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lunes, 11 de febrero de 2013

El Dinero Perdido de Rajoy... por Miguel Ángel Aguilar

El día 5 el diario El País publicaba en su edición digital un artículo de Miguel Ángel Aguilar que poco más de una hora después desaparecía. Las incómodas preguntas sobre la actividad profesional de nuestro Presidente de Gobierno que en él se expresaban hacen sospechar una poco edificante labor de censura en el diario de PRISA. Por ello y por su evidente interés, lo reproduzco en el blog.


La intervención del presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, ante el comité ejecutivo nacional de su partido el pasado sábado, 2 de febrero, ha agravado la situación en que se encuentra el caso Gürtel-Bárcenas. Primero, por el formato elegido de máximo blindaje y mínima credibilidad. “Quiero”, dijo el presidente, “que en este asunto operemos con la máxima transparencia, el máximo rigor y la máxima diligencia”. Pero a continuación las maneras venían a desmentirle. Porque de las ruedas de prensa sin preguntas, lo que Esteban González Pons, vicesecretario del PP, llamaba notas de prensa audiovisuales, se ha pasado a un escalón superior. Ahora, los periodistas han dejado de ser testigos, ni siquiera comparten lugar con el compareciente. Recluidos en otra sala, solo les llega una señal de televisión realizada por los servicios del partido. Una cámara fija ofrece el plano único del presidente Rajoy, que lee en un atril. Pero nadie ajeno al comité ejecutivo nacional pudo dar fe de cómo sucedió.

Segundo, porque si Rajoy proclama nada tener que ocultar, no temer a la verdad, no haber venido a la política ni a ganar dinero ni a engañar a Hacienda; ser a los 23 años, en 1978, Registrador de la Propiedad con una plaza; ganarse muy bien la vida; ingresar más dinero en su profesión que como político; haber venido a la política perdiendo dinero porque para él, el dinero no es lo más importante en esta vida; todas estas protestas nos obligan a reclamar que se muestre "con máxima transparencia, máximo rigor y máxima diligencia" toda su trayectoria como Registrador. Por eso, queremos saber, por ejemplo:

1.- Si es cierto que siguió disfrutando de los beneficios del Registro de Villafranca, provincia de León, y de Padrón, provincia de la Coruña, cuando fue elegido diputado al Parlamento de Galicia en 1981, director general de Relaciones Institucionales de la Xunta en 1982. .

2.- Si al concursar voluntariamente y obtener en 1982 el registro de Berga en el Pirineo catalán, contraviniendo entre otras la obligación de residir en la localidad donde tiene su sede el Registro, continuó obteniendo ingresos de esa plaza, que se encuentra a más de mil kilómetros de Pontevedra, ciudad donde seguía teniendo su residencia efectiva y sus responsabilidades políticas como concejal del Ayuntamiento, presidente de la Diputación y Diputado al Congreso desde 1986 y vicepresidente de la Xunta en 1987. Porque si Rajoy como político concursaba buscando mejores plazas y figuraba como registrador en activo, debemos saber cuánto cobraba de sus cargos políticos y cuánto recibía de los registros.

3.- Si es cierto que nunca solicitó la declaración de compatibilidad del Ministerio de la Presidencia, a que estaba obligado por la Ley de Incompatibilidades de los funcionarios públicos, porque en ese caso alardear de ser persona escrupulosa con el cumplimiento de la legalidad resultaría excesivo.

4.- Si los registros de Elche y Santa Pola, que solicitó y le fueron adjudicados en sucesivos concursos, los atendió alguna vez personalmente, cuánto cobró hasta 1990 y si simultaneaba esa tarea con otras responsabilidades políticas.

5.- Si, cuando a partir de marzo 1990 pide que se le declare en servicios especiales y su plaza en Santa Pola, queda encomendada a su buen amigo Francisco Riquelme, titular del Registro de Elche, esa designación a título de "sustituto accidental permanente", era la que correspondía según el cuadro legal de sustituciones de la Dirección de Registros y del Notariado.

6.- Si a partir de ese momento y siguiendo ejemplos acreditados se repartía al 50% los beneficios del Registro de Santa Pola con el sustituto que le hacía el trabajo.

7.- Si después 1998 a partir de algunos cambios legales, aprobados en el Consejo de Ministros donde él se sentaba, los beneficios del Registro de Santa Pola se han partido entre el amigo Riquelme y el Colegio de Registradores al 50%.

Son cuestiones relevantes porque permitirían confirmar cuanto es el dinero perdido de Mariano Rajoy y evaluar su desprendimiento y su entrega sacrificada a la política, sin atender a las pérdidas que ese afán de servicio le acarreaba. Se impone despejar de manera indiscutida la incógnita y los malos pensamientos de quienes sostienen que en el caso de Rajoy mas que renuncia hubo pluriempleo. De momento, en la Declaración de Actividades presentada en el Congreso de los Diputados el 1 de diciembre de 2011 el punto segundo "Ejercicio de la función pública o de cualquier puesto al servicio de una Administración Pública" figura en blanco y tampoco especifica la Administración para la que presta sus servicios, ni si ha solicitado el pase a la situación de servicios especiales o equivalente

viernes, 1 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Retando a Marhuenda

Hoy el diario La Razón está siendo trending topic en Twitter a causa de una portada que se podría calificar, cuando menos, de polémica. Pero más que su portada, resulta interesante, llamativo y provocador el editorial de su director Francisco Marhuenda. En él, nuestro entrañable periodista, demuestra su fidelidad inquebrantable al aún Presidente del Gobierno Mariano Rajoy. 

Marhuenda utiliza su periódico (una vez más) para hacer apología del gobierno y nos relata las prácticamente infinitas virtudes de Don Mariano: “político de ética personal intachable, hombre sencillo y austero que se educó en una familia numerosa con unos padres excepcionales, persona de valores muy firmes y una profunda repugnancia por la corrupción y sus aledaños, jurista riguroso que jamás hubiera aceptado un sobre”, etc., etc., etc… 

Paquito, como sin duda lo llamará Don Mariano dado el alto grado de confianza entre ellos, demuestra que hay una cosa que jamás se le podrá reprochar: en cada una de sus palabras honra ese gran tesoro que es la amistad. Y lo hace de tal manera que está dispuesto, como siempre lo ha estado, a poner la mano en el fuego por su buen amigo el Presidente. 

Pero nuestro insigne director comete un error, a saber, hacer extensiva esta honradez hasta el punto de alcanzar a dirigentes cuya falta a la verdad está probada y documentada. Así, da carta de veracidad a la negación de los hechos del ex Presidente Aznar, lo que supuestamente probaría que toda la trama de los “sobrecogedores” es poco menos que un episodio más de la famosa conspiración judeo-masónica-comunista internacional. Y lo justifica en lo que él llama “trayectoria intachable” del gran líder de la derecha española. Pero he aquí el error, ya que el calificativo “intachable” difícilmente casa con una trayectoria en la que tenemos constancia de sentencias como esta: “el régimen irakí tiene armas de destrucción masiva. Puede estar usted seguro y pueden estar seguras todas las personas que nos ven que les estoy diciendo la verdad”. No hace falta que cuente cómo acabó esta historia. 


De la misma manera que las declaraciones de Pío García Escudero no prueban que todos los papeles de Bárcenas sean ciertos, la ausencia de honradez en Aznar tampoco prueba la falta de ella en Rajoy, pero ambos fenómenos siembran una duda de tamaña magnitud que Marhuenda debería honrar su palabra. 

En un ejercicio de indisimulada soberbia, desde mi blog personal insto al Director de La Razón, Francisco Marhuenda, a poner la mano en el fuego de verdad, lo cual no debería ser un problema vista su total ausencia de dudas en la rectitud de nuestro Presidente del Gobierno. Y así, le exhorto a vincular su actual ejercicio profesional a la honradez de Mariano Rajoy, comprometiéndose a abandonar el periodismo si se demostrara cualquier tipo de corruptela en su actividad política, esté o no prescrito el delito. Compartirá conmigo el señor Marhuenda que, de probarse un ilícito en el desempeño de nuestro Presidente, su ejercicio profesional al frente del diario quedará en entredicho por haber sido utilizado para apuntalar un gobierno corrupto, ya sea por inocencia o por colaboración consciente. 

¿Recogerá Marhuenda el guante que le lanzo? Seguramente no, pero quiero dar la oportunidad al Director de La Razón de quitar la misma a un bloguero izquierdista y soberbio.