Mostrando entradas con la etiqueta Gadafi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gadafi. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de mayo de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Error de Cálculo en Libia


           Ayer, el periódico británico The Guardian, denunciaba como barcos de la OTAN dejaban morir en el Mediterráneo a 61 inmigrantes procedentes de Libia y que intentaban alcanzar las costas de la isla italiana de Lampedusa. A pesar de las numerosas llamadas de auxilio y el contacto con un helicóptero militar, el rescate jamás se produjo. Este suceso vuelve a hacer preguntarse el verdadero fin de la intervención militar en Libia.

           Por si a alguien aún le quedaran dudas, la condena a muerte de 61 personas en aguas del Mediterráneo por parte de OTAN, pone bien a las claras que la seguridad de la población civil libia no es en absoluto el interés que mueve la intervención militar en el país norteafricano. Si así fuera no sólo esto jamás hubiera sucedido, sino que la vía diplomática se estaría potenciando para zanjar un conflicto que está estancado y podría extenderse largamente en el tiempo. El gran problema de la OTAN es que encadena error de cálculo tras error de cálculo y corre serio riesgo de enfangarse en un nuevo Irak. 

Primero calculó que Gadafi se iría por su propio pie con las protestas populares… y erró. Luego pensó que la impopularidad de Gadafi era garantía de su derrota… y resultó no ser tan impopular. Más tarde concluyó que ciertas deserciones en el ejército gubernamental daban suficiente poder bélico a los rebeldes… y falló. Posteriormente imaginó que una intervención militar que generara una exclusión aérea de los aviones de Gadafi culminaría con una victoria antigubernamental… y se equivocó. Por último, y a pesar de la negación, es evidente que creyó que si Gadafi no se va y nadie lo echa lo mejor será acabar con su vida… y ¿quién sabe?, quizás esta vez lo haya conseguido. Pero viendo la capacidad de fracaso de las preclaras mentes del Pentágono no sería de extrañar que los leales a Gadafi continúen su lucha más allá de la desaparición de su líder.

Pero hay otro cálculo que poco a poco también corre riesgo de descarrilar con noticias como la de The Guardian. Este es el de que nadie cuestionaría una intervención militar basada en una incontestable defensa de la población civil libia. Queda claro que incontestable cada vez lo es menos, pero ya es hora de ir más lejos. Ya es tiempo de afirmar que los que sigan asegurando que efectivamente en Libia se está produciendo un ejercicio humanitario sólo pueden ser o descarados mentirosos a servicio del imperio o inocentes almas cándidas. En ambos casos estaríamos hablando de culpables objetivos de trabajar para los intereses de los señores de la guerra.

jueves, 10 de marzo de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Genocidio en Libia


            Llámenme raro, acúsenme de estar siempre a la contra, incluso pueden vincularme con la conspiranoia mundial si eso les sirve para desacreditar lo que voy a argumentar, pero a cada día que pasa más se incrementan mis dudas sobre lo que sucede en Libia… o más se me confirma que lo que sucede nada tiene que ver con lo que se dice que está ocurriendo. Y es que hay fotos y/o videos que a fecha de hoy ya deberían de haber aparecido.

            ¿Recuerdan los primeros días de revueltas en los cuales la aviación libia disparaba contra pacíficos manifestantes? Lógicamente no había imágenes debido al cierre informativo decretado por Gadafi. Pero en las televisiones de todo el mundo aparecían videos grabados con móviles personales documentando las marchas de los rebeldes, aunque no así de los hasta 10000 muertos que se llegó a decir que había producido la aviación libia. Ni siquiera se documentó  un solo avión disparando contra los manifestantes. Pero es cierto que un manifestante en esa situación lo último que piensa es en filmar nada, incluso podría ser que la visión de miles de compatriotas muertos revuelva tanto las entrañas que le impida tomar una sola imagen de ello.

            Hoy ya con menos fuerza, pero hay medios que aún hablan del genocidio libio. Con menos fuerza quizás porque hoy ya es más difícilmente argumentable. En localidades que están, o han estado, controladas en algún momento por los rebeldes y que han sido objeto de bombardeo por la fuerza aérea de Gadafi, tampoco aparecen esas imágenes. Estoy pensado, por ejemplo, en Misrata o Ras Lanuf, a las cuales la prensa extranjera ha tenido acceso, directo o indirecto. Y no me cabe duda de que han buscado la imagen, pero esta no ha aparecido. Y no estoy negando que los bombardeos se hayan producido, sino que estos hayan sido contra población civil de manera generalizada.

            Alguien dijo alguna vez que la primera víctima de la guerra es la verdad. A este respecto no se cual será la verdad, más allá que Gadafi difícilmente saldrá bien parado de esta situación a causa del devenir histórico que hace años ha tomado y por los grandes intereses en su contra que ha conseguido aliar. Quizás también se hable bastante menos de las supuestas atrocidades porque ese discurso ya ha conseguido su cometido, a saber, justificar una intervención militar. Y cada día tengo menos dudas de que esto sucederá.

            Ahora se debate como será esa intervención y cada vez menos de su conveniencia. El siguiente paso será decretar la zona de exclusión aérea que nos venderán como una no intervención militar. Díganme ustedes, señores halcones sentados en sus sillones del pentágono, ¿cómo se consigue una zona de exclusión aérea sin un buen potencial militar que garantice que se lleva a término dicha exclusión? Y me animo a seguir aventurando. ¿Qué creen que pasará cuando el ejército de Gadafi cometa el primer acto militar contra dicha exclusión? Ahí ya la invasión terrestre estará totalmente justificada y Libia se subirá en una máquina del tiempo camino de la edad media.

lunes, 28 de febrero de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Todos Contra Libia


            Estados Unidos ha ofrecido “todo tipo de ayuda” a los rebeldes libios. La claridad de la postura de Washington, así como las que se están adoptando en la Unión Europea y en la ONU, junto con los primeros estudios sobre la situación que se están avanzando en la OTAN, hacen presagiar la peor de las soluciones al conflicto libio. Sin duda, faltan datos para valorar el conjunto de fuerzas que están actuando en las revueltas del país árabe, pero cuanto comienzan a apuntarse salidas “manu militari” es seguro que los intereses cruzados son inmensos.

            Hoy por hoy difícilmente es defendible el régimen en el que ha degenerado lo que comenzó siendo un ilusionante proyecto antiimperialista que, a pesar de todo, consiguió las más altas cotas de desarrollo social en el norte de África. Por ello, aún desconociendo las reivindicaciones concretas de las revueltas, es muy probable la justeza de muchas de ellas. Aunque no deja de ser extraño que el símbolo sea la bandera monárquica previa al ascenso al poder de Gadafi. Si con ello se quiere reivindicar el estado de cosas anterior, flaco favor se hará el pueblo así mismo. Sin embargo, si se toma como símbolo de independencia que fue, objetivo que en su momento parecía garantizar el proyecto del “Libro Verde”, es evidente que su redactor hace tiempo que se preocupa más por mantener contentos a los nuevos socios occidentales. 

            Pero desgraciadamente los procesos actuales no son tan evidentes… y menos si se trata de un país productor de petróleo. A pesar de la más que probable buena y sincera intención de parte de la revuelta, es seguro que en ella están actuando más de un servicio secreto occidental… o no tan occidental. En tiempo de crisis ¿qué mejor que asegurar el control total sobre una buena porción más de la producción petrolífera? Si bien hoy Gadafi ya era un socio confiable, siempre es preferible un gestor eficiente y a sueldo. De ahí la tremenda preocupación que debería causar a todos los libios los cantos de sirena yanquis. Esperemos que esta crisis sirva a los libios para avanzar en más democracia, más independencia y más desarrollo social. Pero para ello deben hacer transitar su proceso por donde ellos decidan, sin injerencias extranjeras… especialmente de tipo militar.

Si las manos de las potencias occidentales consiguen atrapar el proceso libio pueden convertir un problema en un rotundo éxito. Lo que comenzó siendo una crisis que amenazaba el poder de sus gestores en ciertos países árabes, acabaría con el redoble, profundización y extensión de ese poder. Si bien el pueblo de Túnez y Egipto consiguió acabar con sus respectivos déspotas, la falta de liderazgo claro en las revueltas parece que está facilitando que poco más que cambio de gestores y maquillaje del sistema sea lo que acontezca. Si además, lo que en su día fue un enemigo, que acabó siendo un socio, se consigue convertir en régimen al servicio de occidente habría que concluir que la cuadratura del círculo es posible en materia de relaciones internacionales.

Como decía, faltan datos. Porque los intereses de la Unión Europea y de EE.UU. en Libia no son los mismos, incluso diría que opuestos como potencias condenadas a chocar. Quizás sus cursos operativos sean paralelos en este momento, pero una vez el pastel esté dispuesto para ser repartido comenzarán las contradicciones. Cómo y quién esté explotando los pozos libios arrojaría luz al respecto.