martes, 27 de marzo de 2012

Andalucía y Asturias Castigan a Mariano Rajoy

El Partido Popular obtiene una pírrica victoria en Andalucía que le aleja del gobierno ante un pacto de los partidos de la izquierda. En Asturias queda como tercera opción política y sólo podría entrar en el gobierno como fuerza subalterna.



Andalucía y Asturias pasan la primera factura a las políticas de recortes del ejecutivo conservador de Mariano Rajoy, tras poco más de tres meses de gobierno. La primera reválida electoral a la que se ha tenido que enfrentar el Partido Popular se ha saldado con unos resultados muy lejanos a sus objetivos. Tal es así que es posible que no pueda gobernar ninguna de las dos comunidades autónomas. A su vez, los resultados evidencian la recuperación del Partido Socialista que tiene serias opciones de gobernar ambos territorios, manteniendo una buena porción de poder institucional.

Pero, si hay una vencedora clara en ambas regiones, esta ha sido la abstención. Con una participación del 62% en Andalucía y del 56% en Asturias, más de 10 puntos de retroceso con respecto a las elecciones anteriores en ambos casos, se evidencia el avance del desinterés por unos procesos electorales que se visualizan como exentos de respuestas a las preocupaciones y necesidades del conjunto de la ciudadanía. Asimismo, el crecimiento de opciones políticas minoritarias como Izquierda Unida (IU) o Unión, Progreso y Democracia (UPyD), revela el incremento de la desafección hacia los dos grandes partidos que dominan el mapa político español.

PÍRRICA VICTORIA POPULAR EN ANDALUCÍA

Tras los resultados de las elecciones generales de Noviembre de 2011, que situaron al Partido Popular andaluz 9 puntos por encima de los socialistas, los conservadores encaraban la confrontación electoral con el objetivo de obtener mayoría absoluta para poder gobernar. Al borde de ella les situaban todas las encuestas pero, sorprendentemente, el socialista José Antonio Griñán ha conseguido reducir a un único punto la diferencia con el popular Javier Arenas.

Así las cosas, los 50 diputados populares serán insuficientes para gobernar ante el más que probable pacto entre PSOE (47 diputados) e Izquierda Unida (12 diputados). Por tanto, todo apunta a que los socialistas seguirán manteniendo el poder en la comunidad autónoma más grande y más poblada, la cual llevan gobernando desde el restablecimiento de la democracia en España.

El Partido Socialista consigue recuperar mucho terreno en un bastión simbólico para el socialismo español, que por primera vez temieron perder. Los graves escándalos de corrupción que han salpicado en los últimos meses a varios altos cargos de la administración andaluza, no han conseguido frenar la espectacular recuperación del voto socialista.

EL ENREDO ASTURIANO

Asturias ha afrontado un nuevo proceso electoral tan sólo 10 meses después del anterior. La grave crisis que vivió la derecha asturiana ha desembocado en un mapa político de complicadísima gobernabilidad. La batalla interna que se desarrolló en el seno del Partido Popular en el proceso de designación de candidato para las elecciones de Mayo de 2011, terminó con la huida del partido del que fuera hombre fuerte del gobierno de José María Aznar, Francisco Álvarez-Cascos. Foro Asturias, su proyecto político de derecha regionalista,  obtuvo una victoria mínima en Mayo, pero la imposibilidad de llegar a acuerdos con ninguna otra fuerza política derivó en una situación de ingobernabilidad que obligó a una nueva llamada a las urnas.

Los populares afrontaban el envite con la intención de convertirse en primera fuerza política del Principado, a partir de una fuerte recuperación del voto huido junto con Álvarez-Cascos. Si bien el desgaste de Foro Asturias se produce, lo hace en menor medida de lo esperado y sin generar una recuperación del voto popular. Así, la batalla en la derecha conservadora se salda con el triunfo electoral del Partido Socialista (16 diputados), el retroceso de Foro Asturias (13 diputados) y el mantenimiento del Partido Popular como tercera fuerza política (10 diputados). También obtienen representación parlamentaria Izquierda Unida (5 diputados) y la derechista UPyD (1 diputado).

A pesar de todo, si los conservadores consiguen limar sus diferencias, podrían formar gobierno y arrebatárselo al candidato socialista Javier Fernández. Pero ahora sería difícilmente explicable un pacto ante la opinión pública, cuando el haberlo alcanzado hace unos meses hubiera evitado la nueva convocatoria electoral. Aún así, el acuerdo de gobierno no escondería el mayúsculo fracaso de la candidata popular Mercedes Fernández, que entraría en el gobierno como subalterna de Álvarez-Cascos.

Incrementando aún más el enredo aparece el voto emigrante. Su recuento puede dar un escaño más al PSOE, lo que obligaría a un acuerdo tripartito derechista entre PP, Foro Asturias y UPyD para poder arrebatar la presidencia del Principado a los socialistas.

TOQUE DE ATENCIÓN A RAJOY

Estos resultados suponen un inesperado desgaste del Partido Popular. Las beligerantes políticas de recorte que ha ido poniendo en marcha el gobierno de Mariano Rajoy y los gobiernos autonómicos populares, han hecho mella en el electorado con mayor profundidad de lo que se esperaba. Igualmente parece haber influenciado la radical reforma del mercado laboral, que supone una importante pérdida de derechos de los trabajadores y que ha llevado a los sindicatos españoles a la convocatoria de la huelga general.

Así todo, el gobierno popular pretendió minimizar los daños retrasando la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para después de estas convocatorias electorales. La reducción del déficit público que le ha impuesto la Unión Europea supondrá un recorte presupuestario de 32000 millones de euros, lo que hubiera empeorado las expectativas electorales del Partido Popular en caso de presentarlos con anterioridad. Pero este movimiento táctico no ha conseguido evitar la plasmación electoral del creciente descontento social.

Mariano Rajoy debería tomar buena nota del fuerte desgaste que ha tenido en sólo tres meses de gestión, sobre todo cuando aún no ha mostrado su agenda neoliberal en toda su profundidad. El día 29 afrontará un nuevo examen en la huelga general convocada contra la reforma del mercado laboral, sólo un día antes de la presentación del proyecto de presupuestos. En caso de producirse un éxito del paro, este debería llevarle a calcular muy bien la radicalidad de sus reformas. La inflexibilidad ante una creciente conflictividad social podría generar un enconamiento de posturas de imprevisibles consecuencias políticas y sociales.

viernes, 16 de marzo de 2012

La Bancarrota del Fútbol Español

Copa del Mundo, Eurocopa, Champions League, Mundial de Clubes y 5000 millones de euros de deuda. Este es el balance del fútbol español. Un incontestable éxito deportivo que esconde un auténtico desastre económico.



752 millones de euros. Esa es la cantidad total que los clubes de fútbol españoles adeudan a la Hacienda Pública. Así lo dio a conocer este martes el Gobierno en el Congreso de los Diputados, en respuesta a una pregunta de la diputada de Izquierda Unida Caridad García. Muy preocupante es el hecho de que esta deuda se ha incrementado en 145 millones de euros en los últimos cuatro años, evidenciándose que este es un problema que continúa profundizándose ante la pasividad de la administración.

A esta cantidad habría que sumar otros 10,6 millones de euros que adeudan los clubes de primera y segunda división a la Seguridad Social. La polvareda levantada por ambas noticias en España, junto con los rumores que aseguraban que la mayor parte de las deudas se acumulan en únicamente dos clubes, llevó ayer al Real Madrid a negar que tenga ningún tipo de deuda con Hacienda o la Seguridad Social.

Estos datos vienen a reflejar que, tras los deslumbrantes éxitos de fútbol español, tanto a nivel de selección nacional como de clubes, se esconde una ruinosa realidad financiera. En lo deportivo, España vive la mejor época de su historia con la consecución de la Copa del Mundo y la Eurocopa, junto con una liga en la que compiten los dos mejores clubes del planeta del momento (Real Madrid y Barcelona) y que disfruta de la mayor concentración de estrellas mundiales. Pero, en lo económico, la gestión es calamitosa.

Así lo viene a atestiguar el informe del Profesor de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Barcelona José María Gay de Liébana. Según su estudio, los clubes españoles cerraron el año 2010 con una deuda total de 3525 millones de euros en la primera división y 556 millones en la segunda A. Si sumáramos la deuda de los clubes de segunda B y tercera división, el monto total de la deuda del fútbol español se situaría en torno a los 5000 millones de euros.

El informe asegura que hay que temer por la supervivencia de varios clubes a corto o medio plazo. Gay de Liébana señala a Mallorca, Zaragoza y Racing de Santander como clubes que están en situación de quiebra.

PERMISIVIDAD Y COLABORACIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS

Esta realidad es producto de la permisividad o, incluso, la colaboración que los distintos niveles de la administración pública han tenido con los desmanes económicos de los clubes de fútbol desde los años 90. Ya en 1986 el primer Plan de Saneamiento del Fútbol condonó 20727 millones de pesetas (125 millones de euros). Poco tiempo después, en 1992 fueron 31000 millones de pesetas (186 millones de euros) los que se perdonaron a los clubes en el proceso por el cual fueron obligados a convertirse en sociedades anónimas. De este proceso de conversión únicamente se libraron los que contaban con las finanzas más saneadas: Barcelona, Real Madrid, Athletic de Bilbao y Osasuna.

Lo que se presumía como un proceso de incorporación de criterios empresariales para una mejor gestión de los clubes, acabó convirtiéndose en un redoble de los despropósitos económicos. El aterrizaje en el mundo del fútbol de un buen número de empresarios de dudosa ética profesional, junto con la pérdida de control por parte de los socios sobre la gestión de los clubes, propició el efecto contrario al buscado. Así, se puso en peligro la supervivencia de muchos equipos y abocó a la desaparición o a la refundación a más de uno.

Junto con la permisividad en el retraso de los pagos de la deuda y la condonación de parte de ella desde la administración central del Estado, también las administraciones autonómicas y municipales colaboraron con el desastre. Las ayudas mediante patrocinio por administraciones o empresas de titularidad pública están a la orden del día en muchos clubes, pero los mayores desmanes vinieron de la mano de la burbuja inmobiliaria. El coste político que en términos electorales puede llegar a tener la falta de apoyo de las instituciones autonómicas y municipales al club de una ciudad, fue el caldo de cultivo en el que crecieron estas prácticas.

Muchos han sido los clubes que se han visto beneficiados a través de operaciones urbanísticas facilitadas por la recalificación de terrenos de su propiedad por parte de los poderes públicos. Así, terrenos donde se asentaban estadios o ciudades deportivas fueron habilitados legalmente por las administraciones para la edificación de viviendas, aumentando enormemente su valor de mercado. Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Espanyol y una larga lista de clubes han visto fuertemente incrementadas sus arcas gracias a operaciones de este tipo.

El Valencia también optó por una solución similar, pero el estallido de la burbuja inmobiliaria acabó convirtiendo sus delirios de grandeza en la mayor de sus pesadillas. En 2006 el Ayuntamiento de Valencia aprueba la recalificación de los terrenos en los que se asienta el estadio de Mestalla, con cuya venta el club estimaba ingresar en torno a 400 millones de euros. Mediante un crédito hipotecario firmado con esta previsión de ingresos se comienza a construir el Nuevo Mestalla, un estadio con un presupuesto de 300 millones de euros y que pretendía tener un aforo de 75000 espectadores. En él debería haberse jugado la final de la Champions League de 2011.

Pero cuando estalla la burbuja inmobiliaria en España el club es incapaz de vender los terrenos del antiguo Mestalla, llegando a acumular una deuda de 550 millones de euros. Así, el Valencia se ve en la obligación de adoptar una política de máxima austeridad, paralizando las obras del Nuevo Mestalla en 2009 y teniendo que vender sus estrellas más importantes: David Villa, David Silva y Juan Mata

LA LEY CONCURSAL

En los últimos años, varios han sido los clubes profesionales que han estado al borde de la desaparición por ser incapaces de afrontar sus deudas. La tabla de salvación de todos ellos ha sido la conocida como Ley Concursal, mediante la cual el club puede renegociar su deuda bajo la supervisión de una administración judicial. Desde que el juez aprueba el proceso y mientras dura la renegociación de todas las deudas con los acreedores, los pagos quedan aplazados. Esto ha permitido que todos los clubes acogidos a esta ley no desciendan de categoría por impago a sus jugadores.

Esta capacidad de impedir el descenso administrativo ha generado las protestas de varios clubes como el Valladolid o el Getafe, denunciando que esta es una manera de adulterar la competición. Señalan que así se premia a los derrochadores y se condena al descenso de categoría a los clubes modestos con gestiones financieras austeras.

La última reforma de la Ley Concursal, que data de Septiembre del año pasado, elimina la capacidad de evitar el descenso administrativo de categoría. Desde entonces, ningún otro club de primera división ha hecho uso de ella.

Hasta la fecha, 23 equipos europeos se han acogido al concurso de acreedores, de los cuales 22 son españoles. El Portsmouth inglés es la excepción. De los actuales equipos que componen la primera división del fútbol español, están o han estado en esta situación Sporting de Gijón, Real Sociedad, Levante, Mallorca, Rayo Vallecano, Betis, Granada, Racing de Santander y Zaragoza.

EL DINERO DE LAS TELEVISIONES

Parte del problema de la vorágine derrochadora surge del intento de los clubes modestos de compensar las grandes diferencias de ingresos que hay con los más poderosos. Si bien es evidente que Real Madrid y Barcelona siempre ingresarán más que el resto en concepto de publicidad, patrocinio, taquilla, etc… las diferencias de ingresos por conceptos televisivos no parecen justificadas, especialmente si comparamos con otras ligas europeas.

La Liga de Fútbol Profesional ingresa en concepto de televisiones 612 millones de euros, repartidos de tal manera que el que más cobra lo hace por un montante 11 veces superior al que menos. Así, Barcelona y Real Madrid ingresan 140 millones de euros, mientras que Levante, Racing, Betis, Rayo, Sporting, Málaga y Granada ingresan 12 millones.

Sin embargo, la Premier League ingresa 1270 millones de euros, de los cuales la cantidad más importante se la lleva el Manchester United con 58,2 millones y la más modesta es para el Wolverhampton con 34,9 millones. Modelos más equitativos que el español existen también en la Bundesliga, que oscila entre los 28,1 millones del Bayern Munich y los 13,9 del Hoffenheim; y en Francia, que se mueve en una horquilla que va de los 49,9 millones del Olympique de Marsella a los 13,9 del Ajaccio.

Este desigual reparto que se produce en España ya generó airadas protestas por parte de los presidentes del Sevilla y del Villarreal, pero fueron escasamente secundadas por dirigentes de otros clubes. Así, cada día se potencia más un modelo de liga bipolar dominada despóticamente por Real Madrid y Barcelona. "Nuestra liga no es la mayor porquería de Europa, sino del mundo” llegó a decir José María del Nido, Presidente del Sevilla.

De una manera u otra, Liga de Fútbol Profesional, clubes de fútbol y poderes públicos deberán tomar las medidas necesarias para poner fin al derroche de dinero, especialmente en estos momentos de crisis económica. De lo contrario, a no mucho tardar, podemos comenzar a ver desaparecer a más de un club histórico del fútbol español. Pero, sobre todo, porque es difícilmente explicable y éticamente reprobable que se someta a la sociedad española a los mayores recortes sociales de su historia, mientras se siguen dilapidando recursos públicos y condonando o retrasando el pago de las deudas del mundo del fútbol.

        CLUBES DE PRIMERA DIVISIÓN                         Deuda Total         Presupuesto
                                                                                             Estimada            2011/2012
                                                                                                 (en millones de euros)

Real Madrid Club de Fútbol                                                       660                   488
Fútbol Club Barcelona                                                                578                   461
Club Atlético de Madrid, S.A.D.*                                              456                   129
Valencia Club de Fútbol, S.A.D.                                                340                    115
Villarreal Club de Fútbol, S.A.D.                                                240                     65
Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona, S.A.D.                  174                     47
Sevilla Fútbol Club, S.A.D.                                                         112                    92
Real Zaragoza, S.A.D.                                                                112                    45
Real Betis Balompié, S.A.D.                                                         85                    45
Real Racing Club de Santander, S.A.D.                                        85                    28
Real Club Deportivo Mallorca, S.A.D.                                         83                     30
Club Atlético Osasuna                                                                  59                    30
Athletic Club                                                                                59                     61
Levante Unión Deportiva, S.A.D.                                                 52                     27
Real Sociedad de Fútbol, S.A.D.                                                 47                   40'5
Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D.                                              45                     20
Málaga Club de Fútbol, S.A.D.                                                    38                   150
Getafe Club de Fútbol, S.A.D.                                                     30                     35
Real Sporting de Gijón, S.A.D.                                                    16                     32
Granada Club de Fútbol, S.A.D.                                                  12                     30

                                                                             *S.A.D. (Sociedad Anónima Deportiva

miércoles, 29 de febrero de 2012

Calendario Convulso en la España de Rajoy

Las duras medidas que está adoptando el gobierno de Mariano Rajoy han acabado con la paz social en España. Las polémicas imágenes de las protestas estudiantiles de Valencia pueden ser sólo el principio de una fase de altísima conflictividad social, cuyo punto álgido se alcanzaría en una probable huelga general.



Las movilizaciones sindicales del pasado día 19 contra la reforma del mercado laboral y las protestas estudiantiles de Valencia contra los recortes presupuestarios en materia educativa, parecen señalar el punto y final a la paz social en España. Las decisiones adoptadas por el gobierno de Mariano Rajoy en poco más de dos meses de gobierno, están poniendo en pie de guerra a diversos sectores de la sociedad española, ante lo que consideran un ataque al Estado de Bienestar y un pliegue incondicional a los dictados de los mercados y de una Unión Europea bajo liderazgo alemán.

Los próximos meses supondrán un recrudecimiento del pulso entre la calle y el gobierno, en un intento de poner freno a las políticas de recortes y desregularización, por parte de la primera, y en la búsqueda de frenar los ataques especulativos de los mercados financieros y de contentar a las instituciones europeas, por parte del segundo.

El próximo choque tendrá lugar mañana mismo en el marco de la Jornada de Acción Europea sindical, que sacará a la calle a trabajadores de toda Europa “por el empleo y en defensa de los servicios públicos”, tal y como reza la convocatoria. En España se convertirá en un nuevo test ante la posibilidad de un llamamiento a la  huelga general, que está siendo valorado por las centrales sindicales tras la dura reforma del mercado laboral.

A esta convocatoria está previsto que se unan las organizaciones estudiantiles que, tras las polémicas actuaciones policiales durante las protestas de Valencia, amenazan con extender el conflicto al conjunto del Estado. El movimiento estudiantil español ya ha comenzado su propio proceso movilizador, no sólo debido a los recortes presupuestarios que en materia educativa están realizando diversos gobiernos autonómicos, sino también a modo de preparación ante las anunciadas reformas educativas que se prevén también polémicas.

MARZO: REIVINDICACIONES FEMINISTAS, ELECCIONES Y PRESUPUESTOS DEL ESTADO

El 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora, será el turno de las organizaciones feministas, que alzarán su voz en rechazo de la anunciada reforma de la ley del aborto. El Ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, ya anunció que pondría fin a la actual legislación, que establece el aborto libre hasta las 14 semanas, para volver a una ley despenalizadora en determinados supuestos. A esto habrá que sumar, nuevamente, las protestas por los recortes en las políticas de igualdad.

A finales de Marzo, el gobierno afrontará un test electoral parcial que puede suponer un nuevo espaldarazo a sus políticas. El día 25 Andalucía y Asturias afrontarán procesos electorales para renovar sus gobiernos autonómicos. Andalucía en cumplimiento de su calendario electoral normal y Asturias anticipadamente ante la situación de ingobernabilidad que vive la región tras las elecciones del pasado Mayo.

Andalucía, la región más poblada del país, es el último bastión de poder con mayoría absoluta del Partido Socialista, pero se da por segura la victoria del Partido Popular. Lo que está por determinar es si esta victoria se da de forma arrolladora, como apuntan los sondeos, o si los conservadores comienzan a sufrir el desgaste de su acción de gobierno en Moncloa.

Muy diferente es el panorama en Asturias. Allí los conservadores han vivido una dura crisis interna que ha llevado a Francisco Álvarez-Cascos, antiguo hombre fuerte de los gobiernos de José María Aznar, a crear una nueva fuerza política de índole regionalista que obtuvo una victoria pírrica en las elecciones de Mayo. La debilidad de su gobierno ha obligado a convocar unas nuevas elecciones en las que la división de la derecha conservadora puede devolver el gobierno a los socialistas. De esta manera, Asturias podría convertirse en el único nicho de poder territorial del PSOE, a excepción del País Vasco, dónde los socialistas gobiernan gracias al apoyo de los populares en un pacto antinacionalista.

El día 29 las protestas contra la reforma laboral tendrán un nuevo episodio en el País Vasco, Navarra y Galicia, dónde los sindicatos nacionalistas han llamado a la huelga general. Así, una vez más, se visualizan sus históricas discrepancias con los sindicatos de ámbito estatal.

Pero todo apunta a que la fecha más crítica para Mariano Rajoy será el 30 de Marzo, día en el que ha anunciado que presentará los Presupuestos Generales del Estado. Se esperan unos presupuestos con uno los mayores recortes de la historia de España y, por ello, la oposición ha acusado a los populares de retrasar su presentación para no perjudicar sus expectativas electorales en Andalucía y Asturias. Esto ha sido así a pesar de que incluso la Comisión Europea ha solicitado insistentemente su pronta presentación.

La exigencia de la Unión Europea de cumplir con los objetivos de déficit público, que deberá pasar del 8’51% del PIB en 2011 al 4’4% en 2012, hace barajar un ajuste presupuestario superior a los 40.000 millones de euros. Según palabras del propio Mariano Rajoy "menos las pensiones, el resto de las partidas se pueden tocar". Así las cosas, un fuerte recorte del gasto social, reducción en materia de personal, privatización de empresas públicas y subida del IVA y otros impuestos son algunas de las medidas que se especula que el gobierno podría contemplar. Gran preocupación genera la posibilidad de que incluso las ayudas al desempleo se vean afectadas, en un momento de altísimos niveles de desocupación en el país.

ABRIL-MAYO: REIVINDICACIÓN REPUBLICANA Y HUELGA GENERAL

Se espera que la fortísima contestación social que seguramente causarán las medidas que anuncien los Presupuestos Generales del Estado, sea el marco en el que finalmente los sindicatos se animen a convocar la esperada huelga general. Esta podría tener lugar entre mediados de Abril y principios de Mayo, fechas en las que confluiría con otro tipo de protestas.

El 14 de Abril se conmemora la proclamación de la II República Española, fecha que las organizaciones republicanas aprovechan para reivindicar el cambio de modelo de Estado. Este año se espera que sea uno de los más concurridos debido a dos factores. En primer lugar, por la condena a 11 años de inhabilitación al juez Baltasar Garzón. A pesar de que ayer se conocía la sentencia absolutoria en la causa abierta por declararse competente para investigar los crímenes de la dictadura franquista, la condena anterior anula al único juez que se decidió a poner luz sobre los crímenes contra la humanidad que se cometieron en este periodo de la historia de España, con más de 130.000 republicanos desaparecidos.

En segundo lugar, por la trama de corrupción que salpica a la familia real en la figura de Iñaki Urdangarin, esposo de la Infanta Cristina, la menor de las hijas del Rey. El escándalo, sobre el cual cada día salen nuevos y escabrosos datos, está poniendo en un serio aprieto a la monarquía, hasta hace bien poco una de las instituciones mejor valoradas por los españoles. Y podría agravarse aún más si la propia Infanta Cristina fuera imputada en el caso.

Finalmente, se llegaría a la celebración del Día de los Trabajadores en un marco de gran convulsión social. Un día que será, en función de cuando se produzca la huelga general, una fecha de continuación de la protesta o un acto más de preparación y medición de fuerzas de cara a ella.

En definitiva, el gobierno de Mariano Rajoy se enfrenta a unos  meses cruciales para su devenir. En ellos, deberá afrontar una serie de decisiones fundamentales y críticas para continuar con su agenda política, que serán fuertemente contestadas en la calle. Su capacidad de resistir el envite dará la medida de su determinación para caminar por la senda que le exige la Unión Europea. Pero, a su vez, la decidida voluntad de cumplir con las exigencias de los mercados y de unas instituciones europeas bajo liderazgo de Ángela Merkel, pueden agravar la ya muy maltrecha paz social. El ajuste duro por el que se conduce el gobierno español, hace contemplar la posibilidad de un proceso de “helenización” del conflicto, pudiendo reproducirse en España imágenes similares a las que recientemente se han podido ver en las calles de Atenas.

jueves, 16 de febrero de 2012

España: Reforma Laboral y ¿Huelga General?

El gobierno de Mariano Rajoy ha aprobado una profunda reforma del mercado laboral en busca de poner fin a la creciente destrucción de empleo que vive la economía española. La respuesta de los sindicatos ha sido rechazar frontalmente la medida y estudian la posibilidad de convocar una huelga general.



El pasado viernes, el gobierno del conservador Mariano Rajoy, aprobaba la reforma del mercado laboral en un intento de revertir la calamitosa situación del empleo en España. Los 5,3 millones de desempleados, casi una cuarta parte de la población activa y que supera el 50% entre la juventud, fueron declarados como asunto prioritario por el nuevo gobierno que tomó las riendas del país a finales del año pasado.

Para hacer frente a estos alarmantes datos, el ejecutivo de Rajoy ha aprobado la mayor transformación de las relaciones laborales que ha tenido lugar en España en los últimos 30 años. Una reforma de gran calado y muy polémica, aunque todos los agentes sociales y políticos españoles coinciden con la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en que ”marcará un antes y un después”.

NUEVO MARCO DE RELACIONES LABORALES

Los aspectos más polémicos de la nueva normativa son aquellos que afectan al despido, a la flexibilidad en la organización interna de las empresas y a la fuerza de los convenios colectivos.

En cuanto al despido, se produce una rebaja generalizada de las indemnizaciones y un incremento de los supuestos en los que se puede despedir de manera justificada. De una indemnización de 45 días por año trabajado hasta un máximo de 42 mensualidades por despido improcedente, se pasa a 33 días y un máximo de 24 mensualidades. Y en el caso de despido procedente, cuya indemnización es de 20 días con un máximo de 12 mensualidades, ahora este podrá ser considerado así cuando la empresa acredite una caída de los ingresos durante 3 trimestres consecutivos, aun habiendo beneficios. Unos cambios que no sólo afectarán a los nuevos contratos, sino también a los que ya existían en el momento de aprobación de la nueva norma.

Muy polémico es que deberá ser el trabajador el que reclame ante la justicia cuando considere que su despido es improcedente. Según las centrales sindicales, esto supone el establecimiento de facto de la indemnización de 20 días como norma general.

Pero la facilidad para el despido no se queda ahí. La reforma fomenta el uso del contrato de formación, una modalidad exenta de indemnización, pudiéndose encadenar varios contratos siempre y cuando se acredite aspectos formativos diferentes en cada uno de ellos. Asimismo, establece una nueva modalidad contractual indefinida para empresas de menos de 50 trabajadores, que eleva a un año el periodo de prueba durante el cual el despido es totalmente libre.

Siguiendo con la profundización en la liberalización del despido, desaparece la autorización administrativa para lo que en España se conocen como Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), facilitando y abaratando así el despido colectivo de trabajadores.

También se transforma de manera radical la relación entre empresarios y trabajadores al reducir la fuerza de los convenios colectivos. A partir de ahora, las empresas en dificultades podrán incumplir su contenido. Además, aquellos convenios que lleguen al final de su periodo de vigencia y ante la ausencia de acuerdo entre empresarios y trabajadores, no podrán ser prorrogados más allá de dos años, acabándose así con la prorroga indefinida.

Por último entre los aspectos más destacables, se encuentra la flexibilización de las condiciones de trabajo a disposición del empresario. A partir de este momento, este podrá modificar horarios, jornada e incluso salario aduciendo razones de competitividad y mediante una simple notificación. La negativa del trabajador será causa de despido procedente.

Todas estas medidas se acompañan de diversas ayudas y bonificaciones al empresariado para fomentar la contratación.

EFECTOS SOBRE LA ECONOMÍA Y EL EMPLEO

La pregunta que se hace la sociedad española es si esta reforma del mercado laboral creará empleo de manera inmediata. Las primeras respuestas llegan desde el propio gobierno y no parecen muy optimistas. Según el Ministro de Economía, Luis de Guindos, la reforma laboral  sólo “tendrá efectos positivos a medio plazo”. Y en el mismo sentido se manifestaba el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien aseguraba que “la reforma laboral no creará empleo por si misma”.

Los efectos inmediatos sobre la economía no parece que vayan a ser los más adecuados. Las organizaciones sindicales aseguran que no solo no creará empleo, sino que las mayores facilidades para el despido causarán un incremento del desempleo en un primer momento. Además, una reforma que generará mayor inseguridad laboral entre los trabajadores y que, probablemente, cause una bajada generalizada de los salarios y de las indemnizaciones por despido, es de esperar que contraiga aún más el consumo. De ser esto así, se estaría profundizando en el ciclo de reducción de la actividad económica y de destrucción del empleo, agravando aún más la ya muy complicada crisis.

Pero lo que es incuestionable es que esta reforma se enmarca dentro de las exigencias que la Unión Europea establece para afrontar la grave crisis económica. Una profundización neoliberal que ha sido aplaudida desde instituciones y líderes europeos. La Comisión Europea señalaba que algunos elementos “van en la buena dirección” y para Steffan Seibert, Portavoz de Ángela Merkel, la reforma “muestra la determinación” del gobierno de Mariano Rajoy.

LA PATRONAL CELEBRA, LOS SINDICATOS LAMENTAN

Los representantes del empresariado español no han dudado en mostrar su satisfacción ante el nuevo marco de relaciones laborales que se ha establecido en España. Joan Rosell, Presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), aseguraba que esta reforma “nos aproxima a lo que pasa en Europa cada vez más”.

Muy diferentes han sido las valoraciones de las organizaciones sindicales, que han acogido el anuncio con gran preocupación. Para Cándido Méndez, Secretario General de la Unión General de Trabajadores (UGT), esta reforma supone “un cambio de eje de nuestro modelo de convivencia”, destruyendo derechos laborales para acrecentar el poder de la patronal. Y según Ignacio Fernández Toxo, Secretario General de Comisiones Obreras (CC.OO.), en otras circunstancias “esta reforma sería motivo de huelga general inmediata”.

En definitiva, la posibilidad de una convocatoria de huelga general en España está cada vez más presente. Incluso el propio Mariano Rajoy lo reconocía en una conversación informal con su homólogo finés, Jyrki Katainen, durante el Consejo Europeo que se celebró el día 30. Cuando aún no se conocía el texto de la medida, un micrófono captaba como el Presidente español aseguraba que la reforma “laboral me va a costar una huelga general”.

Así las cosas, los sindicatos pretenden testar los ánimos de los trabajadores españoles el próximo día 19 con marchas de protestas por toda la geografía española. La respuesta que obtengan determinará si la convocatoria de huelga general finalmente se produce. La realidad es que los dos grandes sindicatos españoles no pasan por un buen momento, siendo objeto de fuertes críticas desde cada vez más amplios sectores de los trabajadores. Estos les acusan de ser también responsables de la perdida de derechos laborales, al no defender con suficiente energía sus intereses frente al gobierno y la patronal. Esto, junto con el desánimo generalizado en el que vive la sociedad española, les obliga a calibrar muy bien la posibilidad de una llamada a la huelga general.

En todo caso, lo que parece inevitable es un incremento de la conflictividad social en España. Hasta el momento, las medidas adoptadas por el gobierno de Mariano Rajoy apuntan en una sola dirección, cargando sobre las espaldas de trabajadores y capas medias los costes de la crisis económica. Y todo hace pensar en que aún están siendo comedidas, para no poner en peligro la esperada victoria conservadora en las elecciones andaluzas del próximo 25 de Marzo. Si todo transcurre según lo esperado, las políticas de recortes y desregulación tendrán una nueva vuelta de tuerca tras esta cita electoral.

viernes, 13 de enero de 2012

Rubalcaba Vs Chacón: La Interna del Socialismo Español

Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón se enfrentarán por la Secretaría General del PSOE. El congreso de los socialistas españoles tiene lugar en un momento de extrema debilidad tras los resultados de las elecciones de Noviembre. Analizamos el futuro de la socialdemocracia española y de la europea.



El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) celebrará su 38º Congreso entre los días 3 y 5 de Febrero en Sevilla. Un cónclave que se antoja fundamental no sólo para el futuro de los socialistas, sino para el conjunto de la política española. En él se determinará el nuevo rumbo de la primera fuerza de la oposición española y la dirigencia llamada a dotar de credibilidad a la alternativa al nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy.

El PSOE vive sus momentos más complicados en la actual etapa democrática. Las últimas elecciones generales le han otorgado el menor número de diputados (110) en todo el periodo posterior a la dictadura, habiendo perdido más de 4 millones de votos con respecto a las elecciones de 2008. Esto, sumado a los resultados de las elecciones autonómicas y municipales de Mayo, le sitúa en las cotas más bajas de poder institucional de los últimos 30 años.

Así las cosas, el 38º Congreso toma una relevancia histórica al tener que ser un obligado punto de inflexión en el devenir de la socialdemocracia española. Este congreso, de acertar en sus conclusiones, podría pasar a la historia como pasaron los congresos de Suresnes (Francia) en 1974, en el que se renunció definitivamente al marxismo y que aupó a la Secretaría General a Felipe González, o el del año 2000, que encumbraría a José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos cónclaves fueron profundos procesos de renovación interna que acabarían por llevar al poder a los socialistas en 1982 y 2004.

CHACÓN O RUBALCABA

En esta ocasión, dos son los candidatos a hacerse con el control del partido, aunque aún podría surgir alguno más. Por un lado, el ex Vicepresidente y candidato a la Presidencia del Gobierno en las pasadas elecciones Alfredo Pérez Rubalcaba (Solares, Cantabria, 1951), y por otro, la ex Ministra de Defensa Carme Chacón (Esplugas de Llobregat, Barcelona, 1971).

El cántabro cuenta entre sus puntos fuertes con una amplísima experiencia política, que comienza en 1988, y que acompaña de la fama de ser uno de los dirigentes más astutos del actual panorama político español. Entre sus grandes logros políticos está el haber sido el Ministro del Interior que más éxitos alcanzó en la lucha antiterrorista, hasta el punto de conseguir la renuncia a la lucha armada por parte de ETA. En su contra opera su relativamente avanzada edad, que le llevaría a poder optar a la Presidencia del Gobierno con 64 años en 2015, y el llevar más de dos décadas en primera línea de la política española, lo que difícilmente casa con la imagen de renovación que necesita el socialismo español. Pero su gran obstáculo es ser el máximo responsable de la mayor derrota electoral del socialismo español en la actual etapa democrática.

Por su parte, la catalana Carme Chacón parece ser la viva imagen de la renovación. Como mujer sería un soplo de aire fresco tanto para el Partido Socialista como para la política española en general. Sería la primera vez en la historia de España que una mujer podría tener opciones reales de alcanzar la Presidencia del Gobierno. En su contra juega su poca experiencia en la primera línea de la política española, que data del año 2000, aunque este hecho también puede ser visto como un ejemplo de renovación. Y su condición de catalana, lo que siempre se ha considerado un hándicap para liderar proyectos políticos de carácter estatal. Precisamente por ello, en las últimas fechas, su equipo se está encargando de airear su ascendencia andaluza.

Ambos candidatos han plasmado su proyecto político en sendos documentos. La catalana es la que más autocrítica ha desarrollado a la hora de presentarse ante los militantes socialistas. “Nuestra pérdida de apoyos no se debe solamente a la crisis sino también a nuestros errores” llega a decir en su documento “Mucho PSOE por hacer”. En él se reflexiona sobre la imperiosa necesidad de recuperar los postulados de la socialdemocracia para combatir la salida antisocial a la crisis que está desarrollando Mariano Rajoy. Destacable es su apuesta por la construcción de una fuerza política socialdemócrata europea “que reivindique un gobierno económico democrático de Europa capaz de enfrentarse a la especulación financiera”.

Rubalcaba centra su proyecto en la recuperación del partido. Un partido más fuerte, más democrático, más participativo y más moderno. Quiere “un partido a la vanguardia de la participación tecnológica”, pretendiendo potenciar la intervención de los militantes a través de las redes sociales. Para ello hace la llamativa propuesta de  crear la “Federación Socialista 2.0 y la militancia 2.0”. Un documento político que, en la actual realidad de los socialistas españoles, parece adolecer de falta de autocrítica.

Ayer causaron sorpresa las declaraciones de Carme Chacón, en las que aseguró que “estaría encantada” de poder realizar un debate con su competidor sobre el futuro del Partido Socialista. Un guante que Alfredo Pérez Rubalcaba parecía estar dispuesto a recoger, pero que rápidamente fue descartado por la dirección del partido.

LA CORRELACIÓN DE FUERZAS

A priori, la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba parte con la ventaja de contar con el apoyo del aparato del partido, un factor de mucho peso en una organización del tamaño y tradición del PSOE, con 133 años de historia. Pero, en los últimos años, varias han sido las ocasiones en las que la militancia acabó rebelándose contra los pesos pesados de la organización. Así ocurrió en 1998 cuando, en las primarias socialistas, Josep Borrell se impuso al candidato de la dirección Joaquín Almunia, aunque posteriormente tuviera que renunciar. Algo parecido sucedió en el congreso del año 2000, en el que José Luis Rodríguez Zapatero derrotó por escaso margen al candidato del aparato José Bono.

Por tanto, hay que relativizar la supuesta ventaja de Rubalcaba, que se plasma en los 58 avales de miembros del Comité Federal que ha presentado, frente a los 27 de Carme Chacón.

Más importantes parecen los datos que arroja el sondeo realizado por el diario El País. Según el estudio, Rubalcaba contaría con el apoyo claramente mayoritario de las federaciones de Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi y Castilla-León, lo que podría suponer 173 delegados. Chacón obtendría amplia mayoría en Madrid y Cataluña, lo que equivaldría a 180 delegados. Pero el cántabro tendría cierta ventaja en Aragón, Extremadura y Canarias, mientras que en el resto de los territorios el resultado es una incógnita. Por tanto, gran parte de la decisión final estará en manos de los delegados andaluces (234 de los 972 totales).

Aquí cobra importancia la figura de José Antonio Griñán, Secretario General del Partido Socialista de Andalucía. Desde su proclamada postura de “neutralidad activa”, ha pospuesto el decantarse por uno u otro candidato hasta que hablen los 8 congresos provinciales andaluces. Pero existen fuentes que aseguran que Griñán está desarrollando una labor soterrada en favor de Carme Chacón. De ser esto así y obtener los frutos deseados, la candidatura de la catalana se potenciaría enormemente.

EL FUTURO DE LA SOCIALDEMOCRACIA EUROPEA

Al margen del resultado de la interna socialista, lo que se está dilucidando en España es un capitulo más del presente y futuro de la socialdemocracia europea. No corren buenos tiempos para los postulados ideológicos socialdemócratas, que comenzaron a desdibujarse del accionar político de toda Europa allá por los años 70 y que hoy ya casi han pasado a la historia.

La crisis y las exigencias de los mercados han acabado por imponen un recetario único que inunda la política económica de todos los gobiernos europeos, sean del color que sean, lo que se está convirtiendo en la puntilla de la socialdemocracia. Contención del gasto comenzando por el social, privatización del sector público, desregulación laboral, políticas fiscales regresivas, incremento de la edad de jubilación y reducción de las futuras pensiones, etc… son parte de la agenda desarrollada tanto por los llamados socialdemócratas como por los conservadores.

El PSOE y demás partidos del continente provenientes de la socialdemocracia sobrevivirán, ya que son parte fundamental del sistema de partidos de las democracias europeas occidentales. Pero lo que resta por dilucidar es si estos partidos podrán ser capaces de volver a tomar la socialdemocracia como guía de su acción gubernamental. Hay varios fenómenos que llevan a ser pesimista con respecto al futuro de esta corriente ideológica en Europa.

En primer lugar, la internacionalización de las finanzas y la configuración de una Unión Europea basada en el mercado, en la que los capitales gozan de amplios márgenes de libertad de movimientos. Paralelamente a esto, se han construido unas instituciones europeas que, además de tener más que evidentes déficits democráticos, no han sido dotadas de instrumentos para el control financiero y han acabado siendo presas de sus lobbies. Su incapacidad se pone de manifiesto en cada cumbre europea donde nunca se acaba de decidir nada que frene la especulación en los mercados.

Frente a esto, los gobiernos nacionales están desarmados, carentes de soberanía en materia de política económica, atados al euro y a unas directivas europeas que siempre apuntan en la misma dirección neoliberal, y con la permanente amenaza de expulsión de la Unión Europea ante posibles incumplimientos. Por esto si fuera poco, la crisis ha potenciado el liderazgo alemán, cuya banca es la prioridad absoluta de la canciller Angela Merkel.

En segundo lugar, la desaparición del marco histórico que propició su preeminencia. La política socialdemócrata y su máximo logro, el Estado del Bienestar, fueron posibles gracias a la necesidad de contener las aspiraciones de un movimiento obrero europeo fuerte y que veía como se sucedían las conquistas sociales en la Europa de Este. El marco de guerra fría surgido tras la II Guerra Mundial y la necesidad de una rápida reconstrucción europea, junto con las tesis económicas keynesianas como receta contra la crisis de 1929, configuraron una Europa que se abrió a amplias concesiones sociales.

Ese marco ya hace 20 años que ha desaparecido. No hay modelo social alternativo triunfante, el movimiento obrero europeo es francamente débil y, por tanto, no hay necesidad de concesiones. Así lo están demostrando los mercados que, día a día, exigen más esfuerzos de desregulación que minan el Estado del Bienestar.

A pesar de todo, cada vez son más las voces que desde la socialdemocracia opositora critican las políticas de austeridad a toda costa. Muy diferente será que, estando en el gobierno, tengan la capacidad de actuar de tal manera arriesgándose a ser expulsados del euro e incluso de la Unión Europea. Las dimensiones de la crisis no acaban de ser conocidas totalmente y es más que posible que esta continúe recrudeciéndose. De ser así, la moneda única europea seguirá estando en peligro y con ella el conjunto de la Unión. Quizá la única esperanza real de la socialdemocracia europea sea la implosión de estas instituciones, devolviendo así la soberanía económica a los Estados. Pero ni siquiera un giro tan brutal de la realidad europea garantizaría que los gobiernos puedan abstraerse del poder de los mercados.

martes, 22 de noviembre de 2011

España da Todo el Poder a Mariano Rajoy

Los conservadores españoles obtienen una contundente victoria por mayoría absoluta. El Partido Socialista sufre la peor derrota de toda la actual etapa democrática. El anuncio del abandono de la lucha armada de ETA lleva a la izquierda abertzale a los mejores resultados de su historia. Analizamos los retos inmediatos de vencedores y vencidos.



El conservador Partido Popular ha conseguido una amplia mayoría que le permitirá gobernar España en solitario durante los próximos 4 años. El partido liderado por Mariano Rajoy, que será el próximo Presidente del Gobierno, ha obtenido 10’8 millones de votos que suponen el 44’6% del electorado y le reportan 186 diputados, 10 más de los que marcan la mayoría absoluta. Por su parte, el Partido Socialista de Alfredo Pérez Rubalcaba, ha sido respaldado por casi 7 millones de electores, el 28.7% de los votos, lo que le concede 110 diputados.

Este resultado, el mejor de la historia de los conservadores, se fundamenta en la debacle del Partido Socialista que, a su vez, ha cosechado sus peores resultados en el actual periodo democrático. Mientras que el Partido Popular ha incrementado sus votos en poco más de medio millón, los socialistas han perdido 4’3 millones con respecto a las elecciones de 2008, lo que demuestra un fuerte castigo del electorado de izquierda que se ha decantado por opciones minoritarias o por la abstención, el voto en blanco o el voto nulo.

Otras fuerzas que han salido reforzadas de la convocatoria electoral de ayer son la derecha nacionalista catalana de Convergencia i Unió (CiU), que alcanza los 16 diputados; la coalición Izquierda Unida (IU), que pasa de 2 a 11; Unión, Progreso y Democracia (UPyD) de la ex socialista Rosa Díez, que pasa de 1 a 5 diputados; y la nueva coalición de la izquierda independentista vasca Amaiur, que entra con fuerza en el Congreso de los Diputados con 7 en las primeras elecciones sin violencia por parte de ETA.

De esta manera, la práctica totalidad del territorio español está dominado por el Partido Popular, con la excepción de Cataluña, donde vence CiU, y el País Vasco, dónde la coalición en la que participa la izquierda abertzale se ha convertido en la primera fuerza política en número de diputados. El PSOE únicamente mantiene la mayoría en las provincias de Sevilla y Barcelona.

El candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconocía su derrota poco después de las 10 de la noche, en una comparecencia en la que declaraba que “el PSOE no ha tenido unos buenos resultados, hemos perdido claramente las elecciones”. Pero desde ese mismo momento asumía el rol opositor y se comprometía a trabajar en defensa de los “derechos y seguridades básicas que cohesionan” la sociedad, dando a entender que el gobierno del Partido Popular supondrá un retroceso a nivel social.

Por su parte, un comedido Mariano Rajoy comparecía con un discurso integrador en el que afirmaba que "gobernaré al servicio de España y de los españoles, procurando que, por ninguna circunstancia, nadie se sienta excluido de la tarea común". Intentaba así calmar las voces más críticas que prevén un paquete de medidas antisociales de ajuste en los primeros meses de gobierno del líder conservador.

LOS RETOS DE RAJOY

La dura crisis económica que atraviesa Europa adquiere tintes dramáticos en España a nivel laboral con 5 millones de desempleados. Esto, junto con las medidas de ajuste que ha adoptado el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido lo que ha aupado al poder a Mariano Rajoy. Esta situación ya dibujaba un escenario tremendamente favorable a los intereses electorales de los conservadores españoles. Pero la cita a las urnas se fue a dar en el peor momento de la crisis, con un ataque especulativo de los mercados sobre la deuda soberana española durante los días previos. Así, la prima de riesgo española alcanzaba niveles record los días 17 y 18 y se situaba en zona de rescate, allanando aún más el camino de Rajoy hacia el Palacio de la Moncloa.

Pero la calamitosa situación de económica será ahora una dura labor a la que Mariano Rajoy deberá dar respuesta. Desde ya habrá que estar muy atento al comportamiento de los mercados financieros para ver cómo es recibido el cambio político en España, ya que la amenaza de intervención pende sobre la economía española. Los expertos confían en una relajación de los ataques especulativos gracias al resultado electoral, pero de no ser así el nuevo gobierno podría tener que enfrentarse a un recrudecimiento de la crisis económica desde su primer día en el poder.

Además, toda la sociedad española urge medidas que consigan revertir el constante proceso de destrucción de puestos de trabajo. Una tasa de desempleo del 21%, que llega a alcanzar el 46% entre la juventud, un millón de parados de larga duración y el millón y medio de familias con todos sus miembros sin trabajo exigen respuestas inmediatas. Empleo, reactivación económica, reducción del déficit público y control de la deuda han sido los ejes de una campaña ambigua que ahora Rajoy deberá afrontar.

Durante la campaña electoral se acusó al que será el próximo Presidente del Gobierno de tener un discurso conscientemente ambiguo. Tras esta estudiada ambigüedad existiría un programa oculto de recorte de prestaciones sociales, desmantelamiento de servicios públicos y desregularización laboral, en la línea que la Unión Europea está exigiendo a otros países con situaciones económicas complicadas como Grecia, Portugal e Italia. El propio Rajoy declaraba el jueves que “habrá que recortar en todo” excepto en las pensiones y que “será prioritario cumplir con los compromisos que España ha asumido en Bruselas”. Las medidas más duras podrían llegar en los primeros meses de gobierno, calificándolas como inevitables y justificándolas por la situación heredada del gobierno de Zapatero.

Otro aspecto clave de su gestión será lograr la consolidación del final definitivo de la violencia terrorista. Los avances alcanzados durante los últimos meses del gobierno de Zapatero le obligarán a desarrollar una extraordinaria capacidad de negociación. Esta será la manera de evitar una eventual ruptura del proceso a causa de la adopción de posiciones maximalistas provenientes de los sectores más duros de su partido. Así, en un muy breve plazo, deberá ir dando respuesta a ciertas demandas como son el acercamiento de presos de ETA a cárceles del País Vasco, una flexibilización de la política de beneficios penitenciarios que permita acceder a ellos más fácilmente y la salida de la cárcel de dirigentes de la antigua Batasuna que son actores fundamentales del proceso, especialmente Arnaldo Otegi. Los buenísimos resultados de la coalición de la izquierda independentista vasca Amaiur, le han reportado un buen número de diputados que serán un acicate parlamentario constante que exigirá a Rajoy compromisos claros.

Igualmente, un aspecto que marcará el tono del gobierno de Mariano Rajoy, será su actitud al respecto de determinadas legislaciones a las que se ha opuesto en los últimos tiempos. Entre ellas destacan la ley de memoria histórica, la nueva ley de aborto o el matrimonio homosexual. Los sectores más duros de su partido y la Iglesia Católica le presionarán para avanzar en su derogación.

EL FUTURO DEL PARTIDO SOCIALISTA

Una de las incógnitas que se abre es cuál será el futuro del PSOE. El batacazo electoral obliga a los socialistas españoles a iniciar un proceso de reflexión interna que permita poner al partido en situación de comenzar a ganar terreno a los conservadores. El candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, en la comparecencia en la que reconoció su derrota, ya anunció que había pedido al Secretario General del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, la convocatoria de un Congreso Federal para definir el futuro de la organización.

Desde el momento en que los datos anunciaban la histórica derrota del PSOE, las elucubraciones al respecto se dispararon. Todas las miradas se han puesto en la catalana Carme Chacón, quien renunció a presentarse a las primarias socialistas en beneficio de Alfredo Pérez Rubalcaba, pero que ahora podrían enfrentarse por la Secretaría General del partido. La actual Ministra de Defensa tiene muchas opciones de convertirse en la nueva líder de los socialistas españoles, insuflándoles fuerzas renovadas que puedan llevarles a aspirar a retomar el poder dentro de 4 años. Uno de sus hándicaps podría ser su condición de catalana, un factor que siempre se ha considerado negativo para los primeros espadas del escenario político español.

Sea como fuere, el PSOE está obligado a un profundo recambio de su dirigencia política y a retomar ciertas señas de identidad de la izquierda que fueron abandonadas cuando estalló la crisis económica. En este proceso aparecerán tensiones que, por su propio interés, habrán de resolver sin poner en peligro la unidad del partido.

“Súmate al cambio” pedía el slogan electoral del Partido Popular y ayer España apostó clara y mayoritariamente por ese cambio. Ahora bien, el complicadísimo marco de crisis económica, con unas tensiones en los mercados financieros que están afectando y haciendo caer gobiernos de todo signo, pueden hacer que el cambio no vaya mucho más allá de una cuestión nominal. Los ataques especulativos sobre la deuda española, los índices de la prima de riesgo y, sobre todo, las exigencias de la Unión Europea, están consiguiendo que la profundidad del cambio dependa más de Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy que del propio Mariano Rajoy. En pocas semanas, cuando Mariano Rajoy comience a desvelar su plan de gobierno, se podrá ver la verdadera dimensión del cambio español.

domingo, 13 de noviembre de 2011

España: Corrupción en la Casa del Rey

La Casa Real española se ha visto salpicada por un caso de corrupción que implica al marido de la Infanta Cristina, en una trama societaria destinada a apropiarse de fondos públicos. Una mancha en la monarquía española cuya situación actual analizamos en Observador Global.



La investigación del caso llamado “Palma Arena”, un caso de corrupción que afecta a la administración autonómica de las Islas Baleares, ha dado un giro inesperado que está conmocionando a la sociedad española. En él se ha visto implicado Iñaki Urdangarin, marido de la Infanta Cristina, la segunda hija del Rey Juan Carlos I, también conocidos por el título de Duques de Palma.

Aunque aún no ha sido imputado y se continúa investigando su implicación, todo parece apuntar a que Urdangarin y su socio, Diego Torres, montaron un entramado societario para apoderarse de patrimonio público y privado a través del Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro. En esta trama también estaría involucrada la promotora inmobiliaria Aizoon, propiedad de Urdangarin y de su esposa la Infanta Cristina.

La trama consistiría en la utilización de la posición de Urdangarin para facilitar la contratación de servicios con las administraciones públicas, de cara a la organización de eventos deportivos y congresos. Los pagos se efectuarían con facturas tanto falsas como infladas, cuyos ingresos se destinarían a una cuenta en el paraíso fiscal de Belice. Además de la administración del gobierno balear, también estaría implicada la de la Comunidad Valencia, investigada también por corrupción en la conocida como trama “Gürtel” y que costó el cargo al ex Presidente valenciano Francisco Camps.

En total, se podría estar hablando de más 8 millones de euros desviados que podrían alcanzar hasta 15 años de prisión por delitos de malversación de fondos públicos, prevaricación, falsedad documental y fraude a la administración pública. Preocupante es el hecho de que en Abril de 2009, poco tiempo después de que el caso “Palma Arena” comenzara a implicar a altos cargos como el ex Presidente balear Jaume Matas, los Duques de Palma decidieran trasladar su residencia a Washington.

Iñaki Urdangarin declaraba ayer que defenderá su "honorabilidad e inocencia en este asunto desde la convicción de que mi actuación profesional ha sido siempre correcta". Y desde la Casa Real únicamente se afirmaba su “respeto al trabajo de los jueces”.

MALOS TIEMPOS PARA LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

Este caso de corrupción, el primero que podría llevar a un miembro de la familia real ante los tribunales, abunda en los malos tiempos que atraviesa la monarquía española. Hace tiempo que la institución dejó de estar totalmente protegida por lo que se llamó el pacto de silencio mediático, una suerte de acuerdo tácito por el cual la familia real quedaba fuera de lo noticiable, más allá de lo que saliera de los propios servicios de comunicación oficiales. El debilitamiento de este pacto coincide en el tiempo con el acceso a la familia real de personas sin sangre azul, como son la esposa del Príncipe de Asturias, Letizia Ortiz, y el propio Iñaki Urdangarin.

Así las cosas, ciertos debates se van abriendo en la sociedad española, aunque sea mínimamente. Cada vez son más las voces que señalan que en el intento de golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981, existen aspectos sin aclarar que implicarían al Rey en mayor o menor medida. De igual manera, los múltiples intereses económicos de la familia real en América Latina empiezan a ser conocidos. Y también la prensa del corazón comienza a especular sobre aspectos de la vida privada del monarca que erosionan la institución.

Más llamativa es la campaña en contra del Rey que desde hace años dirigen ciertos sectores de la derecha mediática española. Acusándole de favorecer los intereses del Partido Socialista, hace ya años que algunas voces solicitan su abdicación en favor de su hijo Felipe. El más beligerante en este aspecto es el periodista Federico Jiménez Losantos, durante años la voz más importante de la cadena radiofónica de la Conferencia Episcopal COPE. El locutor llegó a declarar sobre el Rey que “los que le vimos respaldar la negociación con ETA admitimos el brumoso poder que le otorga la Constitución, pero difícilmente le concederemos autoridad moral”.

La realidad es que los rumores de abdicación en favor del Príncipe de Asturias van in crescendo, junto con las especulaciones en torno a su estado de salud. En los últimos tiempos, Juan Carlos I, de 73 años, ha sido sometido a dos intervenciones quirúrgicas, una de rodilla hace pocos meses y otra para extraerle un nódulo pulmonar benigno en 2010. Fue esta intervención, junto con varias apariciones públicas en las que presentaba un aspecto muy desmejorado, lo que desató el rumor de que padeciera cáncer. En todo caso, lo que sí es un hecho es que el Príncipe de Asturias va ganando protagonismo en la representación institucional en los últimos años.

Ya sea por abdicación o por fallecimiento, la transición del reinado de Juan Carlos I al de su hijo, que reinará con el nombre de Felipe VI, será un momento delicado. Y es muy probable que Felipe no goce de un reinado tan cómodo como el que tuvo su padre a partir de la consolidación de la democracia en España.

Independientemente de que la institución monárquica parezca extemporánea en un Estado democrático, no es menos cierto que Juan Carlos I goza de una legitimidad política adquirida como impulsor de la transición desde la dictadura de Francisco Franco hacia la democracia. Un proceso con muchos claroscuros, pero que le otorga cierto grado de legitimidad y protagonismo en la construcción del actual sistema democrático español. Una legitimidad que reconocen incluso sectores del republicanismo, hasta tal punto que ya hace años se acuñó el término “juancarlismo” para definir a aquellos que, sin ser monárquicos, apoyan la gestión de Juan Carlos I durante su reinado. Pero, lógicamente, es una legitimidad que no es heredable como la Corona y que supondrá un duro hándicap en el reinado de Felipe de Borbón.

Junto a ello, la opinión pública comienza a variar su visión de la monarquía. Durante años fue una de las instituciones más valoradas por la ciudadanía española. Pero los últimos estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas dan un suspenso en la valoración de la Corona por primera vez. Que los casos de corrupción comiencen a salpicar a la familia real no ayudará a mejorar esa percepción. Lo cual apunta a un previsible crecimiento del aún muy débil movimiento republicano en España. Por tanto, no es descartable que, a medio o largo plazo, sea la institución monárquica quien acabe pagando la factura de la crisis y de la creciente desafección de la ciudadanía hacia su élite política.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

España: Rajoy y Rubalcaba, Cara a Cara

Ayer se vivió uno de los momentos álgidos de la campaña electoral española. Los favoritos a tomar el relevo de Zapatero al frente del Gobierno se enfrentaron en un debate en el que las encuestas otorgan la victoria al conservador Mariano Rajoy.



La pasada noche los españoles tuvieron la primera y última oportunidad de ver a los dos máximos candidatos a dirigir los destinos del país contraponiendo sus proyectos. Un esperado debate en el que el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba tenía puestas muchas de sus escasas esperanzas en remontar los 16 puntos de ventaja que las últimas encuestas otorgan a Mariano Rajoy. Tan conscientes de esta realidad eran en las filas del conservador Partido Popular que sólo accedieron a un único debate situado en los primeros días de campaña, intentando minimizar eventuales efectos negativos sobre el resultado de la jornada electoral del 20 de Noviembre

Así las cosas, ambos candidatos llegaban al debate con objetivos muy diferentes. Rajoy con la intención de gestionar de la mejor manera posible su amplia ventaja, mostrando su cara más amable. Rubalcaba dispuesto a arriesgar, buscando movilizar a un amplio electorado de izquierdas que ha dado la espalda al Partido Socialista durante los últimos tres años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Para ello, los socialistas apelan a los 8 millones de indecisos que revelan las encuestas, para quienes parecía construido tanto el tono como el contenido del discurso del candidato socialista.

RUBALCABA AL ATAQUE

Las diferencias comenzaron a marcarse desde la llegada al Palacio de Congresos de Madrid donde tuvo lugar la confrontación dialéctica. Mientras que el candidato conservador llegaba solo, el socialista se dejó ver acompañado por Elena Valenciano, su Coordinadora de Campaña, en un evidente guiño al electorado femenino.

El debate estuvo marcado por una puesta en escena muy agresiva por parte del candidato socialista. La amplia batería de propuestas que desplegó fue acompañada de un profundo conocimiento del programa de su adversario, intentando demostrar la existencia de una agenda oculta, según la cual un gobierno liderado por Mariano Rajoy pondría en peligro muchas de las conquistas del Estado de Bienestar. De esta manera, en varias ocasiones le exigió que explicara qué hará si ganara las elecciones, ya que en su programa "la redacción es deliberadamente ambigua y peligrosa".

Por su parte, el candidato conservador se defendía señalando que "eso es una insidia, cosa que, conociéndole, no me sorprende". Durante buena parte del debate, se limitó a recordar la calamitosa situación que vive la economía española, minando la credibilidad del socialista como miembro destacado del gobierno Zapatero que fue. De esta manera, sacó a la luz en repetidas ocasiones los casi 5 millones de desempleados, el millón y medio de familias con todos sus miembros sin trabajo o el 45% de desempleo juvenil.

Mientras que Mariano Rajoy apelaba una y otra vez al control de gasto público como política fundamental de su futuro gobierno, Rubalcaba asumía la nueva convicción que va asentándose en ciertos sectores académicos según la cual un excesivo ajuste puede comprometer el crecimiento económico y, por tanto, la salida de la crisis. De esta manera, el socialista planteó proponer a la Unión Europea retrasar 2 años el ajuste junto con la creación de un plan de reactivación económica que comparó con el Plan Marshall que sirvió para recuperar la economía europea tras la II Guerra Mundial.

Buscando movilizar el voto de la izquierda, Alfredo Pérez Rubalcaba desplegó una batería de medidas a las que este voto puede ser muy sensible. Así anunció un nuevo impuesto a las grandes fortunas y a la banca y un reordenamiento más progresista del impuesto de sociedades, además de un aumento de la imposición al alcohol y al tabaco para ayudar a la financiación de la sanidad pública. En lo que a fomento del empleo se refiere, anuncio descuentos en las cotizaciones a la seguridad social de las pequeñas y medianas empresas que contraten nuevos empleados y trabajadores en prácticas.

Mariano Rajoy centró su discurso en la recuperación del empleo. Para ello, anunció una reforma laboral que flexibilizará el mercado laboral, primando la negociación entre trabajadores y patronal en el marco de la empresa y reduciendo, por tanto, la capacidad de negociación colectiva de los sindicatos. Igualmente, anunció facilidades de pago de impuestos como el IVA para empresas en dificultades o con las que el Estado tenga deudas contraídas.

Ambos se acusaron de recortar en materia de políticas sociales. El conservador acusó al gobierno socialista de ser el que más lo ha hecho en todo el actual periodo democrático, mientras que Rubalcaba acusó a Rajoy de ocultar los recortes que los gobiernos autonómicos de su partido están llevando a cabo en comunidades como Madrid o Castilla-La Mancha.

Alfredo Pérez Rubalcaba también atacó al candidato conservador en materia de derechos, recordando que el Partido Popular se opuso a la ley de igualdad, a la ley de aborto, a la ley de muerte digna y, especialmente, al matrimonio gay. A este último respecto, Mariano Rajoy se defendió matizando que su oposición es al hecho de que se califique como matrimonio, recordando que en su día propuso llamarlo unión de hecho.

LLAMATIVAS AUSENCIAS Y ALGUNAS CONCLUSIONES

Llama la atención la ausencia de varios temas en el debate. Para gran parte del electorado debe haber sido desalentador que el movimiento de los indignados no haya merecido ni un sólo comentario por parte de los candidatos a la Presidencia del Gobierno. De la misma manera, apenas hablaron de política exterior, haciendo Mariano Rajoy una breve apuesta europeísta y por la potenciación de las relaciones con América Latina. Tampoco se abordó la situación de Afganistán, salvo para recordar al militar español caído recientemente, ni de Libia, Siria u Oriente Medio.

Aún más llama la atención que ETA sólo apareciera para ensalzar el trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado y para que los candidatos se ofreciesen mutuamente a colaborar en el final definitivo de la banda armada. Tampoco se dijo una sola palabra sobre los casos de corrupción que salpican a ambos partidos. Dos temas que evidentemente pactaron no tocar, lo que privó al electorado de conocer sus posturas al respecto de dos cuestiones de grandísima actualidad en la España de hoy por hoy.

La batalla de la credibilidad parece haberla ganado claramente Alfredo Pérez Rubalcaba. Mientras que Mariano Rajoy constantemente consultaba sus papeles, prácticamente leyendo su alocución inicial y final y las primeras intervenciones de cada bloque, el candidato socialista hilaba su discurso sin apartar la mirada de cámara. Así consiguió dar una imagen de cercanía y convicción frente a un cierto grado de artificialidad que transmitía el discurso del conservador.

Así todo, la mayoría de las encuestas posteriores apuntan a Mariano Rajoy como ganador del debate. Pero más que una victoria dialéctica, lo que probablemente refleje este dato es una consolidación, gracias a su estrategia de perfil bajo, de los buenísimos resultados que al candidato conservador le auguran los sondeos. En todo caso, lo que faltaría por dilucidar es si el tono combativo de Alfredo Pérez Rubalcaba y la batería de propuestas de corte progresista que desplegó, así como la acusación vertida hacia Mariano Rajoy de tener una agenda oculta muy conservadora, han conseguido movilizar el voto de la izquierda. Esta es la tabla de salvación del candidato Rubalcaba, al cual cada vez le queda menos tiempo para evitar el peor resultado electoral de los socialistas en el actual periodo democrático, que daría a Mariano Rajoy una amplia mayoría absoluta.