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lunes, 18 de marzo de 2013

Imagen del Día: Corralito en Chipre


Hoy los bancos siguen cerrados en Chipre a causa del corralito financiero, una de las imposiciones del rescate de su economía. En la foto, el Presidente chipriota, Nikos Anastasiadis, anunciando el rescate el pasado sábado.

lunes, 21 de enero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Derrumbe Constitucional

El andamiaje político construido en la transición hace aguas por todas partes. Tanto que se antoja incorregible y la única solución parece que pasa por su recambio. Fundamentalmente, porque la descomposición afecta a los tres poderes del Estado, convirtiendo en mero ilusionismo la posibilidad de que uno de ellos tome las riendas para una regeneración de la vida política del país.

 En concreto, ¿podemos esperar algo del legislativo? Las noticias de los últimos días nos responden con un rotundo no. Y no porque el conjunto de los miembros de las cámaras en las que reside este poder sean corruptos. No dudo que habrá señorías de ética intachable. Pero no hay más que leer las portadas de la prensa de cualquier edición para observar cómo la corrupción se ha instalado en los dos grandes partidos, invalidando con ello toda capacidad de reacción legislativa. A tal punto llega la parálisis de este poder que ni siquiera es capaz de reaccionar, más allá de la pura estética, ante los crecientes casos de suicidio por desahucio. 

 Entonces, ¿será el poder judicial una garantía? Inequívocamente no. Cuando el máximo responsable de la pléyade de corruptos valencianos sale indemne mientras el juez encargado de investigar la trama es apartado de la profesión, la poca confianza en la justicia española ya debería haberse esfumado. Pero, por si esto fuera poco, asistimos a cada vez más escandalosos casos. Vemos como lo pobres acaban con sus huesos en la cárcel por adquirir productos de primera necesidad con una tarjeta de crédito encontrada en la calle o como un extoxicómano es privado de libertad, poniendo en peligro su ya certificada reinserción, por traficar con menos de medio gramo de heroína años atrás. Mientras tanto, los poderes del Estado miran hacia otro lado, en concreto hacia la figura del Rey, a quien pretenden salvaguardar de cualquier implicación en el caso Urdangarin. Y como guinda de un amargo pastel judicial, la prerrogativa del indulto aparece únicamente para favorecer a corruptos de ambos partidos, torturadores y condenados a sueldo del poder. 

 Y, ¿qué hay del ejecutivo? Sirviendo a potencias extranjeras. La abierta traición a los intereses del país se consagró constitucionalmente con la última reforma de 2011, si bien la actitud servil ante la banca alemana y su potentada Ángela Merkel ya viene de largo. Por tanto, la soberanía nacional en materia económica se ha malvendido a intereses extranjeros mediante actos continuados en los que han colaborado los dos grandes partidos. Y en lo que a su limitada capacidad de obrar se refiere, todos y cada uno de sus actos están inspirados y dirigidos a la destrucción de lo público en favor de una parasitaria oligarquía que, legal o ilegalmente, está inmersa en un frenesí de saqueo de bienes públicos y derechos sociales y laborales. 

 Ante este panorama, cabe poco menos que certificar el fin de un modelo que, aunque a muchos nos pareciera tremendamente deficitario, contó con altos niveles de consenso entre la ciudadanía. Pero hoy, en una situación de crisis económica sin precedentes en la que ninguno de los poderes del Estado es capaz de dar una respuesta mínimamente razonable a las necesidades del país, la arquitectura política de 1978 parece totalmente amortizada dados los crecientes niveles de insatisfacción. 

 Lo más triste de la situación es que ni siquiera se puede asegurar que la certificada inviabilidad institucional sea positiva. No puedo más que recordar la Italia de la tangentopolis y sus consecuencias: el asalto del poder por parte de Berlusconi aupado a hombros de neofascistas. ¿Es ese nuestro futuro? Es posible. 

 Me lo hacen temer determinados proyectos políticos que, poco a poco, van ganando su espacio electoral sin ofrecer absolutamente nada nuevo más allá de una mayor profundización neoliberal envuelta en un rancio discurso españolista. Pero me lo hace temer aún más la realidad de la izquierda alternativa, que debería estar planteando un proyecto de transformación radical y, sin embargo, se muestra incapaz. Unos, debatiéndose entre dar aire al PSOE o dar un paso definitivo al frente. Otros, rindiendo culto a la espontaneidad y convirtiendo un supuesto ejercicio de “democracia pura” en un acto de desprecio y marginación a 150 años de experiencia política de la izquierda. Y algunos más, perdidos en disquisiciones ideológicas en busca de una puridad absoluta, asemejándose así a un futuro turista espacial que perdió el billete de vuelta de sus vacaciones por los anillos de Saturno. 

 Así las cosas, la Constitución de 1978 es papel mojado y la institucionalidad que parió se derrumba ante nuestros ojos pero, ¿el futuro inmediato nos depara algo mejor?

miércoles, 25 de julio de 2012

España, al Borde del Apocalipsis Financiero

La semana ha comenzado con un nuevo lunes negro en los mercados españoles. La intervención total de la economía nacional y la salida del euro son posibilidades cada vez más cercanas. ¿Hay alternativas para España?



El agravamiento de la crisis financiera en España parece no tener tope. A pesar de las duras reformas económicas que el gobierno de Mariano Rajoy está llevando a cabo, los mercados siguen su acoso especulativo a la economía del país ibérico. Hoy, la apertura de los mercados ha hecho saltar, una vez más, todas las alarmas, situando la prima de riesgo en 642 puntos básicos y la rentabilidad del bono de deuda pública a 10 años en el 7’55%, niveles insostenibles que sitúan la economía española en zona de rescate total. Incluso en los mercados financieros ya se contempla la posibilidad de que España sea incapaz de pagar su deuda.

De no revertirse de inmediato esta situación, esta semana podríamos asistir a una sucesión de acontecimientos de imprevisibles consecuencias que podrían trastocar para siempre la actual realidad política y económica de toda Europa. Que España se vea en la obligación de pedir un rescate total de su economía llevaría al euro al borde de su desaparición ante el volumen de tal rescate. Este se estima que estaría en torno a los 700.000 millones de euros, más que la suma de los rescates de Irlanda, Portugal y Grecia, lo cual, según algunos expertos, lo hace imposible. Y todo apunta a que detrás vendría el rescate de Italia.

Probablemente, la primera consecuencia de asumir tal fracaso sea pagada por el gobierno español, que difícilmente podrá superar este anuncio sin coste político. Al igual que en Grecia, es muy posible que parte del condicionado del rescate económico sea la imposición de un gobierno tecnócrata en España. Sobre esta posibilidad ya se especuló hace unas semanas con el nombre de Joaquín Almunia, Vicepresidente y Comisario de la Competencia de Unión Europea, para encabezar un gobierno de estas características. Y tampoco puede descartarse la posibilidad de una nueva llamada a las urnas muy anticipadamente.

El problema reside en el condicionado macroeconómico que acompañaría tal rescate, si este finalmente se produce. La banca alemana, responsable última de las políticas económicas impuestas por Ángela Merkel a toda la Unión Europea, no parece dispuesta a ceder un ápice en sus pretensiones de cobro a corto plazo de la deuda, mientras que los tímidos virajes de Françoise Hollande tampoco hacen cambiar el escenario. Así las cosas, España se vería abocada a un ajuste aún más duro si cabe, dinamitando los últimos bastiones del Estado de Bienestar.

Si dos años de duros ajustes en España, primero con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y después con el de Mariano Rajoy, no han hecho más que agravar la situación, no parece que profundizar en ese camino sea la solución. Especialmente porque, en esta situación, el ajuste es una medida procíclica que frena aún más la actividad económica, aumenta el desempleo y reduce la recaudación del Estado, empeorando así todos los indicadores macroeconómicos.

Frente a esto, cada vez son más las voces que llaman a un inmediato cambio de orientación económica. Primero, acabando con la especulación en los mercados financieros, mediante una decidida intervención del Banco Central Europeo comprando deuda pública de aquellos estados cuya prima de riesgo de dispare. Segundo, creando eurobonos que socialicen la deuda futura entre todos los estados de la zona euro. Y tercero, abandonando las políticas de austeridad y poniendo en práctica medidas de inversión pública que reactiven la economía.

Esta alternativa se convierte en poco más que una fantasía ante la imperturbable decisión de Ángela Merkel de continuar por la senda de la austeridad. Así, hoy España está muy cerca no sólo de la intervención de su economía, sino también de la salida del euro, lo que pone en peligro la propia existencia de la moneda única e incluso de la Unión Europea tal y como la conocemos.

ESPAÑA FUERA DEL EURO

De seguir así las cosas, parece inevitable una salida de España del euro a corto o medio plazo, lo cual no sólo sería la consecuencia del agudizamiento de la crisis financiera, sino también la opción menos mala para la economía española. Sin duda, las repercusiones iniciales serían muy graves con un fuerte empobrecimiento del país, pero el gobierno recuperaría instrumentos de gobernanza económica que hoy en la zona euro se utilizan en función de poco más que de los intereses de la banca alemana.

La primera consecuencia sería el establecimiento de un corralito financiero, seguido de una fortísima devaluación de la nueva moneda que los expertos aseguran se situaría entre el 25% hasta más allá del 50% del valor del euro. De esta manera, los ahorristas verían enormemente mermados sus depósitos.

Pero el empobrecimiento generalizado no se detendría ahí. La devaluación generaría un fuerte proceso inflacionista tanto en los productos importados, al disponer de una moneda debilitada, como en los nacionales, debido a la dependencia exterior en materia energética cuyos costes de adquisición se elevarían. Todo ello generaría un inicial agravamiento de la situación económica.

Frente a esto, el turismo, un sector vital de la economía española, se vería impulsado, abaratándose enormemente para los turistas extranjeros. Por esta vía se potenciaría fuertemente la atracción de divisas, lo que mejoraría la situación de la balanza de pagos.

También las exportaciones españolas se verían favorecidas, pero tres décadas de desmantelamiento industrial hacen que estas hayan perdido mucho peso. Sería necesaria una decidida política de intervención pública que volviera a generar un fuerte tejido industrial en el país y que lo pusiera en disposición de aprovechar las ventajas de una moneda devaluada.

Junto con esto, el gobierno, una vez desembarazado de las ataduras del euro y con los instrumentos de la política monetaria recuperados, debería contemplar una auditoría de la deuda que establezca qué parte de ella es ilegítima por ser causada por los ataques especulativos de los mercados.

NUEVA POLÍTICA EXTERIOR

De llegarse a esta situación, y aunque la salida de la moneda única no suponga de por si una salida de la Unión Europea, el peso de España en el euro situaría al edificio comunitario muy cerca de su demolición. En este escenario, ya hoy la acción diplomática debería estar pasando por la construcción de un eje Madrid-Lisboa-Atenas-Roma, que defienda los intereses de los países del sur frente a Alemania y que pueda llegar a plantear una salida coordinada del euro, aliviando alguna de sus consecuencias más perjudiciales.

Probablemente así, los hasta hace bien poco aliados europeos dejen de serlo definitivamente, obligando a un viraje total de la diplomacia española. Madrid debería mirar hacia la comunidad latinoamericana en busca de nuevos aliados, en un nuevo modelo de relaciones exteriores basado en el acuerdo entre iguales y dejando atrás determinadas actitudes neocoloniales.

En este nuevo marco, sería fundamental una acción coordinada entre Madrid y Lisboa, aprovechando los dos países ibéricos una inmejorable situación diplomática para atraer hacia ellos los recursos necesarios para afrontar un nuevo proceso industrializador. En los lazos que unen a España y Portugal con países ricos en recursos naturales como Brasil, Argentina y Venezuela, puede estar la gran oportunidad para revertir la calamitosa situación económica ante el abandono de los antiguos aliados europeos.

domingo, 24 de junio de 2012

Crisis en España: Aznar Presidiría un Gobierno de Salvación

Esta posibilidad estaría siendo barajada por cada vez más amplios sectores del gobernante Partido Popular. También el socialista Joaquín Almunia podría encabezar un gobierno técnico. Cada vez son más los rumores sobre una prematura caída del Gobierno de Mariano Rajoy.



Tras apenas seis meses de gobierno, la agudización de la crisis de la deuda soberana española y la alarmante perdida de credibilidad de Mariano Rajoy, están extendiendo en la sociedad española la sensación de que el liderazgo salido de las urnas en Noviembre de 2011 está próximo a su amortización.

Tanto es así que, el diario digital español El Plural, aseguraba ayer que sectores importantes del Partido Popular ven inevitable un segundo rescate, en este caso a la economía española en su conjunto, que forzaría la dimisión de Mariano Rajoy. En este contexto, estimarían necesario la articulación de un gobierno de salvación nacional que tenga amplio consenso entre las fuerzas políticas y en cuya presidencia apuestan por situar a José María Aznar.

Esta posibilidad sería contemplada por el sector más duro del Partido Popular, que siempre ha demostrado una lealtad inquebrantable al expresidente Aznar. Este sector salió derrotado del congreso popular de Valencia de 2008 y sus voces se acallaron con el advenimiento de la crisis económica y el repunte de Mariano Rajoy en los sondeos electorales a partir de ese momento. Pero ahora, ante la aparente incapacidad de reconducir la situación, podría estar retomando la ofensiva. Entre los dirigentes más destacados de este sector está la Presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre.

El argumentario para el regreso de José María Aznar contempla su experiencia de ocho años de gobierno y el ser una figura ampliamente conocida a nivel internacional. Y estos rumores son abonados por el silencio absoluto del expresidente en los últimos meses, que demostraría su discrepancia con la manera en la que Mariano Rajoy está manejando la situación. Estas informaciones hacen recordar las declaraciones del expresidente en las que aseguraba que “sólo volveré si España me necesita y me pide que vuelva”.

Pero, de poder llevarse a cabo esta operación, el escollo más importante estaría en las filas socialistas. Parece difícil imaginar un gobierno de salvación participado por el Partido Socialista y presidido por José María Aznar, quien probablemente sea el dirigente conservador que más animadversión genera en la izquierda española. Así todo, el fracaso de la oposición socialista en su intento de recortar terreno en los sondeos electorales podría llevarles a un cambio radical de estrategia.

MÁS RUMORES

Esta operación podría tener relación con el artículo publicado en el diario El País el 1 de Junio y firmado por tres importantes economistas vinculados con el Partido Popular. En el arremeten duramente contra la gestión del actual ejecutivo y llegan a asegurar que “necesitamos urgentemente un nuevo gobierno, con apoyo de todos los partidos mayoritarios y de nuestros expresidentes, compuesto por políticos competentes y técnicos intachables con amplios conocimientos de su cartera”.

Esta crítica surge como respuesta a una nueva estrategia de negociación con Alemania que estaría ganando adeptos dentro del Gobierno de Mariano Rajoy. Esta se basaría en amenazar, más o menos abiertamente, con la salida de España del euro para obligar a Ángela Merkel a adoptar medidas que alivien la presión de los mercados sobre la economía española.

La arriesgada estrategia no sería una apuesta unánime dentro del Ejecutivo español, lo que estaría generando tensiones internas que podrían derivar en una crisis de gobierno que, cuando menos, llevara al relevo de varios ministros.

Por si fuera poco, Francisco Marhuenda, Director del diario derechista La Razón, aseguraba este lunes que el Partido Socialista estaría orquestando una operación de acoso y derribo a Mariano Rajoy en busca de un atajo para volver al poder. Ello tendría lugar a través de la imposición por parte de la Unión Europea de un gobierno técnico que sería presidido por el Vicepresidente y Comisario de Competencia de la UE Joaquín Almunia. Almunia es un histórico dirigente socialista que incluso llegó a ser candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones del año 2000.

UN GOBIERNO CONTRA LAS CUERDAS

Es más que probable que estemos asistiendo al lanzamiento planificado de globos sonda cuyo fin no vaya más allá que estudiar la reacción de la opinión pública ante distintos modelos de relevo al frente del Gobierno. Pero lo que parece incuestionable es que esta es una posibilidad muy a tener en cuenta a medio plazo si Mariano Rajoy no consigue enderezar el rumbo del país.

La realidad es que el Ejecutivo español se asemeja a un boxeador noqueado, que recibe tantos golpes que ya no sabe ni de dónde vienen. El último traspié ha venido a cuenta de los 100 mil millones de euros de rescate a la banca, que se intentó vender como un éxito exento de condicionamiento.

Menos de dos semanas después del anuncio, no sólo se ha demostrado que aún se está negociando el Memorándum de Entendimiento en el que figurarían las condiciones, sino que además Barack Obama, Ángela Merkel y Françoise Hollande redoblan la presión sobre Mariano Rajoy para que formalice la petición de ayuda. Esta podría producirse hoy mismo, cuando se espera que la consultora alemana Roland Berger y la estadounidense Oliver Wyman den ha conocer sus estimaciones sobre las necesidades de capital de la banca española, que se situarían en una horquilla que va desde los 40 mil hasta los 75 mil millones de euros.

La cumbre del G-20 de México parece haber sido un nuevo fracaso internacional de Mariano Rajoy. En este marco, y ante la presión de los mercados que ha llevado a la prima de riesgo española a rozar los 600 puntos básicos, el Presidente español se ha visto obligado a reconocer que la decisión de rescate a la banca ha sido “enormemente dañina”.

Y en esta misma cumbre, según el diario británico The Telegraph, se habría aprobado el rescate de las economías española e italiana mediante la compra de bonos de deuda pública por valor de 750 mil millones de euros. De efectivamente concretarse esta medida, el duro condicionamiento que la acompañaría podría ser el fin del gobierno de Mariano Rajoy. Paradójicamente, la posibilidad de un nuevo y masivo rescate está relajando mucho la presión sobre la deuda española durante las jornadas de ayer y hoy.

Al mismo tiempo, la situación interna española se agrava con una creciente conflictividad social. Muchos son los sectores que se están levantando contra las políticas de austeridad, pero durante el último mes han sido los mineros del carbón los que han acaparado el protagonismo. En las minas, montes y pueblos de Asturias y León se están pudiendo ver escenas que asemejan a guerrillas en combate, en lo que ya es el conflicto laboral más grave que se recuerda en décadas y que da la medida de la rápida degeneración de la situación que se está viviendo en España.

Y ayer, una vez más, Mariano Rajoy pareció esconderse ante la opinión pública. En una muy controvertida medida, decidía eliminar el debate sobre el estado de la nación, un debate anual de carácter general sobre la marcha del país. Hasta hoy sólo había sido suspendido en una ocasión desde que Felipe González lo instaurara en 1983.

Así las cosas, parece que no sólo se avecinan tiempos muy duros para la economía y, especialmente, para la ciudadanía española, sino que o mucho cambian la actitud y la credibilidad del Ejecutivo español o es probable que la etapa de Mariano Rajoy llegue a su final muy anticipadamente.

martes, 30 de agosto de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Explicación Simple para Oponerse a la Reforma Constitucional

    Imaginémonos un pequeño pueblo que tras un cataclismo se queda en la más absoluta pobreza. Es decir, entra en una gran crisis económica. Como nadie tiene dinero, nadie puede tener ninguna actividad económica y nadie tiene ingresos. Los habitantes se reúnen y deciden pedir un préstamo al pueblo de al lado incurriendo, por tanto,  en déficit, ya que ahora deben dinero y no tienen ningún ingreso. Con ese dinero montan un gran hipermercado. Compran productos para venderlos en él y contratan trabajadores entre los habitantes del pueblo. Contratan cajeros, reponedores, encargados de mantenimiento, encargados de compras, vigilantes de seguridad, etc… Como los habitantes contratados tienen un sueldo, ahora pueden comprar productos en el hipermercado, con lo que este tiene ingresos y puede seguir comprando productos para vender. Y cuanto mayores son los sueldos de los trabajadores más productos compran, más productos puede vender el hipermercado y mayor es su beneficio. Como el hipermercado es de todo el pueblo (no privado) deciden destinar parte del beneficio a pagar la deuda y otra parte a servicios para los habitantes. Crean escuelas, hospitales, policía, bomberos, etc… Y, por tanto, contratan más trabajadores para esos servicios que, con sus sueldos, van a comprar también al hipermercado. En conclusión, gracias a que incurrieron en un déficit han conseguido reactivar su economía. Únicamente necesitaron invertir el dinero en una actividad que reportara un beneficio suficiente para pagar el interés del préstamo.

    Aplicado a la realidad de hoy, esa reunión de todo el pueblo sería el Estado, el hipermercado sería una empresa pública que invirtiera en le economía nacional y el pueblo de al lado sería el sector privado.

    Esto no es nada nuevo ni nada revolucionario. No es economía marxista ni mucho menos. Es lo que John Maynard Keynes teorizó en los años 30 para remontar la crisis de los años 20. Pero, ¿por qué ahora están haciendo todo lo contrario? Porque los mercados saben que esto no les conviene y hoy tienen un poder tan inconmensurable, muy superior al de los años 30, que son capaces de evitar que esto suceda. La plutocracia sabe que por cada inversión estatal tendrá un negocio menos del que lucrarse. Ellos quieren hacer negocio con todo, incluidos los servicios básicos. Negocio con la sanidad, con la educación, con los servicios sociales, etc… Es decir, en el pueblo del ejemplo querrían que fuera el pueblo de al lado quien directamente hiciera la inversión en el hipermercado. Pero eso sólo ocurriría si a este le interesara en su propio beneficio, no en beneficio del pueblo en crisis. Y, por supuesto, si los beneficios se invirtieran en servicios sólo se haría con ánimo de lucro, no con ánimo de mejorar la calidad de vida del pueblo. Por tanto, los habitantes tendrían que pagar por sus servicios básicos.

   Hoy, en el pueblo España, están intentando (y probablemente conseguirán) asegurarse que el Estado retrotraiga aún más su intervención en la economía y que lo haga de manera definitiva. De ahí la actual reforma constitucional que pondrá en manos de la Unión Europea el tope de déficit. Como el Estado verá muy limitada su capacidad de inversión, cada vez tendrá menos ingresos provenientes de la empresa pública, que a su vez repercutirá en una merma aún mayor de su capacidad de inversión. Únicamente podrá aumentar sus ingresos mediante los impuestos. Pero como la economía cada vez dependerá más de las manos privadas, estas tendrán más capacidad para obligar al Estado a doblegarse a su voluntad. Por tanto, seguramente, los impuestos acaben gravando más a los que menos tienen. Y, por si esto fuera poco, el estrecho margen de déficit que se permitirá será la prioridad de pago constitucional frente a los servicios sociales básicos, favoreciendo así su privatización.

    En definitiva, la reforma constitucional que se está debatiendo en nuestras cortes es la vuelta de tuerca definitiva para poner al país de rodillas ante la oligarquía financiera. Es la muerte casi absoluta de la poca democracia que nos quedaba. Como en el pueblo del ejemplo, tenemos dos alternativas: quedarnos quietos esperando una indigna muerte o reunirnos en plaza pública y tomar las riendas de nuestro destino. Misión difícil pero obligada.

lunes, 29 de agosto de 2011

Texto de la Reforma Constitucional

    Reproduzco el texto de la reforma constitucional pactado entre el PP y el PSOE. Puede que tenga algún mínimo cambio aún. Pero, salvo sorpresa monumental, el texto será algo muy parecido a esto y sin referendum de por medio. La valoración la reservo para una posterior reflexión a bote pronto, aunque imaginaréis que no es para nada positiva.


    El artículo 135 de la Constitución Española queda redactado como sigue: "1. Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria. 2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros. Una Ley Orgánica fijará el déficit estructural máximo permitido al Estado y a las Comunidades Autónomas, en relación con su producto interior bruto. Las Entidades Locales deberán presentar equilibrio presupuestario.

    3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito. Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión.

    El volumen de deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas en relación al producto interior bruto del Estado no podrá superar el valor de referencia establecido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

    4. Los límites de déficit estructural y de volumen de deuda pública sólo podrán superarse en caso de catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado, apreciadas por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados.

    5. Una Ley Orgánica desarrollará los principios a que se refiere este artículo, así como la participación, en los procedimientos respectivos, de los órganos de coordinación institucional entre las Administraciones Públicas en materia de política fiscal y financiera. En todo caso, regulará: a) La distribución de los límites de déficit y de deuda entre las distintas Administraciones Públicas, los supuestos excepcionales de superación de los mismos y la forma y plazo de corrección de las desviaciones que sobre uno y otro pudieran producirse.

    b) La metodología y el procedimiento para el cálculo del déficit estructural. c) La responsabilidad de cada Administración Pública en caso de incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria. 6. Las Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus respectivos Estatutos y dentro de los límites a que se refiere este artículo, adoptarán las disposiciones que procedan para la aplicación efectiva del principio de estabilidad en sus normas y decisiones presupuestarias.

    Disposición adicional única

    1. La Ley Orgánica prevista en el artículo 135 de la Constitución Española deberá estar aprobada antes de 30 de junio de 2012. 2. Dicha ley contemplará los mecanismos que permitan el cumplimiento del límite de deuda a que se refiere el artículo 135.3. 3. Los límites de déficit estructural establecidos en el 135.2 de la Constitución Española entrarán en vigor a partir de 2020.

    La presente reforma del artículo 135 de la Constitución Española entrará en vigor el mismo día de la publicación de su texto oficial en el Boletín Oficial del Estado. Se publicará también en las demás lenguas de España".