jueves, 20 de septiembre de 2012

Falleció Santiago Carrillo, Símbolo de la España del Siglo XX

La muerte del que fuera Secretario General del Partido Comunista de España supone la pérdida de una figura sin la cual no se podría entender la lucha antifranquista y la transición democrática. También fue un actor destacado en el proceso de distanciamiento de determinados partidos comunistas de Europa Occidental con respecto a la Unión Soviética.



Ayer fallecía en su domicilio de Madrid Santiago Carrillo (Gijón, 1915), probablemente la figura más importante del comunismo español y uno de los artífices de la transición democrática desde la dictadura franquista. Su labor al frente del Partido Comunista de España fue fundamental en la configuración de la actual monarquía parlamentaria española.

Carrillo comienza su militancia política con 15 años en las Juventudes Socialistas, las cuales llega a liderar en 1934. En ese mismo año participa en la Revolución de Asturias por lo que es encarcelado, siendo puesto en libertad en 1936 tras la victoria electoral del Frente Popular. Participa activamente en el proceso de unificación de las Juventudes Socialistas y Comunistas de donde nacen las Juventudes Socialistas Unificadas, de las que es nombrado Secretario General cuando ya ha estallado la Guerra Civil.

Es durante el conflicto armado cuando su figura comienza a emerger. En Noviembre de 1936 se afilia al Partido Comunista de España y es nombrado Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid. Durante su mandato, en los últimos meses de ese mismo año, tienen lugar las ejecuciones de Paracuellos del Jarama. La dictadura franquista y la extrema derecha española siempre han responsabilizado a Carrillo de tales ejecuciones. Éste siempre negó tener ningún conocimiento sobre aquellos hechos y tampoco nadie ha conseguido aportar prueba alguna sobre ello.

Al finalizar la guerra, Carrillo huye a Francia donde se exilia y comienza a asumir importantes responsabilidades dentro del partido. Es él el encargado de reorganizar el PCE dentro de España y el responsable de desmovilizar el “maquis”, la guerrilla antifranquista cuya evacuación general es ordenada en 1952.

"RECONCILIACIÓN NACIONAL" Y TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

Carrillo es el responsable de la elaboración de una nueva propuesta política llamada de “Reconciliación Nacional” que acabaría asumiendo el PCE en 1956. Si bien, en un primer momento, casi le cuesta la expulsión del partido, esta propuesta acaba siendo su trampolín hacia la Secretaría General en 1960, sustituyendo a otra histórica dirigente, Dolores Ibárruri “Pasionaria”, que pasaría a ocupar la Presidencia del partido.

Durante los años 60, el PCE liderado por Carrillo se convierte en el mayor y casi único protagonista de la lucha antifranquista hasta la muerte del dictador. De esta manera, el partido se hace con el liderazgo total de la oposición en la clandestinidad.

Una vez muerto Francisco Franco en 1975, Carrillo conduce el partido por la senda del acuerdo con otras fuerzas políticas y con los sectores más aperturistas de la dictadura. Así, el debate que existía en la oposición antifranquista entre “reforma o ruptura”, lo decanta Carrillo hacia una reforma del régimen que concluirá con la Constitución de 1978. Con el apoyo a la Carta Magna, Carrillo y el PCE renuncian a la república y asumen la monarquía como la forma del Estado español.

Este es uno de los aspectos más criticados a Santiago Carrillo desde la izquierda, acusándole de impedir el desmontaje total de las estructuras de poder franquistas que, en gran parte, se reconvirtieron, perviviendo en la actual etapa democrática. Carrillo hizo grandes renuncias durante la transición política debidas, en parte, a un grave error de cálculo. El indiscutible liderazgo que el PCE tuvo en la lucha antifranquista le llevó a pensar que su partido podría liderar la izquierda española en unas elecciones de una democracia burguesa tradicional. En la primera convocatoria electoral, el Partido Socialista de Felipe González, muy apoyado económicamente por la socialdemocracia alemana, se encargó de mostrarle su error.

Santiago Carrillo es el protagonista de una de las imágenes de la transición política que todos los españoles tienen grabada en la retina. El 23 de Febrero de 1981 tiene lugar la intentona golpista en la que un grupo de guardias civiles asalta el Congreso de los Diputados. Carrillo es uno de los tres únicos diputados que se mantienen sentados en sus escaños, desobedeciendo las órdenes de tirarse al suelo que los asaltantes recalcaban con disparos al aire.

EL EUROCOMUNISMO Y EL DISTANCIAMIENTO CON LA URSS

El Partido Comunista de España comienza el distanciamiento con la Unión Soviética en 1968, criticando Carrillo la intervención de las tropas del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia. El paulatino distanciamiento con Moscú llevaría a varias escisiones en el PCE, de las que la más agria sería la encabezada por el que fuera General del Ejército Rojo, polaco y yugoslavo, Enrique Líster.

Los acontecimientos de Checoslovaquia fueron la justificación que Carrillo utilizó para adoptar, junto con Enrico Berlinguer y Georges Marchais, secretarios generales de los partidos comunistas de Italia y Francia, un nuevo corpus teórico que venía a sustituir al marxismo-leninismo: el eurocomunismo.

En esencia, el eurocomunismo despojaba al Estado de su componente clasista y lo convertía en una herramienta neutral por la que se podía dar la batalla política en condiciones de igualdad. Esta teorización encajaba a la perfección en el camino de la búsqueda del acuerdo para reforma de la dictadura por el que Carrillo estaba dirigiendo al PCE y con su convencimiento de liderar electoralmente a la izquierda española.

Desde las primeras elecciones democráticas en 1977, los resultados electorales del PCE quedaron muy lejos de sus expectativas. Pero las elecciones de 1982 supusieron casi la desaparición parlamentaria del partido, que sólo obtuvo 4 diputados. Esto obligó a Santiago Carillo a presentar su dimisión de la Secretaría General, siendo sustituido por Gerardo Iglesias. Las posteriores discrepancias entre ambos culminaron en 1985 con la expulsión de Carrillo del partido.

Carrillo intentaría mantenerse en la actividad política con un nuevo proyecto, el Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista. El fracaso del proyecto lo retiraría definitivamente de la actividad política en 1991. En los últimos años se acercaría al PSOE, aunque siempre se negaría a entrar en él oficialmente.

Santiago Carrillo se mantuvo plenamente lúcido hasta la misma tarde de su fallecimiento, en la que tenía programadas diversas actividades siempre vinculadas con la vida política. Hasta hace pocas fechas, aún ejercía como tertuliano habitual de una cadena radiofónica y era frecuentemente invitado a debates políticos de actualidad. Tras una vida dedicada a la política que no ha dejado indiferente a nadie, cosechando admiradores y detractores tanto en la izquierda como en la derecha, por expreso deseo suyo sus cenizas serán esparcidas en las aguas del mar Cantábrico que bañan Gijón, su ciudad natal.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

ETA Divide al Partido Popular de Rajoy

La política antiterrorista del Gobierno de Mariano Rajoy está reavivando las discrepancias internas dentro de su partido. Los sectores más duros vuelven a arremeter contra el Presidente aprovechando su debilidad y su creciente falta de credibilidad. La derecha española podría estar cerca de un proceso de recomposición.



La reunión del Comité Ejecutivo Nacional de los conservadores españoles que tuvo lugar ayer fue la más tensa que se recuerda desde 2008, cuando en los preparativos del congreso de Valencia se intuía una operación para descabalgar a Mariano Rajoy de la Presidencia del partido. Ayer, algunas de las voces que por aquel entonces atacaban el liderazgo del actual Presidente del Gobierno, volvieron a dejarse oír criticando la política penitenciaria del Gobierno en relación con los presos de ETA.

La polémica suscitada durante las jornadas anteriores por la posible excarcelación por motivos humanitarios del etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga, aquejado de un cáncer, ha hecho mella en la dirección de los conservadores. La decisión del Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, de concederle el tercer grado penitenciario como primer paso hacia su posible libertad condicional, ha causado las iras de los dirigentes conservadores más duros. Jaime Mayor Oreja, eurodiputado y ex Ministro del Interior del Gobierno Aznar, y Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, arremetieron contra Fernández Díaz señalando que se trataba de una decisión política. Así, negaban los argumentos del titular de Interior quien aseguraba que era una decisión obligada en cumplimiento de la legalidad vigente.

Las discrepancias fueron tan importantes que mientras que Jorge Fernández Díaz argumentaba que “ETA ha sido derrotada”, Jaime Mayor Oreja replicaba con un “ETA no está derrotada, está rozando el poder”. Mayor Oreja hacía así alusión a que Bildu, la coalición de la izquierda independentista vasca, podría ganar las elecciones regionales de Octubre. Según la teoría oficial de los conservadores españoles, todas las organizaciones de la llamada izquierda abertzale son parte de ETA.

Las posturas de Jaime Mayor Oreja, radicalmente contrarias a cualquier tipo de negociación con ETA, llevan tiempo bajo sospecha debido a sus intereses en empresas privadas de seguridad que han prestado servicios de escolta a personas amenazadas en el País Vasco.

Para los dirigentes más duros del Partido Popular, el caso Bolinaga es la prueba de que el Gobierno de Mariano Rajoy ha adoptado una política de continuidad con respeto al anterior gobierno en materia antiterrorista. Y no sólo eso, sino que entre sectores del partido e incluso de la prensa más afín, cada vez cunde más la idea de que la negociación encubierta entre Gobierno y ETA para el fin definitivo del terrorismo es un hecho al que responden decisiones como la del caso Bolinaga. Esto, negado en infinidad de ocasiones por el propio Mariano Rajoy, está siendo una nueva vía de agua, esta vez dentro de su propio partido, para un gobierno que parece a la deriva.

UN GOBIERNO A LA DERIVA

La enorme debilidad y la preocupante falta de credibilidad del Gobierno de Marino Rajoy están siendo aprovechadas por los sectores más duros de su partido para volver a la carga contra su liderazgo. Ya en Junio se desvelaban movimientos internos que apuntaban a una operación de relevo al frente de la Presidencia del Gobierno para el retorno de José María Aznar a primera línea de la actividad política.

En los próximos meses, Mariano Rajoy tendrá que enfrentarse a duras pruebas que de no solventar con éxito pueden ser definitivas. La primera de ellas tendrá lugar este mismo jueves con la visita de la Canciller alemana Angela Merkel, quien probablemente vendrá con nuevas exigencias de ajustes como contrapartida a una posible compra de deuda española por parte del Banco Central Europeo.

Pero las conversaciones entre Merkel y Rajoy no se quedarán ahí. Ya casi nadie duda, y el Gobierno ya tampoco niega, que la economía española en su conjunto será rescatada y la negociación de su condicionado será materia ineludible de la visita de la Canciller.

Y el 21 de Octubre el Ejecutivo tendrá dos nuevos exámenes electorales, está vez en las elecciones autonómicas de Galicia y el País Vasco. Tras las derrotas electorales en Asturias y Andalucía del mes de Marzo, Mariano Rajoy no puede permitirse un nuevo revés electoral. Así todo, las perspectivas no son nada halagüeñas. Mientras que en el País Vasco no tiene ninguna opción de alcanzar el poder y no puede aspirar a más que a mantener sus 13 diputados, en Galicia las encuestas apuntan a la pérdida de la mayoría absoluta, lo que podría desalojarles del poder ante un pacto de gobierno entre las fuerzas de izquierda.

RECOMPOSICIÓN DE LA DERECHA ESPAÑOLA

Las fuertes discrepancias que están apareciendo dentro del Partido Popular podrían no quedarse únicamente en eso. Los rumores sobre operaciones para descabalgar a Mariano Rajoy apuntan a una posible refundación del partido sobre la base de sus sectores más duros. Incluso, de no tener éxito, de una eventual escisión que recoja sectores de la derecha más dura que se han ido desgajando del Partido Popular o que han surgido por fuera de él.

La organización partidaria de la derecha española es particular en comparación con otros países de la Unión Europea. A día de hoy, no hay ningún partido de extrema derecha importante, lo que siempre se ha achacado a que el propio Partido Popular acogía en su seno a los sectores más radicales de la derecha, tanto de la más moderna como de la proveniente del franquismo.

El actual contexto de crisis, con los fenómenos de racismo y xenofobia que siempre acompañan, podría estar abriendo un nuevo espacio político a la derecha del Partido Popular pendiente de ser ocupado. Además de los sectores más duros del actual partido de gobierno, con Esperanza Aguirre y José María Aznar a la cabeza, hay más mimbres de renombre:

-Francisco Álvarez-Cascos, ex Vicepresidente del Gobierno Aznar y actual líder de Foro Asturias (FAC), segunda fuerza política en el Principado de Asturias. Durante su etapa en la dirección del partido siempre fue considerado uno de los “duros” de la organización.

-Rosa Díez, ex dirigente socialista y actual líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD). A pesar de su pasado socialista, mantiene un discurso radicalmente contrario a cualquier tipo de proceso de paz en el País Vasco, defiende un modelo de Estado hipercentralista y adelgazado y es ultraliberal en materia económica.

-Mario Conde, recientemente reaparecido en escena con un nuevo proyecto político llamado Sociedad Civil y Democracia (SCD) que se presentará a las elecciones gallegas de Octubre. Conde es un antiguo banquero condenado a 14 años de prisión por apropiación indebida y estafa durante su gestión al frente de Banesto. Hoy cuenta con el apoyo mediático de grupo de comunicación de extrema derecha Intereconomía.

Así las cosas, si Mariano Rajoy es incapaz de enderezar el rumbo del país y la crisis acaba por pasar factura al gobierno de los conservadores, no es descartable que la derecha española acabe por desgajarse, creando un hueco en el sistema de partidos que sea ocupado por una nuevo proyecto de extrema derecha.

miércoles, 25 de julio de 2012

España, al Borde del Apocalipsis Financiero

La semana ha comenzado con un nuevo lunes negro en los mercados españoles. La intervención total de la economía nacional y la salida del euro son posibilidades cada vez más cercanas. ¿Hay alternativas para España?



El agravamiento de la crisis financiera en España parece no tener tope. A pesar de las duras reformas económicas que el gobierno de Mariano Rajoy está llevando a cabo, los mercados siguen su acoso especulativo a la economía del país ibérico. Hoy, la apertura de los mercados ha hecho saltar, una vez más, todas las alarmas, situando la prima de riesgo en 642 puntos básicos y la rentabilidad del bono de deuda pública a 10 años en el 7’55%, niveles insostenibles que sitúan la economía española en zona de rescate total. Incluso en los mercados financieros ya se contempla la posibilidad de que España sea incapaz de pagar su deuda.

De no revertirse de inmediato esta situación, esta semana podríamos asistir a una sucesión de acontecimientos de imprevisibles consecuencias que podrían trastocar para siempre la actual realidad política y económica de toda Europa. Que España se vea en la obligación de pedir un rescate total de su economía llevaría al euro al borde de su desaparición ante el volumen de tal rescate. Este se estima que estaría en torno a los 700.000 millones de euros, más que la suma de los rescates de Irlanda, Portugal y Grecia, lo cual, según algunos expertos, lo hace imposible. Y todo apunta a que detrás vendría el rescate de Italia.

Probablemente, la primera consecuencia de asumir tal fracaso sea pagada por el gobierno español, que difícilmente podrá superar este anuncio sin coste político. Al igual que en Grecia, es muy posible que parte del condicionado del rescate económico sea la imposición de un gobierno tecnócrata en España. Sobre esta posibilidad ya se especuló hace unas semanas con el nombre de Joaquín Almunia, Vicepresidente y Comisario de la Competencia de Unión Europea, para encabezar un gobierno de estas características. Y tampoco puede descartarse la posibilidad de una nueva llamada a las urnas muy anticipadamente.

El problema reside en el condicionado macroeconómico que acompañaría tal rescate, si este finalmente se produce. La banca alemana, responsable última de las políticas económicas impuestas por Ángela Merkel a toda la Unión Europea, no parece dispuesta a ceder un ápice en sus pretensiones de cobro a corto plazo de la deuda, mientras que los tímidos virajes de Françoise Hollande tampoco hacen cambiar el escenario. Así las cosas, España se vería abocada a un ajuste aún más duro si cabe, dinamitando los últimos bastiones del Estado de Bienestar.

Si dos años de duros ajustes en España, primero con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y después con el de Mariano Rajoy, no han hecho más que agravar la situación, no parece que profundizar en ese camino sea la solución. Especialmente porque, en esta situación, el ajuste es una medida procíclica que frena aún más la actividad económica, aumenta el desempleo y reduce la recaudación del Estado, empeorando así todos los indicadores macroeconómicos.

Frente a esto, cada vez son más las voces que llaman a un inmediato cambio de orientación económica. Primero, acabando con la especulación en los mercados financieros, mediante una decidida intervención del Banco Central Europeo comprando deuda pública de aquellos estados cuya prima de riesgo de dispare. Segundo, creando eurobonos que socialicen la deuda futura entre todos los estados de la zona euro. Y tercero, abandonando las políticas de austeridad y poniendo en práctica medidas de inversión pública que reactiven la economía.

Esta alternativa se convierte en poco más que una fantasía ante la imperturbable decisión de Ángela Merkel de continuar por la senda de la austeridad. Así, hoy España está muy cerca no sólo de la intervención de su economía, sino también de la salida del euro, lo que pone en peligro la propia existencia de la moneda única e incluso de la Unión Europea tal y como la conocemos.

ESPAÑA FUERA DEL EURO

De seguir así las cosas, parece inevitable una salida de España del euro a corto o medio plazo, lo cual no sólo sería la consecuencia del agudizamiento de la crisis financiera, sino también la opción menos mala para la economía española. Sin duda, las repercusiones iniciales serían muy graves con un fuerte empobrecimiento del país, pero el gobierno recuperaría instrumentos de gobernanza económica que hoy en la zona euro se utilizan en función de poco más que de los intereses de la banca alemana.

La primera consecuencia sería el establecimiento de un corralito financiero, seguido de una fortísima devaluación de la nueva moneda que los expertos aseguran se situaría entre el 25% hasta más allá del 50% del valor del euro. De esta manera, los ahorristas verían enormemente mermados sus depósitos.

Pero el empobrecimiento generalizado no se detendría ahí. La devaluación generaría un fuerte proceso inflacionista tanto en los productos importados, al disponer de una moneda debilitada, como en los nacionales, debido a la dependencia exterior en materia energética cuyos costes de adquisición se elevarían. Todo ello generaría un inicial agravamiento de la situación económica.

Frente a esto, el turismo, un sector vital de la economía española, se vería impulsado, abaratándose enormemente para los turistas extranjeros. Por esta vía se potenciaría fuertemente la atracción de divisas, lo que mejoraría la situación de la balanza de pagos.

También las exportaciones españolas se verían favorecidas, pero tres décadas de desmantelamiento industrial hacen que estas hayan perdido mucho peso. Sería necesaria una decidida política de intervención pública que volviera a generar un fuerte tejido industrial en el país y que lo pusiera en disposición de aprovechar las ventajas de una moneda devaluada.

Junto con esto, el gobierno, una vez desembarazado de las ataduras del euro y con los instrumentos de la política monetaria recuperados, debería contemplar una auditoría de la deuda que establezca qué parte de ella es ilegítima por ser causada por los ataques especulativos de los mercados.

NUEVA POLÍTICA EXTERIOR

De llegarse a esta situación, y aunque la salida de la moneda única no suponga de por si una salida de la Unión Europea, el peso de España en el euro situaría al edificio comunitario muy cerca de su demolición. En este escenario, ya hoy la acción diplomática debería estar pasando por la construcción de un eje Madrid-Lisboa-Atenas-Roma, que defienda los intereses de los países del sur frente a Alemania y que pueda llegar a plantear una salida coordinada del euro, aliviando alguna de sus consecuencias más perjudiciales.

Probablemente así, los hasta hace bien poco aliados europeos dejen de serlo definitivamente, obligando a un viraje total de la diplomacia española. Madrid debería mirar hacia la comunidad latinoamericana en busca de nuevos aliados, en un nuevo modelo de relaciones exteriores basado en el acuerdo entre iguales y dejando atrás determinadas actitudes neocoloniales.

En este nuevo marco, sería fundamental una acción coordinada entre Madrid y Lisboa, aprovechando los dos países ibéricos una inmejorable situación diplomática para atraer hacia ellos los recursos necesarios para afrontar un nuevo proceso industrializador. En los lazos que unen a España y Portugal con países ricos en recursos naturales como Brasil, Argentina y Venezuela, puede estar la gran oportunidad para revertir la calamitosa situación económica ante el abandono de los antiguos aliados europeos.

lunes, 9 de julio de 2012

Un Paseo por Gijón

    Vídeo creado para la primera edición del Curso de Competencias Tecnológicas para Community Managers de la Fundación UNED. Un paseo por algunos de los rincones representativos de la ciudad de Gijón. El fondo musical se trata del tema "1934" de la banda de folk astur Xera, extraido de jamendo.com y utilizado bajo licencia creative commons - reconocimiento.

domingo, 24 de junio de 2012

Crisis en España: Aznar Presidiría un Gobierno de Salvación

Esta posibilidad estaría siendo barajada por cada vez más amplios sectores del gobernante Partido Popular. También el socialista Joaquín Almunia podría encabezar un gobierno técnico. Cada vez son más los rumores sobre una prematura caída del Gobierno de Mariano Rajoy.



Tras apenas seis meses de gobierno, la agudización de la crisis de la deuda soberana española y la alarmante perdida de credibilidad de Mariano Rajoy, están extendiendo en la sociedad española la sensación de que el liderazgo salido de las urnas en Noviembre de 2011 está próximo a su amortización.

Tanto es así que, el diario digital español El Plural, aseguraba ayer que sectores importantes del Partido Popular ven inevitable un segundo rescate, en este caso a la economía española en su conjunto, que forzaría la dimisión de Mariano Rajoy. En este contexto, estimarían necesario la articulación de un gobierno de salvación nacional que tenga amplio consenso entre las fuerzas políticas y en cuya presidencia apuestan por situar a José María Aznar.

Esta posibilidad sería contemplada por el sector más duro del Partido Popular, que siempre ha demostrado una lealtad inquebrantable al expresidente Aznar. Este sector salió derrotado del congreso popular de Valencia de 2008 y sus voces se acallaron con el advenimiento de la crisis económica y el repunte de Mariano Rajoy en los sondeos electorales a partir de ese momento. Pero ahora, ante la aparente incapacidad de reconducir la situación, podría estar retomando la ofensiva. Entre los dirigentes más destacados de este sector está la Presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre.

El argumentario para el regreso de José María Aznar contempla su experiencia de ocho años de gobierno y el ser una figura ampliamente conocida a nivel internacional. Y estos rumores son abonados por el silencio absoluto del expresidente en los últimos meses, que demostraría su discrepancia con la manera en la que Mariano Rajoy está manejando la situación. Estas informaciones hacen recordar las declaraciones del expresidente en las que aseguraba que “sólo volveré si España me necesita y me pide que vuelva”.

Pero, de poder llevarse a cabo esta operación, el escollo más importante estaría en las filas socialistas. Parece difícil imaginar un gobierno de salvación participado por el Partido Socialista y presidido por José María Aznar, quien probablemente sea el dirigente conservador que más animadversión genera en la izquierda española. Así todo, el fracaso de la oposición socialista en su intento de recortar terreno en los sondeos electorales podría llevarles a un cambio radical de estrategia.

MÁS RUMORES

Esta operación podría tener relación con el artículo publicado en el diario El País el 1 de Junio y firmado por tres importantes economistas vinculados con el Partido Popular. En el arremeten duramente contra la gestión del actual ejecutivo y llegan a asegurar que “necesitamos urgentemente un nuevo gobierno, con apoyo de todos los partidos mayoritarios y de nuestros expresidentes, compuesto por políticos competentes y técnicos intachables con amplios conocimientos de su cartera”.

Esta crítica surge como respuesta a una nueva estrategia de negociación con Alemania que estaría ganando adeptos dentro del Gobierno de Mariano Rajoy. Esta se basaría en amenazar, más o menos abiertamente, con la salida de España del euro para obligar a Ángela Merkel a adoptar medidas que alivien la presión de los mercados sobre la economía española.

La arriesgada estrategia no sería una apuesta unánime dentro del Ejecutivo español, lo que estaría generando tensiones internas que podrían derivar en una crisis de gobierno que, cuando menos, llevara al relevo de varios ministros.

Por si fuera poco, Francisco Marhuenda, Director del diario derechista La Razón, aseguraba este lunes que el Partido Socialista estaría orquestando una operación de acoso y derribo a Mariano Rajoy en busca de un atajo para volver al poder. Ello tendría lugar a través de la imposición por parte de la Unión Europea de un gobierno técnico que sería presidido por el Vicepresidente y Comisario de Competencia de la UE Joaquín Almunia. Almunia es un histórico dirigente socialista que incluso llegó a ser candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones del año 2000.

UN GOBIERNO CONTRA LAS CUERDAS

Es más que probable que estemos asistiendo al lanzamiento planificado de globos sonda cuyo fin no vaya más allá que estudiar la reacción de la opinión pública ante distintos modelos de relevo al frente del Gobierno. Pero lo que parece incuestionable es que esta es una posibilidad muy a tener en cuenta a medio plazo si Mariano Rajoy no consigue enderezar el rumbo del país.

La realidad es que el Ejecutivo español se asemeja a un boxeador noqueado, que recibe tantos golpes que ya no sabe ni de dónde vienen. El último traspié ha venido a cuenta de los 100 mil millones de euros de rescate a la banca, que se intentó vender como un éxito exento de condicionamiento.

Menos de dos semanas después del anuncio, no sólo se ha demostrado que aún se está negociando el Memorándum de Entendimiento en el que figurarían las condiciones, sino que además Barack Obama, Ángela Merkel y Françoise Hollande redoblan la presión sobre Mariano Rajoy para que formalice la petición de ayuda. Esta podría producirse hoy mismo, cuando se espera que la consultora alemana Roland Berger y la estadounidense Oliver Wyman den ha conocer sus estimaciones sobre las necesidades de capital de la banca española, que se situarían en una horquilla que va desde los 40 mil hasta los 75 mil millones de euros.

La cumbre del G-20 de México parece haber sido un nuevo fracaso internacional de Mariano Rajoy. En este marco, y ante la presión de los mercados que ha llevado a la prima de riesgo española a rozar los 600 puntos básicos, el Presidente español se ha visto obligado a reconocer que la decisión de rescate a la banca ha sido “enormemente dañina”.

Y en esta misma cumbre, según el diario británico The Telegraph, se habría aprobado el rescate de las economías española e italiana mediante la compra de bonos de deuda pública por valor de 750 mil millones de euros. De efectivamente concretarse esta medida, el duro condicionamiento que la acompañaría podría ser el fin del gobierno de Mariano Rajoy. Paradójicamente, la posibilidad de un nuevo y masivo rescate está relajando mucho la presión sobre la deuda española durante las jornadas de ayer y hoy.

Al mismo tiempo, la situación interna española se agrava con una creciente conflictividad social. Muchos son los sectores que se están levantando contra las políticas de austeridad, pero durante el último mes han sido los mineros del carbón los que han acaparado el protagonismo. En las minas, montes y pueblos de Asturias y León se están pudiendo ver escenas que asemejan a guerrillas en combate, en lo que ya es el conflicto laboral más grave que se recuerda en décadas y que da la medida de la rápida degeneración de la situación que se está viviendo en España.

Y ayer, una vez más, Mariano Rajoy pareció esconderse ante la opinión pública. En una muy controvertida medida, decidía eliminar el debate sobre el estado de la nación, un debate anual de carácter general sobre la marcha del país. Hasta hoy sólo había sido suspendido en una ocasión desde que Felipe González lo instaurara en 1983.

Así las cosas, parece que no sólo se avecinan tiempos muy duros para la economía y, especialmente, para la ciudadanía española, sino que o mucho cambian la actitud y la credibilidad del Ejecutivo español o es probable que la etapa de Mariano Rajoy llegue a su final muy anticipadamente.

jueves, 7 de junio de 2012

Manolo Preciado, un Grande

     Muchos artículos parecidos a este comenzarán diciendo que hoy el mundo del fútbol se ha despertado con un fortísimo golpe… y tendrán razón. Otros muchos, elaborados desde escritorios más cercanos al mio, abrirán describiendo el shock que hoy ha llevado el sportinguismo… y también tendrán razón. Pero todos ellos se quedarán lejos de describir lo que hoy ha pasado, como también se quedará este. Independientemente de la afición por el fútbol o por el Sporting, de todas aquellas personas que hayan oído hablar alguna vez de Manolo Preciado, esta mañana sólo han podido dejar de conmoverse aquellas cuyos corazones estén exentos de toda sensibilidad. Por ello, hoy muy pocas personas en este país no se han conmovido al escuchar la triste noticia.

    El fútbol ha sido muy injusto con Manolo Preciado. Pero no importa, seguro que a él tampoco le importaba en exceso, porque lo realmente trascendente es lo injusta que le ha sido la vida. El fútbol no le trajo grandes éxitos ni como futbolista ni como entrenador, pero la vida le trajo infinidad de desgracias. Un cáncer se llevó a su mujer en 2002, un accidente de tráfico a su hijo menor en 2004 y un absurdo atropello a su padre hace poco más de un año. Y ahora, con sólo 54 años, deja una madre que, como él, ve irse a un hijo, un hijo  que ha tenido que ver como toda su familia desaparece muy antes de tiempo y una esposa con la que contraía matrimonio recientemente.

    Su vida ha sido muy injusta y el fútbol nos ha permitido conocérsela y conocerlo a él. Precisamente, esa vida injusta ha conformado la personalidad de Manolo Preciado, enseñándole (y enseñándonos) lo muy de paso que estamos aquí y cuáles son las cosas importantes en este breve lapso de tiempo en el que pasamos por ella. Así, no ha de sorprendernos que hablara como hablara y dijera las cosas que decía. Si es que al fútbol le damos más importancia de la que tiene y él lo sabía. Y por muchos títulos que uno pueda llegar a acaparar en la élite futbolística, el que es un canalla seguirá siendo un canalla.

    En Gijón, Manolo Preciado se convirtió en uno de los técnicos más mediáticos del fútbol español. En Gijón, devolvió la esperanza a un club que estaba hundido económica, deportiva y anímicamente. Y en Gijón, consiguió ser querido como pocos técnicos han conseguido serlo en el Sporting, incluso entre sus detractores. Porque Manolo Preciado era lo que aquí llamamos un “paisano”, que se enfrentaba con el técnico del Real Madrid en las televisiones de todo el planeta y 5 minutos más tarde te lo encontrabas en una sidrería de barrio tomando una "botellina" como si de uno más se tratara… porque él era y quería ser uno más.

    No puedo decir que conociera profundamente a Manolo Preciado, ni mucho menos, pero en varias ocasiones me lo encontré en esa situación. Siempre accesible y siempre dispuesto a intercambiar algún comentario sobre el Sporting, el fútbol o la vida. El día que coincidí con él por última vez fue en uno de sus rincones favoritos de Gijón, la sidrería El Chaflán de su buen amigo Víctor. Yo cumplía 35 años y él me regaló su cercanía y su felicitación. Es un orgullo por el que muchos seguramente me envidiarán. Sí, puedo decirlo: yo estuve con esa gran persona, yo conocí a Manolo Preciado.


lunes, 4 de junio de 2012

España: Huelga Indefinida en la Minería del Carbón

España vive una huelga total en la minería del carbón a causa de los ajustes en las ayudas públicas. El endurecimiento de las movilizaciones ha causado graves enfrentamientos con las fuerzas antidisturbios. Observador Global habló con uno de los mineros españoles.



Hoy ha dado comienzo la huelga general indefinida en la minería del carbón española. Tras dos semanas de conflicto y cuatro días de huelga, las negociaciones entre las organizaciones sindicales y el Ministerio de Industria han sido infructuosas, situando a las partes en posturas muy distantes. Por ello, los sindicatos Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han decidido endurecer la protesta llamando a la minería a la huelga general indefinida.

El conflicto surge a consecuencia de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado en los que el Gobierno de Mariano Rajoy realiza un recorte de 27300 millones de euros. Este duro ajuste también tiene su traslación a las ayudas a la minería del carbón con una reducción de un 64%, pasando de 703 millones de euros, pactados entre ministerio y sindicatos, a 253 millones.

Este ajuste se concreta en un recorte del 63% en la ayuda a las explotaciones (de 301 millones a 111), del 39% en infraestructuras (de 167 a 102), del 77% en proyectos empresariales (de 167 a 39), del 96% en formación y becas (de 56 a 2) y del 100% en seguridad minera (de 12 a 0).

Tras la reunión mantenida el día 30, los sindicatos aseguraron que el Ministerio de Industria “se mantuvo inamovible” en una postura que conduce “irrevocablemente al cierre de la minería del carbón y al abandono a su suerte de las comarcas mineras”, lo que podría suponer la pérdida de más de 25000 puestos de trabajo directos e indirectos. Sin embargo, el Ministro de Industria José Manuel Soria se manifestaba ayer “totalmente abierto al diálogo” y aseguraba que “la cuantía del ajuste del sector del carbón es similar a la cantidad prevista y no ejecutada en 2011”.

DUROS ENFRENTAMIENTOS CON LAS FUERZAS ANTIDISTURBIOS

De esta manera, al Gobierno de Mariano Rajoy se le abre otro grave frente de conflicto que se suma a los muchos que hoy ya tiene. Y ve como las portadas de la prensa nacional vuelven a abrir con imágenes de graves conflictos, algo que siempre quiso evitar.

Las protestas están siendo especialmente duras en Asturias (norte), una región de amplísima tradición minera y en la cual este sector sigue teniendo gran peso en la economía de algunas comarcas. Así, en estas últimas dos semanas, han sido frecuentes los cortes de las principales vías de comunicación internas y de la autopista que une Asturias y Castilla-León. En una escalada de conflictividad, la acción de las fuerzas policiales tuvo respuesta por parte de los mineros, produciéndose verdaderas batallas campales en vías de comunicación y montes adyacentes.

Es de esperar que, a partir de hoy y ante el endurecimiento del carácter de la huelga, los choques entre mineros y policía se incrementen en cantidad y crudeza. Incluso ayer mismo, durante la protesta que llevó a Madrid a más de 10000 personas vinculadas con la minería, se produjeron altercados que se saldaron con varios heridos y detenidos.

La decisión con la que encaran los mineros el conflicto la refleja Lisardo Suárez, minero asturiano, quien declaraba para Observador Global que “estamos dispuestos a continuar esta lucha hasta que haya una solución que garantice nuestro puesto de trabajo y el futuro de nuestros hijos”. Y se mostraba especialmente molesto con otras medidas que está adoptando el gobierno de Mariano Rajoy: “es curioso como el Gobierno entrega 23500 millones de euros para salvar Bankia y nos niega 156 millones, con el agravante de que ya estaban consignados en el Plan General de la Minería 2006-2012”.

Indudablemente, la minería del carbón española es insostenible sin ayudas públicas, ya que hoy día al país le sale más barato importar carbón que producirlo. Pero la enorme dependencia energética que tiene España con respecto del gas y del petróleo foráneo, obliga a mantener una actividad que pueda suponer una alternativa energética ante posibles cambios en el inestable mercado energético internacional. Sobre todo cuando los expertos aseguran que los costes de cierre y una eventual reapertura de los pozos mineros en un futuro, serían muy superiores al coste de mantenimiento de las actuales explotaciones. A pesar de ello e independientemente de cómo se solucione el actual conflicto, la Unión Europea exige el fin de toda ayuda en 2018 y, por tanto, el cierre de todos los pozos que no sean rentables.

EL DECLIVE INDUSTRIAL DE ASTURIAS

En Asturias es donde más radicalidad están tomando las movilizaciones y Suárez nos explica el porqué. Según sus palabras, “está en juego no sólo el futuro de los trabajadores de la minería sino el futuro de Asturias, ya que la minería continúa siendo un pilar importantísimo de la economía asturiana”. Y así es, quizá ya no tanto como antaño, pero en determinadas comarcas de la región la desaparición de esta actividad supondría su ruina total.

Asturias fue durante gran parte del siglo XX uno de los motores industriales de España, asentada fundamentalmente sobre su importantísima industria siderúrgica, un fuerte sector de construcción naval y las mayores explotaciones de carbón del país. Pero las políticas económicas e industriales desarrolladas a partir de los años 70, primero con el objetivo de conseguir la entrada de España en la antigua Comunidad Económica Europea y después por imposición de las propias instituciones comunitarias, significaron un proceso de desindustrialización al que no se ha dado alternativa.

Así, la minería del carbón ha pasado de tener más de 52000 trabajadores en Asturias a mitad del siglo XX, a contar con poco más de 3000 en este momento. También la privatización de la industria siderúrgica ha supuesto la desaparición de miles de puestos de trabajo, al igual que ocurrió con el desmantelamiento del sector naval, que causó que en la bahía de Gijón hoy sólo permanezca activo uno de los siete astilleros que llegaron a existir. A estos puestos de trabajo perdidos habría que sumar la desaparición de muchos miles más de carácter indirecto.

Frente a esto, en ningún momento se ha sido capaz de ofrecer una alternativa industrial a la región, invirtiendo las ayudas de la Unión Europea en infraestructuras y equipamientos que en muchos casos han sido de dudosa rentabilidad. La única alternativa que se ha dado es la que la Unión Europea ha diseñado para España: el desarrollo turístico. Pero las condiciones climáticas de Asturias limitan enormemente sus posibilidades.

Así las cosas, las movilizaciones mineras en Asturias son mucho más que la defensa de los puestos de trabajo. Parecen ser el grito de toda una región que lleva más de 30 años de crisis industrial, lo que ha empujado a su juventud hacia la emigración y ha convertido Asturias en una de las regiones más envejecidas de toda Europa.

miércoles, 23 de mayo de 2012

La Paz Mundial

    Alguien me pidió, con indisimulada socarronería, la paz mundial como compensación por un descuido. Una forma muy inteligente de quitar hierro al asunto y, al mismo tiempo, guardar un as en la manga para no dar totalmente por cerrada la cuestión... 

    No es un tema fácil el de la paz mundial, especialmente en los tiempos que corren, en los que el individualismo, el egoísmo y la mentira triunfan frente a valores como la solidaridad, el compromiso y la sinceridad. Así las cosas, es lógico que se haga costoso reconstruir una confianza rota. Pero no sería sano renunciar a valores que objetivamente son superiores, ni aflojar los lazos que te unen a quienes te importan y les importas a causa de los golpes que te da la vida, sobre todo cuando algunos de ellos son muy relativos, como aquellos que vienen a consecuencia de un error despojado de mala intención.

    Evidentemente, la paz mundial es uno de los grandes objetivos de la humanidad. No puede más que hablar bien de aquellas personas que la desean, por muy lejana que ésta se encuentre. Al menos, tenemos que ser capaces de imaginar cómo sería, ¿por qué no? Algo muy bello, sin duda. Y con mucha belleza la imaginó John Lennon… aquí está la paz mundial: