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martes, 22 de noviembre de 2011

España da Todo el Poder a Mariano Rajoy

Los conservadores españoles obtienen una contundente victoria por mayoría absoluta. El Partido Socialista sufre la peor derrota de toda la actual etapa democrática. El anuncio del abandono de la lucha armada de ETA lleva a la izquierda abertzale a los mejores resultados de su historia. Analizamos los retos inmediatos de vencedores y vencidos.



El conservador Partido Popular ha conseguido una amplia mayoría que le permitirá gobernar España en solitario durante los próximos 4 años. El partido liderado por Mariano Rajoy, que será el próximo Presidente del Gobierno, ha obtenido 10’8 millones de votos que suponen el 44’6% del electorado y le reportan 186 diputados, 10 más de los que marcan la mayoría absoluta. Por su parte, el Partido Socialista de Alfredo Pérez Rubalcaba, ha sido respaldado por casi 7 millones de electores, el 28.7% de los votos, lo que le concede 110 diputados.

Este resultado, el mejor de la historia de los conservadores, se fundamenta en la debacle del Partido Socialista que, a su vez, ha cosechado sus peores resultados en el actual periodo democrático. Mientras que el Partido Popular ha incrementado sus votos en poco más de medio millón, los socialistas han perdido 4’3 millones con respecto a las elecciones de 2008, lo que demuestra un fuerte castigo del electorado de izquierda que se ha decantado por opciones minoritarias o por la abstención, el voto en blanco o el voto nulo.

Otras fuerzas que han salido reforzadas de la convocatoria electoral de ayer son la derecha nacionalista catalana de Convergencia i Unió (CiU), que alcanza los 16 diputados; la coalición Izquierda Unida (IU), que pasa de 2 a 11; Unión, Progreso y Democracia (UPyD) de la ex socialista Rosa Díez, que pasa de 1 a 5 diputados; y la nueva coalición de la izquierda independentista vasca Amaiur, que entra con fuerza en el Congreso de los Diputados con 7 en las primeras elecciones sin violencia por parte de ETA.

De esta manera, la práctica totalidad del territorio español está dominado por el Partido Popular, con la excepción de Cataluña, donde vence CiU, y el País Vasco, dónde la coalición en la que participa la izquierda abertzale se ha convertido en la primera fuerza política en número de diputados. El PSOE únicamente mantiene la mayoría en las provincias de Sevilla y Barcelona.

El candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconocía su derrota poco después de las 10 de la noche, en una comparecencia en la que declaraba que “el PSOE no ha tenido unos buenos resultados, hemos perdido claramente las elecciones”. Pero desde ese mismo momento asumía el rol opositor y se comprometía a trabajar en defensa de los “derechos y seguridades básicas que cohesionan” la sociedad, dando a entender que el gobierno del Partido Popular supondrá un retroceso a nivel social.

Por su parte, un comedido Mariano Rajoy comparecía con un discurso integrador en el que afirmaba que "gobernaré al servicio de España y de los españoles, procurando que, por ninguna circunstancia, nadie se sienta excluido de la tarea común". Intentaba así calmar las voces más críticas que prevén un paquete de medidas antisociales de ajuste en los primeros meses de gobierno del líder conservador.

LOS RETOS DE RAJOY

La dura crisis económica que atraviesa Europa adquiere tintes dramáticos en España a nivel laboral con 5 millones de desempleados. Esto, junto con las medidas de ajuste que ha adoptado el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido lo que ha aupado al poder a Mariano Rajoy. Esta situación ya dibujaba un escenario tremendamente favorable a los intereses electorales de los conservadores españoles. Pero la cita a las urnas se fue a dar en el peor momento de la crisis, con un ataque especulativo de los mercados sobre la deuda soberana española durante los días previos. Así, la prima de riesgo española alcanzaba niveles record los días 17 y 18 y se situaba en zona de rescate, allanando aún más el camino de Rajoy hacia el Palacio de la Moncloa.

Pero la calamitosa situación de económica será ahora una dura labor a la que Mariano Rajoy deberá dar respuesta. Desde ya habrá que estar muy atento al comportamiento de los mercados financieros para ver cómo es recibido el cambio político en España, ya que la amenaza de intervención pende sobre la economía española. Los expertos confían en una relajación de los ataques especulativos gracias al resultado electoral, pero de no ser así el nuevo gobierno podría tener que enfrentarse a un recrudecimiento de la crisis económica desde su primer día en el poder.

Además, toda la sociedad española urge medidas que consigan revertir el constante proceso de destrucción de puestos de trabajo. Una tasa de desempleo del 21%, que llega a alcanzar el 46% entre la juventud, un millón de parados de larga duración y el millón y medio de familias con todos sus miembros sin trabajo exigen respuestas inmediatas. Empleo, reactivación económica, reducción del déficit público y control de la deuda han sido los ejes de una campaña ambigua que ahora Rajoy deberá afrontar.

Durante la campaña electoral se acusó al que será el próximo Presidente del Gobierno de tener un discurso conscientemente ambiguo. Tras esta estudiada ambigüedad existiría un programa oculto de recorte de prestaciones sociales, desmantelamiento de servicios públicos y desregularización laboral, en la línea que la Unión Europea está exigiendo a otros países con situaciones económicas complicadas como Grecia, Portugal e Italia. El propio Rajoy declaraba el jueves que “habrá que recortar en todo” excepto en las pensiones y que “será prioritario cumplir con los compromisos que España ha asumido en Bruselas”. Las medidas más duras podrían llegar en los primeros meses de gobierno, calificándolas como inevitables y justificándolas por la situación heredada del gobierno de Zapatero.

Otro aspecto clave de su gestión será lograr la consolidación del final definitivo de la violencia terrorista. Los avances alcanzados durante los últimos meses del gobierno de Zapatero le obligarán a desarrollar una extraordinaria capacidad de negociación. Esta será la manera de evitar una eventual ruptura del proceso a causa de la adopción de posiciones maximalistas provenientes de los sectores más duros de su partido. Así, en un muy breve plazo, deberá ir dando respuesta a ciertas demandas como son el acercamiento de presos de ETA a cárceles del País Vasco, una flexibilización de la política de beneficios penitenciarios que permita acceder a ellos más fácilmente y la salida de la cárcel de dirigentes de la antigua Batasuna que son actores fundamentales del proceso, especialmente Arnaldo Otegi. Los buenísimos resultados de la coalición de la izquierda independentista vasca Amaiur, le han reportado un buen número de diputados que serán un acicate parlamentario constante que exigirá a Rajoy compromisos claros.

Igualmente, un aspecto que marcará el tono del gobierno de Mariano Rajoy, será su actitud al respecto de determinadas legislaciones a las que se ha opuesto en los últimos tiempos. Entre ellas destacan la ley de memoria histórica, la nueva ley de aborto o el matrimonio homosexual. Los sectores más duros de su partido y la Iglesia Católica le presionarán para avanzar en su derogación.

EL FUTURO DEL PARTIDO SOCIALISTA

Una de las incógnitas que se abre es cuál será el futuro del PSOE. El batacazo electoral obliga a los socialistas españoles a iniciar un proceso de reflexión interna que permita poner al partido en situación de comenzar a ganar terreno a los conservadores. El candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, en la comparecencia en la que reconoció su derrota, ya anunció que había pedido al Secretario General del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, la convocatoria de un Congreso Federal para definir el futuro de la organización.

Desde el momento en que los datos anunciaban la histórica derrota del PSOE, las elucubraciones al respecto se dispararon. Todas las miradas se han puesto en la catalana Carme Chacón, quien renunció a presentarse a las primarias socialistas en beneficio de Alfredo Pérez Rubalcaba, pero que ahora podrían enfrentarse por la Secretaría General del partido. La actual Ministra de Defensa tiene muchas opciones de convertirse en la nueva líder de los socialistas españoles, insuflándoles fuerzas renovadas que puedan llevarles a aspirar a retomar el poder dentro de 4 años. Uno de sus hándicaps podría ser su condición de catalana, un factor que siempre se ha considerado negativo para los primeros espadas del escenario político español.

Sea como fuere, el PSOE está obligado a un profundo recambio de su dirigencia política y a retomar ciertas señas de identidad de la izquierda que fueron abandonadas cuando estalló la crisis económica. En este proceso aparecerán tensiones que, por su propio interés, habrán de resolver sin poner en peligro la unidad del partido.

“Súmate al cambio” pedía el slogan electoral del Partido Popular y ayer España apostó clara y mayoritariamente por ese cambio. Ahora bien, el complicadísimo marco de crisis económica, con unas tensiones en los mercados financieros que están afectando y haciendo caer gobiernos de todo signo, pueden hacer que el cambio no vaya mucho más allá de una cuestión nominal. Los ataques especulativos sobre la deuda española, los índices de la prima de riesgo y, sobre todo, las exigencias de la Unión Europea, están consiguiendo que la profundidad del cambio dependa más de Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy que del propio Mariano Rajoy. En pocas semanas, cuando Mariano Rajoy comience a desvelar su plan de gobierno, se podrá ver la verdadera dimensión del cambio español.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

España: Rajoy y Rubalcaba, Cara a Cara

Ayer se vivió uno de los momentos álgidos de la campaña electoral española. Los favoritos a tomar el relevo de Zapatero al frente del Gobierno se enfrentaron en un debate en el que las encuestas otorgan la victoria al conservador Mariano Rajoy.



La pasada noche los españoles tuvieron la primera y última oportunidad de ver a los dos máximos candidatos a dirigir los destinos del país contraponiendo sus proyectos. Un esperado debate en el que el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba tenía puestas muchas de sus escasas esperanzas en remontar los 16 puntos de ventaja que las últimas encuestas otorgan a Mariano Rajoy. Tan conscientes de esta realidad eran en las filas del conservador Partido Popular que sólo accedieron a un único debate situado en los primeros días de campaña, intentando minimizar eventuales efectos negativos sobre el resultado de la jornada electoral del 20 de Noviembre

Así las cosas, ambos candidatos llegaban al debate con objetivos muy diferentes. Rajoy con la intención de gestionar de la mejor manera posible su amplia ventaja, mostrando su cara más amable. Rubalcaba dispuesto a arriesgar, buscando movilizar a un amplio electorado de izquierdas que ha dado la espalda al Partido Socialista durante los últimos tres años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Para ello, los socialistas apelan a los 8 millones de indecisos que revelan las encuestas, para quienes parecía construido tanto el tono como el contenido del discurso del candidato socialista.

RUBALCABA AL ATAQUE

Las diferencias comenzaron a marcarse desde la llegada al Palacio de Congresos de Madrid donde tuvo lugar la confrontación dialéctica. Mientras que el candidato conservador llegaba solo, el socialista se dejó ver acompañado por Elena Valenciano, su Coordinadora de Campaña, en un evidente guiño al electorado femenino.

El debate estuvo marcado por una puesta en escena muy agresiva por parte del candidato socialista. La amplia batería de propuestas que desplegó fue acompañada de un profundo conocimiento del programa de su adversario, intentando demostrar la existencia de una agenda oculta, según la cual un gobierno liderado por Mariano Rajoy pondría en peligro muchas de las conquistas del Estado de Bienestar. De esta manera, en varias ocasiones le exigió que explicara qué hará si ganara las elecciones, ya que en su programa "la redacción es deliberadamente ambigua y peligrosa".

Por su parte, el candidato conservador se defendía señalando que "eso es una insidia, cosa que, conociéndole, no me sorprende". Durante buena parte del debate, se limitó a recordar la calamitosa situación que vive la economía española, minando la credibilidad del socialista como miembro destacado del gobierno Zapatero que fue. De esta manera, sacó a la luz en repetidas ocasiones los casi 5 millones de desempleados, el millón y medio de familias con todos sus miembros sin trabajo o el 45% de desempleo juvenil.

Mientras que Mariano Rajoy apelaba una y otra vez al control de gasto público como política fundamental de su futuro gobierno, Rubalcaba asumía la nueva convicción que va asentándose en ciertos sectores académicos según la cual un excesivo ajuste puede comprometer el crecimiento económico y, por tanto, la salida de la crisis. De esta manera, el socialista planteó proponer a la Unión Europea retrasar 2 años el ajuste junto con la creación de un plan de reactivación económica que comparó con el Plan Marshall que sirvió para recuperar la economía europea tras la II Guerra Mundial.

Buscando movilizar el voto de la izquierda, Alfredo Pérez Rubalcaba desplegó una batería de medidas a las que este voto puede ser muy sensible. Así anunció un nuevo impuesto a las grandes fortunas y a la banca y un reordenamiento más progresista del impuesto de sociedades, además de un aumento de la imposición al alcohol y al tabaco para ayudar a la financiación de la sanidad pública. En lo que a fomento del empleo se refiere, anuncio descuentos en las cotizaciones a la seguridad social de las pequeñas y medianas empresas que contraten nuevos empleados y trabajadores en prácticas.

Mariano Rajoy centró su discurso en la recuperación del empleo. Para ello, anunció una reforma laboral que flexibilizará el mercado laboral, primando la negociación entre trabajadores y patronal en el marco de la empresa y reduciendo, por tanto, la capacidad de negociación colectiva de los sindicatos. Igualmente, anunció facilidades de pago de impuestos como el IVA para empresas en dificultades o con las que el Estado tenga deudas contraídas.

Ambos se acusaron de recortar en materia de políticas sociales. El conservador acusó al gobierno socialista de ser el que más lo ha hecho en todo el actual periodo democrático, mientras que Rubalcaba acusó a Rajoy de ocultar los recortes que los gobiernos autonómicos de su partido están llevando a cabo en comunidades como Madrid o Castilla-La Mancha.

Alfredo Pérez Rubalcaba también atacó al candidato conservador en materia de derechos, recordando que el Partido Popular se opuso a la ley de igualdad, a la ley de aborto, a la ley de muerte digna y, especialmente, al matrimonio gay. A este último respecto, Mariano Rajoy se defendió matizando que su oposición es al hecho de que se califique como matrimonio, recordando que en su día propuso llamarlo unión de hecho.

LLAMATIVAS AUSENCIAS Y ALGUNAS CONCLUSIONES

Llama la atención la ausencia de varios temas en el debate. Para gran parte del electorado debe haber sido desalentador que el movimiento de los indignados no haya merecido ni un sólo comentario por parte de los candidatos a la Presidencia del Gobierno. De la misma manera, apenas hablaron de política exterior, haciendo Mariano Rajoy una breve apuesta europeísta y por la potenciación de las relaciones con América Latina. Tampoco se abordó la situación de Afganistán, salvo para recordar al militar español caído recientemente, ni de Libia, Siria u Oriente Medio.

Aún más llama la atención que ETA sólo apareciera para ensalzar el trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado y para que los candidatos se ofreciesen mutuamente a colaborar en el final definitivo de la banda armada. Tampoco se dijo una sola palabra sobre los casos de corrupción que salpican a ambos partidos. Dos temas que evidentemente pactaron no tocar, lo que privó al electorado de conocer sus posturas al respecto de dos cuestiones de grandísima actualidad en la España de hoy por hoy.

La batalla de la credibilidad parece haberla ganado claramente Alfredo Pérez Rubalcaba. Mientras que Mariano Rajoy constantemente consultaba sus papeles, prácticamente leyendo su alocución inicial y final y las primeras intervenciones de cada bloque, el candidato socialista hilaba su discurso sin apartar la mirada de cámara. Así consiguió dar una imagen de cercanía y convicción frente a un cierto grado de artificialidad que transmitía el discurso del conservador.

Así todo, la mayoría de las encuestas posteriores apuntan a Mariano Rajoy como ganador del debate. Pero más que una victoria dialéctica, lo que probablemente refleje este dato es una consolidación, gracias a su estrategia de perfil bajo, de los buenísimos resultados que al candidato conservador le auguran los sondeos. En todo caso, lo que faltaría por dilucidar es si el tono combativo de Alfredo Pérez Rubalcaba y la batería de propuestas de corte progresista que desplegó, así como la acusación vertida hacia Mariano Rajoy de tener una agenda oculta muy conservadora, han conseguido movilizar el voto de la izquierda. Esta es la tabla de salvación del candidato Rubalcaba, al cual cada vez le queda menos tiempo para evitar el peor resultado electoral de los socialistas en el actual periodo democrático, que daría a Mariano Rajoy una amplia mayoría absoluta.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Rubalcaba, Sí: Un Vídeo para Analfabetos

    Los servicios de marketing de la maquinaria electoral del PSOE han parido un video. Su fin es potenciar las escasas opciones de victoria de Alfredo Pérez Rubalcaba en las próximas elecciones del 20 de Noviembre. El mensaje es muy simple: Rubalcaba es el más guapo, el más alto, el más rubio, el más listo, etc... ¿Política? No hombre, no, ¿para qué vamos a hablar de política? El video evidencia su absoluta convicción de que en la sociedad española reina el analfabetismo funcional. La cuestión es ¿tendrán razón?


    Análisis del contenido:

    Rubalcaba, sí… claro que sí.
    Porque tiene ideas y propuestas… las unas peregrinas y las otras indecentes.
    Porque afronta los problemas… el 20 de Noviembre tiene uno y bien gordo.
    Porque da seguridad… y reparte toletazos.
    Porque es muy listo… y me temo que también inteligente.
    Porque necesitamos políticos de altura… es colega Fernando Romay.
    Porque toma decisiones… faltaría más!!!
    Porque da gusto oírle… seguro que acaba dando el cante.
    Porque sabe lograr acuerdos… con Mariano Rajoy acaba de lograr uno.
    Porque te puedes fiar de él… os puedo asegurar que a mi no me va a defraudar… ¿a vosotros?
    Porque no nos va a dejar tirados… después del toletazo te lleva a dormir en comisaría.
    Porque soluciona las cosas difíciles… hace sudokus todas las mañanas.
    Porque sería un gran presidente… pues yo lo veo delgadito ¿no?
    Lo vamos a hacer porque queremos hacerlo… nena.
    Lo vamos a hacer porque podemos hacerlo… nena.
    Y lo vamos a hacer, sobre todo, porque sabemos hacerlo… nena, oh yeah!!!
    Porque escucha… Sonotone no lo financia.
    Porque hace…  Nike ¿sí?… just do it.
    Porque explica… y reparte vaselina.
    Con Rubalcaba, sí.

    Ahora vais y lo votáis...

sábado, 9 de julio de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Elecciones Porteñas: Una Cuestión de Imagen

    Mañana hay elecciones a Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una convocatoria cuyos resultados habrá que estudiar detenidamente para intentar ver su proyección en las presidenciales de fin de año. El actual Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, una vez descabalgado de la carrera presidencial por un escandaloso ejercicio de inoperancia política, intentará retener el cargo. El alcalde (como decimos en España) de Buenos Aires ha tenido una gestión que podemos resumir así:

    -Despido de empleados públicos.
    -Estudio de la bicisenda.
    -Designación como jefe de policía de un represor asesino.
    -Proyección de la bicisenda.
    -Desalojos violentos de los que menos tienen.
    -Explicación de la bicisenda.
    -Entorpecimiento de leyes de reparación a las víctimas de la dictadura.
    -Presupuesto de la bicisenda.
    -Reducción de becas para estudiantes.
    -Licitación de la bicisenda.
    -Espionaje a ciudadanos.
    -Construcción de la bicisenda.
    -Múltiples acusaciones de corrupción.
    -Inauguración de la bicisenda.
    -Subejecución presupuestaria en salud, educación, vivienda, transportes y desarrollo social.
    -Promoción de la bicisenda.
    -Discurso xenófobo.
    -Ampliación de la bicisenda.
    -Aumento de la represión frente a la protesta social.
    -Alabanza de la bicisenda.

    Sería lógico esperar que su futura gestión transcurra por la misma (bici) senda. Así todo, por si alguien aún tiene alguna duda y, sobre todo, para ilustrar al lector no argentino, una imagen, a veces, vale más que mil palabras. Hay una persona en cuya compañía, nuestro amigo Mauricio, disfruta enormemente dejándose ver en público. Muy significativo…


    Ahora, amigos porteños, con esta imagen en su cabeza, vayan a votar y que Doña Democracia les agarre confesados.

jueves, 26 de mayo de 2011

España Castiga a Zapatero en Plena "Spanish Revolution"

El Partido Socialista pierde casi la totalidad del poder regional que estaba en juego. Los conservadores del Partido Popular reclaman elecciones generales anticipadas. La izquierda independentista vasca de Bildu es el otro gran vencedor de la jornada. Mínimo impacto de la “Spanish Revolution”.



Derrota histórica y sin paliativos. Así podrían resumirse los resultados cosechados por el Partido Socialista del Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, en las elecciones autonómicas y municipales que ayer tuvieron lugar en España. 10 puntos porcentuales de diferencia y más de 2 millones de votos separaron a los socialistas de los conservadores del Partido Popular, que obtuvo un 37.5% de los sufragios, alcanzando los 8 millones y medio de votantes.

Estos resultados se traducen en la pérdida casi total del poder autonómico que hoy renovaba sus parlamentarios. De las 13 comunidades en las que se celebraron elecciones autonómicas, el partido socialista salió derrotado en todas ellas. Las más dolorosas han sido las de Castilla-La Mancha y Asturias. La primera de ellas se antojaba como la confrontación clave de la jornada. Un feudo tradicional que el socialismo ha gobernado durante toda la actual etapa democrática y que por primera vez cae en manos del Partido Popular. La segunda, sin tener tanto peso en la política nacional, fue dolorosa por inesperada.  En este caso Asturias, otro feudo tradicionalmente socialista, ha caído en manos del ex Vicepresidente del Gobierno de Aznar, Francisco Álvarez-Cascos, que tras no conseguir proclamarse candidato de los populares asturianos, abandonó la formación creando un proyecto político personal denominado Foro Asturias.

La única nota positiva de la aciaga noche socialista llegó desde Extremadura, dónde el Partido Popular se quedó a un diputado de la mayoría absoluta, lo que permitirá gobernar a los socialistas siempre y cuando alcancen un acuerdo con Izquierda Unida.

Y en el ámbito municipal la tónica ha sido la misma y el PSOE ha caído en las seis ciudades más importantes del país. No solo han reeditado la derrota en Madrid, Valencia y Bilbao, sino que también han perdido la hegemonía en ciudades como Barcelona, Sevilla y Zaragoza. En este ámbito la buena noticia para el PSOE llega desde la capital aragonesa, que podría mantenerse en poder socialista gracias a los pactos con fuerzas minoritarias

PRIMERAS REACCIONES Y ALGUNAS CONSECUENCIAS

La amplia derrota fue reconocida por el presidente Zapatero, achacándola a que en la España de hoy son muchos los que “contemplan el futuro con inquietud y hoy han manifestado su malestar”. Así todo, descartó la convocatoria de elecciones generales anticipadas como la oposición conservadora le viene reclamando desde hace meses.

Una de las incógnitas que esta noche ha abierto es cómo digerirá el PSOE esta debacle. Un partido que ha de comenzar el proceso de elecciones primarias para determinar el candidato presidencial de cara a Marzo de 2012 y en el que pueden desatarse graves luchas intestinas fruto de la derrota. Si al revés electoral, la crisis económica, la feroz oposición de los populares y la “Spanish Revolution” se le sumara un partido en crisis interna, los 10 meses de legislatura que restan podrían hacérsele muy largos a Zapatero.

En las celebraciones de la madrileña calle Génova, en la que los conservadores tienen su sede, su líder, Mariano Rajoy, evitó incidir de nuevo en la petición de adelanto electoral y se limitó a agradecer la confianza del electorado. No así la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que pidió  “al Presidente que no prolongue la agonía” y convoque elecciones generales anticipadas. Este reclamo se perfila como vertebrador del discurso de la oposición conservadora durante los próximos meses.

BILDU, EL OTRO GRAN GANADOR

Pero si hubo otro ganador en la noche de ayer ese fue Bildu (Reunir), la coalición electoral de la izquierda abertzale (independentistas vascos), que con más de trecientos mil votos se ha convertido en la segunda fuerza política del País Vasco y la cuarta en Navarra. Y especialmente significativo es el hecho de que sean la primera fuerza política de la provincia de Guipúzcoa y en la ciudad de San Sebastián. Su dirigente Pello Urizar manifestaba que, tras estos resultados, Bildu trabajará en pro de “una nueva Euskal Herria desde las instituciones”.

Sin duda, esta espectacular irrupción tendrá impacto en el proceso de paz con ETA. Especialmente al demostrarse que la izquierda abertzale dispone de un amplio espectro electoral que se ha visto potenciado como nunca en un escenario de ausencia de violencia. Una vez establecido el mapa político vasco, no es descartable que la banda armada vuelva a pronunciarse mediante algún tipo de comunicado que se espera siga dando pasos hacia la paz definitiva. 

EL IMPACTO DE LA "SPANISH REVOLUTION"

Una de las conclusiones de la noche fue el mínimo impacto que la “Spanish Revolution” ha tenido en los resultados. Más allá de una probable, aunque escasa y difícilmente calculable, merma de votos en el Partido Socialista, y un pequeño empuje hacia Izquierda Unida y otras opciones minoritarias de la izquierda, poco más se puede sacar en conclusión. El incremento de participación de poco más de 2 puntos con respecto a las elecciones de 2007 podría explicarse por el incremento de votos en blanco y nulos que ha generado el movimiento de los indignados y por la irrupción electoral de Bildu.

Poco era el interés que la convocatoria electoral generaba entre los jóvenes indignados de Sol y del resto de las plazas españolas. De hecho, la decisión de continuar acampados fue adoptada durante el día de ayer independientemente de los resultados electorales. Algo coherente con sus proclamas, ya que estamos hablando de un movimiento cuyo leitmotiv es la denuncia de una democracia que no consideran real.

Los acampados de la Puerta del Sol fueron protagonistas de las celebraciones conservadoras frente a la sede del Partido Popular. Además de las repetidas solicitudes de “Zapatero dimisión”, los allí congregados convirtieron a los indignados en otro de los blancos de sus iras. “Puerta del Sol, disolución” o “esto es democracia y no lo de Sol” fueron algunos de los cánticos más repetidos por las miles de personas que celebraban el vuelco electoral que las urnas acababan de deparar.

Estos hechos vienen a demostrar que los acontecimientos de la Puerta del Sol siguen marcando la agenda política del país y que lo que para una parte de la población es un proceso esperanzador, es visto desde otros sectores con enorme recelo. Tras la jornada electoral y la decisión de seguir con las protestas, los próximos días se antojan claves para determinar la profundidad del proceso nacido el pasado 15 de Mayo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: ¿Abstención Record?


            Estamos en campaña electoral. El día 22 escogeremos a nuestros representantes en los ayuntamientos y en unas cuantas comunidades autónomas. Sin embargo, esta campaña está marcada por cuestiones que poco tienen que ver con los gobiernos municipales y autonómicos. A saber, la sucesión de Zapatero en el PSOE, la vuelta de la izquierda abertzale al juego institucional, la crisis económica, etc… En ese sentido, el voto parece que en muchos casos se ejercerá en clave estatal y no local o autonómica. Porque, en definitiva, se ha planteado una campaña que más bien parece o un referéndum en torno a la figura del presidente del gobierno o unas primarias de la generales de 2012.

          Lo cierto es que a fecha de hoy los problemas generados por la crisis económica son los que más preocupan al electorado. El desempleo, los recortes sociales y la reforma de las pensiones copan los primeros puestos de las preocupaciones del pueblo, mientras que en la de los representantes políticos Bildu se lleva toda la atención, seguido muy de cerca por los respectivos casos de corrupción, tanto de la derecha conservadora del PP como de la derecha liberal del PSOE. Y no es de extrañar, ya que al respecto de las primeras ambos dos son igual de responsables y ambos dos tienen cero alternativas. 

           El anquilosamiento político e ideológico que vive toda Europa está generando que las medidas que se proponen para salir de la crisis sean las mismas que nos llevaron a ella. La profundización en el neoliberalismo, con el consecuente empeoramiento de las condiciones de vida del conjunto de los trabajadores, es lo único que se nos propone desde los dos grandes partidos. De ahí que más allá de culparse mutuamente de todos los males, el debate lo tengan que trasladar a otros terrenos en los que sí se encuentren las diferencias.

           A pesar de una aparentemente fortísima confrontación política entre conservadores y social-liberales, la realidad es que en el fondo socio-económico del asunto no existe diferencia. Y aunque los insultos y acusaciones pretendan hacer ver que hay alternativa, la absoluta falta de ideas sustancialmente divergentes en materia económica es cada día más claramente percibida por el conjunto de la sociedad.

           A esto sumamos que las alternativas políticas desde la izquierda son incapaces de trascender más allá de la marginalidad (incluida la del que suscribe), junto con la clarísima subalternidad de Izquierda Unida con respecto del PSOE, a pesar de que los tiempos electorales los aproveche para tomar una medida distancia.  En definitiva, todo ello en conjunto nos ofrece un panorama electoral muy poco halagüeño para los trabajadores. Por ello me atrevería a decir que tendremos el mayor índice de abstención en unas elecciones municipales de toda la actual etapa democrática, cuyo máximo nivel se alcanzó en el año 91 con un 37,22% de electores que descartaron ejercer su derecho al voto. No creo que se llegue a alcanzar los niveles de las elecciones europeas de 2009 con un 55,1%, unas elecciones que tradicionalmente cuentan con una altísima abstención. Si así fuera los signos de agotamiento de la democracia burguesa en el Estado español serían más que evidentes.