martes, 26 de julio de 2011

Fin de Semana de Indignación en Madrid

Indignados de toda España llegan a pie a la Puerta del Sol tras atravesar el país en lo que se ha conocido como Marcha Popular Indignada. Junto a ellos, miles de personas han recorrido las calles de la capital en una nueva y masiva protesta. Ciertos dirigentes políticos comienzan a incorporar algunas de las reivindicaciones del movimiento 15-M a su discurso. Observador Global conversó con una de las indignadas españolas.



Madrid y su Puerta del Sol han vuelto a centrar la atención del país durante este fin de semana. A lo largo del sábado llegaban a la capital las marchas que han estado recorriendo toda la geografía española durante el último mes. La primera de ellas comenzó su andadura el 20 de Junio en Valencia. Posteriormente arrancaron otras muchas desde sitios tan dispares como Barcelona, Santiago de Compostela, Gijón o Cádiz, entre otros. Empezaron siendo sólo varias decenas, pero durante el recorrido se han ido sumando más indignados, calculándose que han podido llegar a Madrid más de un millar. Allí se han juntado con los 300 autobuses fletados por las acampadas de todo el país.

El objetivo de las marchas no sólo era llegar a Madrid este fin de semana, sino también llevar el mensaje de los indignados a los pueblos, a la vez que se recababan las reivindicaciones específicas del mundo rural. Con ese fin, en toda localidad en la que han acampado para pasar la noche, han realizado una asamblea con sus vecinos en la plaza más céntrica del pueblo. Así el movimiento 15-M se ha ido enriqueciendo con la indignación de aquellos que sufren los bajísimos precios de los productos agrícolas, marcados por las grandes cadenas de distribución y comercialización, servicios de salud y educación deficitarios, infraestructuras insuficientes y deterioradas, limitaciones en el acceso a la telefonía móvil e internet y, en definitiva, el olvido de las instituciones hacia un mundo rural en decadencia. A su vez, con sorpresa y enorme orgullo, han ido recibiendo solidaridad por toda la geografía española, donde los lugareños les ofrecían su colaboración en forma de alimentos, aseos, espacios para pernoctar bajo techo y todo aquello que pudieran necesitar.

Una vez alcanzado Madrid y su simbólica Puerta del Sol, la actividad política y cultural ha entrado en estado de frenesí. El sábado a la noche realizaban una asamblea compartiendo las experiencias de las diferentes marchas y acampadas. Durante la mañana del domingo diversas asambleas debatieron nuevas acciones para el futuro, entre las que se barajan una movilización internacional en Octubre, la convocatoria de una huelga general y una marcha europea con final en Bruselas. También abordaron el cómo continuar con las acciones de paralización de los desahucios por impagos hipotecarios. Hasta el momento han sido más de 60 los que han evitado, pero en las últimas semanas la contundencia policial ha aumentado, consiguiendo que estos efectivamente se ejecutasen.

 En la tarde tuvo lugar la masiva manifestación, en la que decenas de miles de personas recorrieron las calles de Madrid bajo el lema “no es una crisis, es el sistema”, demostrando que el movimiento de los indignados sigue muy vivo. Una vez más pudieron verse y escucharse consignas como “¿por qué manda el mercado si yo no lo he votado?”, “esta crisis no la pagamos” o “peoples of the world, rise up”. También se evidenció el rechazo a la visita que el Papa Benedicto XVI realizará a Madrid en Agosto. Posteriormente la protesta se trasladó a los alrededores del Congreso de los Diputados que estaba fuertemente custodiado por efectivos policiales y en cuyos alrededores han pernoctado cientos de personas. Como colofón al fin de semana reivindicativo, hoy tendrá lugar en el Parque del Retiro el I Foro Social del 15-M, en el que se abordarán todo tipo de cuestiones políticas, económicas y sociales.

LA DIRIGENCIA POLÍTICA INTENTA UN ACERCAMIENTO

El movimiento de los indignados ya no es el protagonista principal de la actualidad política española. Pero lejos de desaparecer, parece estar viviendo una fase de consolidación después de su fortísima irrupción el pasado 15 de Mayo. Esto lo está convirtiendo en un actor político a tener en cuenta, en tanto que continúa siendo el principal canalizador de la protesta social frente a la crisis. De ello son conscientes los grandes partidos que, de una u otra manera, intentan beneficiarse de su poder movilizador.

La coalición Izquierda Unida siempre se ha mostrado cercana e incluso partícipe del movimiento de los indignados, lo que en ocasiones le ha valido el calificativo de oportunista a su líder Cayo Lara. Incluso desde las filas del conservador Partido Popular ha habido sorprendentes declaraciones intentando recoger parte del discurso del 15-M. Fue la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien se manifestó favorable a una reforma electoral que contemple las listas abiertas. Incluso en Mayo, en plena campaña electoral, llegó a asegurar que en Madrid la “entrega de llaves saldará la deuda” hipotecaria con las entidades bancarias. Esto desató un aluvión de críticas en su contra al ser una competencia que no tienen asignada las autonomías, lo cual tuvo que ser reconocido por la dirigente conservadora.

Pero, en las últimas semanas, quien más está intentado recoger futuros votos de entre los indignados es el recientemente designado candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba. En un intento que para muchos se antoja desesperado, el ex vicepresidente busca recortar cuanto antes la gran ventaja que Mariano Rajoy le saca en los sondeos electorales, alguno de los cuales llega a situarla hasta en los 18 puntos. Así manifestó que “no hay que demonizar” a los indignados “pero tampoco regalarle los oídos” y que sus propuestas “merecen ser escuchadas”. Siguiendo esta línea ha lanzado dos propuestas que pretenden demostrar su sensibilidad hacia el 15-M. Una reforma que configure un sistema electoral “más proporcional y más cercano” y el establecimiento de una tasa bancaria porque “pronto será el momento de pedir a cajas y bancos que, de sus beneficios, dejen una parte para la creación de empleo.”

Ardua tarea es la que le queda por delante al candidato socialista, toda vez que los plazos podrían acortarse drásticamente. En condiciones normales las elecciones tendrían lugar en Marzo de 2012, pero muchos aseguran que José Luis Rodríguez Zapatero se verá obligado a convocarlas anticipadamente en torno a Octubre o Noviembre de este año. Incluso se especula con la posibilidad de que el propio Rubalcaba esté presionando en este sentido, calculando que una larga precampaña electoral, que dure hasta Marzo, le pueda perjudicar.

"NO AL DICTADO DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL"

Entre los cientos de indignados que llegaron a pie ayer a Madrid y las decenas de miles que recorrieron sus calles se encontraba Marta Blázquez, una asturiana de 36 años, desempleada a pesar de tener concluidos sus estudios secundarios y varios cursos de formación específicos. Estos días de largas caminatas los considera una “experiencia brutal” al encontrarse con ”tanta gente que está luchando por lo mismo que uno”. En algunas localidades por donde pasaban “la gente se acercaba simplemente a agradecer la lucha”. Relata, no sin cierta sorpresa, que entre las reivindicaciones que emergían en las asambleas de los pueblos aún se encontraba el “simple acceso a agua corriente potable” además de otras como las “trabas de la Unión Europea al desarrollo de la agricultura ecológica” o “los bajos precios de los productos agrícolas”.

Cree necesario seguir el ejemplo de Islandia, es decir, “empezar a juzgar a los causantes de la crisis”. “Si especulan con el dinero de un país deben ser ellos quienes paguen”, afirma contundentemente. “Los gobiernos deben cumplir con su programa y no gobernar al dictado del FMI y los bancos”. Se muestra desconfiada de algunas propuestas lanzadas por dirigentes políticos como el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, cuya propuesta de crear una tasa bancaria la entiende como un acto de “populismo”.

Marta, en sintonía con el discurso del 15-M, reivindica el desarrollo de mecanismos de “democracia participativa como el derecho de petición” que se encuentra en la Constitución Española y el cual “queremos que se haga efectivo”.

Tras el intenso fin de semana, los indignados volverán a sus ciudades de origen con ánimos renovados para continuar la lucha. “Estamos desbordados de trabajo” nos asegura Marta, por lo que tenemos que “mejorar la comunicación entre las acampadas” para que “las acciones sean coordinadas en todas las provincias”. Su férrea voluntad se refleja en su último comentario: “tenemos que estar todo el día en la calle” sentenció.

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