martes, 19 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: La Polémica Springsteen

El Jefe vuelve a Gijón y, con esta, será la tercera vez. El 26 de Junio será El Molinón el único estadio español que el rockero de New Jersey pise durante 2013. En este formato exclusivo, Bruce vuelve a acudir a la cita señalada con nuestra ciudad cada 10 años. Pero, como no podía ser de otra manera, parece que ha levantado cierta polémica, toda vez que se trata de una iniciativa municipal. Y me agrada que así sea, al menos en los términos que se ha dado, ya que demuestra que seguimos teniendo una ciudad cultural y políticamente viva.

A mi entender, existen dos criterios según los cuales valorar el acierto e idoneidad de la visita de Bruce Springsteen: el cultural y el económico. A priori, ambos pueden ser determinantes para llegar a una conclusión acertada. Evidentemente, el rock es una expresión cultural de primer orden (aunque aún sobreviva algún carca que lo niegue) y la actual situación económica del país exige que los recursos públicos se midan más que nunca.

Pero, reflexionando más pausadamente, llego a la conclusión de que el criterio cultural no debe ser parte del análisis. No porque repentinamente me haya convertido en uno de esos carcas en vías de extinción… ¡líbreme de ello el espíritu de Jimmy Hendrix! No es por ello, no, sino porque considero que la política cultural de las instituciones públicas debe orientarse en dos sentidos que no se ajustan al espectáculo que Bruce Springsteen nos propone. En primer lugar, a favorecer el acceso a la cultura de la mayoría de la población. A este respecto, creo que difícilmente podemos decir que las tecnologías de hoy día no permitan escuchar al Jefe a casi todo aquel que quiera hacerlo. Y, en segundo lugar, promocionando expresiones culturales marginadas de los grandes medios de comunicación que, de no ser por el impulso de las políticas públicas, difícilmente llegarían a ser mínimamente conocidas. Evidentemente, Bruce Springsteen no necesita de absolutamente ningún impulso más y mucho menos público.

Por tanto, el criterio económico debe ser el que rija la determinación de idoneidad. Sin duda, la visita de Bruce Springsteen no debe acarrear ningún gasto a las arcas públicas. O, como mucho, de no ser rentable, se puede asumir una mínima pérdida económica que pueda ser considerada una inversión que genere muchos más ingresos a la ciudad en forma de turismo. En estas condiciones se justificaría la visita y en estas condiciones ha de darse. Para ello hay que sentarse y echar números, pero no dispongo de información suficiente. Pero si los promotores privados son capaces de sacarle rentabilidad, ¿por qué no va a poder hacerlo una administración pública? De no ser así, estaríamos ante una prueba de la manifiesta inutilidad de nuestros gestores públicos que obligaría a exigir las pertinentes responsabilidades políticas en el gobierno de la ciudad.

Añadiría una cuestión más. Los promotores privados saben muy bien los beneficios que puede acarrear y por ello pasean al Jefe por todo el mundo. Pero un promotor privado busca siempre el máximo beneficio, dado el cual jamás organizaría tal espectáculo en Gijón, una plaza que puede ser rentable pero nunca tanto como Madrid o Barcelona. Que sea el consistorio gijonés quien organice el evento es una oportunidad más de demostrar que lo público funciona si se gestiona bien, frente a la consigna generalizada e interesada de que lo público no es rentable.

Gijón fue durante los años 90 una plaza de cierta importancia en el calendario de los grandes conciertos de España. Así nos visitaron el propio Springsteen, Rolling Stones, Tina Turner, Dire Straits y otros muchos, con notable éxito económico y organizativo. También hay que señalar dos borrones que acabaron con esta política municipal: la espantada de Metallica y el ridículo de Paul McCartney. Esperemos que la tercera visita de Bruce Springsteen sea un éxito que nos vuelva a poner en el circuito de los grandes y rentables conciertos de rock.

lunes, 11 de febrero de 2013

El Dinero Perdido de Rajoy... por Miguel Ángel Aguilar

El día 5 el diario El País publicaba en su edición digital un artículo de Miguel Ángel Aguilar que poco más de una hora después desaparecía. Las incómodas preguntas sobre la actividad profesional de nuestro Presidente de Gobierno que en él se expresaban hacen sospechar una poco edificante labor de censura en el diario de PRISA. Por ello y por su evidente interés, lo reproduzco en el blog.


La intervención del presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, ante el comité ejecutivo nacional de su partido el pasado sábado, 2 de febrero, ha agravado la situación en que se encuentra el caso Gürtel-Bárcenas. Primero, por el formato elegido de máximo blindaje y mínima credibilidad. “Quiero”, dijo el presidente, “que en este asunto operemos con la máxima transparencia, el máximo rigor y la máxima diligencia”. Pero a continuación las maneras venían a desmentirle. Porque de las ruedas de prensa sin preguntas, lo que Esteban González Pons, vicesecretario del PP, llamaba notas de prensa audiovisuales, se ha pasado a un escalón superior. Ahora, los periodistas han dejado de ser testigos, ni siquiera comparten lugar con el compareciente. Recluidos en otra sala, solo les llega una señal de televisión realizada por los servicios del partido. Una cámara fija ofrece el plano único del presidente Rajoy, que lee en un atril. Pero nadie ajeno al comité ejecutivo nacional pudo dar fe de cómo sucedió.

Segundo, porque si Rajoy proclama nada tener que ocultar, no temer a la verdad, no haber venido a la política ni a ganar dinero ni a engañar a Hacienda; ser a los 23 años, en 1978, Registrador de la Propiedad con una plaza; ganarse muy bien la vida; ingresar más dinero en su profesión que como político; haber venido a la política perdiendo dinero porque para él, el dinero no es lo más importante en esta vida; todas estas protestas nos obligan a reclamar que se muestre "con máxima transparencia, máximo rigor y máxima diligencia" toda su trayectoria como Registrador. Por eso, queremos saber, por ejemplo:

1.- Si es cierto que siguió disfrutando de los beneficios del Registro de Villafranca, provincia de León, y de Padrón, provincia de la Coruña, cuando fue elegido diputado al Parlamento de Galicia en 1981, director general de Relaciones Institucionales de la Xunta en 1982. .

2.- Si al concursar voluntariamente y obtener en 1982 el registro de Berga en el Pirineo catalán, contraviniendo entre otras la obligación de residir en la localidad donde tiene su sede el Registro, continuó obteniendo ingresos de esa plaza, que se encuentra a más de mil kilómetros de Pontevedra, ciudad donde seguía teniendo su residencia efectiva y sus responsabilidades políticas como concejal del Ayuntamiento, presidente de la Diputación y Diputado al Congreso desde 1986 y vicepresidente de la Xunta en 1987. Porque si Rajoy como político concursaba buscando mejores plazas y figuraba como registrador en activo, debemos saber cuánto cobraba de sus cargos políticos y cuánto recibía de los registros.

3.- Si es cierto que nunca solicitó la declaración de compatibilidad del Ministerio de la Presidencia, a que estaba obligado por la Ley de Incompatibilidades de los funcionarios públicos, porque en ese caso alardear de ser persona escrupulosa con el cumplimiento de la legalidad resultaría excesivo.

4.- Si los registros de Elche y Santa Pola, que solicitó y le fueron adjudicados en sucesivos concursos, los atendió alguna vez personalmente, cuánto cobró hasta 1990 y si simultaneaba esa tarea con otras responsabilidades políticas.

5.- Si, cuando a partir de marzo 1990 pide que se le declare en servicios especiales y su plaza en Santa Pola, queda encomendada a su buen amigo Francisco Riquelme, titular del Registro de Elche, esa designación a título de "sustituto accidental permanente", era la que correspondía según el cuadro legal de sustituciones de la Dirección de Registros y del Notariado.

6.- Si a partir de ese momento y siguiendo ejemplos acreditados se repartía al 50% los beneficios del Registro de Santa Pola con el sustituto que le hacía el trabajo.

7.- Si después 1998 a partir de algunos cambios legales, aprobados en el Consejo de Ministros donde él se sentaba, los beneficios del Registro de Santa Pola se han partido entre el amigo Riquelme y el Colegio de Registradores al 50%.

Son cuestiones relevantes porque permitirían confirmar cuanto es el dinero perdido de Mariano Rajoy y evaluar su desprendimiento y su entrega sacrificada a la política, sin atender a las pérdidas que ese afán de servicio le acarreaba. Se impone despejar de manera indiscutida la incógnita y los malos pensamientos de quienes sostienen que en el caso de Rajoy mas que renuncia hubo pluriempleo. De momento, en la Declaración de Actividades presentada en el Congreso de los Diputados el 1 de diciembre de 2011 el punto segundo "Ejercicio de la función pública o de cualquier puesto al servicio de una Administración Pública" figura en blanco y tampoco especifica la Administración para la que presta sus servicios, ni si ha solicitado el pase a la situación de servicios especiales o equivalente

jueves, 7 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: ¡Liberad al Kraken!

“¡Liberad al Kraken!”, ordena Zeus en ese pastiche cinematográfico de mitología greco-nórdica llamado “Furia de Titanes”. A partir de ese momento, los habitantes de Argos comienzan a pasarlas canutas hasta que Perseo les saca las castañas del fuego. Parece ser que alguien amenaza con dar una orden similar en el Partido Popular, como si fuera el pistoletazo de salida para un terremoto interno. No tengo claro qué papel quería representar ayer Esperanza Aguirre, pero hizo temblar los cimientos de la sede popular. ¿Quería dejarse ver como el Kraken, amenazando con venir a destrozarlo todo para de los restos reconstruir la derecha española en formato ultra? O, por el contrario, ¿pretendía aparecer como Perseo, enseñando una regeneracionista cabeza de Medusa neocon que convierta la ira pública en piedra inerte, salvando así la amenazada Argos de la calle Génova? 

Realmente, me es indiferente si ayer salió a la palestra Esperanza Kraken o Perseo Aguirre. Independientemente del futuro partidario de los habitantes de Génova 13, la realidad es que el objetivo final de cierto sector de la derecha política, económica y mediática española es el redoble ultraneoliberal del devenir de nuestro país. Y para desplegarlo sobre los escombros del deficitario Estado de Bienestar que hemos podido disfrutar, se están mostrando dispuestos incluso a acabar con la arquitectura política de 1978. 

El caso Bárcenas es la prueba definitiva de que la corrupción política está instalada en todas las instituciones del Estado y en los centros de poder económico del país. Prueba definitiva que viene a sumarse a muchas otras: EREs andaluces, trama Gürtel, Urdangarín, ITV catalana, etc… Junto a ello, la subordinación de la política económica al pago de la deuda que consagraron constitucionalmente PP y PSOE y el proceso de destrucción de derechos sociales, evidencian que las instituciones son incapaces de dar una respuesta mínimamente satisfactoria a la necesidades de la mayoría del país. Y así, corrupción, pérdida de soberanía y retroceso social finiquitan el proyecto político surgido de nuestra poco modélica y tutelada transición.

Amortizado el régimen del 78 y en proceso de derribo el gobierno de Rajoy, los sectores más conscientes de la derecha política y económica han comenzado a mover ficha. Y ya se dejan ver peligrosos mesías que producen hilaridad cuando comienzan a hablar de regeneración. Junto a la ya habitual Rosa Díez, cuyo proyecto político se formó como eventual sustitutivo del partido tradicional de la derecha conservadora española, ha asomado la cabeza el criminal de guerra de Irak, José María Aznar, y una renovadorísima política que lleva viviendo del Estado más tiempo que el que escribe caminando sobre la faz de La Tierra, Esperanza Aguirre. 

Los krakens de la derecha están haciendo su juego, demostrando que son muy conscientes del momento político que vivimos y siguiendo una hoja de ruta lógica a sus intereses. De tamaños monstruos de la regresión social solo obtendremos una regeneración política en términos reaccionarios, cuya lucha real contra la corrupción no podemos esperar que vaya más allá de hacerla desaparecer convirtiéndola en legal. Y es que para algo llevan décadas practicando amnistías fiscales a defraudadores, indultos a corruptos y sospechosas privatizaciones. Quienes representan a los intereses de los saqueadores de los bienes públicos, quienes tras su paso por el Consejo de Ministros se instalan en los consejos de administración de los corruptores, no pueden ofrecer más que escenarios mejorados para el ejercicio de una plutocracia perfeccionada. 

Lo que más me preocupa es que, ante tamaño ataque a los intereses de la mayoría y viendo que podríamos estar asistiendo a la representación de una operación que conduce a una regresión democrática, la izquierda no sea capaz de aparecer como un Kraken que amenace al poder oligárquico. Y esto, en parte, es producto del relativo éxito que está teniendo el mensaje creado por los mismos falsos mesías que vienen al rescate. Con un discurso que tacha todo lo político de corrupto pretenden invalidar las alternativas reales existentes, lo que les dejaría totalmente libres las manos para hacer y deshacer a su antojo. Pero la realidad es que los fenómenos de corrupción afectan fundamentalmente a una casta política que lleva más de 30 años detentando el poder. Una casta a la que ellos mismos pertenecen y que está subordinada a los poderes económicos tradicionales que perviven en España. 

Así las cosas, cabría asegurar que el periodo constituyente está en marcha. Pero mucho me temo que los arquitectos sistémicos nos han tomado la delantera y ya se están afanando en un lavado de cara que lo deje todo como estaba en términos de poder político y económico real. O aún peor, para que este sea detentado con una vuelta de tuerca despótica. A ello hemos de oponer un contrapoder que, desde la movilización permanente, reivindique la apertura de un proceso constituyente democrático que haga inevitable una salida a la crisis en términos de progreso. Profundización democrática a nivel político y económico, extensión y blindaje de derechos sociales y recuperación de la soberanía nacional se tienen que constituir en las reivindicaciones irrenunciables de pueblo que, ante los ojos de los centros de poder político y económico, se convierta en su temible, arrollador y particular Kraken.

viernes, 1 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Retando a Marhuenda

Hoy el diario La Razón está siendo trending topic en Twitter a causa de una portada que se podría calificar, cuando menos, de polémica. Pero más que su portada, resulta interesante, llamativo y provocador el editorial de su director Francisco Marhuenda. En él, nuestro entrañable periodista, demuestra su fidelidad inquebrantable al aún Presidente del Gobierno Mariano Rajoy. 

Marhuenda utiliza su periódico (una vez más) para hacer apología del gobierno y nos relata las prácticamente infinitas virtudes de Don Mariano: “político de ética personal intachable, hombre sencillo y austero que se educó en una familia numerosa con unos padres excepcionales, persona de valores muy firmes y una profunda repugnancia por la corrupción y sus aledaños, jurista riguroso que jamás hubiera aceptado un sobre”, etc., etc., etc… 

Paquito, como sin duda lo llamará Don Mariano dado el alto grado de confianza entre ellos, demuestra que hay una cosa que jamás se le podrá reprochar: en cada una de sus palabras honra ese gran tesoro que es la amistad. Y lo hace de tal manera que está dispuesto, como siempre lo ha estado, a poner la mano en el fuego por su buen amigo el Presidente. 

Pero nuestro insigne director comete un error, a saber, hacer extensiva esta honradez hasta el punto de alcanzar a dirigentes cuya falta a la verdad está probada y documentada. Así, da carta de veracidad a la negación de los hechos del ex Presidente Aznar, lo que supuestamente probaría que toda la trama de los “sobrecogedores” es poco menos que un episodio más de la famosa conspiración judeo-masónica-comunista internacional. Y lo justifica en lo que él llama “trayectoria intachable” del gran líder de la derecha española. Pero he aquí el error, ya que el calificativo “intachable” difícilmente casa con una trayectoria en la que tenemos constancia de sentencias como esta: “el régimen irakí tiene armas de destrucción masiva. Puede estar usted seguro y pueden estar seguras todas las personas que nos ven que les estoy diciendo la verdad”. No hace falta que cuente cómo acabó esta historia. 


De la misma manera que las declaraciones de Pío García Escudero no prueban que todos los papeles de Bárcenas sean ciertos, la ausencia de honradez en Aznar tampoco prueba la falta de ella en Rajoy, pero ambos fenómenos siembran una duda de tamaña magnitud que Marhuenda debería honrar su palabra. 

En un ejercicio de indisimulada soberbia, desde mi blog personal insto al Director de La Razón, Francisco Marhuenda, a poner la mano en el fuego de verdad, lo cual no debería ser un problema vista su total ausencia de dudas en la rectitud de nuestro Presidente del Gobierno. Y así, le exhorto a vincular su actual ejercicio profesional a la honradez de Mariano Rajoy, comprometiéndose a abandonar el periodismo si se demostrara cualquier tipo de corruptela en su actividad política, esté o no prescrito el delito. Compartirá conmigo el señor Marhuenda que, de probarse un ilícito en el desempeño de nuestro Presidente, su ejercicio profesional al frente del diario quedará en entredicho por haber sido utilizado para apuntalar un gobierno corrupto, ya sea por inocencia o por colaboración consciente. 

¿Recogerá Marhuenda el guante que le lanzo? Seguramente no, pero quiero dar la oportunidad al Director de La Razón de quitar la misma a un bloguero izquierdista y soberbio.

lunes, 28 de enero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Cortesanos, Adoquines y Estallido Social

Los abundantes periodistas cortesanos que pululan por las mesas de las tertulias de radio y televisión muestran, con una insistencia de alta intensidad, su asombro ante la relativamente baja conflictividad social que vive la sociedad española. Una sorpresa que suelen acompañar de un abierto y henchido reconocimiento a la responsabilidad con la que nuestros conciudadanos capean el temporal por el que pareciera que la inescrutable voluntad divina nos ha guiado. No cabría concluir otra causa a la patética realidad socioeconómica que vivimos si nos atenemos al discurso del que suele hacer gala el tertuliano palatino, cuyos dos argumentos definitivos son “esto es lo que hay que hacer” y “no hay alternativas”. Por tanto, partiendo de estos fundamentos analíticos, la ausencia de estallido social solo puede explicarse como un supuesto ejercicio de responsabilidad histórica de la sociedad española. 

Sin duda, es asombrosa la estoicidad con la que el español medio está tragando el detritus generado por la descomposición del Estado de Bienestar. El cambio de modelo al que estamos asistiendo tiene una media de contestación social que alcanza el sonrojo por su ingenuidad. No cabe otra cosa que la dilatación de los vasos sanguíneos faciales cuando se es incapaz de articular una contestación que ponga contra las cuerdas a las políticas gubernamentales, en un periodo histórico en el que se está produciendo el mayor ataque a los derechos sociales y laborales desde el final de la II Guerra Mundial. Porque seamos sinceros, estamos respondiendo con bolas de papel a un ataque de artillería pesada. Y así presenciamos el aumento del desempleo hasta los 6 millones de parados, en medio de los mayores fenómenos de corrupción política del actual régimen, con un “gran sentido de la responsabilidad” que diría el tertuliano prototípico. 

Pero más que el sentido de la responsabilidad, generado por la asunción inconsciente del paradigma ideológico de lo que básicamente es la transferencia directa de renta de los trabajadores hacia la empresa, la doctrina del shock expuesta por Naomi Klein nos daría respuestas más satisfactorias aunque menos funcionales para los objetivos de los cronistas oficiales. Vivimos en una sociedad en permanente estado de conmoción ante el pavor a perder definitivamente un modelo de vida cada vez más devaluado. Esta sociedad, en su mayoría, sigue dispuesta a asumir durísimas medidas, por muy contrarias a sus intereses que éstas sean, con tal de que se le prometa en futuro mejor. Y esta tierra prometida se asume, ciega y acríticamente, como destino final y certero de las estrecheces actuales. 

Así todo, en ocasiones, el palmero hertziano encuentra a su antagonista, que suele ser llamado a compartir espacio radioeléctrico a modo de justificación a una mal disimulada ausencia de pluralidad. El contrapunto es invitado a las ondas para pelear, en franca desventaja, con una pléyade de cortesanos, ejerciendo como si del sparring del campeón se tratara o, en el mejor de los casos, de un antisistema radicalizado y marginal. Este fue el caso que inspiró este artículo, cuando en cierto programa de debate político apareció ese rara avis de la evolución ideológica que, al contrario de lo que suele ser habitual, ha evolucionado desde el fascismo franquista hasta posiciones revolucionarias. 

El profesor Vestrynge, ante la estupefacción de la mayoría de los presentes, reivindicó el adoquín como arma política y medio legítimo de protesta y presión social frente al poder. Esta evidente falta de corrección política, sumada a la artificial e historiográficamente desinformada barahúnda que se formó en el plató, acabó por dejarle en el sitio que el formato televisivo le tenía reservado. Otro éxito de los dircoms del régimen y de un sistema educativo que ha arrinconado a las humanidades. 

Pero lo cierto es que el metafórico adoquín reivindicado por el profesor Vestrynge está reconocido en los documentos fundacionales del régimen político liberal. Así lo expresa la Declaración de los Derechos del Hombre de 1793: “cuando el gobierno viola los derechos del pueblo la insurrección es para el pueblo, y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes”. Hasta la propia Declaración de Independencia de los Estados Unidos, acto fundacional de tan venerada nación por algunos de los más insignes comentaristas palmeros, recoge un derecho similar. Por no hablar de que incluso la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 lo reconoce implícitamente. 

Por tanto, siguiendo la doctrina del profesor Vestrynge y de los revolucionarios franceses y estadounidenses (por citar solo dos), y desmarcándome de la falsa corrección política de la palatina tertulianía (permítaseme la licencia lingüística) de deficiente formación humanística, yo también me permito el lujo, dada la alta probabilidad de estigmatización, de reivindicar el adoquín. Porque en mis tres décadas y media de existencia no he asistido a un periodo de mayor violación de los derechos del pueblo que a la que nos está sometiendo el actual gobierno. Un gobierno al que incluso se le podría acusar de alta traición por actuar al dictado de una potencia extrajera. 

En conclusión, como rezaban los revolucionarios franceses, la rebelión no solo es el más sagrado de nuestros derechos, también es el más indispensable de nuestros deberes. Las generaciones venideras nos juzgarán en función de si hemos sido capaces de responder satisfactoriamente a nuestros deberes como pueblo o no. De si hemos deambulado hacia el matadero como dóciles corderos o si hemos opuesto la conveniente resistencia. En definitiva, de si hemos contradicho con nuestros actos a todos aquellos periodistas cortesanos para los que la ausencia del estallido social es un valor a ensalzar.

miércoles, 23 de enero de 2013

ETA: Cuando las Pistolas Hablaban de Política

Es curioso que uno tenga que encontrarse con el mejor debate que ha podido ver sobre ETA en un canal iraní. Ello no habla nada bien de los medios de comunicación españoles en los que, a poco que te salgas de la línea de pensamiento oficial al respecto, poco menos que te acusan de terrorista. Fort Apache, el nuevo programa del canal HispanTV, abordó de manera valiente el asunto de ETA y el fin de la violencia política en Euskadi, en un inusitado ejercicio de divulgación histórica y política que merece el reconocimiento de este blog. Ello se lo debemos a Pablo Iglesias, Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, que ejerce de presentador y moderador y con el cual tengo el gusto de compartir una pasada militancia política y algún que otro enfrentamiento interno.


lunes, 21 de enero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Derrumbe Constitucional

El andamiaje político construido en la transición hace aguas por todas partes. Tanto que se antoja incorregible y la única solución parece que pasa por su recambio. Fundamentalmente, porque la descomposición afecta a los tres poderes del Estado, convirtiendo en mero ilusionismo la posibilidad de que uno de ellos tome las riendas para una regeneración de la vida política del país.

 En concreto, ¿podemos esperar algo del legislativo? Las noticias de los últimos días nos responden con un rotundo no. Y no porque el conjunto de los miembros de las cámaras en las que reside este poder sean corruptos. No dudo que habrá señorías de ética intachable. Pero no hay más que leer las portadas de la prensa de cualquier edición para observar cómo la corrupción se ha instalado en los dos grandes partidos, invalidando con ello toda capacidad de reacción legislativa. A tal punto llega la parálisis de este poder que ni siquiera es capaz de reaccionar, más allá de la pura estética, ante los crecientes casos de suicidio por desahucio. 

 Entonces, ¿será el poder judicial una garantía? Inequívocamente no. Cuando el máximo responsable de la pléyade de corruptos valencianos sale indemne mientras el juez encargado de investigar la trama es apartado de la profesión, la poca confianza en la justicia española ya debería haberse esfumado. Pero, por si esto fuera poco, asistimos a cada vez más escandalosos casos. Vemos como lo pobres acaban con sus huesos en la cárcel por adquirir productos de primera necesidad con una tarjeta de crédito encontrada en la calle o como un extoxicómano es privado de libertad, poniendo en peligro su ya certificada reinserción, por traficar con menos de medio gramo de heroína años atrás. Mientras tanto, los poderes del Estado miran hacia otro lado, en concreto hacia la figura del Rey, a quien pretenden salvaguardar de cualquier implicación en el caso Urdangarin. Y como guinda de un amargo pastel judicial, la prerrogativa del indulto aparece únicamente para favorecer a corruptos de ambos partidos, torturadores y condenados a sueldo del poder. 

 Y, ¿qué hay del ejecutivo? Sirviendo a potencias extranjeras. La abierta traición a los intereses del país se consagró constitucionalmente con la última reforma de 2011, si bien la actitud servil ante la banca alemana y su potentada Ángela Merkel ya viene de largo. Por tanto, la soberanía nacional en materia económica se ha malvendido a intereses extranjeros mediante actos continuados en los que han colaborado los dos grandes partidos. Y en lo que a su limitada capacidad de obrar se refiere, todos y cada uno de sus actos están inspirados y dirigidos a la destrucción de lo público en favor de una parasitaria oligarquía que, legal o ilegalmente, está inmersa en un frenesí de saqueo de bienes públicos y derechos sociales y laborales. 

 Ante este panorama, cabe poco menos que certificar el fin de un modelo que, aunque a muchos nos pareciera tremendamente deficitario, contó con altos niveles de consenso entre la ciudadanía. Pero hoy, en una situación de crisis económica sin precedentes en la que ninguno de los poderes del Estado es capaz de dar una respuesta mínimamente razonable a las necesidades del país, la arquitectura política de 1978 parece totalmente amortizada dados los crecientes niveles de insatisfacción. 

 Lo más triste de la situación es que ni siquiera se puede asegurar que la certificada inviabilidad institucional sea positiva. No puedo más que recordar la Italia de la tangentopolis y sus consecuencias: el asalto del poder por parte de Berlusconi aupado a hombros de neofascistas. ¿Es ese nuestro futuro? Es posible. 

 Me lo hacen temer determinados proyectos políticos que, poco a poco, van ganando su espacio electoral sin ofrecer absolutamente nada nuevo más allá de una mayor profundización neoliberal envuelta en un rancio discurso españolista. Pero me lo hace temer aún más la realidad de la izquierda alternativa, que debería estar planteando un proyecto de transformación radical y, sin embargo, se muestra incapaz. Unos, debatiéndose entre dar aire al PSOE o dar un paso definitivo al frente. Otros, rindiendo culto a la espontaneidad y convirtiendo un supuesto ejercicio de “democracia pura” en un acto de desprecio y marginación a 150 años de experiencia política de la izquierda. Y algunos más, perdidos en disquisiciones ideológicas en busca de una puridad absoluta, asemejándose así a un futuro turista espacial que perdió el billete de vuelta de sus vacaciones por los anillos de Saturno. 

 Así las cosas, la Constitución de 1978 es papel mojado y la institucionalidad que parió se derrumba ante nuestros ojos pero, ¿el futuro inmediato nos depara algo mejor?

lunes, 22 de octubre de 2012

Militares Reclamarían el Estado de Guerra en Cataluña

La Asociación de Militares Españoles considera necesario la declaración del estado de guerra en caso de producirse una amenaza de ruptura en Cataluña. Esta es una manifestación más dentro de la preocupante escalada de declaraciones belicistas entorno al proceso secesionista de Cataluña.



"España es una nación indisoluble totalmente y, en caso de amenaza de fractura o de separatismo, nosotros, de acuerdo con el artículo 8 de la Constitución Española, debemos garantizar la integridad territorial. Por lo tanto, nuestra opinión es que se declare el estado de guerra, el estado de excepción o el estado de sitio". Así se manifestaba el Coronel Leopoldo Muñoz Sánchez, Presidente de la Asociación de Militares Españoles (AME), ante la televisión holandesa con motivo de un reportaje sobre la situación política en Cataluña.

Estas palabras se enmarcan dentro de una escalada de declaraciones altisonantes de las que tampoco están exentos los dirigentes independentistas. Anteayer, el Consejero de Interior del Gobierno catalán, Felip Puig, aseguraba que los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica, estarían “al servicio de la Generalitat” en caso de un conflicto con el gobierno español.

Pero han sido los militares españoles retirados, con la AME a la cabeza, quienes se han manifestado de forma más belicista en defensa de la unidad de España. El 24 de Septiembre, esta asociación, que reúne a unos 3500 militares retirados, recordaba que las Fuerzas Armadas podrían verse obligadas a “cumplir escrupulosa y estrictamente con la misión que la Carta Magna les otorga de garantizar la soberanía,  independencia e integridad territorial de nuestra patria”.

Asimismo, la nota colgada en su web acusaba de alta traición a todas las fuerzas políticas que colaboran en “mantener de forma voluntaria un sistema de representación electoral que fomenta la aparición y el asentamiento de los nacionalismos separatistas”. Y, por tanto, amenazaba con llevar ante la justicia militar a todos aquellos que hayan “permitido, participado o colaborado en llegar a esta amenaza de fractura de España”.

Elevando aún más el tono se mostró en diversas ocasiones el Coronel Francisco Alamán, quien declaró que la independencia de Cataluña sólo se produciría pasando “por encima de mi cadáver y el de muchos” y recordaba que los militares “juramos defender la integridad territorial de España hasta con nuestras propias vidas”. Estas manifestaciones las acompañó de una abierta defensa de la dictadura franquista. “Aquella gente sí que hacía las cosas por el interés y el bien de todos”, declaró.

Más sosegado, aunque a modo de amenaza velada, se mostró el Teniente General Pedro Pitarch en su blog, quien aclaró que las opiniones del Coronel Alamán son estrictamente personales pero que “reflejan líneas de pensamiento muy arraigadas en amplios sectores de las Fuerzas Armadas”. Y aseguró que “un Estado independiente catalán es impensable, ni por las buenas ni mucho menos por las malas”.

En el ámbito político ha sido Alejo Vidal-Quadras, Vicepresidente del Parlamento Europeo y ex Presidente del Partido Popular de Cataluña, quien más beligerante se ha mostrado. Desde una tertulia política de una televisión de ultraderecha, exhortaba a la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, a ir “preparando a un General de Brigada de la Guardia Civil” si se convocara un referéndum de autodeterminación ilegal que, a su entender, debería llevar a la “Delegación del Gobierno a tomar el control de Cataluña”.

EL HISTÓRICO INTERVENCIONISMO POLÍTICO DEL EJÉRCITO ESPAÑOL

Estas cada vez más habituales declaraciones, que se producen desde instancias militares, elevan el grado de preocupación ante el cariz que están tomando los acontecimientos. Si bien provienen de militares retirados, no dejan de tener relevancia ya que los que están en activo tienen limitada su libertad de expresión por la Ley de Derechos y Deberes Militares. Por tanto, podría temerse que respondieran a un verdadero y generalizado sentir entre los mandos del ejército español, haciendo que éste pretenda recuperar el protagonismo político de antaño.

Muchas han sido las ocasiones en las que el ejército ha marcado o ha pretendido marcar el rumbo de la política española. Durante el siglo XIX han sido seis los pronunciamientos militares que ha vivido España. Y, en el siglo pasado, dos dictaduras de carácter fascista se han alzado con la participación directa del ejército: la del General Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y la del General Francisco Franco (1939-1975), ésta última tras una guerra civil de tres años.

Estas han sido las dos ocasiones en las que el ejército consiguió variar el rumbo de la historia española en el siglo XX, pero hubo más intentos. En 1932 el General José Sanjurjo inició en Sevilla una fracasada rebelión que sería precursora de la franquista de 1936. En 1978 se desbarata la conocida como Operación Galaxia, un intento de golpe de Estado contra la nueva democracia española. El 23 de Febrero de 1981 volvería a intentarse con el asalto al Congreso de los Diputados de un grupo de guardias civiles y la toma de Valencia por el Teniente General Jaime Milans del Bosch. Y en 1982 y 1985 se desmantelarían dos nuevas conspiraciones golpistas.

Desde entonces, el ruido de sables parecía haber desaparecido como una constante en la política española de los dos últimos siglos. Pero las altisonantes declaraciones de los militares retirados hacen temer un retroceso a los tiempos de un ejército intervencionista en cuestiones políticas.

ESPAÑA Y CATALUÑA, ¿UNA RUPTURA INEVITABLE?

El enconamiento de la posiciones acercan la posibilidad de una ruptura definitiva entre España y Cataluña. De un lado, el Gobierno de Mariano Rajoy enrocado en un españolismo conservador, que niega el hecho nacional catalán y que se opone a cualquier reforma constitucional que pueda dar mejor encaje a Cataluña dentro del Estado español. Así se explican declaraciones del estilo de las del Ministro de Educación, José Ignacio Wert, que aseguró que el objetivo del Gobierno es “españolizar a los alumnos catalanes”, echando así gasolina sobre el fuego independentista.

De otro lado, el Gobierno de la Generalitat catalana, que agita la reivindicación soberanista ocultando tras ella una gestión política en la que el ajuste ha sido tan duro como el del Gobierno de Mariano Rajoy. Si bien es cierto que la reivindicación soberanista siempre ha estado presente en amplios sectores de la sociedad catalana, no ha sido hasta ahora que la independencia ha sido una apuesta clara de la derecha nacionalista que lidera Artur Mas.

Así las cosas, con el inmovilismo del Gobierno de Madrid y con la independencia como única apuesta del nacionalismo catalán, a medio o largo plazo, y de forma no muy amistosa, la secesión parece que es el único desenlace posible. Pero tímidamente parece abrirse paso una tercera vía que podría resolver la histórica quiebra nacional que ha vivido España: el federalismo.

Si los gobiernos español y catalán estuvieran dispuestos a crear un marco de convivencia común, el modelo federal podría ser un encaje cómodo para ambos. Un marco que necesitaría de una reforma constitucional en la que se reconociera el carácter plurinacional de España y el derecho de autodeterminación, estableciendo un reparto competencial negociado que dé cumplimiento a las aspiraciones nacionales de los diferentes pueblos del Estado español.

No parece fácil que la vía federal pueda llegar a ser la apuesta de los gobiernos de Madrid y Barcelona. En todo caso, serán las elecciones autonómicas del próximo 25 de Noviembre las que determinarán el escenario en el que ha de resolverse la disputa soberanista y la fuerza de los diferentes proyectos políticos para Cataluña.