramienta más poderosa de la que ahora
disponemos. El resultado se verá en pocos días pero he de decirte ya que,
aunque aún estamos a tiempo de tener éxito, hemos cometido innumerables
errores. Hemos estado semanas e incluso meses sustituyendo lo que debería haber
sido un honesto, franco y productivo debate político por una cainita lucha de
poder. Pero aún podemos enderezar el rumbo. Esta carta que hoy públicamente te
escribo, y que tardarás mucho tiempo en comprender, es parte de mi modesta contribución
a la necesaria corrección.
Que tengamos éxito o fracasemos durante los
próximos días dependerá de que seamos capaces de darnos cuenta de que la
pluralidad es una riqueza y una de nuestras fortalezas. Que obliga a ser
inmensamente generosos y profundamente democráticos, para poder integrar a todo
el mundo y llegar a acuerdos en los que todos nos sintamos a gusto y nos veamos
reflejados. No sobra nadie si todos nos comportamos con lealtad. Me sorprendo
al ver cómo los protagonistas del nacimiento de esta herramienta a veces
parecen haber perdido su lucidez inicial.
Las propias posturas han de defenderse
abiertamente, con pasión y con respeto, con voluntad de acuerdo y con
consciencia de la ausencia de propia infalibilidad. No te voy a escribir desde
el pasado un largo análisis de debates que, para cuando tú puedas comprender
estas líneas, no tendrán ningún interés salvo para algunos pocos estudiosos del
asunto. Pero si acertamos y conseguimos pasar a la historia por la puerta
grande, conocerás los nombres de los protagonistas de esta etapa. Sobre todos
ellos, el de Pablo Iglesias, la figura sin cuyo liderazgo hubiera sido muy difícil
llegar hasta aquí y cuyas tesis son las que nos pueden permitir acabar
definitivamente con el caduco régimen del 78 y recuperar la soberanía nacional,
ambas dos cosas condiciones indispensables para construir un país
verdaderamente democrático, justo e igualitario. Pablo Iglesias, sus tesis y su
equipo, entre los que destacaría a Manolo Monereo, Rafael Mayoral, José Coy o
Javier Sánchez, son lo que hoy recibirán mi apoyo para el futuro de Podemos
También oirás hablar de Íñigo Errejón, otra
figura fundamental en Podemos y de la que no se ha de prescindir. En
condiciones normales, a pesar de mis discrepancias con él, hoy también
recibiría mi apoyo para ser parte de la dirección. Pero mi absoluta convicción
de que el régimen utilizaría ese apoyo para cuestionar la legitimidad del
liderazgo de Pablo Iglesias, junto con el hecho seguro de que resultará elegido,
me lleva a no votarle. Pero sí a algunas personas de su equipo que considero
fundamentales para la conducción del campo popular: Jorge Moruno, Pablo
Bustinduy, Rodrigo Amirola o Raimundo Viejo.
Y más aún, dentro de esa necesaria pluralidad
que ha de integrase, también merecen mi confianza compañeros como Miguel Urbán,
César Rendueles y Nacho Vegas.
De esta manera, Víctor, en este país y en el
momento histórico en el que has venido al mundo, pretendo contribuir a
construir una herramienta útil para el campo popular, para que pronto puedas crecer
en una España verdaderamente democrática, en la que los derechos sociales estén
garantizados, en la que con o sin trabajo todos nuestros compatriotas puedan
vivir con dignidad, en la que los derechos humanos rijan para todos y todas,
sea donde sea que cada uno haya nacido, y en la que toda la riqueza del país
esté sujeta a una ya al fin recuperada soberanía nacional.
Seguramente hoy yo también esté cometiendo
más de un error y sean muchas las personas que discrepen de mi apuesta. Espero
que con todas ellas seamos capaces de estar a la altura que el momento
histórico requiere. A todas ellas les deseo inteligencia para saber seguir caminando
juntos, independientemente de las posturas que se sostengan durante estos días.
Mi reconocimiento a todos los que han contribuido a un debate profundo, que
indudablemente es apasionado, pero que han sabido afrontarlo con voluntad de
acuerdo e integración.
Hijo, espero que todos seamos capaces de poner
lo necesario para que, cuando puedas llegar a comprender esta carta, ya estés
disfrutando, tú y toda tu generación, de los frutos de un pueblo que salió
triunfante de una encrucijada histórica.
Comienza la cuenta atrás para iniciar el cambio político en nuestro
país. Ya son menos del centenar los días que restan para elegir a nuestr@s
representantes en ayuntamientos y en la mayoría de los parlamentos autonómicos.
Llegado este momento, incluido el check point andaluz previo, estaremos ante el
mejor termómetro de la verdadera puesta a punto de las fuerzas políticas que
han de representar ese cambio. Será el tiempo de evaluar la verdadera fuerza de
Podemos más allá del empuje del carismático Pablo Iglesias; podremos calibrar
si Alberto Garzón conseguirá que Izquierda Unida sea una fuerza relevante para
el cambio o si el viejo e inmovilista aparato la sume en una nueva y
probablemente definitiva fase de disgregación; y tendremos datos concluyentes
sobre el éxito o fracaso de las candidaturas de unidad popular que se están
impulsando a nivel municipal.
Quizás la base que ha de fundamentar y sostener ese futuro y ansiado
cambio político, que inaugure un nuevo proceso constituyente en España, se
encuentre precisamente en las candidaturas municipales, como ámbito de
encuentro de las diferentes organizaciones y personas que componen el amplio y
plural campo popular y que están dispuestas a dar pasos firmes para empujar en
la misma dirección. Por ello me gustaría llamar la atención sobre su
relevancia, que estamos obligados a elevarla a histórica, y cuya conformación
hemos de tratar con exquisito mimo político y delicadeza organizativa.
Una vez finalizados los procesos de elección internos a nivel local y
autonómico en Podemos, que innegablemente es el actor principal de este nuevo
escenario político en el que se mueve el campo popular, la puesta en marcha y
fuerte acelerón de las candidaturas de unidad ciudadana municipal debe ser la
tarea prioritaria. Somos muchos los que desde los movimientos sociales estamos
expectantes ante un proceso esperanzador pero no exento del riesgo de
convertirse en una gran decepción. Y el primer riesgo a conjurar es la
tentación de continuidad de las hostilidades producidas por los procesos democráticos
internos de la principal fuerza política que lo impulsa. Estoy seguro de que en
evitar su reproducción se trabaja ya y esperemos que se haga con éxito.
A partir de ahí, más que la propia conformación de la candidatura, que
con que sea expresión democrática de la pluralidad del campo popular me doy por
satisfecho, me preocupa que en el poco tiempo que queda se sea capaz de generar
ámbitos participativos y suficientemente fecundos como para generar una
alternativa política para nuestra ciudad. Un programa que sea capaz de dar
respuesta realista a las demandas más perentorias de l@s ciudadan@s de Gijón y
que creo que ha de pivotar sobre tres ejes fundamentales: empleo y servicios
sociales; participación ciudadana y profundización democrática; y medidas para
el fin de la paralización del Plan de Vías.
Afortunadamente, contamos en nuestra ciudad con un tejido asociativo
considerablemente fuerte y activo que lleva años diseñando propuestas y
luchando por su puesta en marcha. El diálogo con todo ese tejido es el
mecanismo fundamental para conocer e incorporar lo más avanzado de sus elaboraciones,
pulsando con ello el sentir de la ciudadanía más consciente y organizada, dando
lugar a sumarla al proceso de cambio que se avecina. Ser capaz de catalizar
hacia una programa ciudadano el gran trabajo que muchas organizaciones del
campo popular llevan desarrollando durante largos años, puede ser lo que marque
la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Hasta aquí hemos llegado. Finalmente, serán Gaspar Llamazares y
Aurelio Martín los cabezas de lista de Izquierda Unida a la Junta General del
Principado de Asturias y al Ayuntamiento de Gijón. Dos compañeros que
fundamentalmente representan el inmovilismo de la organización asturiana, evidenciando
la incapacidad de ésta para renovar sus liderazgos y dirigencias, y no por que
no haya compañer@s suficientemente capacitad@s. Este continuo girar de una
silla por otra de dirigentes orgánicos y/o institucionales, que lo son desde hace
más de 30 años, es una dinámica absolutamente contraria a lo que representan
los nuevos dirigentes que emergen en otros niveles de la organización y cuyos
máximos exponentes son Alberto Garzón y Tania Sánchez, con un mensaje que parece
no calar en Izquierda Unida de Asturias.
Lo más grave de todo es que lo que se evidencia en IU de Asturias es
la aberrante ineptitud de su dirigencia para leer el escenario político y las
transformaciones sociales a las que estamos asistiendo, que obligan a profundos
cambios en las organizaciones políticas, especialmente en aquellas que se
consideran de la izquierda alternativa, y que van mucho más allá de simples
cambios en métodos de elección que acaban produciendo los mismos resultados. Una
nueva y claramente diferenciada relación con el bipartidismo, la participación
ciudadana, la ausencia de eternos liderazgos, el debate colectivo, la
elaboración y visualización de un proyecto rupturista con el régimen del 78,
etc.. Todo ello son obligaciones imprescindibles para cualquier proyecto
político que hoy aspire a representar el cambio y todo ello son déficits que
presentan los candidatos de IU de Asturias y Gijón.
Ayer, en IU de Asturias se ha dictaminado de manera definitiva la renuncia
a ser parte protagónica de un ciclo que puede producir el ansiado cambio
político en nuestro país, haciendo ya prácticamente imposible su participación
en un eventual proceso de convergencia de la fuerzas políticas del campo
popular por el que he venido apostando desde antes de las elecciones europeas.
Much@s compañer@s me han acompañado en esta apuesta y sé que seguirán apostando
por ello en el seno de IU-Asturias, pero personalmente considero que las
urgencias de un año 2015 que será fundamental para la concreción de la ruptura
del régimen del 78, obligan a dejar de lado las largas y probablemente estériles
batallas internas frente a las diferentes facciones de un aparato empecinado en
llevar a la organización a la irrelevancia por espurios intereses personales.
Por ello, hoy en Asturias y Gijón, la trascendental lucha por un nuevo
país pasa por la acumulación de fuerzas sociales en torno a un programa
político en el que se puedan expresar, mediante una elaboración democrática y
participativa, las ansias de la mayoría social que ha de ser el motor del
cambio. En pos de ello seguiré trabajando, pero ya no lo haré en el ámbito
interno de una organización cuyo aparato es incapaz de reaccionar ante nuevos escenarios
políticos que parece no entender.
Hoy se ha celebrado la segunda parte de la crítica Asamblea de
Izquierda Unida de Gijón. El formato elegido me ha impedido tomar la palabra al
no haber podido asistir el primer día por motivos laborales y, por tanto, pedir la palabra al
comienzo de la reunión. Por ello, transcribo aquí la intervención que tenía
preparada, en la cual intento situar las claves políticas del momento actual,
afrontar el grave problema interno que vive IU de Gijón y proponer soluciones
basadas en la máxima participación de la militancia. En definitiva, intento
hablar de política, cosa de la que, por desgracia, no se habló mucho hoy…
Los resultados de las elecciones europeas configuran un nuevo mapa
político en el país que supone un indudable avance de la izquierda alternativa.
Durante el escrutinio, muchos nos hemos podido ver tentados de interpretar los
resultados como algo negativo para Izquierda Unida, pero nada más lejos de la
realidad. Si bien no se puede negar que Podemos ha frenado en cierta medida el
crecimiento de nuestra organización, la realidad es que lo ha hecho de manera limitada,
obteniendo unos excelentes resultados a costa de captar un voto tradicionalmente
abstencionista y de un sector del electorado del PSOE que iba a pasar también a
las filas de la abstención. Por tanto, sería un error calificar los resultados
como un problema y no como una oportunidad.
Una oportunidad de dimensiones históricas que desde la transición no
se le presentaba a la izquierda alternativa de este país. Un mapa político que
revela la posibilidad de crear una nueva mayoría política en España, Asturias y
Gijón. Una nueva mayoría política que ha de surgir de un proceso de
convergencia que no sólo sume, sino que multiplique nuestras fuerzas en el
marco de un Bloque Social y Político alternativo, que se fragüe en torno a la
reivindicación de un Proceso Constituyente que remueva las tradicionales
estructuras oligárquicas de este país y blinde los derechos laborales y
sociales contra los cuales conspiran diariamente los peones políticos de la
clase dominante.
En su construcción, audacia y generosidad se revelan como
imprescindibles. Audacia para saber interpretar la realidad política que vive
este país y ser capaces de determinar las verdaderas prioridades que han de
guiar nuestro accionar político en los próximos meses. Generosidad para apartar
de nuestra agenda ya no sólo los intereses personales de cada uno de nosotros,
sino también los intereses cortoplacistas de la organización, para poner ésta
al servicio de su misión histórica: la transformación social.
La oportunidad tiene fecha de caducidad fijada en las próximas
elecciones generales. Hasta las propias instituciones del sistema son
conscientes de su debilidad y han comenzado su “Operación Gatopardo” en el PSOE
y la monarquía, en un nuevo intento de cambiarlo todo para que todo siga igual.
Los resultados electorales también han evidenciado algunas de las
limitaciones de nuestra organización. Partiendo de propuestas programáticas
similares, Podemos ha sabido interpretar mejor algunas de la demandas sociales
que nosotros no hemos sido capaces de incorporar. Por ello, la profundización
en los mecanismos democráticos de participación se hace imprescindible, el
replanteamiento de nuestras fórmulas de liderazgo se convierte en necesidad y
la articulación de nuevas formas y estilos de comunicación es ya una urgencia.
En cuanto a los métodos de participación, el elemento en boga son las
primarias. Desde un punto de vista puramente teórico, me parecen un instrumento
limitado. Pero la realidad es que los métodos actuales para la elección de
dirigentes y candidatos han dado unos resultados tan pésimos en algunos casos,
que no creo que seamos capaces de hacerlo sensiblemente peor mediante
primarias. Un método que, eso sí, al menos permite un mínimo de participación a
aquellas personas que cada vez tienen más complicada su participación política
ante la cada vez más desregulada realidad laboral. Afortunadamente, aquí toda
la organización ya ha empezado a avanzar.
Dar la espalda a esta nueva realidad para fijarse en espurios
intereses cortoplacistas, puede llevarnos a desaprovechar una oportunidad
histórica que tardará muchísimo en volver a darse. Esto vale tanto para
nosotros como para los compañeros de Podemos. Pero en el caso de Izquierda
Unida, la situación puede agravarse si no somos capaces de aprovechar las
oportunidades que se nos presentan, quedándonos anclados en escenarios políticos
desaparecidos hasta el punto de poner en riesgo nuestra propia supervivencia.
Tenemos un año para aprovechar esta oportunidad.
En el marco de Gijón, todo esto se traduce en la necesidad de poner a
la organización a trabajar con el objetivo de lograr una convergencia de la
izquierda política y social de la ciudad, para ser capaces de llevar al
Ayuntamiento de Gijón la mayoría política que se intuyó en los resultados
electorales del 25 de Mayo. Hasta el momento, no se ha dado ni un solo paso en
la buena dirección, más bien todo lo contrario…
El espectáculo denigrante que hemos dado en los medios de comunicación
invita a pensar que esta organización no sólo sigue anclada en las viejas y
caducas formas de hacer política, sino que no tiene voluntad ninguna de dar
pasos en otra dirección. Evidentemente, esta organización debe hacer un
ejercicio contundente y público que
demuestre que definitivamente deja atrás esa etapa y para ello ha de tomar
decisiones en cuanto a métodos, órganos y liderazgos. La desproporcionada
respuesta al artículo de nuestro ex portavoz municipal es un torpedo en la
línea de flotación de nuestra organización que jamás debe volver a repetirse.
Pero repito, hemos de tomar decisiones a nivel político y
organizativo. A nivel político, por el nuevo y favorable escenario (aunque
también peligroso) que se nos ha planteado. A nivel organizativo, por los
graves déficits que estamos sufriendo y las nuevas demandas que hemos de
incorporar. Estas decisiones han de tomarse a nivel local pero también a nivel
regional, ya que la pésima gestión del asunto de Ángel González ha generado un
terremoto interno que sólo puede resolverse mediante la máxima participación de
la militancia
La única manera de comenzar a poner solución a nuestros déficits e
impulsar a la organización en el trabajo que ha de afrontar en el crucial
próximo curso político, es convocando a sus máximos órganos, a sus asambleas.
Asambleas local y regional de carácter extraordinario que ya deberían haber
sido convocadas de urgencia hace tiempo y que hoy ya son una imperiosa
necesidad. Y, en sus marcos, comenzar a aplicar los resultados del reciente referéndum
interno en cuanto a la elección directa de Coordinadores/as por la militancia. Todo
lo demás lo considero equilibrios en el aire, componendas irresponsables con el momento histórico
que estamos viviendo. Hoy nuestro mayor enemigo es el inmovilismo, pero en
nuestra mano está derrotarlo de manera instantánea. Tan sólo necesitamos una
buena dosis de audacia y generosidad.
(Versión en castellano del artículo "Comunicación pa la tresformación social" publicado en asturiano en la revista "Otru Valor")
La política de comunicación es algo vital para una organización
política. Aquello que no se comunica es como si no existiera y lo que se
comunica mal puede actuar en sentido contrario a su verdadera intención. Esto
cobra mayor importancia en Izquierda Unida, ya que nuestro proyecto político
transformador no cuenta con las prebendas de los grandes medios de comunicación
del bipartidismo. Ello nos obliga a cuidar sobremanera la forma en la que nos
dirigimos a la sociedad y, especialmente, a los sectores más desfavorecidos:
parados, precarios, jubilados, mujeres, jóvenes, etc…
La llamada sociedad de la información ha alumbrado nuevos medios y
tecnologías de la comunicación que nos permiten una mejor y más efectiva
difusión de nuestra propuesta. Ciertamente, seguimos en desventaja con los
grandes medios de comunicación, pero internet supone un ámbito a través del
cual dar la batalla en mejores condiciones.
La existencia de esta tecnología y la gran extensión de su uso de hoy
día, suponen el fin de las excusas para que nuestros afiliados y simpatizantes
no conozcan las elaboraciones y la actividad de Izquierda Unida. Igualmente,
debería hacerse del conocimiento y uso básico de internet un compromiso militante,
para el cual la organización pone a disposición sus recursos humanos y
materiales. De esta manera, cada persona vinculada a la organización puede y
debe convertirse en un altavoz más de la propuesta política transformadora que
ofrece Izquierda Unida también en el ámbito digital, en donde deberemos prestar
especial atención a las redes sociales y a su efecto viral. Estos espacios nos
permiten extender y profundizar nuestra relación con los movimientos sociales,
con los que estamos obligados al diálogo constante para enriquecer nuestra
propuesta política.
Pero no sólo debemos estar atentos al medio, también al formato. La
clase magistral, en la que los temas se abordan de manera extensa, profunda y
académica, se revela contraproducente. Aún tiene sus virtudes pero entre ellas
no está el ser una construcción atractiva para la gran mayoría de la sociedad a
la que pretendemos llegar. En la medida de lo posible, hemos de potenciar los
formatos audiovisuales que, con ritmo ágil y estética atractiva, incrementan la
efectividad del mensaje. Y es que, si estamos en una batalla desigual, al
menos, no desechemos las armas más potentes a nuestro alcance.
La semana pasada realicé para Gijón Rock City una entrevista a la banda de rock gijonesa Disidentes, con motivo de la presentación de su primer vídeoclip "Prima de Riesgo". De aquella larga conversación se publicó una versión reducida que podéis ver en este enlace, pero hoy os la ofrezco en toda su extensión. Aquí están Disidentes en versión extendida pero incorregible...
Pedro Junquera (Dexidia, Darksun, Parasiempre), Javi Fernández, Rubén
Piu y Alvarín Trex son Disidentes. Un nuevo proyecto rockanrollero que nace en
nuestra ciudad y que viene para sacarnos del tedio y el pesimismo. Hoy
presentan el video-clip de su tema “Prima de Riesgo”, mostrando al mundo cómo
se combina crítica política y cachondeo de una manera rayana con la perfección.
Entre las cuatro paredes que han visto surgir los acordes y estrofas que
ofrecen Disidentes, Xixón Rock City compartió charla, risas y cervezas…
Disidentes… ¿disidentes de qué o de quién?
Pedro: El nombre se le ocurrió a Alvarín Trex y nos gustó, suena bien.
Es el típico nombre que dices de mano: “éste seguro que está cogido”. Porque te suena demasiado pero luego no había
ningún grupo que se llamara Disidentes.
Alvarín: Es un poco por la época en la que empezamos a tocar, que fue
cuando empezó todo el tema de las manifestaciones. Nos veíamos en los locales y
decíamos: “disidente, ¿qué haces por aquí?”.
Pedro: Se barajaron muchos nombres, llegar a Disidentes fue un trabajo
muy duro. Fuimos Unos, fuimos Los Fenicios (risas) por razones que no vienen al
caso, pasaron muchos nombres.
Javi: Parece mentira que los más difícil haya sido encontrar el nombre
adecuado.
Pedro: El nombre, al final, definió muchas cosas. En el momento en el
que tuvimos un nombre fue cuando todo echó a andar.
Definid vuestra propuesta, ¿qué nos ofrecen
Disidentes?
Alvarín: ¡Diversión!
Piu: ¡Rock’n’Roll!
Pedro: Yo me quedo con una frase de Fito que me gusta mucho: “yo no he
inventado nada, ni lo pretendo”. Yo lo que pretendo es hacer buenas canciones
que hagan sentir cosas a la gente. Venir aquí a inventar algo me parece muy
pretencioso.
Alvarín: La gente que nos ve en los conciertos dice que las versiones
que hemos elegido para tocar las hacemos para la gente, no para nosotros. No
somos el típico grupo que agacha la cabeza, se toca su pirulada y se pira más a
gusto que Dios. Un poco nos debemos a la gente que está ahí y es lo que
buscamos. Y haciendo eso nos lo pasamos de puta madre.
Pedro: Buscamos un lenguaje que es común a muchas generaciones. Yo he
visto en conciertos nuestros bailar a una tía de 15 años y a su abuela de 60.
Porque tocamos una canción de la Creedence que a la abuela le representa algo,
ella la ha escuchado a través de generaciones. Es un lenguaje universal el
rock’n’roll.
Alvarín: Lo que nos gusta es pasarlo bien y como nos gusta a nosotros
pues también le puede gustar al resto de la gente.
Pedro: Sí, con un lenguaje que nos identifica que es el rock’n’roll
más clásico.
Empecemos por los inicios, ¿cómo nace la banda?,
¿cómo os conocéis?...
Pedro: Nos conocíamos ya, éramos coleguillas. Teníamos un colega en
común que era Óscar, que fue nuestro primer guitarrista, y un día decidimos
juntarnos y subir a los locales de Roces a tocar unos temillas. Así fue como
empezó un poco la historia. Empezó sin ninguna pretensión, solo subir allí y
hacer cosas que nos molaran.
Alvarín: Cuando empecé con Pedro ya había visto conciertos de él. En
la puta vida, cuando iba a verte al principio, imaginé que iba a tocar contigo.
¡Hostia, hizo un paisano de mí! (risas).
Javi: Es lo que dice Pedro. Éramos todos colegas, era subir a los
locales a pasárnoslo bien, a tocar unos temillas…
Piu: Lo bueno es que no rompisteis la amistad (risas).
¿Cuáles son las influencias de la banda?
Javi: Yo tengo las mismas, básicamente, que Pedro. Venimos del hard
rock americano de los 80.
Pedro: Yo creo que hay una banda que me inspiró y se nota que me
inspiró muchísimo: Cinderella. Yo creo que la apuesta de Cinderella es la que
recuperamos. Es verdad que Javi y yo compartimos esas influencias y,
seguramente, Piu y Álvaro tengan influencias diferentes. Pero, al final, es
rock’n’roll.
Álvaro: A mí no me influyen los 80, a mí me da igual 8 que 80 (risas).
Yo escuché de Izzy a calimochero, hard rock… En mi bandeja puedes encontrar
cualquier cosa, todo tipo de música, le hago guiños a todo. El otro día me
decían que sonaba un poco a Fito… pues ojalá!!! Es lo que me sale.
Piu: Yo soy stoniano. Si estos van por los 80 y los 90, yo soy más del
rock de los 70. De finales de los 60 a mediados de los 70.
Pedro: A fin de cuentas, las bandas en las que pensamos nosotros son
los herederos de eso. Al final, Guns’n’Roses, Cinderella, si no hubieran
existido los Stones, no hubieran existido. Por lo tanto, al final, bebemos de
lo mismo. Y se nota en la forma que tenemos de tocar, por ejemplo, la guitarra.
Yo soy más hardrockero, vengo del heavy, entonces soy más cuadrado. Y Rubén es
keithrichiano total. Él es el rollo de que nunca da justo igual y lo va llevando
de otra manera. Pero juntas las dos guitarras y hacen un efecto de puta madre,
baila el tema que flipas. Yo soy más cuadrado. Vengo del heavy y eso se me
nota. Soy más cuadrado en los riffs. Soy más del hardrock, más ochentero y
noventero.
Alvarín: Eso se nota también en los ensayos. Tú eres más cuadriculado,
hay que hacer esto y esto, y él es más viva la virgen.
Pedro: Este tío es el rock’n’roll. Yo soy un músico quizás más de
estudio, vengo de una historia más técnica. Yo no he tocado con nadie jamás que
entienda el rock’n’roll como lo entiende él y que lo disfrute como lo disfruta
él. Este tío se lo pasa bien tocando, es feliz tocando la guitarra. Viene de
currar mil horas y se pone ahí y a veces nos dan la una de la mañana en el
local. Y sale feliz. Porque le gusta la música, eso lo trasmite. Y a mí eso me
mola. Piu es el rock’n’roll.
Os presentáis con una formula muy rockanrollera,
alegre, huyendo de dramatismos, ¿la crisis nos ha instalado en el pesimismo?
Piu: Hay que salir de la crisis y hay que darle vidilla a la gente. Si
vienes a meter más mierda quédate en casa.
Alvarín: Lo pasamos bien pero también tenemos un mensaje.
Piu: Mensaje pero optimista, siempre. No es una cosa de Nirvana, no
nos vamos a suicidar.
Pedro: Precisamente, el nombre de Disidentes que antes preguntabas, es
perfecto porque somos efectivamente disidentes, somos críticos con lo que nos
rodea. Pero lo hacemos con un mensaje positivo que es lo que realmente necesita
la gente.
Piu: Y de humor porque Disidentes salió de la película, de “La Vida de
Brian”.
Pedro: “Prima de Riesgo” es una canción que habla de la prima de
riesgo y critica todo eso, pero haciendo una metáfora con que es una tía y tú
eres el primo… El primo de la canción somos nosotros, todos los españoles. “No
le des más vueltas”, otro tema que viene en el EP, es una letra supercrítica
con los medios, con los políticos, pero desde un punto de vista optimista.
Incluso con la propia gente, llamando a la gente a la acción, diciendo que es responsable
también de lo que ocurre, en cierta medida. Pero con un mensaje alegre,
optimista. Los mensajes pesimistas y los lánguidos “Kurt Cobain” tienen que
pasar a la historia. Kurt Cobain está bien donde está (risas).
Pedro, más de 20 años de carrera, has pasado por el
heavy metal más tradicional, el nu-metal, el power metal, un tributo a Héroes
del Silencio y ahora un rock desenfadado… ¿te queda algún estilo por probar?
Piu: ¡El tango! (risas).
Pedro: Después de muchos años deambulando por muchos estilos, yo creo
que he encontrado lo que realmente me gusta, el estilo donde yo estoy a gusto
tocando y cantando. A mí esto es lo que más me gusta. Yo creo que he encontrado
mi camino. Lo que siento ahora mismo es que no lo voy a abandonar. Esta es la
línea por la que voy a seguir de aquí hasta que me canse o me jubile.
Para este nuevo proyecto te has rodeado de gente muy
joven, ¿buscando nuevas ideas, huyendo del tedio?
Pedro: Yo buscaba el motivo por el cual entré en la música. Lo que
realmente siempre me gustó de la música era que mi grupo eran mis amigos, era
gente con la que yo me podía sentar, tomar unas cervezas y echarme unas risas.
Y eso era algo que había perdido, hacía muchos años que no lo encontraba. Yo había
perdido la ilusión completamente por la música. Porque un grupo o hay una
relación entre los miembros de amistad y de buen rollo o, si no, no tiene
sentido. Porque no vivimos de esto. Para mí era primar, por encima de todo, el
buen rollo, el colegueo y la amistad. Encontrarme yo a gusto. Luego, lo demás,
se lo decía muchas veces a ellos: ya llegará. Somos una banda de rock’n’roll y
no pretendemos ser los Virtuosos de Moscú. Conocemos nuestras limitaciones, con
lo cual, de ahí no salimos. Lo más importante de todo, para mí, era eso.
Porque, al final, se transmite. Y no encontraba personas adecuadas. Somos una
banda de rock. Hacemos una historia que, si no nos salimos de lo que sabemos
hacer, lo podemos hacer muy digno y, para mí, eso es lo más importante ahora.
Yo primo eso por encima de todo lo demás.
Y los nuevos qué opinan, ¿ha sido Pedro un buen introductor
en el rock’n’roll?
Javi: Yo creo que para todos Pedro es como una guía en un proceso. Lo
que toda mi vida he visto en los grandes grupos que sigo, Pedro me ha ido
guiando paso a paso en eso que siempre he visto.
Alvarín: Pedro te aporta la experiencia de muchos años y la tenacidad
de ir a ensayar, de buen rollo pero con un plan de trabajo: hacemos esto, luego
vamos a hacer esto otro, luego vamos a grabar… Cuando dijo que íbamos a grabar
no lo creíamos. Y, de repente, te plantas en año y medio que estás grabando un
video-clip y tienes cinco temas. Eso, cuando empezamos nosotros, que tocamos
antes juntos, era impensable. Y podíamos estar cinco meses tocando en mismo
repertorio de cinco canciones a medias. Nos dio un poco la experiencia del
trabajo de ir día a día planteándote cómo tiene que ser.
Pedro: El cómo tiene que trabajar una banda para ser una banda
profesional.
Alvarín: Vamos a hacer esto y hasta que no lo hagamos no nos vamos. Y
bueno, si no sale pues no sale. Pero, por lo menos, nos dio las pautas de cómo
hacer el trabajo, no perder el tiempo.
Javi: En lo que refiere al sonido del grupo, también supo ayudarnos a
conjugar un sonido que no es el de ninguno de nosotros, una mezcla perfecta.
Sin una persona con experiencia que nos diga “por aquí”, yo creo que cada uno
hubiera tirado por su lado.
Pedro: Si yo de algo me siento orgulloso es que yo llego a ensayar y
ellos ya saben cómo ensaya una banda de las de verdad. Es más, el otro día me
decía Alvarito: “joder, es que fui el otro día a tocar con unos y todo eran
parones”. Ya está acostumbrado a un ritmo de trabajo que es el que yo aprendí
cuando estuve con gente como Darksun, que te puede gustar más o menos lo que
hacen pero que son una gente muy profesional. O con Parasiempre, que toqué con
gente muy profesional y vi cómo trabajaban. Y trabajan duro para poder sonar
así, no hay más cojones.
Por lo que contáis parece que funciona esa
combinación de experiencia y sabia nueva. Pero, así todo, tuvo que haber algún
problema, alguna anécdota…
Alvarín: A veces, Pedro parece que tiene una escoba metida por el culo
(risas), pero como nos reímos a la puta cara hasta de nuestra sombra, pues
tampoco pasa nada.
Pedro: Tenemos una anécdota muy buena de nuestro último concierto que
dimos en Oviedo. Yo metí una pifia descomunal, se me fue la bola y entre en la
canción donde no era. Entonces miré para Alvaro en plan de decir: “perdona tío,
la acabo de cagar”. Pero él pensó que yo le estaba echando la bronca (risas).
Alvarín: Y claro, tú no sabes qué estás haciendo mal… y ahora ¡yo,
¿qué hago?!
Pedro: Yo asumí un papel que es jodido que era el corregirles. Que
alguien te corrija es jodido.
Alvarín: Y te estás ablandando un montón. De cómo empezaste al
principio a cómo estás ahora…
Piu: Igual ya va consiguiendo objetivos…
Pedro: Realmente, es que mi trabajo, en ese aspecto, está hecho. Yo
cogí a una gente que para mí tenía una madera de la hostia y que les gusta la
música, que es lo más importante. Intenté aportarles lo que yo sabía para que
cogieran un poco esa disciplina del músico. Pero para mí ya son músicos, ya les
veo como iguales. Ahora ellos lo que tienen que hacer es traer su creatividad
aquí igual que yo.
Javi: La prueba es que antes, para sacar un tema, fuera versión o tema
nuestro, a lo mejor nos echábamos dos ensayos o tres para tocar el tema entero
de seguido y ahora en 10 minutos está. Antes estábamos todos más agarrotados,
con miedo a pifiarla.
Alvarín: Es un poco lo que le pasa a todos los grupos cuando empiezan.
Es el miedo al ridículo, luego lo vas perdiendo. Es como cuando te tiras el
primer pedo con tu novia (risas), que estás un año aguantando el culo y luego sueltas
uno y ya va todo rodado, estás de mejor humor… (risas).
Piu: Yo empecé con esta peña a mediados de Abril. El 18 de Mayo, con
tres ensayos, fui a tocar con ellos. Sonó de puta madre, lo pasamos de puta madre.
Y ya está, se te quitan todas las historias. Entonces este tío te dice: “hay
que grabar en un estudio”. Venga vale, vamos para allá. ¿Hay que hacer un
vídeo? Quedamos el sábado. Y no paras. Tenía ganas de una historia así. Sacarle
rendimiento a la vida, hacer algo productivo, moverse. Y como nosotros somos
músicos, ¿qué mejor que moverse de esta manera? Haciendo rock’n’roll y dando
caña a la peña.
Javi: Pedro ve donde nosotros no vemos (risas). Cuando habíamos tocado
un concierto Pedro ya decía que teníamos que ir al estudio a grabar. Cuando
grabamos unos temas, un vídeo-clip, cuando a mí en la vida se me pasó el
vídeo-clip por la cabeza. Los pasos que yo siempre vi en los grandes, Pedro los
tiene apuntados.
Pedro: Normalmente siempre es una persona la que lleva el diseño de
alguna manera. Siempre sin imponer nada y siempre hablándolo entre todos.
Alguien es el que tiene la perspectiva, el que se encarga de eso hablando en
plata.
Javi: Yo hace 10 años tuve un grupo y estuvimos tocando 2 años juntos
y no llegamos ni a tocar en directo porque faltaba eso.
Pedro: Es como Bon Jovi. Bon Jovi ha sido una banda donde ha habido
una creatividad de una serie de gente, pero al final ha habido un tío que ha
tenido la cabeza de ir desarrollando eso de alguna manera. Porque se puso a
ello, porque le tocó a él. Por las circunstancias hoy me toca a mí pero a lo
mejor mañana le toca a otro.
Hoy presentáis el vídeo de “Prima de Riesgo”, ¿cómo surgió
la idea?
Alvarín: El tema comenzó con una idea que tenía Pedro, del riff y de la
música. Luego, hablando con Óscar, el antiguo miembro, estaba todo el tema de
la prima de riesgo y queríamos hablar de algo que estuviera de actualidad, pero
dándole ese giro que le hemos dado.
Pedro: Queríamos hacer un tema que hablara de la prima de riesgo pero
nuestra apuesta es un rock más desenfadado. Yo, si me dejo ir a mi forma
natural, a lo que yo siempre he hecho, voy a la letra reivindicativa. Pero yo
no quería eso. Y ahí encontré a la persona ideal, que es Alvarito. Un tío con
ideas políticas, que entiende que podemos ir hacia ahí pero que le sabe dar el
toque cachondo de la noche y las de tías. Alvarito es la persona ideal para que
haga una letra ahí, luego ya la iremos amoldando. Ahí salió la “Prima de
Riesgo”. Sinceramente, a mí la letra de “Prima de Riesgo”, y a gente que la ha
escuchado, me parece una genialidad. Porque es capaz de conjugar la crítica y
la denuncia con la diversión, y eso es muy
complicado. Porque puedes hacer una letra gilipollas, eso sería muy fácil, o
ponerte a hacer el rollo de toda la vida. Pero conjugar las dos cosas y que le
encuentres el sentido a “Prima de Riesgo” me parece genial.
Alvarín: Hay que escucharla, tiene su sentido. Portugal, Irlanda,
Grecia, el italiano… La prima que nos vacía a todo Dios y que se ríe hasta de
su sombra y, al final, los primos somos nosotros.
Mojaros un poco, ¿quién es la verdadera prima de
riesgo?, ¿veis mucho primo en este país?
Piu: A parte de la Merkel y todo el rollo alemán que nos imponen, yo
creo que los primos somos nosotros por seguir parados, quietos y dejándonos
hacer. Porque nos están dando por el culo y encima, cada cuatro años, les damos
más lubricante.
Alvarín: A todos nos gusta bailar un poco con la prima pero, al final,
todos salimos escaldados.
Y a partir de ahora, ¿qué?, ¿cuáles son vuestros
próximos pasos?
Alvarín: Lo mejor está por venir.
Pedro: Los pasos más cercanos son presentar el video-clip de “Prima de
Riesgo”, que es nuestra carta de presentación, y el EP que lo acompaña.
Entonces sería empezar a difundir nuestra música con tres temas que en realidad
van a ser cuatro, porque hay dos versiones del “No le des Más Vueltas”, una
versión corta y otra extendida. Dar difusión a eso, mover el vídeo e intentar
tocar, que nos vayan conociendo. Por otra parte, seguimos trabajando en la
retaguardia. Tenemos dos temas nuevos, tenemos otras dos ideas. Seguimos
componiendo temas para luego meternos en el estudio y acabar de grabar el disco
definitivo. O sea, los pasos serían promocionar el vídeo-clip y el EP que lo
acompaña y después sacar el disco. Más adelante, cuando acabemos de grabar
todos los temas, sacar el disco, con la Warner como mínimo.
Disidentes, la entrevista se acaba, ¿algún mensaje
final?
Pedro: Nosotros queremos que la gente se divierta y sobre todo nos
gustaría que trascendiéramos un poco. O sea, que cuando alguien escuche un tema
de Disidentes le quede algo más que un estribillo pegadizo. Venía pensando un símil
futbolístico, me venía acordando de Luis Aragonés. Luis Aragonés fue el que
consiguió que los jugadores de la selección española fueran campeones de la
Eurocopa diciéndoles que ellos eran mejores que los demás, que sólo tenían que
creérselo. Yo me sentía un poco Luis Aragonés. Hay grupos muchos mejores
técnicamente y habrá mejores baterías que Javi, mejores guitarras que Piu,
mejores bajistas que Alvarito y mejores cantantes que yo a patadas. Ahora, que
tengan mejores canciones que nosotros, que a fin de cuentas es la esencia de un
grupo, de esos, yo no los encuentro. O sea, que tenemos que creer en lo que
hacemos porque hacemos algo realmente bueno, porque las canciones son buenas. Y
con lo que está saliendo ahora yo estoy flipando. Porque aquí hay algo que está
funcionando, a lo mejor algún día deja de funcionar pero ahora mismo funciona
la creatividad que flipas.
Javi: Yo, lo principal que pretendo con el grupo es que estoy harto de
ir a conciertos y estoy harto de llegar y a los 10 minutos querer pirarme
porque me aburro. Yo lo que pretendo con el grupo es estar tocando y ver que la
peña se lo pasa bien. Es muy difícil pero es lo que pretendo. Que la peña se lo
pase bien y que cuando acabe el concierto no te digan: “!joder tío, vaya cómo
tocas!”. No, que te digan: “me lo pasé de puta madre”. Es lo que dice Pedro,
porque puede haber mil grupos que toquen mucho mejor que nosotros, lo sé, pero
que diviertan hay muy pocos.
Pedro: Y que tengan buenas canciones. La gran carencia que hay ahora
mismo para mí, la gran crisis que hay en este país, no sólo en la música sino
en general, es la mediocridad. La mediocridad en la calidad de las canciones,
hay muy poca gente que haga canciones buenas. Es muy difícil encontrar eso y
nosotros lo tenemos. Solo tenemos que creer en lo que hacemos. Y barreras las
que me ponga la vida o las circunstancias pero yo no me pongo ninguna. No tenemos
nada que envidiarle a nadie. Si no creyera en estas canciones yo no estaría
aquí.
Pedro: A nuestra manera y lo que nos dejen, vamos a ser muy grandes.
Un lunes más,
una semana más. Otra vez me invade esa sensación. Otra vez han dado el
pistoletazo de salida a una nueva maratón semanal. El tedio se sucederá
hora tras hora, día tras día, hasta alcanzar el liberador atardecer del
viernes. No quiero, esta vez tampoco quiero. Me niego a abrir los ojos. Doy una
vuelta más, ahueco de nuevo la almohada y hundo mi cabeza en ella. No quiero
abrir los ojos. Me suplico a mí mismo la concesión de unos minutos…
¿Qué más da?
Tarde o temprano lo inevitable sucederá. No hay lugar para la evasión, no es
posible escapar. La alternativa se antoja peor, repleta de mañanas ociosas y de
tardes deprimentes, aún más deprimentes, sucedidas por noches en vela. Así
todo, sigo suplicándome unos minutos más, solo cinco minutos más. Me
escondo bajo las sábanas esperando desaparecer entre ellas o, más bien,
esperando que el mundo que hay al otro lado se esfume, que se olvide de mí…
La luz de la
mañana ya inunda la habitación y traspasa mis párpados. No sé cuánto ha
transcurrido pero aún estoy a tiempo. Creo que ya he reunido la fuerza suficiente para
correr mi maratón semanal. Más que fuerza, voluntad. Un insignificante
atisbo de voluntad que me pone en marcha. Voy a tomar la salida, voy a
enfrentarme al tedio, una vez más conseguiré avanzar hacia el mismo y eterno comienzo…
Abro unos ojos que inmediatamente son cegados por la deslumbrante luz matinal. Perezosamente me incorporo e intento
salir de la cama, pero algo que se aferra a mí con firmeza me lo impide. Esta vez no soy yo ni mi desidia, es una fuerza exterior.
Lucho sin ningún ánimo real de escabullirme y sin conseguirlo. Poco a poco comienzo a
ver. Fijo la vista y todo cambia. La perspectiva es otra, resplandeciente,
brillante… La semana muta en emocionante. Mil puertas se abren ante mí, todo
son posibilidades. Todo es euforia y entusiasmo. Y es que Morfeo me había
hecho caer en un lapsus onírico. Vuelvo a recordar que ahora ella despierta junto a mí.
El día 5 el diario El País publicaba en su edición digital un artículo de Miguel Ángel Aguilar que poco más de una hora después desaparecía. Las incómodas preguntas sobre la actividad profesional de nuestro Presidente de Gobierno que en él se expresaban hacen sospechar una poco edificante labor de censura en el diario de PRISA. Por ello y por su evidente interés, lo reproduzco en el blog.
La intervención del presidente del Gobierno y del PP,
Mariano Rajoy, ante el comité ejecutivo nacional de su partido el pasado
sábado, 2 de febrero, ha agravado la situación en que se encuentra el caso
Gürtel-Bárcenas. Primero, por el formato elegido de máximo blindaje y mínima
credibilidad. “Quiero”, dijo el presidente, “que en este asunto operemos con la
máxima transparencia, el máximo rigor y la máxima diligencia”. Pero a
continuación las maneras venían a desmentirle. Porque de las ruedas de prensa
sin preguntas, lo que Esteban González Pons, vicesecretario del PP, llamaba
notas de prensa audiovisuales, se ha pasado a un escalón superior. Ahora, los
periodistas han dejado de ser testigos, ni siquiera comparten lugar con el
compareciente. Recluidos en otra sala, solo les llega una señal de televisión
realizada por los servicios del partido. Una cámara fija ofrece el plano único
del presidente Rajoy, que lee en un atril. Pero nadie ajeno al comité ejecutivo
nacional pudo dar fe de cómo sucedió.
Segundo, porque si Rajoy proclama nada tener que ocultar, no
temer a la verdad, no haber venido a la política ni a ganar dinero ni a engañar
a Hacienda; ser a los 23 años, en 1978, Registrador de la Propiedad con una
plaza; ganarse muy bien la vida; ingresar más dinero en su profesión que como político;
haber venido a la política perdiendo dinero porque para él, el dinero no es lo
más importante en esta vida; todas estas protestas nos obligan a reclamar que
se muestre "con máxima transparencia, máximo rigor y máxima
diligencia" toda su trayectoria como Registrador. Por eso, queremos saber,
por ejemplo:
1.- Si es cierto que siguió disfrutando de los beneficios
del Registro de Villafranca, provincia de León, y de Padrón, provincia de la
Coruña, cuando fue elegido diputado al Parlamento de Galicia en 1981, director
general de Relaciones Institucionales de la Xunta en 1982. .
2.- Si al concursar voluntariamente y obtener en 1982 el
registro de Berga en el Pirineo catalán, contraviniendo entre otras la
obligación de residir en la localidad donde tiene su sede el Registro, continuó
obteniendo ingresos de esa plaza, que se encuentra a más de mil kilómetros de
Pontevedra, ciudad donde seguía teniendo su residencia efectiva y sus
responsabilidades políticas como concejal del Ayuntamiento, presidente de la
Diputación y Diputado al Congreso desde 1986 y vicepresidente de la Xunta en
1987. Porque si Rajoy como político concursaba buscando mejores plazas y
figuraba como registrador en activo, debemos saber cuánto cobraba de sus cargos
políticos y cuánto recibía de los registros.
3.- Si es cierto que nunca solicitó la declaración de
compatibilidad del Ministerio de la Presidencia, a que estaba obligado por la
Ley de Incompatibilidades de los funcionarios públicos, porque en ese caso
alardear de ser persona escrupulosa con el cumplimiento de la legalidad
resultaría excesivo.
4.- Si los registros de Elche y Santa Pola, que solicitó y
le fueron adjudicados en sucesivos concursos, los atendió alguna vez
personalmente, cuánto cobró hasta 1990 y si simultaneaba esa tarea con otras
responsabilidades políticas.
5.- Si, cuando a partir de marzo 1990 pide que se le declare
en servicios especiales y su plaza en Santa Pola, queda encomendada a su buen
amigo Francisco Riquelme, titular del Registro de Elche, esa designación a
título de "sustituto accidental permanente", era la que correspondía
según el cuadro legal de sustituciones de la Dirección de Registros y del
Notariado.
6.- Si a partir de ese momento y siguiendo ejemplos
acreditados se repartía al 50% los beneficios del Registro de Santa Pola con el
sustituto que le hacía el trabajo.
7.- Si después 1998 a partir de algunos cambios legales,
aprobados en el Consejo de Ministros donde él se sentaba, los beneficios del
Registro de Santa Pola se han partido entre el amigo Riquelme y el Colegio de
Registradores al 50%.
Son cuestiones relevantes porque permitirían confirmar
cuanto es el dinero perdido de Mariano Rajoy y evaluar su desprendimiento y su
entrega sacrificada a la política, sin atender a las pérdidas que ese afán de
servicio le acarreaba. Se impone despejar de manera indiscutida la incógnita y
los malos pensamientos de quienes sostienen que en el caso de Rajoy mas que
renuncia hubo pluriempleo. De momento, en la Declaración de Actividades
presentada en el Congreso de los Diputados el 1 de diciembre de 2011 el punto
segundo "Ejercicio de la función pública o de cualquier puesto al servicio
de una Administración Pública" figura en blanco y tampoco especifica la
Administración para la que presta sus servicios, ni si ha solicitado el pase a
la situación de servicios especiales o equivalente
Es curioso que uno tenga que encontrarse con el mejor debate que ha podido ver sobre ETA en un canal iraní. Ello no habla nada bien de los medios de comunicación españoles en los que, a poco que te salgas de la línea de pensamiento oficial al respecto, poco menos que te acusan de terrorista. Fort Apache, el nuevo programa del canal HispanTV, abordó de manera valiente el asunto de ETA y el fin de la violencia política en Euskadi, en un inusitado ejercicio de divulgación histórica y política que merece el reconocimiento de este blog. Ello se lo debemos a Pablo Iglesias, Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, que ejerce de presentador y moderador y con el cual tengo el gusto de compartir una pasada militancia política y algún que otro enfrentamiento interno.
Vídeo creado para la primera edición del Curso de Competencias Tecnológicas para Community Managers de la Fundación UNED. Un paseo por algunos de los rincones representativos de la ciudad de Gijón. El fondo musical se trata del tema "1934" de la banda de folk astur Xera, extraido de jamendo.com y utilizado bajo licencia creative commons - reconocimiento.
Muchos artículos parecidos a
este comenzarán diciendo que hoy el mundo del fútbol se ha despertado con un
fortísimo golpe… y tendrán razón. Otros muchos, elaborados desde escritorios más
cercanos al mio, abrirán describiendo el shock que hoy ha llevado el
sportinguismo… y también tendrán razón. Pero todos ellos se quedarán lejos de
describir lo que hoy ha pasado, como también se quedará este. Independientemente de la afición por el fútbol
o por el Sporting, de todas aquellas personas que hayan oído hablar alguna vez
de Manolo Preciado, esta mañana sólo han podido dejar de conmoverse aquellas
cuyos corazones estén exentos de toda sensibilidad. Por ello, hoy muy pocas
personas en este país no se han conmovido al escuchar la triste noticia.
El
fútbol ha sido muy injusto con Manolo Preciado. Pero no importa, seguro que a
él tampoco le importaba en exceso, porque lo realmente trascendente es lo
injusta que le ha sido la vida. El fútbol no le trajo grandes éxitos ni como
futbolista ni como entrenador, pero la vida le trajo infinidad de desgracias.
Un cáncer se llevó a su mujer en 2002, un accidente de tráfico a su hijo menor
en 2004 y un absurdo atropello a su padre hace poco más de un año. Y ahora, con
sólo 54 años, deja una madre que, como él, ve irse a un hijo, un hijo que ha tenido que ver como toda su familia
desaparece muy antes de tiempo y una esposa con la que contraía matrimonio recientemente.
Su
vida ha sido muy injusta y el fútbol nos ha permitido conocérsela y conocerlo a
él. Precisamente, esa vida injusta ha conformado la personalidad de Manolo
Preciado, enseñándole (y enseñándonos) lo muy de paso que estamos aquí y cuáles
son las cosas importantes en este breve lapso de tiempo en el que pasamos por
ella. Así, no ha de sorprendernos que hablara como hablara y dijera las cosas
que decía. Si es que al fútbol le damos más importancia de la que tiene y él lo
sabía. Y por muchos títulos que uno pueda llegar a acaparar en la élite
futbolística, el que es un canalla seguirá siendo un canalla.
En
Gijón, Manolo Preciado se convirtió en uno de los técnicos más mediáticos del
fútbol español. En Gijón, devolvió la esperanza a un club que estaba hundido
económica, deportiva y anímicamente. Y en Gijón, consiguió ser querido como pocos
técnicos han conseguido serlo en el Sporting, incluso entre sus detractores.
Porque Manolo Preciado era lo que aquí llamamos un “paisano”, que se enfrentaba
con el técnico del Real Madrid en las televisiones de todo el planeta y 5 minutos
más tarde te lo encontrabas en una sidrería de barrio tomando una "botellina"
como si de uno más se tratara… porque él era y quería ser uno más.
No
puedo decir que conociera profundamente a Manolo Preciado, ni mucho menos, pero en varias
ocasiones me lo encontré en esa situación. Siempre accesible y siempre
dispuesto a intercambiar algún comentario sobre el Sporting, el fútbol o la vida. El día que coincidí con él por última vez fue en uno de sus rincones favoritos de Gijón, la sidrería El Chaflán de su buen amigo Víctor. Yo cumplía 35 años y él me regaló
su cercanía y su felicitación. Es un orgullo por el que muchos
seguramente me envidiarán. Sí, puedo decirlo: yo estuve con esa gran persona, yo conocí a
Manolo Preciado.