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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Reflexiones a Bote Pronto: Faustino Sabio... y a ganar Xixón

El próximo 26 de Septiembre, los militantes de Izquierda Xunida de Xixón elegiremos a un nuevo Coordinador. Por primera vez para esta organización, la elección de su máximo responsable se hará mediante consulta al conjunto de la militancia, dándole a ésta la capacidad directa de nombrarlo sin órganos intermedios que interpreten su voluntad.

Este método de elección es una de las primeras consecuencias de las medidas que IU está tomando para profundizar en los mecanismos de democracia interna. Una serie de sabias decisiones que son fruto de un certero análisis de las demandas de los sectores más conscientes y combativos de la izquierda, de dentro y de fuera de la organización.

Además, el 26 de Septiembre con la elección de Coordinador y el 4 de Octubre con la celebración de la Asamblea de IU-Xixón, se cerrará un nefasto periodo caracterizado por el enfrentamiento interno, en el que viejas y caducas prácticas orgánicas pusieron de relieve algunos de los pesados lastres que arrastramos, en cuyo desprendimiento no podemos demorarnos más. Un enfrentamiento que viene a evidenciar que en IU-Xixón aún nos encontramos en una fase en la que “lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer”.

El propio mecanismo de elección es un síntoma que nos acerca a la superación definitiva del periodo anterior, pero no es una garantía en sí mismo. Tal es así que incluso las viejas prácticas han reaparecido para intentar cercenar la profundización democrática interna con una nueva reedición de pasteleo cupular, protagonizado por las direcciones de IU de Xixón y de Asturies. Una nueva tentativa de negociar en los despachos un reparto de poder entre unos y otros, recortando la capacidad de elección y el debate del conjunto de la militancia y conspirando contra los nuevos mecanismos de funcionamiento de los que nos estamos dotando. Y es que quizás no haya grandes diferencias programáticas entre los contendientes (que para algo todos somos IU), pero sí parece haber una gran grieta metodológica. De ahí que Faustino Sabio y aquellos que le acompañan, haciendo honor al apellido del primero, rechazaran tales ofrecimientos cupulares.

Este último conato del viejo pasteleo puede servir de decantador definitivo de la voluntad colectiva, mostrando quiénes son incapaces de desprenderse de las viejas prácticas y quiénes apuestan por el debate profundo, sincero y leal, lo cual no tiene ni debe suponer la pérdida del respeto al contrincante ni de la compostura propia. Porque esa es la garantía para superar debates y evitar su enquistamiento, poniendo a la organización a trabajar en una misma dirección sin dejar bajas tras la controversia.

En esos términos confío en que se den las citas que IU-Xixón tiene el 26 de Septiembre y el 4 de Octubre. Para que, sea cual sea el resultado, cerremos heridas y todos los que formamos parte de IU nos centremos en trabajar para que la izquierda social y política de Xixón se ponga al frente de la ciudad, aportando la parte que nos corresponde al urgente cambio político que necesita este país. Ahora bien, sincera y lealmente, por sus ideas, su talante y su experiencia, creo que la persona más indicada para liderar ese proceso en IU-Xixón es Faustino Sabio, quien confío sea capaz de integrar y representar al conjunto de la organización durante los próximos años.

martes, 2 de septiembre de 2014

Reflexiones a Bote Pronto: Las tareas de la izquierda

Comienza un nuevo curso político, quizás el más importante de los últimos 30 o 40 años para esta eterna indefinición llamada España. La importancia reside en que, por primera vez en todo este tiempo, estamos en condiciones de virar el rumbo marcado por la oligarquía dominante y la casta (sí, la casta) política que la sirve, defiende y representa en las instituciones del Estado y que se cimienta en los dos pilares del bipartidismo.

El rumbo marcado hasta el momento con timón impasible ya sabemos a dónde nos está llevando. La agenda neoliberal está configurando una España y una Europa postrada a los pies del capital transnacional, en las cuales los derechos laborales son pisoteados, las políticas sociales languidecen bajo la falta de financiación cuando no son directamente eliminadas, la democracia material hace tiempo que no se la ve y hasta la formal va por el mismo camino, la protesta social se criminaliza con constantes vueltas de tuerca, el sur de Europa es condenado a la pesadilla de servir copas y tapas descartando cualquier nuevo sueño industrializador, la sanidad y la educación se mercantilizan, etc…

Desde Maastricht hasta hoy y especialmente en estos últimos años de crisis, machaconamente se nos ha repetido que no hay rumbos alternativos, que navegábamos por un río en el cual sólo se podía ir en una dirección… y parecía que nos dejábamos llevar por la corriente. Pero al fin parece que hemos decidido rebelarnos, pegar un puñetazo sobre la mesa y señalar la evidencia: en política las alternativas son múltiples y la izquierda tenemos una al neoliberalismo.

Ahora nos toca (a la izquierda, a toda la izquierda) decidir qué papel queremos jugar. Tenemos dos posibilidades: ¿queremos ser una oposición fuerte con un gran grupo parlamentario o queremos el poder? La primera posibilidad ya casi está asegurada analizando los últimos sondeos electorales. Ahora bien, si queremos el poder, el primer paso es alcanzar el gobierno y eso puede ser posible si afrontamos nuestras tareas históricas en el año largo que queda de aquí hasta las próximas elecciones generales (ausencia de adelanto electoral mediante).

La primera tarea es asumir y reconocer la nueva composición de la histórica pluralidad de la izquierda española. Un reto que no debería ser difícil ya que hoy es esa nueva pluralidad la que nos ha puesto en disposición de ganar.

A la par de lo anterior, poner en valor la tradición histórica de largos años de lucha de todas las expresiones de la izquierda transformadora, con sus aciertos y sus errores, que puede ser fundamental para comprender las bases de nuestros aciertos pasados y las causas de nuestros errores y derrotas para no volver a repetirlos.

Como consecuencia de lo anterior, desterrar sectarismos de múltiple signo, basados en certezas ideológicas, patriotismos de siglas, monolitismos organizativos, adanismos supuestamente exentos de todo pecado original, etc… La certeza ideológica propia y el cariño hacia su proyecto organizativo no pueden volver a ser causa de una nueva derrota, exprésense las anteriores como se expresen.

A partir de ahí, la búsqueda incesante del encuentro. No para crear una nueva sopa de siglas, no para armar un nuevo foro de reproches, no para generar un nuevo espacio de competencia… Nuestra misión ha de ser impulsar un movimiento político de gran profundidad democrática que se fragüe sobre un nuevo proyecto de país, un programa que destierre para siempre el infierno neoliberal. Que aproveche las muchas y ricas experiencias de lucha, que incorpore la sabiduría de la larga tradición de la izquierda, que aproveche la capacidad de los nuevos liderazgos emergentes, que sepa que se puede, que quiera y que gane. Esta es la manera no de sumar fuerzas, sino de multiplicarlas con un programa en el cual se expresen las esperanzas de la mayoría, del 99%, de la clase obrera y los sectores populares... que cada uno le ponga la etiqueta que más le guste.

En los próximos meses han de darse los primeros pasos para generar el marco de la confluencia. Si bien ésta no ha de ser únicamente una confluencia de fuerzas políticas, sí éstas son fundamentales para plantar la semilla del movimiento. Izquierda Unida y Equo ya han explicitado su voluntad para ello. La próxima asamblea de Podemos debería dar el definitivo pistoletazo de salida al proceso, para que éste sea generalizado ya que en localidades concretas ya es una realidad.

En el ámbito concreto de Gijón, hemos de esperar a que en Izquierda Unida ordenemos nuestra casa tras los tristes y públicos enfrentamientos internos de los últimos meses. Un enfrentamiento que ha de terminar el próximo 4 de Octubre con la celebración de nuestra asamblea, a la cual se llegará con un nuevo Coordinador elegido por consulta a toda la militancia. Es obligado para la buena imagen de la organización que los debates se den con el debido respeto a l@s compañer@s, que el proceso sea pulcramente democrático, que la integración de todas las partes figure en el resultado final y que la vieja dirigencia dé un definitivo paso al costado, desterrándose para siempre determinadas prácticas caducas. Por último, para salir fortalecidos del proceso asambleario, tod@s hemos de comprometernos a colaborar con la nueva dirección, independientemente de donde nos hayamos situado cada uno en el proceso. Y es que, para encontrarse con otros compañeros y compañeras de la izquierda, primero hemos de encontrarnos con nosotros mismos.

De esta asamblea hemos de salir con una clara y decidida voluntad de poner en marcha el proceso de confluencia de la izquierda local, que esperemos sea bien recibido por el resto de fuerzas políticas y sociales de la izquierda. A partir de ese momento, si conseguimos encontrarnos, nos espera el año más importante y más esperanzador que muchos hemos vivido en todas nuestras vidas. Y es que, en definitiva, las tareas de la izquierda, por primera vez en mucho tiempo, se pueden resumir en una sola: GANAR.

lunes, 20 de enero de 2014

Reflexiones a Bote Pronto: ¿Podremos?

La izquierda española lleva unos cuantos días en estado de agitación. Tras la aparición de rumores que situaban al mediático politólogo Pablo Iglesias al frente de una candidatura a las elecciones europeas, éste acabó por confirmar su disposición a tal operación y el viernes presentó su proyecto. Desde ese momento, el conjunto de la izquierda comenzó a tirarse los trastos a la cabeza, casi siempre con sus habituales fines cainitas pero también hubo algún que otro caso que mostraba inclinaciones maritales.

Las críticas se cruzaron con muy ajustado tino pero también con la habitual dureza que solemos utilizar con el discrepante más cercano. Comenzando por los protagonistas, que aseguraban que su obligado “paso al frente” se debía al anquilosamiento de las burocratizadas estructuras de Izquierda Unida. Y siguiendo por éstos (o algunos de ellos), quienes señalaban la dependencia que tiene el proyecto “coleta” de un liderazgo creado mediáticamente, lo que entra en contradicción con lo supuestamente participativo y asambleario de lo que viene a ofrecer.

Mucho se podría hablar (y mucho he hablado, no lo niego) de las deficiencias de Izquierda Unida (de la que soy miembro sin ninguna responsabilidad orgánica) como movimiento político y social y de sus mermadas conexiones con los movimientos sociales. Igualmente, hasta la extenuación podríamos analizar (también lo he hecho, tampoco lo niego) las verdaderas razones que han llevado a mi viejo camarada, con el que compartí asiento en el Comité Federal de la UJCE hace ya unos cuantos años, a dar este paso. Pero no es mi intención embarrar más la cancha. Me quedaré en certificar la necesidad que tiene Izquierda Unida de repensar muchas cosas a nivel interno y externo, así como lo curtido en mil batallas que está Pablo Iglesias, tanto como para saber que está jugando con un pie a cada lado de la frontera orgánica.

Situémonos donde nos situemos en esta partida, gústenos o no nos guste la operación “coleta” y la realidad interna de la aún primera organización de la izquierda transformadora, hemos de superar los ánimos cainitas con los que la izquierda nos solemos autozancadillear. Acertado o no Pablo Iglesias y su Podemos, y correcta o no la gestión de Cayo Lara al frente de Izquierda Unida, ambos tienen el derecho de intentarlo y errar, sin que ello suponga la liquidación inmediata de dos líderes consolidados de la izquierda trasformadora del país. Tengo mi propia valoración al respecto pero, en esta ocasión, me la voy ahorrar. Para no embarrar aún más la cancha, como decía, pero, especialmente, porque dudo que haya alguien, con cierta trayectoria militante en la izquierda, que no atesore un buen número de errores a sus espaldas, empezando por mí mismo. Por tanto, asumamos que estamos obligados a hacer política en escenarios que no elegimos. Ese es el primer paso para no volver a errar.

A partir de aquí, el debate anterior me interesa poco más que para los sesudos análisis de correlaciones de fuerzas internas a la hora del café. Entretenidos, sí, pero políticamente poco prácticos salvo para la fontanería interna… que haberla hayla, mucha y por doquier. Pero el momento histórico exige dejar de lado a los fontaneros (que muchas veces han determinado el devenir político de las organizaciones) y poner al mando a verdaderos estrategas políticos. Y ahí es donde entro con mis exigencias, tanto al mediático Pablo Iglesias y demás “tuerkas” que le acompañan, como al conjunto de dirigentes y estructuras de Izquierda Unida y de sus organizaciones integrantes, especialmente al PCE.

La izquierda de este país tiene una oportunidad histórica que probablemente tarde mucho tiempo en volver a darse. La ruptura de los consensos que más o menos regían el devenir de esta democracia demediada, dinamitados unilateralmente por una oligarquía dependiente de intereses foráneos, nos lleva de cabeza a la consolidación de una suerte de dictadura constitucional que convierte en papel mojado los derechos sociales y laborales que tanto costó conseguir. La oligarquía europea ha promulgado el final de la era en la que se veía obligada a cierto reparto de la gigantesca plusvalía que sustrae y, para llevar hasta sus últimas consecuencias su proyecto neoliberal, ha declarado la guerra a la clase trabajadora y a los sectores populares, comenzando por el rapto de la soberanía nacional. Con este panorama, nuestras fuerzas deberían crecer vertiginosamente.

Sin embargo, esta guerra hoy, en este momento histórico, es más desigual que nunca. Organizaciones políticas y sindicales jibarizadas y más cuestionadas que nunca por amplios sectores populares, organización social de la izquierda bajo mínimos (a pesar de que las “mareas” dejen intuir cierta recuperación), mantenimiento de la conciencia de derrota ideológica, hegemonía cultural de la derecha con diferentes grados de conservadurismo, etc… Esta sucesión de desgraciadas realidades son la descripción de un ejército en desbandada que no sabe siquiera dónde y cómo replegarse.

Mi exigencia a unos y a otros es que pongan fin a las batallas cainitas y a la desbandada de nuestras filas. Su obligación es ser capaces de sentarse en una mesa y, en torno a un programa cuyas grandes líneas cualquier militante de la izquierda puede esbozar en media tarde, presentar un proyecto de convergencia para unir al conjunto de la izquierda. Para ello hay que desterrar el inmovilismo, pero también la tentación de despreciar todo el legado organizativo de la izquierda o idealizar la novedad por el mero hecho de serla. En definitiva, superar los egos de los respectivos liderazgos y, con voluntad de diálogo y compromiso, organizar ya no la resistencia, sino la victoria. En ese propósito me encontrarán… a mí y a muchos otros.

viernes, 5 de abril de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Miquel Roca al Rescate de la Casa Real

La Casa Real ha dado un golpe de efecto mediático encargando la defensa de la Infanta Cristina al abogado catalán Miquel Roca. No deja de ser paradójico que buena parte del futuro de la monarquía española caiga en manos del que fuera dirigente de Convergencia Democrática de Catalunya. Siendo un poco extensivos pero no totalmente desacertados, podría decirse que la monarquía española está en manos del nacionalismo catalán… y el universo no ha implosionado!!! Si mi capacidad para el humor estuviera lo desarrollada que quisiera seguro que los chistes me surgirían a borbotones. Pero como no es así, esa misión se la dejo a los grandes cómicos patrios, tanto de esta nuestra aún monárquica patria como de aquella otra que el partido de Roca quiere autodeterminar.

Pero el golpe de efecto de nuestro ya no tan campechano y aún monarca Juan Carlos, reside en que Miquel Roca es uno de los dos padres de la Constitución de 1978 que quedan con vida. Pareciera que la monarquía borbónica vuelve a ponerse en manos de quien, en su día,  le diera carta de constitucionalidad para perpetuar el designio franquista que le devolvió el trono. Diría que desde la Zarzuela se quiere buscar una nueva y renovada vinculación de su anclaje en la Jefatura del Estado con el retorno de la democracia a este lado de los Pirineos. Pero precisamente del otro lado de los Pirineos, desde el mismo corazón de Europa y con los parabienes de todas las instituciones consagradas constitucionalmente, proviene el germen de la trasmutación en autocracia germánica de la ya prenatalmente devaluada democracia hispana.

He de reconocer la hábil operación de la Casa Real. Seguro que no tardarán en sucederse calculadas declaraciones públicas y milimétricamente diseñados documentales alrededor de la figura de Don Miquel Roca, padre de la Constitución y, a la sazón, abogado defensor de la Infanta Cristina. Y así, mientras se eleva a los altares (una vez más) a uno de los artífices del texto que supuso la cumbre de la nuestra “modélica” transición política, la imagen de la Infanta Cristina y de toda la Casa Real recibirá una capa de barniz a los ojos del gran público. Se mezclarán y entreverán conceptos como democracia y monarquía, presunción de inocencia y conspiración política, libertad y ejercicio de responsabilidad, en un último y ya veremos si fructuoso intento de salvar los muebles borbónicos.

Pero quizá ya sea tarde. No solo tarde para la monarquía española, sino tarde para el conjunto de la arquitectura constitucional de 1978. Y precisamente por ello, es posible que ese intento de la Casa Real de vincular una y otra no solo no sirva para salvar a la primera sino que, al contrario, actúe como acelerador del fin de la segunda. Las voces que piden la apertura de un nuevo proceso constituyente en el país crecen día a día, porque día a día todas las instituciones del Estado y sus políticas germanófilas dan argumentos para ello. Si ese proceso se da y lo hace en términos de profundización democrática formal y real, dudo mucho que no alcance a la Jefatura del Estado.

jueves, 14 de marzo de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: La Misión de Francisco I

Ha saltado la sorpresa en la Capilla Sixtina y ha sido un argentino el elegido como nuevo Papa. El Cardenal Jorge Mario Bergoglio, hasta ahora Arzobispo de Buenos Aires, gobernará la Iglesia Católica con el nombre de Francisco I.

La elección ha agarrado a contrapié a las redacciones de los medios de comunicación españoles, lo que ha desatado las especulaciones sobre cuál será la tendencia a la que está adscrito Bergoglio. Finalmente, parece que los medios se han decantado por etiquetarlo como un progresista moderado, supongo que por tratarse de un jesuita. Sin embargo, a mi modo de ver, nada más lejos de la realidad.

La durísima etapa política que atravesó argentina durante la dictadura militar, nos da algunas claves muy sospechosas alrededor de la figura de Bergoglio. El nuevo Papa, que parece ser que simpatizaba con una agrupación del peronismo derechista denominada “Guardia de Hierro”, fue acusado de delatar a dos jesuitas subordinados suyos, que serían torturados en la tristemente famosa Escuela Mecánica de la Armada.

Asimismo, el ahora Papa Francisco I, fue señalado como uno de los conocedores del robo sistemático de bebés nacidos en cautiverio. Esto ocurrió al ser presentadas varias cartas dirigidas a su persona que denunciaban los hechos cuando éstos tenían lugar. Ante esta cruel e inhumana práctica de la dictadura militar argentina, Bergoglio habría optado por mirar a otro lado. Y es que el nuevo Papa siempre se excusó en la supuesta neutralidad de la Iglesia Católica en materia política.

El currículum conservador del hasta ahora Arzobispo de Buenos Aires tiene más y más recientes páginas. Si bien pretende mostrarse neutral durante la dictadura militar, no dudó en combatir enérgicamente a los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Y así, luchó fervientemente contra la ley que legalizaba el matrimonio entre personas del mismo sexo, llegando a aseverar que se trataba “de una movida del Padre de la Mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”.

Pero no se quedó ahí. Bergoglio siguió haciendo gala de su conservadurismo y de su, ahora sí, tendencia a interferir en asuntos políticos, con motivo de la apertura del debate en torno al aborto. Argentina cuenta con una de las legislaciones más retrógradas al respecto y, el nuevo Papa, no titubeó a la hora de oponerse rotundamente a la más mínima modificación legal en términos progresistas.

Despejada más de una duda al respecto de su orientación, cabe abordar qué sentido tiene su elección y qué papel ha de jugar en los próximos años al frente de la Iglesia. La situación política mundial y, especialmente, latinoamericana, me lleva a ver ciertos paralelismos con la elección de Juan Pablo II.

Karol Wojtyła fue el primer y único Papa salido del otro lado del telón de acero. Fue un enemigo declarado del denominado Socialismo Real y un aliado fiel de las potencias de Europa Occidental y EE.UU. Así, se alzó como uno de los líderes y principal guía espiritual de la disidencia interna, a la que apoyó y potenció hasta la caída del muro de Berlín y de todos los países socialistas europeos.

Ante el que parece ser un imparable avance de los gobiernos progresistas en América Latina, que van desde el más decidido bolivarianismo venezolano hasta las moderadas políticas de progreso social brasileñas, no sería de extrañar que la Iglesia, en connivencia con sus habituales aliados, haya decidido retomar la intensa intervención de antaño en asuntos de política internacional. Y es que no es difícil imaginar el grado de preocupación que pueden tener los actuales dirigentes vaticanos, por su futura influencia entre los millones de ciudadanos de un continente en el que cada vez se oye con más fuerza la palabra “socialismo”.

Por ello, y por la condición de jesuita de Francisco I, intuyo que estamos ante un lobo con piel de cordero. Porque si bien la Compañía de Jesús se ha caracterizado por su contenido social y su relativo progresismo, Bergoglio ha simpatizado con la derecha militar golpista y genocida. Así, sus ropajes jesuíticos pueden esconder un lobo que pretenda volver a poner la cabeza de los pueblos latinoamericanos bajo la bota neoliberal.

Recordemos que cuando Karol Wojtyla fue alzado al Trono de San Pedro, más de uno creyó que sería una oportunidad para profundizar en el diálogo entre el bloque socialista y el capitalista. Craso error. Hoy, cuando una nueva experiencia socialista parece abrirse paso en América Latina, no se debería pecar de candidez. La aparición de un liderazgo conservador en Sudamérica, justo cuando desaparece el líder del Socialismo del Siglo XXI y el máximo impulsor de la integración latinoamericana, parece alumbrar un nuevo desafío para los pueblos del continente.

lunes, 11 de marzo de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Cortijo Madrileño del PP


Estos son tres tweets de Miguel Ángel López, Portavoz Municipal del Partido Popular de Parla y miembro del Comité Ejecutivo Regional de Madrid. Que el Partido Popular entendía la administración pública como un cortijo particular ya lo sabíamos, especialmente en la Comunidad de Madrid. Así, y a pesar de las masivas protestas desatadas contra su gestión, no le ha temblado la mano a la hora de redoblar esfuerzos en la demolición de la sanidad y educación públicas madrileñas, como si de un alumno aventajado de la troika se tratara. A la par, le ha asegurado al multimillonario sionista ultraconservador yanqui, Sheldon Adelson, que violentará todo tipo de legislación fiscal, laboral y sanitaria para poder asentar en Madrid el mayor casino de Europa, todo un monumento al modelo económico que tienen diseñado para nuestro país. 

Toda esa política cortijera ya la conocíamos, pero el Partido Popular de Parla ha venido a ratificarlo, demostrando que su capacidad para despreciar las instituciones públicas es infinita, ya sea utilizándolas en su beneficio, cuando puede, o puenteándolas, cuando no. En un ejercicio de oportunismo de la más zafia factura, ha puesto sus servicios partidarios a gestionar curriculums de aquellos trabajadores que quieran optar a un puesto de trabajo en EuroVegas, desconociendo que el Servicio Público de Empleo está para algo y pasándose por el arco del triunfo sus funciones. Y es que en el cortijo manda el señorito y a su despacho particular hay que ir a pedirle trabajo. Frente a eso, no hay institución pública que valga.

Enlazo con el anuncio publicado en el blog del Partido Popular de Parla: "Recogemos en nuestra sede currículum de vecinos en paro para Eurovegas"

lunes, 4 de marzo de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Ángel González No Debe Continuar

Mañana se reúne la Presidencia de Izquierda Unida de Asturias. Salvo irresponsabilidad manifiesta, el debate se centrará en la situación del actual portavoz parlamentario y ex Viceconsejero de Bienestar Social y Vivienda Ángel González, al que muchos hemos conocido siempre como “Gelín, el de Laviana”. Recordemos que, la semana pasada, la actualidad política asturiana se vio sacudida por la noticia de la imputación del portavoz en un caso de prevaricación. Se trata de una supuesta contratación ilegal, a sabiendas, de la colocación de los monolitos que señalan las fosas comunes de la Guerra Civil y de la posterior represión franquista. El monto de la supuesta prevaricación ascendería a unos 50000 euros. 

Desde ese momento, bajan turbias las aguas de la Izquierda Unida asturiana. O más bien bajan así desde que el portavoz izquierdista manifestara su absoluta falta de voluntad de dimitir. Y aún más desde que el sorpresivo –por aquello del inesperado resultado de la Asamblea de la coalición- Coordinador Regional, Manuel González Orviz, respaldara esta decisión, contradiciéndose de manera clamorosa con sus propias declaraciones de pocos días antes en relación a casos que afectan a otros partidos. 

La defensa de Gelín se basa en que no es un caso de corrupción y no voy a ser yo quien lo acuse o culpe de tal cosa. Además, seamos sinceros, puestos a corromperse desde un gobierno regional, hacerlo por 50000 euros es de ser muy, pero que muy patán. En todo caso, ya que no creo que la patanería sea una variable a considerar, una falta (prevaricación) no se puede ocultar negando haber cometido una falta aún peor (corrupción). 

La cuestión no es si la portavocía parlamentaria de Izquierda Unida de Asturias está en manos de un corrupto o no, cosa que nadie plantea, o de un prevaricador o no, cosa que ha de determinar un juez. Lo que deberían tener en cuenta los dirigentes de IU son las consecuencias políticas de las decisiones que tome la organización al respecto. La duda ya está asentada entre los asturianos y todos miramos atentamente el próximo paso de la coalición. 

A nadie se le escapa que hay una ingente cantidad de españoles y asturianos, especialmente entre los que se reclaman de la izquierda, que buscan un referente ético dentro de un panorama político en el que el hedor cada día es más insoportable. Izquierda Unida estaba consiguiendo aparecer como ese referente, con ingentes esfuerzos para erosionar el bipartidismo sistémico. Incluso, desde su minoría parlamentaria en el Congreso de los Diputados y ante un PSOE en desintegración, consiguió aupar a Cayo Lara al liderazgo de la oposición del país en el reciente debate del estado de la Nación. 

No tomar una decisión clara en este asunto, que no puede ser otra que apartar a Ángel González a todos sus cargos institucionales y orgánicos, es abonar el discurso de la antipolítica y dinamitar la credibilidad de la organización. Muchos son de esta opinión en la interna de la coalición y mañana los órganos de Izquierda Unida tienen la oportunidad de escuchar estas voces. No hacerlo sería una miopía política invalidante para el liderazgo de la izquierda, que tendría graves consecuencias internas y externas para los dirigentes de Izquierda Unida de Asturias y para la coalición en si misma. Quiero confiar en su buen tino…

lunes, 25 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Tedio y el Asco

Hoy me apetecía escribir una nueva “Reflexión a Bote Pronto” y aquí está. Pero no ha sido una tarea fácil. O, mejor dicho, no ha sido fácil encontrar sobre qué escribir. No porque no haya temas, que los hay y muchos, sino porque ninguno me suscitaba suficiente interés sin producir a la vez un enorme tedio, cuando no irresistibles arcadas.

Uno revisa la prensa diaria y tiene la sensación de que lleva leyendo el mismo periódico durante meses: un nuevo afloramiento corrupto en la Casa Real; otro escandaloso descubrimiento sobre el caso Bárcenas; otro dirigente político implicado en el espionaje catalán; otra empresa que declara un ERE masivo; un nuevo dato económico que desvela una mentira más del Gobierno; un suicidio o intento de suicidio por desahucio más; otro gran empresario que estafa a la hacienda pública; un nuevo recorte en la política social; otro exabrupto de un dirigente de la patronal, etc, etc, etc… Éstas suelen ser las noticias del día y, al final, el interés acaba por limitarse a comparar la forma en que se aborda el tema según se trate de prensa de uno u otro sesgo ideológico.

Entre toda esa basura que invade la actualidad política del país y que me produce un orgulloso asco -orgulloso porque evidencia que aún atesoro cierta salud intelectual-, uno trata de dar con algo positivo y acaba por encontrarse con el tedio. Tedio porque las pocas buenas noticias que se pueden entresacar se suelen circunscribir, con la machacona insistencia del martillo pilón, a dos: otra protesta popular y otro desahucio paralizado. ¡Ojo!, no es una crítica, solo es poner de manifiesto que no hay nuevas buenas noticias. Y, por supuesto, sin desmerecer la labor de todos aquellos que se (nos) implican (implicamos) en estas actividades, uno ya va necesitando algo más para superar el hastío.

Quizá todo sea una tontería pasajera por mi parte, producto de un despertar inusualmente depresivo y seguramente causado más bien por la ola de frío que por el hedor político nacional. En todo caso, y aunque es preferible el tedio al asco, ya va siendo hora de apartar la basura y el aburrimiento para disfrutar de la alegría de respirar aire puro. Ha llegado el momento de construir, oponer y defender un proyecto político y económico que barra la pútrida realidad actual. Es el tiempo de recoger y unificar en un programa de gobierno los anhelos expresados en la multitud de protestas que recorren la geografía española. Es la hora del salto cualitativo que nos haga trascender de la pura resistencia. No es tarea fácil, pero no podemos demorarlo más ante el peligro de sucumbir frente al tedio y el asco.

martes, 19 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: La Polémica Springsteen

El Jefe vuelve a Gijón y, con esta, será la tercera vez. El 26 de Junio será El Molinón el único estadio español que el rockero de New Jersey pise durante 2013. En este formato exclusivo, Bruce vuelve a acudir a la cita señalada con nuestra ciudad cada 10 años. Pero, como no podía ser de otra manera, parece que ha levantado cierta polémica, toda vez que se trata de una iniciativa municipal. Y me agrada que así sea, al menos en los términos que se ha dado, ya que demuestra que seguimos teniendo una ciudad cultural y políticamente viva.

A mi entender, existen dos criterios según los cuales valorar el acierto e idoneidad de la visita de Bruce Springsteen: el cultural y el económico. A priori, ambos pueden ser determinantes para llegar a una conclusión acertada. Evidentemente, el rock es una expresión cultural de primer orden (aunque aún sobreviva algún carca que lo niegue) y la actual situación económica del país exige que los recursos públicos se midan más que nunca.

Pero, reflexionando más pausadamente, llego a la conclusión de que el criterio cultural no debe ser parte del análisis. No porque repentinamente me haya convertido en uno de esos carcas en vías de extinción… ¡líbreme de ello el espíritu de Jimmy Hendrix! No es por ello, no, sino porque considero que la política cultural de las instituciones públicas debe orientarse en dos sentidos que no se ajustan al espectáculo que Bruce Springsteen nos propone. En primer lugar, a favorecer el acceso a la cultura de la mayoría de la población. A este respecto, creo que difícilmente podemos decir que las tecnologías de hoy día no permitan escuchar al Jefe a casi todo aquel que quiera hacerlo. Y, en segundo lugar, promocionando expresiones culturales marginadas de los grandes medios de comunicación que, de no ser por el impulso de las políticas públicas, difícilmente llegarían a ser mínimamente conocidas. Evidentemente, Bruce Springsteen no necesita de absolutamente ningún impulso más y mucho menos público.

Por tanto, el criterio económico debe ser el que rija la determinación de idoneidad. Sin duda, la visita de Bruce Springsteen no debe acarrear ningún gasto a las arcas públicas. O, como mucho, de no ser rentable, se puede asumir una mínima pérdida económica que pueda ser considerada una inversión que genere muchos más ingresos a la ciudad en forma de turismo. En estas condiciones se justificaría la visita y en estas condiciones ha de darse. Para ello hay que sentarse y echar números, pero no dispongo de información suficiente. Pero si los promotores privados son capaces de sacarle rentabilidad, ¿por qué no va a poder hacerlo una administración pública? De no ser así, estaríamos ante una prueba de la manifiesta inutilidad de nuestros gestores públicos que obligaría a exigir las pertinentes responsabilidades políticas en el gobierno de la ciudad.

Añadiría una cuestión más. Los promotores privados saben muy bien los beneficios que puede acarrear y por ello pasean al Jefe por todo el mundo. Pero un promotor privado busca siempre el máximo beneficio, dado el cual jamás organizaría tal espectáculo en Gijón, una plaza que puede ser rentable pero nunca tanto como Madrid o Barcelona. Que sea el consistorio gijonés quien organice el evento es una oportunidad más de demostrar que lo público funciona si se gestiona bien, frente a la consigna generalizada e interesada de que lo público no es rentable.

Gijón fue durante los años 90 una plaza de cierta importancia en el calendario de los grandes conciertos de España. Así nos visitaron el propio Springsteen, Rolling Stones, Tina Turner, Dire Straits y otros muchos, con notable éxito económico y organizativo. También hay que señalar dos borrones que acabaron con esta política municipal: la espantada de Metallica y el ridículo de Paul McCartney. Esperemos que la tercera visita de Bruce Springsteen sea un éxito que nos vuelva a poner en el circuito de los grandes y rentables conciertos de rock.

jueves, 7 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: ¡Liberad al Kraken!

“¡Liberad al Kraken!”, ordena Zeus en ese pastiche cinematográfico de mitología greco-nórdica llamado “Furia de Titanes”. A partir de ese momento, los habitantes de Argos comienzan a pasarlas canutas hasta que Perseo les saca las castañas del fuego. Parece ser que alguien amenaza con dar una orden similar en el Partido Popular, como si fuera el pistoletazo de salida para un terremoto interno. No tengo claro qué papel quería representar ayer Esperanza Aguirre, pero hizo temblar los cimientos de la sede popular. ¿Quería dejarse ver como el Kraken, amenazando con venir a destrozarlo todo para de los restos reconstruir la derecha española en formato ultra? O, por el contrario, ¿pretendía aparecer como Perseo, enseñando una regeneracionista cabeza de Medusa neocon que convierta la ira pública en piedra inerte, salvando así la amenazada Argos de la calle Génova? 

Realmente, me es indiferente si ayer salió a la palestra Esperanza Kraken o Perseo Aguirre. Independientemente del futuro partidario de los habitantes de Génova 13, la realidad es que el objetivo final de cierto sector de la derecha política, económica y mediática española es el redoble ultraneoliberal del devenir de nuestro país. Y para desplegarlo sobre los escombros del deficitario Estado de Bienestar que hemos podido disfrutar, se están mostrando dispuestos incluso a acabar con la arquitectura política de 1978. 

El caso Bárcenas es la prueba definitiva de que la corrupción política está instalada en todas las instituciones del Estado y en los centros de poder económico del país. Prueba definitiva que viene a sumarse a muchas otras: EREs andaluces, trama Gürtel, Urdangarín, ITV catalana, etc… Junto a ello, la subordinación de la política económica al pago de la deuda que consagraron constitucionalmente PP y PSOE y el proceso de destrucción de derechos sociales, evidencian que las instituciones son incapaces de dar una respuesta mínimamente satisfactoria a la necesidades de la mayoría del país. Y así, corrupción, pérdida de soberanía y retroceso social finiquitan el proyecto político surgido de nuestra poco modélica y tutelada transición.

Amortizado el régimen del 78 y en proceso de derribo el gobierno de Rajoy, los sectores más conscientes de la derecha política y económica han comenzado a mover ficha. Y ya se dejan ver peligrosos mesías que producen hilaridad cuando comienzan a hablar de regeneración. Junto a la ya habitual Rosa Díez, cuyo proyecto político se formó como eventual sustitutivo del partido tradicional de la derecha conservadora española, ha asomado la cabeza el criminal de guerra de Irak, José María Aznar, y una renovadorísima política que lleva viviendo del Estado más tiempo que el que escribe caminando sobre la faz de La Tierra, Esperanza Aguirre. 

Los krakens de la derecha están haciendo su juego, demostrando que son muy conscientes del momento político que vivimos y siguiendo una hoja de ruta lógica a sus intereses. De tamaños monstruos de la regresión social solo obtendremos una regeneración política en términos reaccionarios, cuya lucha real contra la corrupción no podemos esperar que vaya más allá de hacerla desaparecer convirtiéndola en legal. Y es que para algo llevan décadas practicando amnistías fiscales a defraudadores, indultos a corruptos y sospechosas privatizaciones. Quienes representan a los intereses de los saqueadores de los bienes públicos, quienes tras su paso por el Consejo de Ministros se instalan en los consejos de administración de los corruptores, no pueden ofrecer más que escenarios mejorados para el ejercicio de una plutocracia perfeccionada. 

Lo que más me preocupa es que, ante tamaño ataque a los intereses de la mayoría y viendo que podríamos estar asistiendo a la representación de una operación que conduce a una regresión democrática, la izquierda no sea capaz de aparecer como un Kraken que amenace al poder oligárquico. Y esto, en parte, es producto del relativo éxito que está teniendo el mensaje creado por los mismos falsos mesías que vienen al rescate. Con un discurso que tacha todo lo político de corrupto pretenden invalidar las alternativas reales existentes, lo que les dejaría totalmente libres las manos para hacer y deshacer a su antojo. Pero la realidad es que los fenómenos de corrupción afectan fundamentalmente a una casta política que lleva más de 30 años detentando el poder. Una casta a la que ellos mismos pertenecen y que está subordinada a los poderes económicos tradicionales que perviven en España. 

Así las cosas, cabría asegurar que el periodo constituyente está en marcha. Pero mucho me temo que los arquitectos sistémicos nos han tomado la delantera y ya se están afanando en un lavado de cara que lo deje todo como estaba en términos de poder político y económico real. O aún peor, para que este sea detentado con una vuelta de tuerca despótica. A ello hemos de oponer un contrapoder que, desde la movilización permanente, reivindique la apertura de un proceso constituyente democrático que haga inevitable una salida a la crisis en términos de progreso. Profundización democrática a nivel político y económico, extensión y blindaje de derechos sociales y recuperación de la soberanía nacional se tienen que constituir en las reivindicaciones irrenunciables de pueblo que, ante los ojos de los centros de poder político y económico, se convierta en su temible, arrollador y particular Kraken.

viernes, 1 de febrero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Retando a Marhuenda

Hoy el diario La Razón está siendo trending topic en Twitter a causa de una portada que se podría calificar, cuando menos, de polémica. Pero más que su portada, resulta interesante, llamativo y provocador el editorial de su director Francisco Marhuenda. En él, nuestro entrañable periodista, demuestra su fidelidad inquebrantable al aún Presidente del Gobierno Mariano Rajoy. 

Marhuenda utiliza su periódico (una vez más) para hacer apología del gobierno y nos relata las prácticamente infinitas virtudes de Don Mariano: “político de ética personal intachable, hombre sencillo y austero que se educó en una familia numerosa con unos padres excepcionales, persona de valores muy firmes y una profunda repugnancia por la corrupción y sus aledaños, jurista riguroso que jamás hubiera aceptado un sobre”, etc., etc., etc… 

Paquito, como sin duda lo llamará Don Mariano dado el alto grado de confianza entre ellos, demuestra que hay una cosa que jamás se le podrá reprochar: en cada una de sus palabras honra ese gran tesoro que es la amistad. Y lo hace de tal manera que está dispuesto, como siempre lo ha estado, a poner la mano en el fuego por su buen amigo el Presidente. 

Pero nuestro insigne director comete un error, a saber, hacer extensiva esta honradez hasta el punto de alcanzar a dirigentes cuya falta a la verdad está probada y documentada. Así, da carta de veracidad a la negación de los hechos del ex Presidente Aznar, lo que supuestamente probaría que toda la trama de los “sobrecogedores” es poco menos que un episodio más de la famosa conspiración judeo-masónica-comunista internacional. Y lo justifica en lo que él llama “trayectoria intachable” del gran líder de la derecha española. Pero he aquí el error, ya que el calificativo “intachable” difícilmente casa con una trayectoria en la que tenemos constancia de sentencias como esta: “el régimen irakí tiene armas de destrucción masiva. Puede estar usted seguro y pueden estar seguras todas las personas que nos ven que les estoy diciendo la verdad”. No hace falta que cuente cómo acabó esta historia. 


De la misma manera que las declaraciones de Pío García Escudero no prueban que todos los papeles de Bárcenas sean ciertos, la ausencia de honradez en Aznar tampoco prueba la falta de ella en Rajoy, pero ambos fenómenos siembran una duda de tamaña magnitud que Marhuenda debería honrar su palabra. 

En un ejercicio de indisimulada soberbia, desde mi blog personal insto al Director de La Razón, Francisco Marhuenda, a poner la mano en el fuego de verdad, lo cual no debería ser un problema vista su total ausencia de dudas en la rectitud de nuestro Presidente del Gobierno. Y así, le exhorto a vincular su actual ejercicio profesional a la honradez de Mariano Rajoy, comprometiéndose a abandonar el periodismo si se demostrara cualquier tipo de corruptela en su actividad política, esté o no prescrito el delito. Compartirá conmigo el señor Marhuenda que, de probarse un ilícito en el desempeño de nuestro Presidente, su ejercicio profesional al frente del diario quedará en entredicho por haber sido utilizado para apuntalar un gobierno corrupto, ya sea por inocencia o por colaboración consciente. 

¿Recogerá Marhuenda el guante que le lanzo? Seguramente no, pero quiero dar la oportunidad al Director de La Razón de quitar la misma a un bloguero izquierdista y soberbio.

lunes, 28 de enero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: Cortesanos, Adoquines y Estallido Social

Los abundantes periodistas cortesanos que pululan por las mesas de las tertulias de radio y televisión muestran, con una insistencia de alta intensidad, su asombro ante la relativamente baja conflictividad social que vive la sociedad española. Una sorpresa que suelen acompañar de un abierto y henchido reconocimiento a la responsabilidad con la que nuestros conciudadanos capean el temporal por el que pareciera que la inescrutable voluntad divina nos ha guiado. No cabría concluir otra causa a la patética realidad socioeconómica que vivimos si nos atenemos al discurso del que suele hacer gala el tertuliano palatino, cuyos dos argumentos definitivos son “esto es lo que hay que hacer” y “no hay alternativas”. Por tanto, partiendo de estos fundamentos analíticos, la ausencia de estallido social solo puede explicarse como un supuesto ejercicio de responsabilidad histórica de la sociedad española. 

Sin duda, es asombrosa la estoicidad con la que el español medio está tragando el detritus generado por la descomposición del Estado de Bienestar. El cambio de modelo al que estamos asistiendo tiene una media de contestación social que alcanza el sonrojo por su ingenuidad. No cabe otra cosa que la dilatación de los vasos sanguíneos faciales cuando se es incapaz de articular una contestación que ponga contra las cuerdas a las políticas gubernamentales, en un periodo histórico en el que se está produciendo el mayor ataque a los derechos sociales y laborales desde el final de la II Guerra Mundial. Porque seamos sinceros, estamos respondiendo con bolas de papel a un ataque de artillería pesada. Y así presenciamos el aumento del desempleo hasta los 6 millones de parados, en medio de los mayores fenómenos de corrupción política del actual régimen, con un “gran sentido de la responsabilidad” que diría el tertuliano prototípico. 

Pero más que el sentido de la responsabilidad, generado por la asunción inconsciente del paradigma ideológico de lo que básicamente es la transferencia directa de renta de los trabajadores hacia la empresa, la doctrina del shock expuesta por Naomi Klein nos daría respuestas más satisfactorias aunque menos funcionales para los objetivos de los cronistas oficiales. Vivimos en una sociedad en permanente estado de conmoción ante el pavor a perder definitivamente un modelo de vida cada vez más devaluado. Esta sociedad, en su mayoría, sigue dispuesta a asumir durísimas medidas, por muy contrarias a sus intereses que éstas sean, con tal de que se le prometa en futuro mejor. Y esta tierra prometida se asume, ciega y acríticamente, como destino final y certero de las estrecheces actuales. 

Así todo, en ocasiones, el palmero hertziano encuentra a su antagonista, que suele ser llamado a compartir espacio radioeléctrico a modo de justificación a una mal disimulada ausencia de pluralidad. El contrapunto es invitado a las ondas para pelear, en franca desventaja, con una pléyade de cortesanos, ejerciendo como si del sparring del campeón se tratara o, en el mejor de los casos, de un antisistema radicalizado y marginal. Este fue el caso que inspiró este artículo, cuando en cierto programa de debate político apareció ese rara avis de la evolución ideológica que, al contrario de lo que suele ser habitual, ha evolucionado desde el fascismo franquista hasta posiciones revolucionarias. 

El profesor Vestrynge, ante la estupefacción de la mayoría de los presentes, reivindicó el adoquín como arma política y medio legítimo de protesta y presión social frente al poder. Esta evidente falta de corrección política, sumada a la artificial e historiográficamente desinformada barahúnda que se formó en el plató, acabó por dejarle en el sitio que el formato televisivo le tenía reservado. Otro éxito de los dircoms del régimen y de un sistema educativo que ha arrinconado a las humanidades. 

Pero lo cierto es que el metafórico adoquín reivindicado por el profesor Vestrynge está reconocido en los documentos fundacionales del régimen político liberal. Así lo expresa la Declaración de los Derechos del Hombre de 1793: “cuando el gobierno viola los derechos del pueblo la insurrección es para el pueblo, y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes”. Hasta la propia Declaración de Independencia de los Estados Unidos, acto fundacional de tan venerada nación por algunos de los más insignes comentaristas palmeros, recoge un derecho similar. Por no hablar de que incluso la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 lo reconoce implícitamente. 

Por tanto, siguiendo la doctrina del profesor Vestrynge y de los revolucionarios franceses y estadounidenses (por citar solo dos), y desmarcándome de la falsa corrección política de la palatina tertulianía (permítaseme la licencia lingüística) de deficiente formación humanística, yo también me permito el lujo, dada la alta probabilidad de estigmatización, de reivindicar el adoquín. Porque en mis tres décadas y media de existencia no he asistido a un periodo de mayor violación de los derechos del pueblo que a la que nos está sometiendo el actual gobierno. Un gobierno al que incluso se le podría acusar de alta traición por actuar al dictado de una potencia extrajera. 

En conclusión, como rezaban los revolucionarios franceses, la rebelión no solo es el más sagrado de nuestros derechos, también es el más indispensable de nuestros deberes. Las generaciones venideras nos juzgarán en función de si hemos sido capaces de responder satisfactoriamente a nuestros deberes como pueblo o no. De si hemos deambulado hacia el matadero como dóciles corderos o si hemos opuesto la conveniente resistencia. En definitiva, de si hemos contradicho con nuestros actos a todos aquellos periodistas cortesanos para los que la ausencia del estallido social es un valor a ensalzar.

lunes, 21 de enero de 2013

Reflexiones a Bote Pronto: El Derrumbe Constitucional

El andamiaje político construido en la transición hace aguas por todas partes. Tanto que se antoja incorregible y la única solución parece que pasa por su recambio. Fundamentalmente, porque la descomposición afecta a los tres poderes del Estado, convirtiendo en mero ilusionismo la posibilidad de que uno de ellos tome las riendas para una regeneración de la vida política del país.

 En concreto, ¿podemos esperar algo del legislativo? Las noticias de los últimos días nos responden con un rotundo no. Y no porque el conjunto de los miembros de las cámaras en las que reside este poder sean corruptos. No dudo que habrá señorías de ética intachable. Pero no hay más que leer las portadas de la prensa de cualquier edición para observar cómo la corrupción se ha instalado en los dos grandes partidos, invalidando con ello toda capacidad de reacción legislativa. A tal punto llega la parálisis de este poder que ni siquiera es capaz de reaccionar, más allá de la pura estética, ante los crecientes casos de suicidio por desahucio. 

 Entonces, ¿será el poder judicial una garantía? Inequívocamente no. Cuando el máximo responsable de la pléyade de corruptos valencianos sale indemne mientras el juez encargado de investigar la trama es apartado de la profesión, la poca confianza en la justicia española ya debería haberse esfumado. Pero, por si esto fuera poco, asistimos a cada vez más escandalosos casos. Vemos como lo pobres acaban con sus huesos en la cárcel por adquirir productos de primera necesidad con una tarjeta de crédito encontrada en la calle o como un extoxicómano es privado de libertad, poniendo en peligro su ya certificada reinserción, por traficar con menos de medio gramo de heroína años atrás. Mientras tanto, los poderes del Estado miran hacia otro lado, en concreto hacia la figura del Rey, a quien pretenden salvaguardar de cualquier implicación en el caso Urdangarin. Y como guinda de un amargo pastel judicial, la prerrogativa del indulto aparece únicamente para favorecer a corruptos de ambos partidos, torturadores y condenados a sueldo del poder. 

 Y, ¿qué hay del ejecutivo? Sirviendo a potencias extranjeras. La abierta traición a los intereses del país se consagró constitucionalmente con la última reforma de 2011, si bien la actitud servil ante la banca alemana y su potentada Ángela Merkel ya viene de largo. Por tanto, la soberanía nacional en materia económica se ha malvendido a intereses extranjeros mediante actos continuados en los que han colaborado los dos grandes partidos. Y en lo que a su limitada capacidad de obrar se refiere, todos y cada uno de sus actos están inspirados y dirigidos a la destrucción de lo público en favor de una parasitaria oligarquía que, legal o ilegalmente, está inmersa en un frenesí de saqueo de bienes públicos y derechos sociales y laborales. 

 Ante este panorama, cabe poco menos que certificar el fin de un modelo que, aunque a muchos nos pareciera tremendamente deficitario, contó con altos niveles de consenso entre la ciudadanía. Pero hoy, en una situación de crisis económica sin precedentes en la que ninguno de los poderes del Estado es capaz de dar una respuesta mínimamente razonable a las necesidades del país, la arquitectura política de 1978 parece totalmente amortizada dados los crecientes niveles de insatisfacción. 

 Lo más triste de la situación es que ni siquiera se puede asegurar que la certificada inviabilidad institucional sea positiva. No puedo más que recordar la Italia de la tangentopolis y sus consecuencias: el asalto del poder por parte de Berlusconi aupado a hombros de neofascistas. ¿Es ese nuestro futuro? Es posible. 

 Me lo hacen temer determinados proyectos políticos que, poco a poco, van ganando su espacio electoral sin ofrecer absolutamente nada nuevo más allá de una mayor profundización neoliberal envuelta en un rancio discurso españolista. Pero me lo hace temer aún más la realidad de la izquierda alternativa, que debería estar planteando un proyecto de transformación radical y, sin embargo, se muestra incapaz. Unos, debatiéndose entre dar aire al PSOE o dar un paso definitivo al frente. Otros, rindiendo culto a la espontaneidad y convirtiendo un supuesto ejercicio de “democracia pura” en un acto de desprecio y marginación a 150 años de experiencia política de la izquierda. Y algunos más, perdidos en disquisiciones ideológicas en busca de una puridad absoluta, asemejándose así a un futuro turista espacial que perdió el billete de vuelta de sus vacaciones por los anillos de Saturno. 

 Así las cosas, la Constitución de 1978 es papel mojado y la institucionalidad que parió se derrumba ante nuestros ojos pero, ¿el futuro inmediato nos depara algo mejor?

jueves, 26 de abril de 2012

Reflexiones a Bote Pronto: La Nueva Ley de Costas de Rajoy: ¿Otra Ley del Suelo?

            Poca cosa se sabe sobre la política medioambiental del gobierno Rajoy, pero ya hay motivos para ir echándose a temblar. Podríamos empezar por asegurar que si a estas alturas aún no se ha comenzado la potenciación de la energía nuclear en el mix energético español, sólo es debido al desastre de Fukushima, que ha cambiado la perspectiva en el debate mundial sobre este tipo de producción energética. Podríamos continuar por evidenciar el fin de las ayudas a energías de tipo renovable, especialmente la solar, como una de las consecuencias de las políticas de ajuste. O, incluso, podríamos tirar de hemeroteca y recordar algunas de las muchas “teorías medioambientales” del ex Presidente Aznar. Pero, para ilustrar mis temores, únicamente voy a rescatar del olvido al primo del actual Presidente del Gobierno, el cual cuestionaba la existencia del cambio climático:


 Con estas premisas, la cosa es para echarse a temblar. Pero uno va más allá de un leve temblor, llegando a desarrollar un auténtico baile de San Vito, cuando Miguel Arias Cañete, Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y, probablemente, el estómago más cultivado del actual gobierno,  tal y como demostró en la crisis de las vacas locas, anuncia una reforma de la Ley de Costas. Leyendo algunas de las argumentaciones con las que pretende justificar esta reforma, uno no puede más que recordar la tristemente famosa Ley del Suelo del Gobierno Aznar, que trajo como consecuencia la burbuja inmobiliaria que todos estamos pagando a fecha de hoy.

 Así, podemos temernos un nuevo juego de manos legislativo que vuelva a generar un espejismo económico sustentado en el ladrillo, que esta vez sería pagado en forma de deterioro medioambiental y, ya veremos, si también en forma de nueva burbuja inmobiliaria. Cierto es que me estoy adelantando a los acontecimientos, pero las declaraciones del Ministro no invitan al optimismo.

 Sin que sea motivo de sorpresa, se observa una constante en el discurso: defensa de los derechos de los propietarios en terrenos costeros y agilización y simplificación de trámites, a lo que siempre se le pone una coletilla del tipo “sin impacto negativo sobre el medio ambiente costero”. Viendo el espíritu que inspirará la nueva ley, podemos imaginarnos cual será el resultado.

 …Y DALE LA BURRA AL TRIGO

Parece mentira que no hayamos aprendido nada y que constantemente se reincida en los mismos errores. Es inaudita la absoluta falta de iniciativa política de este gobierno, empecinado en hincar la rodilla ante viejas recetas económicas dictadas desde Berlín y que nos abocan al desastre. Y, por si fuera poco, el empecinamiento parece reproducirse en el escaso margen de actuación que le deja la infame teutona, cubriendo con legislativos juegos malabares la absoluta falta de ideas.

 Las organizaciones ecologistas ya han puesto el grito en el cielo ante esta reforma de la Ley de Costas y otras iniciativas anunciadas. Esperemos que Arias Cañete no acabe por perpetrar un nuevo atentado económico y medioambiental, aunque solo sea por no sumar un nuevo frente a los muchos que ya tiene abiertos el Gobierno Rajoy. Y esperemos también que, como medida para rebajar la polémica que pueda suscitarse, el Ministro no nos brinde un nuevo espectáculo mediático en forma de comilona pública como en tiempos de las vacas locas.

jueves, 12 de abril de 2012

Reflexiones a Bote Pronto: No Habrá Paz para los Indignados

    El Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, comienza a enseñar la otra cara de la rancia derecha española. Una vez que se ha comenzado el desmonte del Estado de Bienestar, que se profundiza aún más en la liberalización absoluta de la economía del país y que la moralina ultracatólica comienza a invadirlo todo, la faceta represiva tenía que aflorar a no mucho tardar… y ya comienza a hacerlo. Las pinceladas que va soltando de lo que será la reforma del código penal no dejan lugar a dudas. 

    Considerar la resistencia pasiva delito penal o el castigo de la convocatoria de protestas por medios digitales (redes sociales, internet, etc…), es un endurecimiento tan brutal de la legislación de este país que difícilmente pasará el filtro de cualquier institución de vigilancia de los derechos humanos que se precie. Porque hay que delimitar una cuestión. Cuando se habla de castigar la convocatoria de actos violentos por internet no se habla de castigar la violencia, sino que se habla de castigar la protesta, porque lo primero ya hoy es sancionado y en ello no existiría ninguna novedad. 

    Pero pongamos el ojo sobre otra cuestión. Qué curioso que esto se deje caer en medio de una marejada financiera que ha puesto al país al borde de la intervención, consiguiendo así que los medios pongan el foco solo de manera marginal sobre una nueva vuelta de tuerca al recorte de derechos ciudadanos. Y es que la derecha española será todo lo que ustedes quieran que sea, pero no se engañen, no son tontos, ni cortos de inteligencia ni gobernantes simiescos como algún notable video de reciente aparición da a entender. Saben perfectamente lo qué hacen, cómo lo hacen y cuándo lo hacen. 

    Nada nuevo bajo el sol, no se escandalicen, nunca hubo ni habrá paz para los indignados debe pensar Fernández Díaz. Se avecinan tiempos duros para los de siempre y grandes oportunidades… también para los de siempre. Y tras décadas de letargo, algunos no tenemos más remedio que despertar y lo haremos, tarde o temprano. Los verdaderos “emprendedores” de este país, los que aprovecharán el inmenso yacimiento de oportunidades que les depara la crisis, saben que algún día despertaremos o quizá ya comiencen a ver que lo estamos haciendo. Frente a ello, se disponen a tomar las medidas necesarias y saben que lo que les toca hoy es apretarnos bien las cinchas para que en un futuro, aún despiertos, no seamos capaces de levantarnos de la cama.

domingo, 23 de octubre de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Elekciones en Argentina

    Hoy es día de elecciones en mi segunda patria, Argentina. No hay excesivas incógnitas en cuanto al resultado, ya que todas las encuestas apuntan a una victoria arrasadora de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que incluso convertiría en sorpresa la necesidad de recurrir a una segunda vuelta. Con una intención de voto que algunos llegan a situar hasta en el 55% del electorado y con un 16% que asignan a su más cercano perseguidor, el socialista y actual Gobernador de la Provincia de Santa Fe, Hermes Binner, el resultado parece inamovible.

    Esta previsión acaba por demostrar la inusitada fuerza de la actual Presidenta, puesta muy en cuestión cuando hace menos de un año fallecía su marido, el ex Presidente Néstor Kirchner. La esperada implosión del justicialismo ante la pérdida de un líder que consiguió mantener cierto grado de unidad en el partido, aunque no sin más de una sonada espantada, no sólo no se produjo, sino que el nido de víboras malavenidas que es el Partido Justicialista tampoco consiguió acabar con la carrera política de la actual Presidenta. Así, se demostraba la fuerza de una corriente política que algunos teorizan como el peronismo del siglo XXI, el kirchnerismo, y de su nueva líder.

    La realidad es que los gobiernos kirchneristas, tanto el de Néstor como el de Cristina, quizá sean de los más encuadrables dentro del corpus teórico de esa rara avis argentina llamada peronismo de los que ha habido desde la desaparición del propio Perón. Sus gobiernos, como los de Perón, se revistieron de un aura antioligárquica más retórica que práctica. Así todo, durante el kirchnerismo se recuperó la política social y la presencia del Estado en la economía nacional, a la vez que se configuró una política exterior soberana que ha generado más de una tensión con las potencias centrales. Este es parte del haber del matrimonio Kirchner, pero junto a esto, y al igual que ocurrió durante los gobiernos de Juan Domingo Perón, la extensión de la intervención estatal no fue acompañada de los necesarios controles, generándose una profundización de las prácticas corruptas que ponen en peligro el éxito de estas políticas. El alto grado de corrupción política, policial y sindical, por citar sólo tres de sus más graves facetas, seguramente sea el gran problema pendiente de resolución. El gobierno que decida afrontar verdaderamente esta realidad, que supone un saqueo constante de las arcas públicas y, por tanto, de los bolsillos de la ciudadanía,  conseguirá devolver Argentina al lugar que se merece.

    La política exterior puede que sea el mayor éxito del kirchnerismo. Tras largos años plegados a los intereses de imperialismo yankee, Kirchner puso la vista en su entorno latinoamericano para, pensando en los intereses comunes de la región, impulsar una política de integración. Con la colaboración de los nuevos líderes de izquierda que han ido alcanzando el poder en Sudamérica en los últimos años, el proceso arruinó el acuerdo de libre comercio impulsado por Estados Unidos (ALCA) y hoy tiene su máxima expresión en la UNASUR.

    Como decía, hoy seguramente asistiremos a una victoria arrasadora de Cristina Fernández de Kirchner. Pero puestos a especular sobre un escenario más favorable, aunque sin caer en quimeras, quizás lo mejor que pueda pasar es que la actual Presidenta tenga que afrontar una segunda vuelta con un candidato de la izquierda, y este parece que sólo puede ser Hermes Binner. Un ballotage que cambie la acostumbrada crítica derechista y oligarca por una crítica social y latinoamericanista podría acabar por hacer girar decididamente hacia la izquierda la actual política gubernamental. En todo caso, los argentinos deciden.

jueves, 13 de octubre de 2011

Reflexiones a Bote Pronto: Nación Cascos

    Esta reflexión de hoy no va a gustar a muchos. Así todo, no puedo dejar de llamar la atención sobre lo que me parece un fenómeno político de lo más extraño y que está teniendo lugar en Asturias en estas últimas semanas. A saber, la confluencia de la izquierda nacionalista asturiana y el Gobierno del Principado de Asturias bajo la presidencia de Francisco Álvarez-Cascos. Producto de mi imaginación dirán unos, consecuencia de mi españolismo dirán otros o una elucubración más de mi animadversión por los nacionalismos. Ya lo pongo yo por delante para vacunarme de antemano y, por supuesto, negarlo de plano.

    La tremenda visión política del ex Ministro de Fomento ya apuntó maneras en este sentido durante la campaña electoral, vistiéndose con cierto discurso regionalista un tanto exagerado, que estoy seguro que atrajo a más de un llamativo voto, tanto de la izquierda como del nacionalismo. Para ello evitó rodearse de un equipo excesivamente marcado políticamente hablando, apostando por técnicos provenientes de muy diversos campos, y explotando su enfrentamiento con la dirección del Partido Popular como si de resistencia asturianista frente a un extraño opresor se tratara.

    Ahora los acontecimientos llegan a un punto rayano con lo kafkiano. Primero, a consecuencia del conflicto con la televisión autonómica. Al margen de otras consideraciones que no es motivo de atención en este artículo, la realidad es que hoy están en peligro más de 700 puestos de trabajo por el recorte presupuestario. Y en medio de este conflicto laboral, extrañamente se reactiva una campaña reivindicando una mayor presencia de la llingua asturiana en la televisión pública de la región. No le falta razón a la reivindicación, pero el tempo político ha cambiado y la prioridad hoy debería ser el drama social que se cierne sobre un importante número de trabajadores de la comunicación y sus familias.

    En segundo lugar, en relación con el centro cultural Niemeyer de Avilés. La batalla abierta por el gobierno regional con la fundación del centro dudo mucho que esté motivada por la mejora de su gestión, la búsqueda de la excelencia en sus contenidos o la transparencia en la gestión de sus recursos. Es un problema de control político, como también lo es, en definitiva, en la RTPA. Curiosamente, volvemos a ver como se reactivan, de manera considerabilísima, las reivindicaciones de orientación asturiana en el diseño de la programación del centro por parte de la izquierda nacionalista. A su vez, dejan de lado cualquier crítica posible al gobierno actual para centrarse en retomar las críticas al gobierno socialista anterior. Críticas no desacertadas, pero extemporáneas, ya que ahora es Cascos y no otra persona quien debería tener una política cultural que permita, al menos, intuir por dónde irá su gestión.

    Así las cosas, en lo concreto, en el cómo operan los actos y a quién benefician los hechos, hoy la izquierda nacionalista asturiana abona los campos en los que siembra el ex Ministro de Fomento. Quizás sea porque, ante todo, se quiere combatir al PSOE, que motivos hay, pero dudo mucho que en esa batalla valga una confluencia con las fuerzas conservadoras. Los habrá que piensen que contra el PSOE vivíamos mejor… y quizás también sea cierto.

    Lo más curioso, incluso triste para alguien que como el que suscribe no es nacionalista pero tiene un tremendo cariño por Asturias y su cultura popular, es que los que deberían ser los más sensibles con la cultura asturiana, es decir, los nacionalistas, acaben por apuntalar el regionalismo covadonguista, aquel que perfectamente integró el franquismo y que poco o nada tiene de popular. En definitiva, no cabe más que concluir una tremenda desorientación en la izquierda nacionalista asturiana, que no por no ser la única izquierda desorientada está más justificada. Quizás busque desesperadamente un espacio político que no acaba de superar la marginalidad. Y aunque siempre se ha dicho que la política hace extraños compañeros de cama, en este caso debería andarse con cuidado no vaya a ser que acabe sufriendo el abrazo del oso. Un final muy asturiano, cual Favila, pero final en definitiva.